Proyectos

Combatir el 'ciberbullying' a través de la Transformación Digital y el e-mobile.

Combatir el 'ciberbullying' a través de la Transformación Digital y el e-mobile.

Hoy me siento como hace un año largo. Era sábado por la tarde y se emitía uno de los primeros episodios de mi programa de televisión ‘Economía de Bolsillo’. Resulta que aquella tarde coincidía en horario con dos partidos de fútbol decisivos. Jugaban por un lado el Real Madrid contra no recuerdo quien y el Barça contra otro equipo que tampoco tengo en la memoria. Todo parecía indicar que muy poca gente estaría viendo un programa de economía. El share que se nos suponía iba a ser catastrófico. El resultado final fue superior a la media de la cadena. Hoy es parecido. Escribo y publico sin saber si realmente es día de lectura de temas como éste. Llevamos días con todo el mundo pendiente de la radio, la televisión, los medios digitales, los blogs políticos, las redes y todo lo que permita exponer el estado a tiempo real del conflicto que se vive en Catalunya y, por derivación, en toda España.

La privacidad y los datos personales de salud. El desafío propuesto por el d-Lab del Mobile World Capital.

La privacidad y los datos personales de salud. El desafío propuesto por el d-Lab del Mobile World Capital.

Cada vez se hace más necesario el debate acerca de la privacidad y el uso ético de los datos personales que diseminamos por la red. Trazar los límites y los protocolos que permitan devolver el significado original al término 'privacidad' no es fácil en los tiempos que vivimos. Los datos han mutado desde un derecho moral a un instrumento que garantiza buenos servicios. Millones de personas autorizan el conocimiento de su comportamiento digital a cambio, presumiblemente, de una oferta acorde y personalizada de servicios o productos.

El cloud computing primer paso de la transformación digital.

El cloud computing primer paso de la transformación digital.

Cuando hablamos de los elementos de transformación digital decisivos para un negocio solemos pensar en la automatización de procesos, en la comunicación corporativa en redes e, incluso, en modular el acceso a tecnologías disruptivas en el día a día de la empresa. Sin embargo una de las claves está en algo que ya utilizamos en gran medida pero que se limita a espacios realmente muy menores. Hablo del ‘cloud computing’.

Pizzas digitales o el cambio de producto a servicio

Pizzas digitales o el cambio de producto a servicio

Uno de los mejores restaurantes de Irlanda está desarrollando una aplicación que sus clientes se descargarán al pagar la cuenta. De este modo obtendrán un 10% de descuento inmediato y podrán hacer uso de diferentes objetos conectados entre si dentro de la sala. A partir de ese momento los satisfechos comensales entran en una dinámica de relación con el restaurante que permite a unos y a otros beneficiarse mutuamente. Los clientes reciben información puntual de todo cuanto les puede interesar y el restaurante adquiere datos muy valiosos.

Un robot low cost que enseña a programar a niños

Un robot low cost que enseña a programar a niños

Mi hijo de 10 años me cuenta que se aburre en la clase de ‘informática’. De hecho el nombre ya lo mata. Dice que durante horas aprenden ‘Office’ y una cosa llamada 'ofimática'. Lo más sofisticado hasta la fecha fue el día que se adentraron en el apasionante mundo del ‘if/then’ en algo parecido al ‘Basic’ que ya masajeábamos los más viejos del lugar con nuestro ZX Spectrum Plus.

'Smart Regions' y políticas activas para afrontar el futuro.

'Smart Regions' y políticas activas para afrontar el futuro.

Me pedía un amigo que explicara algo de cómo podría un gobierno afrontar el momento actual y de cómo una país, región o ciudad, abrazar ese futuro tecnológico y revolucionariamente digital que vivimos. Os traigo un ejemplo que vivo de cerca y que es, sin ser perfecto, significativo e inspirador. 

Adictik o como cambiar el punto de vista publicitario.

Adictik o como cambiar el punto de vista publicitario.

Primero llegaron las cámaras digitales. Facilitaban fotografiar y ver sus efectos inmediatamente. Luego los teléfonos móviles que retrataban desastrosamente cualquier cosa y, no sin complicaciones, podías descargártelo en tu equipo de sobremesa. Era una maravilla, ¡un teléfono que fotografiaba! Más tarde los teléfonos pasaron a ser otra cosa y les pusimos el adjetivo de ‘inteligentes’. 

Una App contra la desorientación

Hemos hablado de tecnología y tercera edad. Me interesa mucho como ese segmento generacional al que todos deberíamos llegar tarde o temprano podrá beneficiarse de cuanto tiene que aportar la digitalización de la vida y de haberlo hecho en formatos cotidianos y asequibles para todos.
El Grupo de Bioingeniería y Telemedicina de la Universidad Politécnica de Madrid ha desarrollado una App de localización mediante Smartphone para detectar episodios de desorientación espacial de manera rápida y que con cierta frecuencia sufren las personas de mayor edad con algún deterioro cognitivo leve.

El software, la aplicación disponible, ofrece la detección de ese momento de desorientación y pérdida y pone en práctica la gestión de datos que dispone a tiempo real. Tiene en cuenta información del contexto de la persona mayor, cercanía a su domicilio, lugares de interés o uso habitual, si está acompañado por un familiar, si se está moviendo en transporte público, o intervalos de tiempo determinados. Cuando ocurra un episodio de desorientación, la aplicación pone automáticamente en contacto a su contacto más próximo para confirmar si la persona necesita ayuda.

Nuestra sociedad envejece. El gran reto tecnológico es ofrecer respuesta a un mundo con menos capacidad de trabajo físico y más necesidades en edades determinadas. El deterioro cognitivo puede ir de la mano de un modelo de aprendizaje tecnológico que lo equilibre. Este caso simple de lo que se conoce como Mild Cognitive Impairment y que se reproduce en cualquier momento y sin previo aviso, incluso en zonas de absoluto conocimiento por el afectado, es un buen ejemplo de cómo se puede mejorar aspectos muy detallados.

La sanidad y las aplicaciones tienen un futuro espectacular. De hecho, aquí en Irlanda, este es uno de los espacios de mayor auge de la mano de la Universidad Trinity College o del propio DIT. Hace apenas unos meses ya comentamos como una App diseñada y desarrollada aquí pasaba a ser una de las más solicitadas en su campo. Se trataba de Beats Medical que hace la vida de los enfermos de Parkinson mucho más llevadera.

En el caso de este proyecto basado en la tecnología de redes inteligentes de comunicación, la IMS, que ayuda a almacenar información estática mediante un perfil de cada uno de los usuarios registrados en esa red. Es un ejemplo más de cómo las TIC están abordando el apoyo a personas mayores. En este caso, una aplicación para smartphone es capaz de algo tan simple como extraordinario: permite a personas con este problema un mejor modelo de vida. Sin llegar a imaginar un futuro lejano, ni un escenario repleto de automatismos, este es uno de esos casos, que sin ir muy lejos, alcanzamos la cumbre.

