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¿Nazis?

El 5 de agosto de 1940 Janusz Korczak se levantó de la litera que presidía la sala principal del Orfanato de la calle Krochmalba de Varsovia. Sembró su cara de proyectos con el agua de seda que tapizaba el suelo de verde viejo.  Poco después fue arrestado. Aquel médico polaco, conocido por sus cuentos infantiles, y director del centro para huérfanos, fue deportado junto a 196 niños a Treblinka. Cuentan que ningún niño lloró. Ninguno trató de huir. Tragando su dolor se aferraron a su maestro y un testigo describió el paso.  Desfilaron despacio como en procesión, tan lenta y silenciosamente que fracturaba el alma. Korczak marchó al frente de todos ellos.
Los nazis no eran afectados por la hipoteca, ni directivos de alguna compañía aérea, ni periodistas críticos con un gobierno, ni tan siquiera eran demócratas venidos a menos.  Nunca hablaban de manifestantes contrarios ejerciendo sus derechos, ni de rodear congresos fura más o menos razonable, ni de manifestarse frente a la vivienda de alguien aunque pueda parecer incómodo. No obligaban a saber catalán, ni castellano, ni les iba o venía ninguna de las cosas que ahora se dicen. Hoy no puedo hablar de empresa, ni de sueños, ni de nada. Empieza a ser ridículo por no decir cosas peores que cada matinal, al mirar la prensa española (y otras) desde la lejanía anglosajona como la clase política ibérica se ha vuelto esquizofrénica. Lo peor es que parece que actuar en esa constancia dialéctica de bar tiene seguidores. ¿Cómo puede una dirigente política decir que en España hay actitudes “nazis” y que no se levante el auditorio de inmediato y la dejen con esas cinco letras tatuadas en su boca? Será porque lo ven crudo y la mayoría de esos aplausos son bonos en la cola del paro inmediato.

Los nazis no eran nadie de los que ahora son tachados de serlo. Lo que la historia nos recuerda es que los nazis enviaban, a diario, centenares de seres humanos a las cámaras de gas. Diseñaron métodos para matar personas en serie del modo más productivo posible. Con el gas Zyklon-B perfeccionaron el sistema de eliminar razas, pensamientos y opciones sexuales. Con el fin de fundamentar terroríficas teorías raciales, científicos psicópatas en nombre del nacionalsocialismo, inyectaban cloroformo en el corazón de personas de diferentes razas para comprobar los efectos en los órganos una vez muertos.

Korczak murió en Treblinka, junto a casi dos centenares de niños pocos meses después de llegar al campo de exterminio. Su recuerdo, y el de los millones de polacos judíos, civiles eslavos, prisioneros soviéticos, disidentes, gitanos, discapacitados, homosexuales y testigos de Jehová que murieron en ese siniestro recinto se pierden en la historia junto a los seis millones que aniquilaron los nazis en el resto de campos de exterminio.

Tenemos la obligación moral de mantener intacto el recuerdo de las victimas de aquella terrible matanza. Las torturas de los nazis no pueden ahora quedar en la metáfora. No es justo, para los que fueron aniquilados, utilizar el nombre de sus verdugos para definir al contrario político cuando este tiene una actitud intolerante o cuando a un pobre imbécil ex diputado se le ocurre cubrirse de mierda hasta la garganta. No podemos llamar nazi, y ya esta, a quien no piensa como nosotros, por muy violento que parezca, por mucho que grite, por mucho que nos zarandee, por mucho que interprete erróneamente una situación lingüística o una ley hipotecaria. ¿Nos hemos vuelto locos? Es un insulto a la capacidad mental de los seres humanos mantener esa idiota manera de hacer discursos populistas, fáciles y perversos.

La intolerancia fue el germen, junto con otros factores, del exterminio y de los campos de concentración. Por suerte, ahora la intolerancia, en el peor de los casos y como mucho, los llevará ante un juez. Espero que la “clase” política rectifique, que no se comporten como abanderados del ridículo más absoluto y dejen estar este asunto en manos de la obviedad y de la lógica.

Pero no seamos ilusos, pues hablando de historia entenderemos precisamente que busca tanto discurso retorcido. Recordemos a Paul J. Goebbels. Era delgado y cojo. Tenía una pierna más larga que la otra. No se parecía en nada al arquetipo de raza aria que él mismo obligaría a imprimir en millones de carteles. Sufrió humillaciones de niño e incluso fue rechazado por el ejército cuando se presentó para combatir en la Primera Gran Guerra. Pero a nivel intelectual era inteligente, brillante, radical y cínico.

