Campeonato de la distracción

Este es el artículo que hoy publico en Cotizalia. Empieza diciendo que las cosas se han precipitado. De eso no cabe duda. Todavía hay quien no tiene claro si esta es la fase definitiva, pero ya pocos ponen en entredicho que estemos ante la más difícil situación de nuestra economía y, por derivación, de la zona euro. Aunque los medios sigan diseñando obscenas fórmulas para distraer la atención, la realidad va tomando el peso plomizo de lo irremediable. Es como si miles de peces se movieran en tono a los flujos que creen adoptar de manera voluntaria, pero que no es más que el síntoma que un ataque externo amenaza su estabilidad. Uno de los peces toma un camino y el resto hace exactamente lo mismo. ¿Se entiende la metáfora?
Pongo por delante que no creo en el Apocalipsis, esto es una fase definitiva de nuestra economía que tiene que ver con un nuevo modelo social y económico. Mucho más duro, pero repleto de oportunidades. Lo importante es saber lo que nos dicen y como lo dicen, si nos manipulan o no. Debemos exigir conocer que está pasando para tomar nuestras propias decisiones a la hora de emprender, invertir o salvar nuestros ahorros.

Vamos a ir desgranando el conjunto de incoherencias que hemos estado viviendo estos días. Una a una, enlazando con textos y con datos, asumiendo que el batacazo ya no es un tema a contemplar de manera opcional sino que lo es de manera evidente. No es catastrofismo, me niego a admitirlo, es simplemente el desenlace de una quimera, de un conjunto de despropósitos que han  cortocircuitado nuestro modelo económico. La economía europea se sujeta con pinzas, elementos frágiles que siguen mostrándose como intocables. El diafragma se va cerrando a medida que cada vez menos gente es capaz de decir que “no va a pasar nada”. La verdad es que no va a pasar nada relativamente destructivo. No es el fin de una civilización ni de nada que se le parezca, es sencillamente un nuevo espacio económico y social vinculado a la reducción de servicios, derechos y posibilidades, con menos clase media y una emergente clase subsidiada.

¿Qué se dice? ¿Cómo lo dicen? ¿Quiénes lo dicen? Vamos a ver por donde cogemos este retorcido espectáculo en el que se ha convertido nuestra vida. Analicemos que características tiene la gran fábula y sus espectadores cloroformizados. He recibido palos hasta en el carné de identidad, he tenido que soportar el insulto de quienes te llaman rata por “huir del barco en cuanto empieza a hundirse” por montar negocios en otros países a fin de escapar de este barrizal. Suerte que no saben que asesoro a inversores que quieran poner en marcha vehículos de inversión fuera de España.

1. Nos dicen que la caída de credibilidad de la banca española se produce por culpa de los ataques de especuladores. ¡Que malos son los especuladores! Los compradores patrióticos de bonos al 4,75% que le suponían a la Generalitat un coste de financiación al estilo Cofidis no eran especuladores, no, eran hermanitas de la caridad cristiana en ejercicio de redención voluntario.

Pues la credibilidad de nuestros bancos está en Europa puesta en análisis porque cada vez menos inversores y depositarios se fían del verdadero estado del potaje. Es más, si los activos que no se asumen en el balance de los bancos y cajas no se pueden ni valorar pues son desconocidos, como ellos mismos asumen, por el Banco de España. La estrategia de no asumir amortizaciones que están en quiebra técnicamente por su morosidad. Lo grave es que nadie cumple la normativa sobre la certificación de impagos y de mora. Si se cumpliera tal y como solicita la normativa del Banco de España esa tasa de impagos crediticios e hipotecarios sería del triple que el que se ha publicado. Si así fuera quedaría en evidencia que no hay fondo de garantía que soporte esa insolvencia. Todo el fondo de garantía se va por el retrete de la mitad de las sucursales de cualquier banquito de segunda de este país. Imaginen cuando todos se pongan a estabilizar automáticamente sus balances en 2011 y no puedan acudir a ningún mecanismo de “maquillaje” contable.