RadikalVip, invertir en ecommerce, tendencias y sostenibilidad

Hace una semana convoqué en Dublín al equipo de desarrollo, ventas, marketing y diseño de uno de los últimos proyectos en los que participo como inversor. Se trata de la tienda online RadikalVip y la cuestión era ‘en que momento inaugurábamos’. La votación final fue realizar el kickoff el viernes a las 4 de la tarde. Pensé que me tomaban el pelo, pero es lo que tiene trabajar con ‘embajadoras‘ como TheGuestGirl o directoras como Lara Oliveras. Si lees hasta el final, hay una oferta especial para ti como lector de este blog.
Como inversor poco puedo decir en estos temas sino limitarme a aprender de los que más saben. La media de edad del equipo está en la mitad de la mía y es tremendo lo que saben. El uso de las redes y horarios parece ser que poco tienen que ver con el que yo hago y así me lo demostraron en concreto para productos como éste. Hubo respuestas como ‘en Instagram se lía el viernes por la noche’ y cosas así.

RadikalVip es una nueva ‘store’ de nicho que nace en la incubadora que tenemos aquí y que seguirá lanzando proyectos propios en la concepción o importados para invertir. Ahora mismo la tendencia a la inversión en startups parece ir en otra dirección pero lo interesante es diversificar y porque no, también en un modelo de venta online tan divertido como este.

En concreto este trata de gafas de sol hechas a mano en madera o bambú. Se presentan en decenas de variedades que van desde el tratamiento natural, carbonizado o tintado. Siempre con lentes polarizados de altísima calidad y con todos los estándares que la Unión Europea exige en este tipo de productos. Para nosotros esa era una de las exigencias de mayor valor al igual que reducir los precios al máximo en algo ‘handmade’.

El bambú es un material que crece rápido y abundantemente. Trabajar con él permite ser respetuoso con el medio ambiente y un efecto final del producto que ‘flota’ en el agua pues es tremendamente ligero a la vez que robusto y muy bien acabado. A mi me maravillan. Los lentes tintados y polarizados en diversos colores flash brillantes o también en oscuro o negro para los que son menos atrevidos ofrecen una visión espectacular para conducir, descansar en una terraza al sol, practicar deporte o lo que quieras. El efecto visual es brutal.

No voy a hablar del producto porque no es lo mío pero si de los consejos que establecí para que el equipo pudiera salir con opciones de éxito en estos momentos. Teniendo en cuenta que sólo hemos salido en inglés, en unos días también habrá versión italiana y en castellano, las ventas durante esa noche y el fin de semana alcanzaron el centenar y se mantiene el ritmo.

Internet ya no es que forme parte de nuestras vidas, es nuestra vida en un escenario completo. La red ha modificado todo, modelos de negocio y el comercio en su condición más extrema a la vez que ha sido el sector de mayor crecimiento en todo el planeta. Nada ha crecido, crece y crecerá como la venta online. Hay que saber, tener cada vez mayor especialización y mejor equipo, pero no dejará de crecer.

Al terminar el año pasado supimos que el 32,5% de los usuarios en España realizaron compras online, porcentaje todavía mayor, por ejemplo en UK, Francia, Alemania o Irlanda donde se disparan esas cifras bastante más. Las ventas en comercio electrónico en Europa alcanzaron un volumen de 156.280 millones de euros, con un crecimiento considerable del 19%. Ahí es nada en un país en que todo estaba cuesta abajo. Ya he hablado en ocasiones de hacia donde va el ecommerce y donde el comercio minorista todavía muy importante en el ámbito físico, pero no hay que dejar de lado que el trasvase es ya irremediable.

El número de compradores online continúa creciendo en Europa y su comportamiento cada vez es más completo y conocedor. La población desconectada se reduce. La que peor sale parada es Italia, por cierto, con un tercio de su población fuera de Internet o en España con una quinta parte.

En Radikalvip nos preguntamos ¿quién es el consumidor online? Esa es la clave. Tu producto es para alguien, no es un ‘bit’ o un ordenador, es un ser humano que utiliza la tecnología para rastrear, comparar, seleccionar y finalmente hacer ese gesto extraordinario que se llama ‘checkout’ en tu comercio. A modo de curiosidad, del primer centenar de gafas vendidas, el 71% fueron via dispositivo movil o táblet, y el 64% fue en España a pesar de que el site está totalmente en inglés.

Permíteme que cómo lector de este blog te ofrezca, como te dije al principio, que utilices el código ‘KICKOFF’ si quieres comprar alguna y tendrás un 20% de descuento al finalizarla con transporte gratuito para cualquier parte del planeta. Espero te gusten y sigas nuestro ‘claim’ de ‘Be Radikal, Be VIP’.

Drones que sustituyen inspectores. Un paso más.

La organización mundial líder en el campo de los seguros y que tiene clientes en más de un centenar de países, controla una de las redes más extensas de ‘Daños y Accidentes’ del mundo. AIG cotiza en la Bolsa de Nueva York y en la de Tokio. Por eso no es una anécdota más que la FAA, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, aprobará la semana pasada una solicitud para operar ‘drones’ no tripulados para realizar inspecciones cuando así lo exija una evaluación tras un evento catastrófico.
Es decir, la FAA permitirá a AIG que remplace a los inspectores humanos por drones. ¿A que parece de sentido común? Pues lo que parece y lo que hasta ahora era son dos cosas muy distintas pero que no dejan de dirigirse hacia el mismo lugar: lo inevitable. Esta petición había estado en la mesa de la FAA durante muchísimo tiempo y la negativa, cómo le sucedía al gigante del comercio electrónico Amazon, era reiterada. ¿Qué ha cambiado? ¿Por qué ahora se empieza a aceptar que un ‘drone’, que en la mayoría de los casos funcionará de manera autónoma y no por control remoto, pueda ser un elemento aceptable para los estamentos de aviación?

https://www.youtube.com/watch?v=jHGFJdlQF0o

La respuesta es la misma que debieron tener en múltiples ocasiones aquellos que recibían el no a la teléfonos inalámbricos por no se que reglamento de ‘las ondas’ o cuando de repente un auto a motor irrumpía por las calles atestadas de carrozas y caballos. El mundo va de eso, de progresar y hacerlo de la mano de la tecnología, más rápida, más eficiente y, siempre, capaz de ser limitada a un uso adecuado.

Las negativas y las puertas al campo irán abriéndose. Ahora es un ‘drone’ para la mayor aseguradora del planeta con libertad de movimiento, el año que viene automóviles sin conductor circulando por el centro de Londres, en breve la aceptación que una plataforma determinada se lleva por delante modelos de negocio que ya no pueden mantener su mecanismo atrapado en lo tangible cuando hablamos de intangibles. Así pasó antes y así pasará ahora.