En un manual, Goebbels escribió: “No hay necesidad de dialogar con las masas, los eslóganes son mucho más efectivos. Actúan en las personas como lo hace el alcohol. La gente no reacciona como lo haría un hombre, sino como una mujer, sentimental en vez de inteligente. La propaganda es un arte, difícil pero noble, que requiere de genialidad para llevarla a cabo“. Cuando fue nombrado Ministro de Instrucción para el Público y Propaganda pasó a ser el responsable del mensaje oficial en todos los medios de comunicación. Para dar credibilidad al movimiento nazi mantuvo la moral militante en alto. No requería de grandes esfuerzos debido a las exitosas campañas de guerra por parte de los nazis. No fue hasta la segunda parte del conflicto que demostró ser un maestro en esto de manipular la opinión pública. A pesar de los intensos bombardeos y que las ciudades hermanas estaban convertidas en ruinas, la propaganda invitó al pueblo alemán a no desfallecer, a no perder el espíritu y, incluso, a reforzar la confianza en Hitler.

Cuando Alemania estaba a pocos días de caer bajo el peso del ejército aliado, inventó armas secretas y fortalezas impenetrables para que la gente, aún con una bayoneta entre pecho y la espalda, siguiera creyendo en la gloria militar que tarde o hora llegaría. El primero de mayo de 1945, después de envenenar a sus seis hijos, Joseph Goebbels se pegó un tiro en la cabeza. Para bien o para mal, la propaganda del Tercer Reich enseñó a los políticos y agitadores del mundo que más vale una mentira creíble que una verdad inverosímil.

Intelectuales brillantes, propaganda manipulando la opinión pública a fin de mantener la moral militante en alto, invitación a no desfallecer en el intento aunque haya que inventar “brotes verdes”, “finales de la crisis”, informes financieros falsos y sobretodo  políticos de tertulia y periodistas agitadores dando prioridad a un buen número de mentiras creíble por encima de verdades inverosímiles. Es tan actual e identificable que asusta.

La nueva clase dominante

bp8asrasteDe aquella bola de mierda que se acercaba por el horizonte, que llegó y lo impregnó todo y que ahora, tras su paso, nos ha dejado un montón de estiércol de diversas formas y colores. Mientras el sistema se descompone, a veces pienso que afortunadamente viendo lo visto, otros cuantos intentan buscarse la vida entre las rendijas de las cloacas en que se ha convertido la actualidad. De basura se compone la información, del más obsceno de los insultos a la inteligencia ver como se atan a unas butacas que no merecen, a unos privilegios que no les regalamos y a una aparente superioridad que esconde la mayor de las mediocridades. Los que ahora ministrean o se enorgullecen de liderar procesos irremediables no durarían ni un puto minuto en la empresa privada. Los que ahora ejercen de lagartijas salvapatrias no son más que cobradores de sobres, ocultafortunas sangrantes o abrazachollos de la burbuja. Pero hay legiones de aspirantes a la nueva clase dominante. ¡Cuidado!, que no se enteraron.
Cuando Gurbaksh Chahal tenía 16 años abrió su primera empresa. Se trataba de ClickAgents. Dos años después esa plataforma que utilizaba las oportunidades de la red a través de eBay, la vendió por cuarenta millones de dólares. Este americano de origen hindú se convirtió en un referente para la emprendeduría norteamericana en el campo de las nuevas tecnologías. Lo importante de este tipo, lo que suele destacar en sus charlas motivacionales, es que no dudó ni un solo momento en levantarse del sofá y poner en marcha la aventura que marcaría su vida. Lo tuvo claro en un momento determinado y lo hizo.

Logró su objetivo en un ecosistema, el californiano, que permite que esos sueños se cumplan. Muchos fracasan, pero bendito fracaso si es motivo de aprendizaje y sabiduría, pero si encima no yerras, el pastel es perfecto. Este hombre afrontó varios proyectos más, y con apenas 30 años ya ganó otros 300 millones de dólare con la venta de BlueLithium a Yahoo. Está claro que España y el mundo en general está a años luz de esos modelos económicos y esas plataformas de potenciación del talento emprendedor como para que tengamos éxitos similares. De momento aquí tenemos otros asuntos más urgentes que resolver. Una sociedad marchitada por sus propia sombra, por los hongos que crecen entre los pies de un cuerpo social lento, anticuado y pendiente del valor del metro cuadrado de su vivienda a las afueras de cualquier gran ciudad. Vivimos todavía en un país de adosado y piscina, del “quítate tú que me pongo yo”.

