bce

Los desafíos de un nuevo gobierno y la hoja de ruta tecnológica urgente.

Los desafíos de un nuevo gobierno y la hoja de ruta tecnológica urgente.

Hace apenas unas décadas Singapore era una amalgama imperfecta de relaciones comerciales sin expectativas globales y con una renta per capita paupérrima. Actualmente es uno de los más ricos del planeta y el país que el Foro Económico Mundial considera en mejor posición para beneficiarse de las inversiones que se realizan en innovación tecnológica y digital especialmente. Esto parte de un índice que analiza cómo los países se están preparando para aprovechar la innovación digital emergente y la posición para disfrutar de la Cuarta Revolución Industrial. Detrás de Singapore aparecen Finlandia, Suecia, Noruega y Estados Unidos en este orden. España no aparece.

¿La 'Renta Mínima Universal' cómo respuesta a un mundo automático?

¿La 'Renta Mínima Universal' cómo respuesta a un mundo automático?

En el último Foro de Davos se planteó la creación de un salario mínimo garantizado para que la gente viva, porque el trabajo lo van a hacer las máquinas, y nosotros podremos dedicarnos a actividades creativas e innovadoras, o a viajar. José Luis Cordeiro, ingeniero mecánico por el MIT y profesor de la Singularity University de Silicon Valley asegura que ‘vamos a vivir un cambio mucho más trascendental que el que vivimos al transformarnos de simios en hombres, porque aquel salto fue de un 1% en nuestro genoma, y ahora va a ser muchísimo más grande. La relación entre los posthumanos y los humanos actuales será como la que nosotros tenemos con las hormigas’.

Grecia es la anécdota de una Europa estancada

Grecia es la anécdota de una Europa estancada

Podemos darle mil vueltas al asunto griego. Vueltas y vueltas. Podemos poner encima de la mesa consideraciones políticas, de orgullo patrio o de imposición germánica. Podemos darle al ventilador. Podemos, incluso, creernos todo lo que nos cuentan. Podemos.

La deuda soberana, la pública y los emprendedores

Me preguntaba un amigo economista ayer en el aeropuerto de Bogotá como veía España. Le dije que sino ganaba a Chile pintaba mal. Se rió y me volvió a preguntar en detalle ‘me refiero a lo de la deuda que dicen se está solucionando‘. Se refería a la deuda soberana, obviamente no a la deuda pública. Esta última seguirá subiendo hasta que el crecimiento en España roce el 3%. La conversación fue entre didáctica y apasionada pues a mi modo de ver se han perdido muchas oportunidades de cambiar cosas y ahora tampoco se está cerrando bien la herida.
Confieso que la confianza sobre la deuda soberana en la zona euro en su conjunto es positiva. A pesar de que hay riesgos de mantener la sostenibilidad de la deuda pública, la verdad es que estamos ‘técnicamente’ mejor. Sin embargo nada está resuelto y hay ‘otras deudas’ que deben preocuparnos.

El BCE alertaba hace un par de días que tanta relajación no era buena aunque lo decía en otro campo, el de la deuda pública que no quiero mezclar con la deuda soberana. No tienen enlace directo pero se mueven con patrones parecidos. Es más, si los intereses subieran debido a la búsqueda de rentabilidad de los inversores, se iba a liar parda. Lo que pasa es que seguimos, como unidad económica, precisando de una financiación importante. Los bancos lo saben y están incrementando sus carteras con deuda soberana no sea que el cambio de intereses ponga en pérdidas a las entidades financieras.

Resulta que no tienes bastante con enfrentarte a mil dificultades cada día como emprendedor que tienes que preocuparte de una losa plomiza que sobrevuela tu cabeza por la mala política de otros. Si no hay crédito tiene mucho que ver con esta terca modalidad de disfrazar la situación del sistema bancario.

Pero, ¿que es eso del mercado de la deuda que podría volver a poner en peligro tantas cosas? El mercado de la deuda existe porque estados, administraciones, bancos y empresas buscan financiar sus propias inversiones o, lo que suele pasar con los primeros y segundos, taponar sus déficits. Lo que pasa es que como no suelen tener fondos suficientes se embarcan en la emisión de cupones fijos o variables que se deben remunerar en meses o años.