La noticia que hoy aporto no lo es tan solo como hecho comercial. No es sólo un ejemplo de cómo una empresa puede aprovechar una tecnología disponible para abaratar inspecciones, costes de revisión y minimizar riesgos personales. No, también es la derivada de que supone negarse a lo evidente o lo irremediable. Hablamos de empresas comprometidas en la mejora de sus sistemas y procesos, donde la tecnología de vanguardia como el ‘UAV’ es claramente un exponente de ello.

La importancia de la noticia radica en sus derivadas. AIG ya ha establecido un programa de investigación y desarrollo de UAV internacional para sus vuelos en Nueva Zelanda que ya está realizando. Estos vuelos han proporcionado información valiosa sobre tecnología, operaciones de vuelo y técnicas de recolección de imagen que se incorporarán en la estrategia UAV global de la compañía. La presencia global de AIG pone esta autorización en una de las más importantes hasta la fecha en materia de vuelos ‘no tripulados’ y autónomos.

En la sala de espera de esta revolución siguen sentados otros. Impresión tridimensional que se va a llevar por delante los procesos de producción y el cómo entendemos toda la cadena de valor que va desde la fabricación y el consumidor final, las plataformas sociales que se ventilaran las relaciones comerciales asumidas con normalidad hasta ahora, la automoción que dejará de ser como la visualizamos en nuestros días, la relación entre objetos y personas y el uso bíblico de los datos que suministramos cada vez que respiramos. Todo eso es parte de lo que viene y viene para mejorar el mundo.

La tarea será que seamos capaces de utilizar todos esos mecanismos para acomodar nuestra sociedad en un espacio mejor donde los sueños de cada uno tengan más opciones de alcanzarse y no lo contrario. Cada tiempo tiene sus grietas y la nuestra se está abriendo ya, sin demora, pero podemos verla, esa es la diferencia con otros momentos de la historia. Una crisis social y de valores que tendremos que confrontar para que cada uno de los avances que estamos viviendo no se conviertan en lo contrario de lo que deberían de ser.

Las once nuevas Startups de Conector 'on board'

Las once nuevas Startups de Conector 'on board'

Un grupo de apasionados en poner en marcha compañías tecnológicas con alto potencial de crecimiento, las llamadas Startups, decidimos hace poco más de un año crear una aceleradora privada con algunos elementos diferenciales. Entre Carlos Blanco, Risto Mejide, Marc Ros, Xavier Verdaguer, Gerard Olivé, Miguel Vicente y Elisabeth Martínez montamosla aceleradora Conector. La cosa ha ido tomando dimensión y ya estamos en la tercera edición en Barcelona en la cual han ido entrando proyectos de toda España. Además iniciamos ya una aceleración temática en Madrid en pocas semanas.

Envíanos tu 'elevator pitch' y difunde tu Startup

Son muchos los inversores y fondos que leen este blog que nos cuestionan sobre ‘startups’ interesantes donde invertir. También muchísimos lectores que en ocasiones preguntan acerca de en que estamos invirtiendo o en que proyectos hemos puesto el ojo. Y la verdad, es que habitualmente entre nosotros nos enviemos documentos que muchas de estas empresas nos remiten por separado. Cada semana presento alguna que responda a temas de la economía digital, pero ahora vamos a abrir el blog a que lo hagáis vosotros mismos y de un modo atractivo.
La idea nació durante una conversación con mi socio Didac Lee, que éste me propuso ceder espacio en mi blog para aquellos emprendedores tecnológicos que necesiten un expositor de sus ideas y del momento en el que se encuentran.

En unas semanas y de manera periódica, espero una o dos veces al mes, publicaremos lo que se llama un ‘elevator pitch’, a través de un video de un minuto de duración aproximadamente que explique los factores esenciales del proyecto a fin de captar la atención de posibles inversores, colaboradores o, sencillamente, utilizar la audiencia de este blog y las redes sociales derivadas para difundirlo. Por supuesto que el radar de nuestra aceleradora Conector estará en guardia también.


Los elementos a tener en cuenta para hacer un buen video y que éste pueda ser uno delos elegidos cada mes serían:

  • El proyecto o startup debe tener relación con el mundo digital o tecnológico, o en su forma o en su contenido, pero debe tocar lo digital de algún modo.
  • No hay fechas de entrega ni tiempo cerrado para que se nos envíen. Cada mes iremos eligiendo un par de todo lo que vaya llegando durante este año.
  • La duración no puede ser mucho más de un minuto. Enfócalo bien. Por un lado, a una velocidad normal, un minuto en español suelen ser unas 200 palabras y en inglés algo más de 220.
  • Cuida el sonido, intenta que parezca que estás en una cueva e ilumina bien. Móntalo o pide que te ayude alguien. Sólo publicaremos videos que muestren que ‘os lo habéis currado’. Una startup que lo cuidad todo, tiene mucha más credibilidad.
  • Debe ser original, llamar la atención pero que explique bien lo que representa el proyecto, el estado en el que se encuentra, que solución aporta y cual es el propósito del mismo. No está de más indicar si se está en ronda de financiación o buscando capital, sea semilla o de ronda inicial.
  • Utiliza un lenguaje sencillo, fácil de comprender y se persuasivo. Habla de logros, resultados, métricas e hitos. Haz que sea visual, juega con las posibilidades que te proporciona el medio audiovisual.
  • El video debe ser o en inglés subtitulado en español o en español subtitulado en inglés. Si quieres hacerlo en catalán, euskera o ruso, por decir otras lenguas, te sugiero que lo subtitules en ambas lenguas. Este blog replica algunos artículos en esa lengua en la plataforma Medium y allí el público es fundamentalmente anglosajón. Además, uno de los propósitos es difundir tu video en los círculos de inversión y mentoring en los que estoy trabajando en Irlanda.
  • Prepara títulos o frases que puedas superponer durante el video y edita el contenido. Te recomiendo que lo hagas, dure lo que dure y lo trabajes en postproducción para que acabe siendo un buen escaparate de lo que queréis mostrar.
  • Un ‘elevator pitch’ debe incluir el nombre de la empresa, su logo, el sector, productos, ejemplos y nombres que sean elementos a destacar. Pero diferénciate.
  • Acompaña el envío con un ‘Executive Summary’, un documento vendedor, un ‘one page’ o algo que además sumaremos en el post.

A medida que lleguen, mi equipo decidirá cuales cumplen la calidad en temas formales y de fondo suficientes para ser publicados. Si en algún caso uno de los dos aspectos no encaja el otro si, os daremos instrucciones para mejorarlo. Responderemos todo, para bien o para mal y si se elijen para ser expuestos se os enviará un contrato de publicación y fecha de la misma para que podáis trabajar en su difusión.

No es necesario que subas el video ni el documento de texto a ninguna plataforma, tendremos nuestro propio canal al que podrás referirte siempre, tanto para video por un lado como para contenidos de texto o presentaciones. Ya te diremos como debes hacérnoslo llegar todo.

Así podremos centralizar todos los que vayan llegando y si algunos se acercan a la calidad necesaria pero no son elegidos para estar en el blog principal si se podrán ver en el Canal de Youtube previsto para ello y en Slideshare también.