El problema de deuda lo tiene España el año que viene

Si fuera poco, sabemos que las valoraciones que los bancos soportan, incluso llegando a puntos surrealistas, están muy lejos, por encima, de los precios de mercado real. Una vez se acabe el período de limitación para desgravar tributariamente la compra de una vivienda, aquí no va a vender un piso ni el famosísimo Tato. Y no sucederá, no se adaptarán los valores pues sería un castillo de naipes que motivaría la quiebra de un buen número de “fusionadas”. Tengamos en cuenta que la morosidad no va a descender, no hay ningún indicio que lo indique. El paro no cesa de crecer, el consumo cae, los ajustes de la administración van a generar una parada técnica de la inversión y por derivación la morosidad crecerá. La banca se apretará el cinturón y sacrificará lastres pero sin adaptarse a la realidad. A medida que Europa exija claridad, y que los estrés test se vayan repitiendo con metodología que no sea para “dummies”, el asunto se volverá oscuro de narices.

2. Dicen que Portugal no precisará de ser rescatada y eso evitará un “contagio”. ¿Se puede saber de que contagio hablan? Que tendrá que ver una cosa con la otra. En economía y en los mercados los flujos de opinión hacia la compra o la venta de activos o productos financieros se basan en una buena parte en las tendencias, pero no en exclusiva. La escasa credibilidad de la deuda española y el peligro de “contagio” poco tiene que ver. A España se la tiene en la mirilla por su exposición máxima en diversos elementos de análisis económicos que nos sitúan en el peor puesto posible. Paro, competitividad, balanzas, credibilidad del modelo de estado para poder sufragar una reducción del déficit público, deuda en vencimiento en 2011, etc… Es decir es un asunto más crónico. Tenemos una enfermedad latente que ahora se ha manifestado, y si lo prefieren, al ánimo de ver nuestros vecinos bastante malitos también.

Que Portugal pedirá un rescate es algo inminente. Tengamos en cuenta que la rentabilidad de los bonos ya subió por encima de la tasa a la que podría tomar prestado del fondo de rescate de la Unión Europea, que por cierto, lo presta a intereses que parecen que los hallan promocionado en la Generalitat de Catalunya. Casualmente España alcanzó el 5,45% también durante el día de ayer. Es decir, España está en la zona que los analistas contemplan como de riesgo de insolvencia y que si se mantiene o aumenta la rentabilidad pone en territorio de no retorno y la “intervención” sería una realidad. El problema como dicen es que España es demasiado grande para caer. Eso no es cierto, España debe mucho para caer que es diferente y lo que supone es que es demasiado grande para ser rescatada. Tras la fallida de pagos del Estado español vendría irremediablemente un ajuste definitivo del modelo del doble euro. Los costos de financiación disponibles para un país rebasan los que están disponibles con el fondo europeo de rescate, entonces los incentivos cambian y la posibilidad de solicitar ayuda externa aumenta drásticamente”.

La rentabilidad del bono español a tasas desconocidas

3. Otra de las tonterías que tenemos que soportar estos días es la manía por hacer ver a la pobre gente que eso de las pruebas de liquidez son algo eficiente. Resulta que la Comisión Europea ha decidido incluir la definición de lo que es líquido y lo que no. Para ello han decidido ahora que las nuevas pruebas que se desarrollen diferenciarán esa realidad visto lo visto y atendiendo el crash irlandés. Hay que tener la cara como el cemento.

Resulta que “las pruebas de resistencia de este año en Europa se centraron en los niveles de capital que tenían los bancos para absorber pérdidas y no midieron los riesgos representados poruna falta de liquidez”. Ahora se dan cuenta, unos tipos que deberían de estar todos encerrados por la responsabilidad que tienen en todo este desajuste, han decidido que el próximo año “los reguladores reunirán datos para las pruebas a comienzos del año próximo, con la guía de la Autoridad Bancaria Europea, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea. Como no quiero ser grosero, les permito que aquí “________” pongan el adjetivo adecuado ustedes mismos. Nos toman por tontos definitivamente. Claro está que no hacemos mucho para que piensen lo contrario, claro.