Cáritas edita un informe anual sobre sus actividades. En él se refleja claramente como evoluciona el asunto socioeconómico español año tras año. En el de 2011, expuso que una ingente masa humana, que hasta hace poco se las daba de rico plastificado, ahora le toca ejercer de miserable con hipoteca. La crisis económica ha puesto a más de un millón de personas en las listas de atención de la entidad de la Iglesia Católica. Es destacable que el 56% de los atendidos son personas que acudieron por primera vez a un comedor de esta organización. Si abrimos el diafragma un par de años, la tasa es siniestra. La mitad de los ciudadanos que han accedido a los servicios ofertados por Cáritas desde 2009 ni siquiera sabían donde estaban esos puntos de ayuda.

Vivimos tiempos de cambios radicales en cuanto a quien determinará los flujos y las tendencias sociales. La nueva clase dominante que sustituya la clase media será un estrato social inferior económicamente pero con mayor capacidad de adaptación a tiempos difíciles. Seguramente serán esos que ganan menos de 1000 euros. Jóvenes universitarios recién licenciados aceptando salarios miserables para hacerse con una experiencia laboral que desconocen que utilidad tendrá. A esa clase se han unido obreros con menor o mayor preparación, desempleados de larga duración, inmigrantes, miembros del mercado laboral que son expulsados por ser de mediana edad e incluso aquellos que se encaraman a la pre-jubilación. Una clase dominante que con dispositivos inteligentes estimularán su inteligencia colectiva e impedirán que esta pandilla de golfos que ha copado las estructuras de gobierno y desequilibrado el futuro que nos tocaba vivir, que han robado los sueños a una generación entera, que han disfrutado de gustos y dulces que no se ganaron, que se han vendido por servirse de lo público y no servir al público y que, en ningún caso entendieron de que iba eso de “los nuevos tiempos”, el cambio de modelo de crecimiento y la sociedad del conocimiento, básicamente porque les sonaba o a muy raro o a que les tocaba el salario, sus VISAs o sus privilegios.

Lo mejor, la buena noticia, es que esto ya no tiene que ver con quien nos gobierna, ni con que nos darán, esto ya empieza a ser cuestión de que viento queremos que nos sacuda la cara para despertar.

La Innovacion No Es Suficiente

Estamos en una crisis de modelo económico sin precedentes. El carácter sistémico de esta ruptura es mucho más que una explosión de una burbuja o de la quiebra de un sector productivo en concreto. Comparto con mi amigo Enrique Dans que el mundo ha cambiado porque es así. La economía y sus resortes específicos no tienen nada que ver con los que hasta la fecha habían sido considerados fundamentales. Llegados a la aceptación de que todo eso ha sufrido una mutación extremadamente rápida, debemos preguntarnos si estamos en condiciones de adaptarnos a esos cambios. Veamos que quiere decir asumir los cambios.

Adaptarse no es fabricar una ley de economía sostenible que interpreta como esencial impulsar una economía ecológica que cierra nucleares, penaliza empresas que contaminan, que promociona el coche eléctrico y que pretende convertir en diez minutos un país que vivía de amontonar ladrillos ineficientemente uno encima de otro, a un próspero modelo económico postmoderno de aplicaciones biotecnológicas. Es tan absurdo que parece cómico.

España es lo que es y atender a su realidad para fabricar una nueva parece lo más obvio. Por ejemplo, no podemos renunciar a una estructura turística que sedimenta el patrón de crecimiento en un porcentaje altísimo. Lo que no se puede mantener es el mismo carácter al tipo de oferta que se ofrece. Toca modificar, apostar por una reconversión del sector. Utilizar las nuevas tecnologías de la información para modificar tendencias de opinión sobre nuestra oferta turística se hace imprescindible u otros competidores acabarán por erosionarlo gravemente.

La innovación no nos sacará de la crisis por si misma pero sin ella será imposible salir de modo efectivo y completo. Por eso es imprescindible que los motores económicos preexistentes asuman su condición e innoven en lo fundamental. Otros, como el inmobiliario o la construcción pueden darse por muertos. Como en este país el objeto patrimonial inmobiliario se fundamenta en el valor especulativo del objeto y este no volverá a ser rentable en esos términos en décadas, no hay innovación posible que el mercado acoja. Recordemos que ningún experimento innovador es innovación si el mercado no lo acepta y, en el sector del ladrillo, la innovación no será aceptada por el mercado en mucho tiempo por el agotamiento y el sobrepeso de todo el asunto.