Para más info puedes escribir a mi equipo aquí. Mucho ánimo y suerte. Esperamos tu ‘elevator pitch virtual’ para poder ayudarte a perseguir y lograr tus sueños.

Tecnología en un móvil para que vean los invidentes

Imagina una aplicación para smartphone que permitiera ver a una persona ciega. De algún modo ya existe. Al igual que hiciera en su día el francés Louis Braille ideando el sistema de lectura y escritura que lleva su nombre, Hans Jørgen Wiberg, un discapacitado visual sueco, presentó en el evento Startup Weekend en Dinamarca hace un par de años su propio ‘sistema Braille’ aprovechando la tecnología socializada que permite el uso compartido de datos, imágenes y la conexión entre personas.
La App ‘Be My Eyes’ busca facilitar la vida a las personas con ceguera, conectándolos con asistentes videntes a través del teléfono. El ciego pone su teléfono frente a lo que necesita ‘ver’. Un espacio desconocido, una información que no puede leer, un color o una persona. Lo que sea y otra persona se lo describe al detalle.

Elegir entre un número de objetos el que desea la persona invidente o saber fechas de caducidad son aspectos de la vida tremendamente sencillos para quienes tenemos visión pero son retos diarios que podrían ser mucho más sencillos bajo este punto de conexión socializada y solidaria. A través de una llamada de vídeo directo sin coste ya que utiliza canales de datos, la aplicación concede a las personas ciegas la oportunidad de conectar con un voluntario que esté disponible y le ayude, describiendo cuanto ve por la cámara de su teléfono aquello que tiene frente a él. De esta manera, mediante el trabajo en común ambos son capaces de resolver cualquier situación.

Y es que no hay límites para la tecnología social. Ya no se trata de poner en contacto conductores privados y pasajeros, ni de conectar propietarios de viviendas con potenciales inquilinos eliminando la cadena de intermediarios ya sean taxis, hoteles o lo que sea. Hablamos de tecnología que responde a un criterio y funcionamiento similar pero cuyo fin es otro. El modo es el mismo y el efecto, en este caso, espectacular. Sin embargo hablamos de que hay espacios digitales que ahora permiten interacciones que antes eran impensables. Ya lo vimos con las academias de idiomas que poco a poco irán socializándose.

Muchas personas con una necesidad. Miles de potenciales actores dispuestos a ofrecer el servicio. Una plataforma que conecta y une ambas realidades. Desaparicion de la cadena de valor. Por otro lado, una cadena que en este caso ni existía, o sencillamente era inasumible.

Ya hace tiempo que iPhone es de uso relativamente sencillo para las personas ciegas. Tiene una característica llamada VoiceOver que permite utilizarlo gracias a una voz sintética y una ‘interface’ basada en el contacto. La experiencia de uso es realmente prodigiosa y ha acercado correos electrónicos, redes sociales, y aplicaciones diversas a a todo el mundo independientemente de su estado de visión. En este caso, esta aplicación permite que via VoiceOver se disponga todo el proceso de ‘Be My Eyes’.

Por cierto, si alguien hace un mal uso de la plataforma o de lo que se espera de la misma, la propia red los excluye. También, a partir de septiembre de este mismo año, iniciaran el modelo de negocio que, aunque todavía no se ha lanzado, girará entorno a la suscripción de quien desea ‘ver’ y el pago comisionado de una parte de aquellos que describen.

Veo cien modelos de negocio más y, tal vez, muchos vinculados a cosas que me tienen tremendamente ocupado estos meses como el M2M, la IoT, el Big Data o el ‘negocio predictivo’.

Seguro que seguiremos hablando de esta derivada tecnológica que espero, nadie, encuentre que precisa de leyes, permisos o meriendas diversas. Que de todo hay.

Del 'huevo' de Google al lujo de Mercedes-Benz

Al hablar de coches autónomos, que no precisan de conductor, siempre surgen ‘críticas’ acerca de la revolución que supondrá en el estatus concedido a esta máquina. Se suele decir que, a parte de los temas organizativos, los límites legales y la complejidad de interpretar la superficie comparativamente a lo que un satélite puede entregar, que en el futuro inminente deberemos enfrentarnos a una batalla sociológica acerca de lo que supone tener un modelo u otro, de mayor o menor potencia o lo que sea.
Vayan preparándose. Ya no es sólo un tema tecnológico. De hecho pronto dejará de tener relevancia el asunto del combustible que utilizan o derivados similares. El petróleo está en su guerra particular mientras la historia avanza por su propia vereda. El asunto de tener una extensión mecánica de cada uno de nosotros, limitada a una marca o modelo, con mayor o menor potencia, con mejores acabados y con aspectos de aurora boreal, también cabe y bien en el asunto de los coches autopilotados.

Miren este Mercedes Benz que se acaba de presentar en el Consumer Electronics Show de Las Vegas. Se trata del F015 Luxury in Motion. Un concepto de vehículo de lujo y de autoconducción elegante. Esto ya no va de ‘el huevo’ que Google ha puesto en la antesala del futuro, no es un juguete por ordenador, es algo más. Es el posicionamiento de uno de los grandes del lujo y el motor.

Lo que para mí es más importante de esta presentación es que Mercedes demostró que no hace falta ser una empresa de tecnología para producir un modelo de autoconducción ejemplar. De hecho, la marca alemana no plantea el coche éste como un medio de transporte que te lleva de un sitio a otro, sino que te lo plantea como un salón de lujo, una especie de ‘retiro’ de tipo privado.

Ya hemos dicho que Google está pensando más en convertirse en el sistema operativo global del movimiento automático que en producir coches que vayan solos. De hecho es fácil de ver que la inversión que hicieron en Uber va por esa vía. Millones de ojos verificando superficie y correspondiéndole con su Google Earth. Digamos que mientras prueban todo eso poco o nada les importa que otros estén desarrollando coches de este tipo, pues en realidad, lo que buscan es que todos vayan bajo sus ‘mapas’ reales.

Ahora ha sido Mercedes, también hay algo en Volvo, Audi y otros. En breve utilitarios baratos mostrarán sus modelos automatizados. Esto va a ir muy rápido. Algo así como cuando a mediados de los noventa veías un Motorola y te ponías cachondo. En dos años, leyes y usuarios se pusieron de acuerdo. Era normal y económico. Ahora, ¿quién recuerda el Pleistoceno del ‘moviline’?

La conducción autónoma cambiará nuestra sociedad de punta a punta. Preparen sus pupilas. El coche está creciendo más allá de su papel como un simple medio de transporte para convertirse en un espacio de vida móvil. La metáfora sobre el teléfono fijo y el ‘otro’, asusta o emociona, depende del rollo que lleves con todo esto del progreso robótico.