¿Dónde se compran esos bonos? En una cosa que unos llamamos subasta y otros mercado primario. Las cantidades de deuda emitida en Europa ha superado a veces en dos veces el PIB español para hacernos una idea del volumen. La diferencia entre el precio que establecen los emisores y el que desean pagar los inversores es la rentabilidad.

Cuando trabajé en bolsa y compra venta de activos podía ‘asistir’ a ese mercado primario pero obviamente es un ‘lugar’ reservado a los institucionales, los estados, fondos o bancos. Allí no hay particulares salvo cuando al emisor le interesa como fueron algunas emisiones autonómicas hace unos años.

¿En que se basa el mercado para valorar una deuda u otra? En las agencias de rating. Si, esos bichos malos que tanto se equivocaron hace siete años. Posiblemente la fastidiaron y bien, pero ellas solo señalan en base a los datos que se ofrecen. Marcan el perfil de riesgo y en base a eso unos pagan más o menos a la vez que se determina el tipo de interés de esa deuda.

¿Qué es el mercado secundario? Los bonos, las letras del tesoro, las obligaciones de un estado o cualquier tipo de deuda, valen durante su vida útil y reembolsan al vencimiento una rentabilidad determinada. No obstante durante ese período su valor puede ir oscilando por lo que se puede especular, ganar o perder antes de que venza. Eso sucede y se produce en un casino gigantesco llamado ‘mercado secundario’. Es el lugar de la liquidez. Sin él el asunto se quedaría seco. Lo normal es que un inversor particular se acerque a este mercado a través de la renta fija.

¿Qué tiene que ver el ‘riesgo país’ en todo esto? Esto es lo que al BCE le trae por el camino de la amargura. La evolución del mercado secundario que combina tipo de interés y cotización de toda la deuda en circulación oscila y lo hace en base muchos factores. Cuando la percepción de que un país va bien o irá mejor el rendimiento baja pues es menos arriesgado. Sin embargo, el abuso de intereses bajos puede ir ‘dopando’ el modelo por lo barato que sale endeudarse. Técnicamente es lo que le pasó a millones de ciudadanos que se hipotecaron pensando en lo ‘bajo que estaba el tipo de interés’. Cuando subió se rompió todo.

Y los mercados, ¿qué son? Mi amigo Daniel Lacalle me dijo bromeando un día que ‘los mercados son monstruos de dos cabezas siempre al acecho’. Obviamente los mercados no son más que lo que nosotros mismos somos. Los movimientos, las correcciones y cualquier cambio brusco se produce en base al miedo, a la credibilidad y a mil factores ‘humanos’. Aludes de ventas por miedo a suspensiones de pagos dispararon rentabilidades en el pasado y eso, cuando pasó, propulsó los costes de esos mismos países para financiarse.

Que lejos queda eso ya. Parece que la tormenta pasó pero recordemos que hemos vivido rescates de países enteros. Vivo en uno de ellos, Irlanda, y si bien es cierto que nadie quiere hablar de ello, los efectos se han dejado ver claramente en muchos aspectos de la vida cotidiana.

A mi me preocupa como se va a revertir tanto gasto que se fue a bancos e ‘intereses’, para que acabe en manos de proyectos, de innovadores, de emprendedores. El dinero para la innovación, el cambio de modelo, eso de digitalizar y transformar Europa en lo que no es. Como se pretende ser competitivos tecnológicamente con Asia o Estados Unidos.

Estaría bien que el Banco Central Europeo contribuyera a ese cambio de modelo y a ese crecimiento económico real. El empleo es el motor y se le daña cuando en lugar de facilitar el crédito o el coste del dinero se les obliga a pagar el triple de lo que cuesta. Si en algún momento aparecen dificultades en la capacidad de los deudores la cosa puede ponerse otra vez fea y afectar a los de siempre.

Rebajar el dinero que no existe

Draghi no hizo más que ratificar el problema con la rebaja de tipos de la semana pasada. Seguimos en parálisis. Es el síndrome del dinero electrónico. Algo así como el oro en la bolsa. Los ciudadanos creen tener mucho metal pero en realidad no tienen nada. Solamente que un porcentaje bajo de personas que consideran tener oro fueran a buscarlo no encontrarían nada. No hay tanto oro como el que dicen haber vendido.
La moneda europea es algo parecido. La banca asegura tener mucho pero no lo presta por vete tú a saber el motivo. Obviamente la rebaja de valor y de capital resultante que ha llevado a toda Europa a “devaluarse” de manera diversa y artificial sin tocar la divisa ha eliminado a la misma del circuito de equidad y por eso no hay más remedio que seguir aumentando su volumen objetivo devaluando lo que cuesta obtener un euro, el tipo de interés.

