¿Globalización 4.0 o Humanización 4.0? Personas por la globalización o globalización por las personas?

La pregunta es si estamos ante una era de ¿personas al servicio de la globalización o globalización al servicio de las personas? En base a eso ya tenemos nuevo ‘palabro’. Globalización 4.0. Se trata del concepto que estos días en Davos está dando nombre al paraguas bajo el que se derivan los debates entre expertos y dirigentes mundiales. Vamos a ver que significa y porque es importante que empecemos a incorporarlo a nuestro radar diario. Tengamos en cuenta que en el encuentro de este año, los del World Economic Forum, aseguran que aunque no estamos en la puerta de una nueva recesión sí podríamos estar sentados en la antesala de una crisis algo más leve que la anterior. 

Mi opinión, en todo caso, es la misma de hace años. Mientras ellos decían que no era para tanto y se reían de Roubini, yo mismo escribía sobre el brutal escenario que se nos venía. Ahora, lo que tengo claro es sólo una cosa: no hemos salido de una que ya entra la siguiente. Cuando llueve en tierra mojada se inunda más fácilmente. Las crisis políticas, la volatilidad del mercado y las advertencias de ganancias establecen ese escenario sombrío en Davos. El año 2018 terminó con una severa crisis de volatilidad de los mercados que hizo que las acciones de todo el mundo cayeran en picado. Al final del año, mientras tanto, casi todas las principales clases de activos terminaron en rojo.

Según Klaus Schwab, fundador y chairman del World Economic Forum, los desafíos asociados con la Cuarta Revolución Industrial coinciden con el rápido surgimiento de restricciones ecológicas, el advenimiento de un orden internacional cada vez más multipolar y una creciente desigualdad. Estos sucesos integrados, están marcando el comienzo de una nueva era de globalización. Si esta nueva era va a mejorar la condición humana dependerá de si los gobiernos y las relaciones entre instituciones y sociedad se ejecutan adecuadamente.

Sin dejar de mencionar a Klaus Schwab, ‘vivimos un ritmo sin precedentes en lo que llamamos cambio tecnológico y esto significa que nuestros sistemas de salud, transporte, comunicación, producción, distribución y energía se transformarán completamente. Gestionar ese cambio requerirá no sólo de nuevos marcos para la cooperación nacional y multinacional, sino también de un nuevo modelo de educación, complementado con programas específicos para enseñar nuevas habilidades a los trabajadores. Recurriendo a avances en robótica e inteligencia artificial en el contexto del envejecimiento de las sociedades, tendremos que pasar de una narrativa de producción y consumo a una de compartir y cuidar a las personas’.

Ahora bien, aceptando que a esta etapa la podemos llamar Globalización 4.0, derivada de los efectos de la Transformación Digital de nuestro mundo, de la afectación de la Industria 4.0 en la economía y en la sociedad, la atención deberá centrarse, tarde o temprano en otro llamado ‘humanización 4.0’ puesto que mientras en el Foro Económico Mundial de Davos los líderes políticos y económicos del mundo se reúnen para ver cómo seguir manteniendo el actual modelo económico, el 65% de la población piensa que las instituciones y empresas no están afrontando la creciente desigualdad o que el 57% de las personas empleadas del planeta piensan que la organización en la que trabajan se ve perjudicada por los vigentes tratados internacionales de comercio.

Existe una gran brecha entre los debates mantenidos en Davos y las preocupaciones reales de las personas. En Davos se habla de Globalización 4.0, pero tal vez deberíamos ir hablando también de una Humanización 4.0 en la que, la robotización, la inteligencia artificial, el blockchain o la automatización de todo se conviertan en las herramientas que mejoraran nuestra vida en general. ¿Es la globalización 4.0 la maquinaria capaz de establecer un mundo con una verdadera Renta Mínima Universal que no sea miserable? ¿Es la Humanidad 4.0 una sociedad sin empleo pero capaz de superar el reto que eso supone? Al final esto va de estructurar la Industria 4.0, generando una Globalización 4.0 a fin de que podamos ser una Humanidad 4.0. No quiero ni pensar, porque me explota la cabeza, cuando empecemos a hablar de los 5.0.