El cuatro plazas F015 Luxury in Motion cuenta con un aspecto elegante y futurista, pero lo mejor del interior es el diseño de la butaca del ‘no conductor’. Los cuatro sillones pueden mirar hacia delante por si el conductor quiere tomar el control, pero en general los dos asientos delanteros se girarán de cara a los asientos traseros, para crear un ambiente más íntimo y social. Otro puntazo son las seis pantallas que generan el verdadero ‘espacio de vida digital’, proporcionando a los pasajeros la posibilidad de interactuar con el coche a través de gestos o el tacto.

Fijaros en el video de arriba. Se intuyen cosas que, cuando los coches vayan solos, sucederán. Si ya sabemos que nadie irá ‘por donde quiera’ sino que un cerebro multiruta global nos obligará a ir por donde sea más rentable, rápido o eficiente medioambientalmente, también será interesante ver como el coche se relacionará con su entorno. Por ejemplo con los peatones. Si el vehículo ve un tipo que quiere cruzar, el Mercedes este proyecta con laser un paso zebra delante y se detiene. Le da el ritmo necesario al peatón y cuando ha pasado, apaga y vámonos.

Según Mercedes-Benz, el sistema híbrido eléctrico del coche permite que se puedan recorrer más de mil kilómetros con cero emisiones. Ojo con esto. Se dice que veremos este vehículo, o sus adaptaciones más comerciales, a mediados de la década que viene. Estarán circunscritos a territorios preparados y con leyes que entiendan el momento. Veremos que impulso toma todo. De momento pensemos, por comparar cosas impensables, en como imaginábamos el futuro en 1997. Al buscar algo en Internet no lo podías hacer tecleando ‘google’, todavía no salía nada.

¿Por qué Westinghouse? (Editorial publicada en Westinghouse Future Economy)

El día que falleció Edison el mundo se apagó. Literalmente. A modo de homenaje las principales ciudades del mundo desconectaron todas las luces durante poco más de un minuto. A modo de monumental metáfora el planeta reconocía que su luz y su brillo derivaban en gran medida del cúmulo de inventos de aquel hombre.

Cuando buscamos momentos de la historia donde el conocimiento, el humanismo, la ciencia, el progreso y los cambios socioeconómicos disruptivos aparecen los años en los que vivieron personas tan brillantes como Tomas Alva Edison, Alexander Graham Bell, Nicolás Tesla o George Westinghouse. Tuvo que ser increíble vivir aquellas décadas en las que un invento, un descubrimiento se superponía a otro complementándolo para provocar uno nuevo aún más sorprendente.

Daria lo que fuera por recorrer unos minutos aquellas calles repletas de atónitos ciudadanos, conversar en algún café con los protagonistas de tanta innovación, de tanto talento y riesgo, detenerme ante la primera locomotora, no parpadear ante el intermitente destello de las primeras bombillas, quedarme boquiabierto con el primer interruptor de corriente alterna.

Cuando pensamos en momentos únicos, revolucionarios, inéditos, en que la tecnología lo cambió todo, debemos incorporar esta maravillosa época. Además, en esta, para los que nos apasiona la economía, sabemos que el papel de los actores económicos en todo ello fue fundamental.

Como pasa actualmente en un mundo sumido en una hipotética crisis que esta desatando todo cuanto la sociedad pensaba que era inalterable, en aquella época la mayoría de los progresos partieron de un momento dramáticamente difícil y complejo. En Estados Unidos, en plena guerra de secesión, aquellos hombres fueron capaces de convertir una crisis en una revolución. Sucede ahora, sucedió entonces. Los protagonistas de tanta miseria, del choque entre máquinas, tecnología y nuevas maneras de distribuir el trabajo con aquel progreso social que preconizaban no fue sencillo. Durante las décadas que esto se produjo le llamaron ‘crisis industrial’. Muchos años después, analizando en la distancia cuanto supuso todo aquello, la rebautizamos como ‘Revolución Industrial’.

Al igual que en nuestros días muchos se esfuerzan en catalogar todo cuanto nos sucede como una formidable crisis, deberíamos de ser capaces de interpretar la suerte de vivirla pues en realidad bajo lo que estamos no es más que una revolución gigantesca en todos los órdenes de la vida y que se trasladará en el tiempo. Los grandes avances de la humanidad no se producen en tiempos de bonanza, suelen ser mucho más nutritivos las épocas complejas y difíciles. Vivimos un cambio de época y no una época de cambios. Es así y es una suerte poder ser testigo y, mejor aun, protagonistas.

Westinghouse, Future Economy, te dará las claves cada mes de que sucede y como en ese escenario nuevo que suponen tantos avances desde el punto de vista económico. Sin dejar de lado que supone y como nos afectan los aspectos más tradicionales, bañaremos con la vanguardia tecnológica, los nuevos negocios y cada una de las aristas que el futuro inmediato nos tiene reservado. Aquí interpretaremos el rumbo que está tomando nuestro mundo en términos económicos desde la visión moderna y tecnológica que este soporte exige.

Aquellos años en los que personas como Edison, Tesla o Westinghouse encadenaban ciencia, física, negocio y futuro son tan parecidos conceptualmente a los que ahora vivimos que no podemos dejar de mirarlos con atención. ¿Cómo lo asumieron? ¿qué negocios surgieron de todo ello? ¿Cómo cambió el mundo y a que velocidad? ¿Cómo se distribuía el conocimiento de esa nueva realidad entre los contemporáneos?

Nuestra vida actual, automática y conectada, tiene un origen milimétrico en aquellos días. Edison logró encender el mundo, Tesla proporcionar electricidad controlada y Westinghouse humanizó todo ello conectando al planeta. Graham Bell lograría convertir en negocio un invento compartido que sería la antesala de nuestro modo de vida actual. Todos ellos vieron un mundo futuro, nuestro mundo.

De todos ellos, George Westinghouse representa mejor que ninguno cuanto quiere expresar esta revista y por eso hemos tomado su nombre prestado. Al igual que Edison inventaba cosas que fueran prácticas, Westinghouse lo hacía pensando en como mejorar la vida de las personas.

Tesla nació en 1856, el más joven, pero Bell, Edison y Westinghouse lo hicieron entre 1846 y 1847. Fue el momento del ferrocarril. Al igual que ahora Internet está impulsando todo cuanto supone un avance social y económico, el tren determinó el impulso absoluto de una época. El ferrocarril fue el detonante para que personas brillantes dibujaran la antesala de la modernidad.

El invento de la locomotora a vapor en Inglaterra se convertiría en el principio de todo. El tren era un símbolo optimista de la vida. Era reflejo y concepto de movimiento, de comunicación, de que las distancias se reducían y de que los países se cohesionaban. El tren, como ahora es Internet, estableció los patrones de un mundo mejor, cada vez más pequeño, próximo y, con el tiempo.

El caso de Westinghouse es tremendamente estimulante. En aquellos primeros tiempos, la seguridad en los trenes era muy escasa debido al modo en el que se detenían. En aquellos primeros tiempos las locomotoras disponían de su propio sistema de frenado que era independiente del resto del tren.