El problema es que en metálico hay muy poco en contabilidad real, es decir, en circuito legal. El resto de euros que dicen acumular son dígitos. Algo que a la bolsa y a los inversores de pantalla poco les importa pues es su propio oxígeno. (Me pasé unos cuantos años con todos esos mecanos sofisticados sellados en mis ojos cuando me dedicaba a la gestión de activos en bolsa). Todos digiriendo dígitos que no representan lo que dicen estar mostrando. Entre la economía real y la economía digitalizada (que no digital) hay mucha distancia.

El mínimo histórico al que estos señores de plástico han decidido poner el precio del dinero en Europa no es más que la evidencia de que los bancos no pueden prestar lo que no tienen. Me hace mucha gracia el término “banco malo” pues parece como si de un truco de magia se tratara y que pudiera hacer desaparecer (para siempre) los activos tóxicos (también es un término la mar de humorístico). Digamos que la acumulación de mierda que cada banco tenía no afecta si la pones en una esquina destinada a eso. Absurdo. Hasta mi hijo de 8 años me dice que “eso no está bien ni se puede hacer pues si acumulas los deberes del cole mal hechos en una libreta destinada a eso, tarde o temprano, te catean”.

Los bancos no pueden prestar por que no tienen dinero real. Si lo fabricaran el euro cada vez valdría menos y si eso es así los ahorros, incluidos los de estos señores que rebajaron ayer los tipos, no valdrían nada. Es jodido, pero sin ahorros no podrían vivir de rentas todos sus amigos y la aristocracia política que se ha instalado en la nueva (viejuna) Europa y eso hace que les cueste mucho poner en marcha la impresora de billetes. Además, si eso sucediera, se adelantaría el cambio de modelo y orden mundial donde Europa pasaríamos a ser países sumergidos frente a los emergentes.

Puede que sea este el motivo que Europa no devalúa. El miedo a perder el valor real en lo único que les queda sobretodo en el sur es absoluto. Sólo queda el valor de las finanzas y las rentas sociales en las entidades bancarias. Tocar eso es poner en jaque el sistema definitivamente. Cada vez hay menos liquidez en el sector privado y nadie parece darse cuenta que el reto no está en la gestión pública sino en lo que cada uno de nosotros podamos hacer independientemente de las meriendas de estos tipos.

El espíritu emprendedor es la mejor forma para afrontar con éxito el nuevo ecosistema económico y social en el que ya estamos sumergidos y que he explicado alguna vez. Da igual si sube o baja un punto el tipo de interés, aquí lo que toca es tener interés por el tipo de negocio que nos toca ahora afrontar como países sumergidos que quieren enfrentarse a los emergentes. Planes de estímulo en base a la gestión transversal de la tecnología y de adopción de patrones que mejoren la educación global de nuestro entorno. La gran asignatura pendiente es unir educación y empresa y que todo eso sea en base a proyectos de vanguardia tecnológica.

Me gusta pensar que tenemos una gran oportunidad y que todo prácticamente depende de que lo aceptemos. ¿Sabíais que toda la tecnología que uso la NASA en 1969 para poner al hombre en la luna cabe hoy en día en cualquiera de nuestros iPhones? Si el hombre de entonces llegó a la luna, con la misma tecnología en una sola de nuestras manos, ¿donde podemos llegar juntos?

La nueva economía implica una serie de cambios disruptivos a todos los niveles. Desde cambios en la cadena de valor, ya que las ideas son las que tienen importancia y no el soporte como en muchos de los modelos tradicionales, hasta cambios en los procesos y en la gestión de las organizaciones. Aceptar que este nuevo modelo implica nuevas condiciones y sólo aquellos capaces de inventarse un nuevo entorno laboral vinculado al nuevo modelo, te acerca al éxito.

