¿DÓNDE ESTABAN ENTONCES?

El económico frances L’Expansion advierte de un probable cambio de gobierno en España tras el 9 de marzo. Para esta publicación mensual la culpa es de la degradación de la atmósfera económica ibérica. Según dicen, el crecimiento del PIB español puede estar situado en estos momentos, ya, por debajo del 2%. Aunque no digan nada nuevo, es reseñable que esta prestigiosa publicación aporte datos que la prensa nacional sigue resistiéndose a publicar, excepto cuando va envuelta de propaganda electoral. Precisamente esa carrera publicitaria por vender productos a última hora hace poco creíble incluso a los que denuncian la situación económica española. ¿Dónde estaban mientras España se deterioraba? ¿Por qué nadie nos anunció ese enfriamiento imparable?

Es cierto que la oposición debe incidir en aquello que le parezca oportuno: lucha antiterrorista, división territorial y concepciones éticas diversas, pero es tan recriminable para unos como para otros que todos se olvidaran de incidir en el temario económico. Ahora es tarde y además poco edificante. Algunos estamos afónicos de haber gritado anunciando durante meses y meses la tormenta. Las mentiras con las que se querían tapar aquellos nubarrones que se avecinaban a lo lejos aun persisten desgraciadamente. Los que anuncian el Apocalipsis siguen siendo parte del problema. Mañana en el debate entre Pizarro o Solbes, se reflejarán dos opciones: la incapacidad para admitir el problema por cuestiones puramente electorales y la insistencia en responsabilizar al gobierno. Lo primero será un error lógico y lo segundo un malintencionado recurso que permitirá olvidar cual es el grueso del problema.

Decenas de columnas de la prensa europea y americana han avisado durante meses que el modelo de crecimiento español, desde 1999 era insostenible puesto que descansaba en un boom inmobiliario totalmente desfasado y que era, obviamente, una explosivo por control remoto.