George Westinghouse consideró que si lograba inventar un ‘freno’ que no precisara de esta especie de colisión entre vagones convertiría el ferrocarril en algo mucho más seguro y por derivación más social, humano y mayoritario. Y así fue, a partir del freno de aire comprimido, logró crear un sistema que permitía al maquinista controlar el frenado de todos los coches.

Pero Westinghouse también era un emprendedor. Cualquier invento que se le ocurriera le debía dar formato de producto. Cuando inventó los motores rotativos que permitieron que el agua en las centrales hidroeléctricas se moviera recurrentemente, logró producir electricidad. Gracias a que esa innovación se derivó a catalogo, firmó un contrato en las cataratas del Niágara para producir electricidad, lo que a la postre marcaría el futuro de la humanidad definitivamente pues gracias a las hidroeléctricas, se pudo empezar a almacenar la energía hasta ahora incontrolable.

Pero como pasa en la actualidad. Cada hombre genial necesita de rodearse de otros hombres brillantes. Formar equipos o complementarse. Buscar el punto de suma para multiplicar. En 1888 conoció a una de las mentes más relevantes del siglo XIX, Nicola Tesla, quien acababa de presentar el modo de controlar la energía eléctrica almacenada de un modo llamado corriente alterna. Algo que también tiene un espectacular reflejo en nuestros días y en el modo en como gestionamos la red de redes.

Hay que tener en cuenta que, por aquel entonces, el problema de la interconexión eléctrica de Alvar Edison era fundamentalmente como transmitirla de un lado a otro. Para ello se precisaban conductores, los cuales cada vez que se sumaban para alcanzar mayor distancia se degradaba su intensidad. Westinghouse interpretó en ese descubrimiento la clave para socializar la electricidad y lo focaliza en los unos inéditos y primitivos electrodomésticos.

Planchas eléctricas contra grandes artilugios que quitaban las arrugas por peso, estufas que abandonaban el carbón en contra de resistencias eléctricas o la capacidad de interrumpir la corriente eléctrica con un ‘interruptor’.

De la penumbra a la luz eléctrica a partir de un simple gesto con un dedo. Girar un interruptor permitió al ser humano pasar de la antigüedad a la modernidad. Un puñado de hombres enlazaron sus descubrimientos casi sin saberlo. Una cadena de conocimiento derivó gracias a Westinghouse en objetos eléctricos que revolucionarían casi un siglo después la vida de todos nosotros.

George Westinghouse da nombre a la cabecera de esta revista no solo por su capacidad tecnológica, ni tampoco por haber sido un empresario brillante. Lo es por algo más integral, universal y de un alto valor humano. Este hombre personifica el acercamiento al futuro con optimismo, analizando los factores que convierten la economía inminente en algo por explorar, por aprender, pero también con el foco puesto en como, cada avance tecnológico puede representar un salto hacia el bienestar de las personas y un modo de mejorar nuestra sociedad.

Westinghouse observó que las ciudades eran nidos de miseria y degradación. Miles de personas derramaban sus sueños por las calles en los barrios industriales. Toda la tecnología que se aplicaba a la industria no se traducía en una vertiente más doméstica. Digamos que encontraba una quiebra entre lo que generaba riqueza y la dureza con la que vivían quienes la hacían posible.

Y decidió distribuir los beneficios de sus industrias a las ciudades que se crearon su entorno. Universalizó casi sin saberlo un nuevo tiempo económico que se agarraba fuerte a la tecnología y su nuevo ritmo.

Proporcionó ‘corriente alterna’ en todas las viviendas de sus trabajadores. Creó la ‘cobertura médica’ gracias a su voluntad de transferir la mayor velocidad productiva y la mejora de la seguridad en el trabajo sobrevenida por los avances tecnológicos basados en su manera de entender la electricidad moderna. Mejoró literalmente el aire que respiraban sus trabajadores inaugurando la relación entre el mundo industrial y la necesidad de hacerlo sostenible. Su capacidad para interpretar su presente y crear el futuro fue absolutamente increíble.

Fue un hombre que diseñó lugares para que los hijos de sus trabajadores pudieran jugar, creo canalizaciones de gas para que todas las viviendas de esas ciudades tuvieran calefacción, inventó rudimentarias tostadoras, lavadoras y secadoras aprovechando las características de la ‘corriente alterna’. Buscaba el bienestar de sus trabajadores, dando mejoras que se pueden comparar a las que algunas empresas tecnológicas de la actualidad ofrecen a los suyos y que son la envidia de tantas otras.

La popularización de estos inventos tardarían décadas en llegar. Tras la segunda guerra mundial las ciudades empezaron replicarse en el origen de las que diseñó George Westinghouse. Al igual que en esta revista defendemos que la tecnología desde el punto de vista económico no puede ser nuestro enemigo, sino el canal por el que mejorar nuestro entorno, los descubrimientos y las máquinas de aquella época industrial, en el caso del universo de Westinghouse lograba que nadie fuera preso de esos inventos y a cambio se les diera un uso cotidiano que mejoraba la calidad de vida.

Westinghouse inspiró el futuro, proporcionó una hoja de ruta a quienes, casi un siglo después verían en todo ello un canal de desarrollo social y universal. Murió en 1914, sin saber cuanto representarían sus avances, sin poder imaginar la sociedad de los años cincuenta y sesenta que replicarían sus modelos sociales.

Hubo muchos más que como Edison, Bell, Tesla o Westinghouse, trasladaron sus inventos y su manera de ver el mundo a la modernidad, a lo doméstico, al hecho cotidiano. Todos ellos lograron conectar el mundo, como si de una metáfora extraordinaria se tratara de nuestro mundo en red, aquellos hombres iniciaron un gran cambio de época tan similar al nuestro que no puede dejarse de lado.

El experimento de la ‘ciudad Westinghouse’ empezó con apenas tres centenares de personas. Luego fueron más de tres mil. Más tarde fue la humanidad. Ahora nos toca a nosotros descifrar nuestro propio momento y protagonizarlo. ¿Nos sigues?

El metro automático de Londres

La red de Metro de Londres es enorme y eficiente. Por lo menos así la sentía cuando allí vivía. Tomaba la linea verde, la ‘District’ y me parecía un gran servicio. Sin embargo el futuro llega y precisa que todos nos tomemos en serio cuánto nos va a costar ajustarnos a él. Eso es lo que han pensado en la capital inglesa y por eso han decidido encender las luces de un futuro automático y adaptarse a cuanto viene.
Volvemos al punto ese en el que el modelo de gestión laboral del futuro inmediato entra en jaque y la adaptación de los procesos se hace imprescindible. Lo hemos visto en el transporte marítimo, en el futuro de los coches autopilotados y lo vemos en algunos medios por railes que nos llevan entre terminales en los aeropuertos. Cierto es que lo que Londres incorpora como ‘novedad’ hace tiempo que funciona en otros países como bien me han señalado en Twitter. Dinamarca por ejemplo, pero lo que viene a ser diferente y avanzado es que toda una red tan complicada y extensa como la de esta capital sea automatizada.