El incendio no está extinguido, sólo parece controlado. Hay un nuevo modelo económico emergente que no precisará que se extinga el anterior. Crecerá al unísono a otro que se desmorona. Un modelo más digital, donde el individuo será protagonista de sus propia aventura, donde los negocios no dependerán de un vetusto Business Plan y pasarán a ser seres vivos con fechas de caducidad previsibles, donde la economía industrial dará paso a otra definida por los principios de la propiedad emergente y donde la gestión del conocimiento construirá sus propias autopistas y sus peajes. Tal vez todo esto sea innecesario pues, como dicen, seguramente no hay de que preocuparse. Será por eso que nos han puesto el dinero a precio de saldo… ¿Verdad?

Ideas, ideas e ideas

Este domingo estrené columna en ABC. Para mi primer “up in the cloud“ utilicé la espina dorsal de algo que ya comentamos aquí en su día y en el que recetaba mi más íntima fórmula para salir de la crisis: sublevarse, rebelarse. He participado en bastantes medios durante los últimos años. Una de esas colaboraciones fue durante varios meses en una radio catalana del Grupo Godó. Un día, recién llegado de algún vuelo participé en mi sección sobre economía digital y emprendedores en RAC1. Tras una media hora de entrevista me animaron a quedarme a la tertulia posterior, lo que hice gustosamente. Durante toda la segunda parte del programa compartí mesa con las típicas opiniones que se suelen enfrentar en este tipo de conversaciones. Los que ahora han descubierto lo mal que está todo, los que aseguran que aun estando mal, saldremos en breve, los que observan el asunto desde las alturas y los que nos acusan de “catastrofistas que no aportan nada” a los que seguimos descifrando la realidad económica minuciosamente todos los días. A todos ellos los respeto, pero con ninguno comparto nada. Especialmente me resultan empalagosos los que aseguran que la situación actual es el resultado de la fase final de la crisis, que era inevitable y que no pudo preverse. Nos acusan de reduccionistas al acusar a los gobernantes y de no presentar medidas que puedan paliar la situación.
Mi vida gira en torno de la estimulación de negocios, viabilizar proyectos y arrancar aventuras empresariales. Lo hago aquí o donde sea, no me paro, no pienso detenerme frente a un enorme castillo de naipes que se desmorona, sea el que sea y tenga la intensidad que tenga. Conozco decenas de personas con ideas suficientes para cambiar el mundo, sólo es cuestión de darles paso y oportunidad.

Sin embargo no debemos dejar de lado que ha llegado el momento de denunciar a los que han arruinado el futuro de mi hijo y el de vosotros, los que ganaron premios suecos asegurando que ese era el mecanismo para evitar la recesión, los que se han dedicado a decir que “lo peor ya ha pasado”, los que se las han dado de “genios” creando modelos de crecimiento basados en fabricar viviendas que nadie necesitaba.

Que se cierren fronteras y se elimine la libre circulación en España debido a la cumbre del BCE es un insulto a la inteligencia a parte de la última de las humillaciones que nos tenían reservada esta panda de alejados de la realidad. En el mejor de los casos fueron partícipes sin saberlo, en el peor absolutos instigadores del desastre que vivimos. Mientras era preciso bajar tipos, los subieron, cuando era tarde y se debían subir, los bajaron. Cuando todo parece indicar que permitir la caída de algún banco se montan un tinglado de mil pares de narices con lo de los rescates derivados. Ahora que tienen prohibido comprar deuda soberana la compran a granel. Son lo peor y encima tenemos que cerrar calles y bares, pues sus señores vienen a pensar, decidir y pegarse la fiesta padre. ¿Cuanto cuesta esta merienda? Que empiecen por ahí, no por subirnos los impuestos a todos los que con ese dinero seguramente haríamos algo de mayor provecho.

Ahora toca despacharlos y dejarlos en evidencia. A los que no han tenido narices para evitar esto, gestionarlo adecuadamente o informar a la gente para que tomaran las riendas de su destino, no podemos ofrecerles el beneplácito ahora de comandar la salida de este laberinto. Emprender también tiene que ver con el compromiso social y con la exposición de una actitud crítica hacía los que viven del momio público que pagamos todos y que a cambio ejecutan políticas nocivas, tóxicas y contraproducentes que luego todos tenemos que volver a pagar.