4. En medio del caos, sale un tipo por televisión que ya no reconozco ni recuerdo de las clases, y que hace como de secretario de Estado, diciendo que “la financiación de España para el resto del año sigue siendo cómoda, gracias a los ingresos superiores a los previstos y una reducción del déficit de presupuesto, y el Gobierno no espera tener problemas para acudir a los mercados financieros”. ¡Brutal! ¿Habla de este año? Si queda un mes. Sólo faltaría que tuviera problemas “este año”. Está todo el pescado vendido. El meollo vendrá en el cálculo interanual del déficit y en la gestión global de la deuda a 2011. Como dice mi hijo: “lo flipo”. Veamos que pasa el 2 de diciembre y el 16 con la necesidad de captar 8K millones de euros en los mercados para refinanciar la deuda. Seguramente nada pues los compradores están preparando los cheques. ¡Ah! Se me olvidó algo, esos compradores son bancos españoles que luego le piden el apoyo al propio banco de España. Véase circuito “salvo bancos + fusiones + frob + compro deuda + financio estado + salvo bancos”.

El tema de los recortes ha sido uno de los temas que los inversores europeos que apuestan por la caída a peso de nuestra economía, han preferido obviar. ¿Por qué lo harán? ¿Son tan malos malísimos, tan poderosos que hacen temblar una economía sana, robusta y de banca monolítica? No se creen nada.

Por si fuera poco un tal Weber del Banco Central Europeo ya dijo que si hacía falta se iba a su casa a por una impresora láser que tiene para imprimir más dinero, que no nos preocupemos de nada. Dijo que “el fondo de estabilización para los estados europeos dotado de 750.000 millones de euros podría ser incrementado en caso de ser necesario para restaurar la confianza en los mercados financieros”. La realidad es mucho más siniestra: “si España, Italia, Grecia, Portugal e Irlanda devaluaran 30 por ciento economía para readoptar las monedas nacionales, las pérdidas totales para los bancos alemanes rondarían la mitad del total del capital que disponen”. Ahora disponen de unos 300K millones de euros y ese ajuste precisaría perder el valor de unos 150K millones. Por decirlo de otro modo, se van a inventar lo que sea preciso para que no se vuelva a hablar de “ajustar” vía nueva moneda, no sea que Alemania se llevase el batacazo final. Conclusión: puede que tengamos un rescate virtual que, sin llamarse así, represente el mayor recorte de servicios y el mayor aumento de impuestos de toda la historia de este país (y otros europeos) desde el Neolítico.

Los CDS del quinteto en cuestión

5. Los brotes verdes fueron muy poco verdes. En España el ritmo de embargo aumenta y se dispone a poner más en evidencia el “roto” que he enunciado en el punto número uno. Según el informe que presentó hace unos días Acuña & Asociados, “el número de viviendas embargadas a la venta en España podría triplicarse en 2011 cuando se impliquen las nuevas reglas contables obliguen a los bancos a deshacerse de sus activos depreciados”. Sabemos, y si no lo saben les cuento, que en el mercado hay unas 100.000 viviendas propiedad de bancos.

El tema es muy denso. En Bloomberg resumían el tema diciendo que “los bancos españoles tienen un total de 181K millones de euros en préstamos de construcción e inmobiliarios morosos. Unas 2.600 empresas inmobiliarias y de construcción han dejado de operar en los últimos 2 años, según Crédito y Caución, mientras que el desempleo ha subido a más del doble a casi 20 por ciento desde 2007. El costo de sanear los libros de la banca ha sido hasta ahora de unos 70.000 millones de euros en forma de fondos gubernamentales de rescate, depreciaciones de activos y uso de reservas, según el Banco de España. Parece ser que el valor de las propiedades bajará 20 por ciento en los y unas 280.000 personas en España perderán su hogar este año.

Y en definitiva,

España no es Irlanda, claro que no, por supuesto, nosotros no tenemos sus cifras, nosotros tenemos las nuestras que son tan buenas como que tenemos la mitad de su salario mínimo, casi 7 puntos más de paro que ellos, el modelo de crecimiento asociado allí está vinculado a la tecnología y, además, sus prestaciones sociales no tienen ni punto de comparación con las nuestras.

Me disculpen, en un rato empieza el Barça-Madrid y debo tomarme mi tazón de cloroformo bien calentito. ¡Salud!