Lo que nadie se había planteado todavía era la sustitución de todos los vagones de una red de metro urbana por otros que funcionen totalmente autónomos. Eso es lo que ha presentado la Transport for London. Segun el plan diseñado por Priestman Goode, en 2020 empezarán a sustituirse todos los vagones y trenes subterráneos de la compleja y sofisticada red de metro de Londres.

Una flota de 250 vagones, a la que ya se les ha estimado una ‘obsolescencia programada’ de 30 años, funcionarán 24 horas al día gracias a esa ventaja de la automatización de sistemas que probablemente alcanzará también a otros departamentos del servicio en general, como la seguridad con cámaras, la limpieza con mecanismos automaticos, la información computerizada gracias a un servicio de wifi completo y disponible. Digamos que a partir del proximo lustro, habrá zonas en Londres donde encontrar un trabajador del ‘Underground’ será imposible si lo que buscas es un humano. Ya han advertido que, ante la previsible protesta sindical, el futuro requiere adaptarse.

Participar en la transformación digital del Arte

Hay proyectos en los que da gusto participar. Estos días IDODI está volcado en la Primera Muestra Simultánea de Arte Digital que busca promocionar y acercar al público en general los nuevos creadores en este estimulante campo artístico. Nos han encargado establecer la visión sobre el consumo del arte a la vez que gracias a nuestra empresa hermana Myopia hemos aportado una ‘PopUp’ en pleno corazón artístico de Barcelona donde se puede asistir a la primera exposición de arte vía ‘código QR’. Os aseguro que no os lo podéis perder por lo divertido, estimulante e innovador que supone.

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La transformación digital que vive nuestra sociedad se aplica en todos los campos. Economía, sociedad, política y, por supuesto, arte. No es más que un elemento, que en épocas en las que se levanta el pie del acelerador, se agradece y puede ser muy nutritivo. Mi pasión por mostrar los caminos que llevan al futuro inminente no se reproduce en este tipo de proyectos en los que tenemos la suerte de ser solicitados. Como dice el CEO de Idodi, ‘el arte digital que vemos en esta muestra no es más que una esquina de esa enorme ciudad que supone el futuro, más social, más conectado y absolutamente digital’.

Artinpocket, el espectacular Convent de Sant Agustín, la empresa Blanz e IDODI a través de este proyecto queremos ser motor y estímulo de las transformaciones que en la creación, difusión y exhibición del arte se están pudiendo generar.

Ver como una muestra de arte juega con la Internet de las Cosas y a su vez lo vincula al razonamiento de cuanto somos como especie, generación o individuo me parece excusa suficiente para gastar una tarde de verano y acercarse a cualquiera de los 20 locales donde se acogen exposiciones de tipo simultaneo. La actividad fusiona ocio, cultura y patrimonio para ofrecer una experiencia innovadora en torno al Arte digital en Barcelona. Además un concurso permite a los usuarios interactuar en las redes sociales puesto que, paralelamente la muestra, se puede seguir de forma interactiva mediante la web artdigitalbarcelona.com.

Todo ello se ve representado en esta Primera Muestra de Arte Digital de Barcelona y es por eso que se decidió presentarlo como una exposición simultánea en espacios y edificios de referencia de la ciudad Condal. La muestra nace con el objetivo de ofrecer al público la posibilidad de descubrir y experimentar con el arte digital en entornos a priori fuera del circuito expositivo tradicional de arte. Ocio, cultura y patrimonio se fusionan para ofrecer una experiencia innovadora en torno al Arte digital en Barcelona.

Transformar los templos del fútbol

El domingo pasado acabó el mundial de fútbol de Brasil. Una especie de encuentro patriótico donde diversas naciones enaltecen el valor de serlo, gracias a los derechos de explotación de la imagen de los deportistas más destacados del planeta. Sin embargo, tras una épica escenografía y una arquitectura majestuosa se esconden años de trabajo y muchísimo dinero invertido, no siempre eficientemente.
Precisamente los estadios y sus áreas deportivas suelen quedar en semiabandono o en un uso menos destacado que para lo que fueron creados. Pongamos el caso de los casi tres mil seiscientos millones de dólares que la organización brasileña se ha gastado en convertir antiguos estadios en modernas instalaciones y campos desiertos en coliseos gigantescos.

Pero resulta que estos monumentos al ‘business’ deportivo ya han demostrado antes que tienen escasos beneficios económicos a largo plazo. Eso en un país como Brasil donde las revueltas previas al mundial se taponaron con promesas y subsidios efímeros podría ser una bomba de relojería a medio plazo. En el país carioca no se han terminado la construcción de todo cuanto estaba previsto, incluso se desestimó hacerlo para no dañar más todo el proceso mismo una vez llegaran las cámaras y los periodistas de todas partes. Pero hay otras obras en marcha, de mayor calado incluso, con mayor sintonía con el posterior abandono que pueden sufrir esas monumentales construcciones. Hablamos de las futuras Olimpiadas que, también, se llevarán a cabo en el país de ‘moda’ en América. Por lo menos hasta hace poco lo era.

Pero hoy quería tratar una idea de dos arquitectos franceses. Hay una propuesta, lejos de la tecnología que aquí tratamos pero que responde a criterios de innovación que si nos ocupa a veces y que da respuesta a un problema recogiendo una oportunidad. Puede incluso ser un modelo de negocio, híbrido entre lo inmobiliario, lo público y lo social, a medio plazo en muchos lugares. Se trata de que, en lugar de dejar que esas cajas enormes que suponen los estados sigan vacías, se conviertan en bloques de viviendas asequibles.

El equipo de arquitectos que lo han pensado lo llaman Casa Futebol y plantea un interesante debate acerca de que hacer con según que infraestructuras en los países que acogen eventos de este tipo. Visto lo visto podrían inspirarse algunos gobernantes de otros países que, si bien no han organizado nada reciente, si han construido mucho espacio que ahora está en desuso o desahuciado. Hablamos de aeropuertos que iban a liderar el cambio de época en zonas donde no aterrizan ni los ‘drones’ y de edificios ‘emblemáticos’ que siguen esperando el emblema pertinente pues no hay político que se atreva a fotografiarse en el ‘farwest’.

Axel de Stampa y Sylvain Macaux son los arquitectos que han propuesto este tipo de soluciones a los problemas de arquitectura. Os recomiendo su web si te interesa este tipo de temas pues cada semana presentan un proyecto. Lo llaman, una semana un proyecto y llevan ya veintinueve.

El modelo que presentaron para el asunto de los estadios brasileños es simple. Viviendas modulares diseñadas para encajar entre los postes de hormigón que rodea el exterior de un estadio como el de Maracaná, de manera que, según explican, han diseñado las hipotéticas casas para que el estadio pueda seguir funcionando como un espacio que albergue todo tipo de eventos y, que parte del dinero recaudado de la venta de entradas, se utilice para financiar la construcción y mantenimiento de las viviendas.