De todos modos España es un país minúsculo en términos económicos. Para nada es la octava potencia del mundo ni tan siquiera es una de las veinte primeras economías del planeta. El cálculo que ofrece el gobierno y que aceptan algunos organismos internacionales es falaz puesto que incorpora al PIB total elementos que son de tipo público que, sólo en Francia, superan nuestro rango. Es imposible que con apenas 3000 empresas grandes de una estructura empresarial que ronda los 2 millones largos de empresas podamos estar en según que Champions League. Mientras que el 97% de las empresas de este país tienen menos de 10 empleados en Europa esos ratios no llegan al 70%.

Por otro lado la base tecnológica en nuestro país no alcanza el 0,9% del Producto Interior Bruto por lo que poco o nada vamos a aportar a ese cambio de modelo que tanto se nos pide. La garantía del cambio que debe sacarnos de una larga y dura crisis no está en la productividad o en el nuevo modelo que viene, ya que ni una cosa ni la otra están en condiciones de convalidarse con Europa. 

El asunto se complica si atendemos que en España hay más de cinco millones de parados reales y sin adelgazar esa cifra difícilmente vamos a impulsar ningún modelo innovador puesto que la economía está seca y en franco retroceso. La insolvencia manifiesta de todas las estructuras aumenta y eso aleja la salida puesto que sin ocupación no hay salida de emergencia. Ha llegado el momento de sacrificar planteamientos y dogmas, de informar y de asegurar que para aceptar que nuestro entorno económico ha cambiado, todos deberemos de cambiar también.

A mi modo de ver, para acelerar los cambios estructurales tan manidos y la nueva orientación del modelo de crecimiento español, no sólo se deben impulsar las modalidades económicas vinculadas a lo emergente, verde, biomecánico o tecnológico, que también, pero para llegar a ese destino, antes debemos asumir cambios en la gestión, en lo laboral y en la financiación de muchos de los elementos productivos existentes pues sin creación de empleo y crecimiento de estos lo otro, no es posible. 

Que el mundo ha cambiado es una evidencia y que España no se había enterado es otra. No entraremos en el curso de la modernidad sin aceptar exactamente donde estamos y una vez aceptado atender a nuestras miserias de país de segunda. Hasta que eso no se acepte no afrontaremos, todos, la verdadera esencia del problema: no se puede innovar económicamente en un campo yermo

Hay que regar y alimentar a los que riegan. Primero debemos recuperar el empleo en sectores y modelos conocidos y poco a poco ir introduciendo elementos ejecutivos que impulsen los cambios previstos. No modernizaremos nuestra economía por ciencia infusa ni tampoco sucederá si medio país está parado o depende de la administración pública. Tampoco podremos atender a demasiada modernidad productiva si el sector financiero sigue falseando su situación y negando que no podemos contar demasiado con él puesto que está en una situación de "sálvese quien pueda".

¿como Saldar La Deuda?

Los 223.000 millones de deuda que vence en 2010 y que debe negociarse por consiguiente en los próximos meses ya está colocada. Si, como suena, ya está toda prácticamente garantizada. Seguro que pensaréis que me he vuelto loco. Podría ser, pero la otra opción es que hubiera presenciado el proceso de intercambio que en el mercado de bonos empieza a trasladarse, las órdenes de los gestores nacionales y las directivas a largo que se están empezando a enlazar. A parte alguna conversación con fuentes que considero fiables interpreto que la deuda por negociar está garantizada hasta 2012 y que la comprará la propia autocartera de la banca española, que a su vez la recolocará en otros países donde muchos de esos bancos tienen capacidad de intermediación y emisión. 

Si lo prefieren no me hagáis mucho caso, es una teoría amparada en lo que he ido detectando, pero como en otras ocasiones podría ser que me equivoque. A riesgo que me digan que siempre evito dar las pistas exactas, siento no poder dar nombres, datos exactos, ni más detalles. Paso de más problemas. Ahora bien, esto podría estar determinando una buena base de colaboración entre banca y gobierno a fin de quitarse las castañas del fuego los unos a los otros y trasladar nuestra basura a otros mercados. La pregunta es, ¿se salda una deuda pública así? ¿y que pasa con la deuda privada? 

Velen Hesteban

No me he vuelto loco, seguramente no más de lo que estaba. Hoy hablo de esta mujer, de la que sé bien poco, pues es noticia en la prensa económica. Incluso en El Economista se publicó una encuesta acerca de su popularidad. ¿Surrealista? No tanto. Esta princesa del pueblo llano es el activo más potente a nivel económico con el que cuenta Telecinco, la muestra más clara de que las audiencias no sólo rigen por lo que les ofrecen las propias cadenas, sino que éstas son las que indican a los programadores lo que prefieren, y prefieren lo escaso, lo fácil y lo trivial. Recuerdo que ya reflexioné acerca del interés de los españolitos sobre las cosas y la prioridad de las mismas.