Marc Vidal - Conferenciante, Divulgador y Consultor en Economía Digital

View Original

Entrevista en El Mundo

El pasado domingo también apareció en El Mundo una entrevista que me hicieron hace unos días tras un conferencia en Mijas. Durante más de una hora la periodista Berta González de la Vega me estuvo preguntando acerca de diversos temas: emprender, crisis, nuevo modelo, viajar y sociedad. Evidentemente todo lo que dijimos no puede reflejarse en una página de un periodico pero en esencia es lo que aquí os dejo. No puedo enlazar la entrevista digital pues está en el dispositivo Orbit que no permite (por lo menos yo no lo logro) un permalink eficiente y conectarla aquí. Por eso os la transcribo y os dejo la imagen capturada. Espero que os guste.

«Este país parece que se levanta con cloroformo y se acuesta con diazepam»

BERTA GONZÁLEZ DE VEGA ANDALUCIA| Pág. 36 EL MUNDO

Después de escucharle en Mijas, una se pregunta por qué no le compran los servicios de empleo una charla a este hombre y la pasan en todas las oficinas, para motivar, para dejar de pensar que nuestro futuro depende de los políticos, para darnos cuenta de que uno se puede arruinar y salir, en fin, para acabar apreciando que no hay nada como ser tu propio jefe si esa es la salida

Pregunta.-Usted ha hablado de un chalé en Santa Mónica con varias empresas, ayudándose, es difícil de imaginar aquí.

Respuesta.-Puede que ese chalé tal cual no lo sea aquí. Pero en España lo que impide esa actitud es el miedo al fracaso o esas ganas que hay en España de decir “te lo dije” si eso pasa. Porque, además, el volver a intentarlo es la única manera de que te salga bien. Y a este país también le ocurre que tiene unos políticos de una tremenda indigencia intelectual de todos los colores. Aquí hay que bajar los impuestos, premiar el trabajo y evitar poner trabas burocráticas.

P.-Premiar el trabajo va en contra de la cultura del subsidio, título de su último libro…

R.-La sociedad precisa de unos subsidios mínimos para garantizar el bienestar social. El problema viene cuando muchas cosas se han fundamentado en la capacidad de conseguir ayudas. Y eso acaba haciendo que esperemos continuamente que la solución venga de arriba y eso, colectivamente, puede hacer que no sepamos que entre toda esa gente sí que puede haber agentes de cambio. En Latinoamérica pasa lo contrario ahora.

P.-Quién nos lo iba a decir…

R.-No es un conjunto idéntico, que conste, hay distintas realidades nacionales. Pero es un hecho que las diferencias sociales han disminuido a la vez que aumentaba el crecimiento económico. Y a veces te das cuenta de que podemos tener más en común con un serbio que con ellos, a pesar del idioma. Ahora los españoles nos estamos acostumbrando a escuchar en esos países ¿qué es lo que usted dice que hace mejor que nosotros? Porque es verdad que muchos españoles, por serlo, llegan con esa actitud allí, de dar lecciones. Pasa también a los políticos cuando se habla del ataque de los mercados, cuando no quieren entender que van a por el débil y que, a la vez, la mayoría de esas operaciones financieras están basadas en aritmética. Otra cosa es que haya acciones políticas que estimulen ese desconocimiento real y que pretendan hacer creer que saben más, como que Grecia es recuperable para Europa. Ponen en marcha medidas que los mercados más inteligentes absorben y deciden que no son factibles. Son jueces implacables.

P.-Intenta contagiar optimismo, pero a veces se le escapan vaticinios muy sombríos…

R.-Como sociedad estamos corriendo el riesgo de ir a un modelo en el que unos pocos trabajen mucho de manera eficiente para que otros muchos trabajen poco o nada y sobrevivan con unos subsidios.

P.-Puede que a los millones de parados en las oficinas del Inem les vinieran unas charlas de las suyas.

R.-Habría que ver qué cosas se están explicando, a quién y para qué. Pero estamos en un país que me da la sensación de que se levanta con cloroformo en la taza del desayuno y se va a la cama con diazepam y así no se estimula, no se consigue nada. Aumenta es el miedo, que nunca lleva a nada.

P.-Antes, en un corrillo, le he escuchado decir que no le preocupa en exceso los recortes en I+D…

R.-Es que son los recortes de unos cuantos. Me muevo mucho y me cuesta conocer a gente con acceso a esos fondos. En esa lista suelen estar siempre los mismos y es verdad que incide en la capacidad de desarrollo de algunas ideas pero tengo claro también que hay otras que no tienen por qué esperar a que les den ese dinero: si tienes ganas de comer, vas a la cocina y no esperas a que te lleven el plato a la mesa.

P.-Y no tenemos una educación que fomente esa actitud…

R.-Tenemos una universidad incapaz de conectar con las necesidades reales del mercado. La universidad la hacen las personas que las componen. La buena noticia es que vamos a tener que cambiar y, si no lo hace nadie, hay que empezar por uno mismo. Lo que está por ver es si van a ser muchos, porque esta crisis yo la veo como un parto, a ver qué nace. Es una oportunidad para cambiar como no la hemos tenido antes, aunque sólo lo es si se la ve como la puerta, que ahora está entreabierta, para ir a un sitio nuevo.

P.-No estaría mal que los medios diéramos más cancha a los que han sido capaces de reinventarse. En EEUU, cualquier canal de televisión está lleno de esas historias…

R.-Bueno, incluso llegan al ridículo de ensalzar demasiado el American Dream, pero sí es verdad que podríamos estimular contando un poco más de lo que es capaz cada uno de nosotros. Los referentes son necesarios pero tenemos que filtrar y no caer en la caricatura del emprendedor. Propuse hacer algo como Emprendedores por el Mundo, para enseñar en televisión a esa gente que me encuentro continuamente en mis viajes y no he tenido ningún éxito.

P.-Usted viaja mucho por el mundo, ¿está notando algún cambio en la manera de pensar de muchas empresas españolas?

R.-Tienen que dar más importancia a las ideas. Puedo tener una y que no sea rentable porque a lo mejor necesito a un grupo y alguno de ellos es capaz de rentabilizarla de otra manera. Pero si yo no lo pienso antes no ocurre. Sólo quiero pensar.

P.-Ganar un poco de dinero tampoco está mal…Es más, puede ser necesario.

R.-He vivido sin dinero, lo he pasado mal y no espero volver a aquello, pero se sale, no es algo que dure para siempre y depende de la actitud. No todo lo que tiene precio es rentable y no todo lo que es gratis no lo es. Lo estamos viendo con modelos como spotify o gente que da de comer algunas cosas gratis en los restaurantes y cobra por otras. Todo está cambiando.