Axel y Sylvain aseguran que no serían ‘favelas de diseño’ sino viviendas de clase media con ventajas que generasen activos por el mismo hecho de estar donde están. Una teoría de reutilización para un mundo en transformación que, mientras elimina intermediarios en todo tipo de transacciones, no puede permitirse generar espacios sobredimensionados.

Cuando la alta tecnología deriva en algo doméstico

Hay quien está edificando el futuro. Son empresas que a partir de la colaboración de muchas personas a través de un modelo ‘crowdfunding’ o a partir de una inyección económica de un ‘venture capital’, están en este preciso instante desarrollando cosas que serán normales en el futuro inminente. Ayer supimos de dos de estas.
Por un lado ‘Ekocycle’, una bonita impresora 3D que pretende acercar el concepto de la fabricación de objetos a partir de desechos domésticos como botellas vacías de refresco y por otro ‘Spark’, una startup que pretende aplicar inteligencia a cualquier objeto doméstico al fin de que pueda conectarse a la Internet de las Cosas. Dos pistas donde se van a correr las grandes carreras en poco tiempo.

La transformación tecnológica de nuestra sociedad atravesará conceptos como la impresión en tres dimensiones y la conexión de datos y objetos. Todo ello ya está pasando y estos ejemplos de hoy no son más que los arquetipos que muestran los modelos iniciales de cuanto está por venir. ¿Recuerdas el aspecto que tenía una PDA? ¿Y lo que hacía? Tal vez ahora ves el reflejo de aquellas máquinas lentas y desconectadas en tu ‘smartphone’, de hecho algo hay, pero es increíble cuánto iba a evolucionar todo antes de que pudiéramos ni siquiera intuir el cambio.

Sobre la primera de las empresas que hoy estamos mirando, la Ekocycle, poco que añadir a lo que ya describen en Phys.org. Por algo más de mil dólares se podrá tener un aparato en casa que convierta botellas de CocaCola en cualquier objeto que te apetezca tener y que pueda ser susceptible de fabricarse en un material plástico. Sin embargo, lo que me interesa es el detalle de que ha trascendido que en 3DSystems están trabajando junto a Hershey’s para que cualquiera pueda ‘imprimirse’ los chocolates de la marca en la forma que uno quiera.

Poco a poco se van vislumbrando como otros intermediarios (tiendas) darán paso a un nuevo activo: los programadores de archivos 3D que podrán ser, perfectamente, ‘cocineros 3D’. Parece bastante evidente por donde van los tiros.

La otra empresa a la que nos referimos, Spark, es de esas de las que ya sabes que vas a poner en tu radar. Pretenden transformar tu universo inmediato en un complejo sistema de enlaces y conexiones que genere inteligencia y eficiencia a lo más cotidiano.

La tecnología de Spark quiere conectar el Spark Core, un dispositivo parecido a un microordenador instalado en cualquier producto eléctrico, con el Spark Cloud, que es el componente en el ‘cloud’ y que dispone de su propio sistema operativo de código abierto para que los desarrolladores puedan crear aplicaciones ‘conectoras’ sin problemas.

El fundador de Spark asegura que le vino el interés de conectar cualquier cosa con la Internet de las cosas al querer ayudar a su padre, con problemas de oído, con un sistema que hacía parpadear la luz cuando se tocaba el timbre. Algo básico que conducirá a algo complejo.

La teoría nos dice que ‘la Internet de las Cosas’ convierte en inteligente un objeto en el momento justo que se lo conecta a otro dispositivo o canal de datos. Si eso se puede hacer con una cafetera, una aplicación la convertirá en ‘inteligente’ y a partir de ahí dispara tu imaginación. ¿Cuantos desarrolladores de ‘apps’ para iOS o Android vieron desde el principio las posibilidades de crear aplicaciones hace ya unos años? ¿Quiénes están creando aplicaciones para iWatch o para las Google Glass? ¿Sabes quienes están pariendo software concreto para el Google Car? No se si se me entiende.

Impresoras 'drone' o la tecnología promiscua

Hace unos meses que, junto a otros amigos apasionados por los avances tecnológicos y por el estudio que nos deriva el pensar cómo afectará nuestras vidas inmediatas, estamos inmersos en el estudio de algunos proyectos vinculados a la impresión 3D. Aun no tengo claro pordóndee y el cómo, pero si es seguro que voy de cabeza.
Hoy me gustaría hablar de la tecnología infiel o promiscua, la que mezcla el avance de un campo con el de otro. Hoy os quiero aportar una nueva idea con respecto a la impresión en tres dimensiones pero con una diferencia curiosa. Hablo de una plataforma móvil completamente automatizada con capacidad para la impresión 3D de objetos sin limitación de escala.

Son la gente de Gensler, en Los Ángeles, quienes están investigando con la esperanza de superar las barreras físicas que un dispositivo de impresión pueda tener al estar sujetos a algún lugar. La mezcla de ‘drones’ e ‘impresoras 3D’ convierte el ‘asunto’ en apasionante por varios motivos.

Sabemos que se está procurando imprimir en 3D a tamaños muy grandes, como coches o casas. Los intentos de crear impresoras capaces de hacer algo así convierten el hardware en insostenible y encarece lo que tenga que ‘imprimir’. Recordemos que la clave del negocio estará en los consumibles, la ‘tinta’, y no en la ‘impresora’.

La limitación de los ejes XYZ se supera con un objeto volador capaz de generar esa inyección de tinta en cualquier punto y lugar de las tres dimensiones. A partir de ahí las barreras para diseñadores desaparece en cuanto al tamaño de lo que piensen.

El proyecto se finalizó en abril de 2014 con el Hexacopter, un prototipo que se puede ver en el video y que permite a la tecnología robótica incorporar lo que la ciencia llama ‘tech merging’ o lo que es lo mismo, interactuar entre disciplinas de aspectos tecnológicos futuros o en estudio. Es el caso entre domótica con la Internet de las Cosas o el Big Data con el business inteligence.

Me fascina pensar que esta tecnología podría en unos pocos años construir de manera convencional lo necesario para ayudar al progreso global. En lugar de transportar grandes cantidades de objetos necesarios para la edificación al tercer mundo o para lo que sea, se podría pasar a la transferencia de los mismos en forma de datos a ‘drones impresores inteligentes y autónomos’.

De hecho el puesto laboral de ‘conductor de drone’ es un trabajo del futuro que ya puede darse por extinguido y con parados, pues los drones, por definición, funcionarán digital e independientemente. Solo necesitarán datos y coordenadas, no conductores.

Esto representa sólo el comienzo. Gran parte de todo esto dependerá de la comunidad que genere esos avances y esos archivos. La herramienta, y el como usarla, será solo cuestión de unos ‘minutos’ más. Prepararos, el futuro se está imprimiendo.