Tengo mil ideas, algunas son mías, pero la mayoría me las han contado o, si me las dejan, las compartiré con sus creadores. Hay personas con ideas brillantes. Ideas, ideas e ideas. Ideas que nos deben llevar a pelear contra todo este despropósito y esa parálisis, a buscar la oportunidad, a buscar valor, a diseñar modelos de negocio inexistentes, a versionar los que tenemos, a darle la vuelta a la caja y dejar que caiga lo ineficiente, a pactar con los socios, trabajadores, amigos, competencia, proveedores, universidades, administraciones, agentes, con quien sea para sobrevivir en este puñetero barrizal en el que se está convirtiendo emprender en España.

¿Cómo afecta un rescate?

Acabo de aterrizar en el nuevo mundo. Estaré unos días trabajando con mi equipo en las sedes de Bogotá, Lima, Caracas, Miami y Boston. Nada más llegar cené con dos periodistas con los que tenía pendiente otra entrevista. Les preocupa no entender la situación de España en concreto y del continente en general. Por cosas de la vida, como consultor del BCIE he tenido que explicar lo mismo varias veces a mandatarios centroamericanos y también se hace complicado. Ellos que crecen en tasas que rozan las dos cifras tienen crisis sistémicas y de alto calado social cada diez o quince años. De hecho la mayoría disfrutan de la bonanza con el ojo puesto en el retrovisor que relata pobreza y miseria. No entienden de “crisis” subsidiada. Cuando ellos entran en crisis la gente se muere de hambre.
Hace dos meses que estamos trabajando en Bruselas en un anteproyecto cuyas bases estamos diseñando desde IDODI enmarcado en el famoso Seventh Framework Programme Europeo. Es gracias a ese contacto directo con alguno de los actores principales de la economía europea que he podido entender que la intervención de las finanzas españolas ya es un hecho desde hace un año, que el rescate se contempla como inevitable y que la subida del IVA por encima del 20% no será antes del verano pero si se planteará si los ingresos no aumentan por la “amnistía” o los gastos no se logran reducir por la vía imperativa. De hecho un buen amigo francés que ahora ocupa un alto cargo en la administración europea me confesó que Grecia, Portugal y España se devaluarían en valor nominal por la vía del IVA hasta límites que no podemos ni imaginar. Eso en semántica banquera viene a ser un 21% para España, e incluso más.

La gente se pregunta que quiere decir que nos rescatan. Incluso hay quien asegura que eso no va con ellos, que es un tema de macroeconomía, de políticos y economistas, que a las personas de bien eso no les afecta demasiado, que al final todo es una subidita de impuestos y algo menos de “cosas que te da el gobierno”. Pues ni el gobierno “te da nada”, ni las personas “normales” están exentas de notar en su estómago la patada del rescate, ni es un tema exclusivo de altos mandatarios. Un rescate e intervención no es nada parecido a lo que se siente cuando te sacan del mar en un bote salvavidas. La verdad es que a veces piensas que ya estabas bien ahogándote en el agua tan a gusto y “a tu bola”.

  1. Un rescate no es más que un crédito enorme que nos dejarán la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Con esa pasta se saldan las deudas del estado en default y justo a la mañana siguiente tienes la visita de la “troika”, es decir, unos comisarios de muy mala cara y de muy mal negociar.
  2. A partir de ahí los sucesos se precipitarán y nadie puede asegurar que serán la solución milagrosa pues no lo están siendo en ningún sitio donde se han instalado, sólo sabemos la que lían.
  3. Tomarán el poder un grupo de consultores y altos cargos de la UE, el FMI y el BCE. Su función será la de auditar todas las decisiones de tipo económico y presupuestario del ejecutivo de Rajoy y de sus derivados (como ellos lo denominan) autonómicos y jurisdiccionales.
  4. Para España tocarán equipos multidisciplinares con al menos un centenar de comisarios. A partir de ese momento España quedará oficialmente intervenida (le llamarán de otro modo como “asesoría de ajuste” o “grupo de apoyo presupuestario”) y entonces deberá corregir la situación a través de medidas “aconsejadas” por la “troika”.
  5. De no hacerlo no recibiremos el dinero que debe salvar todo el sistema financiero y el sistema económico por enlace. Recordemos que el Estado ha servido en bandeja toda su capacidad de endeudamiento y recursos a los bancos y cajas que estaban yertas en sus propios balances permitiendo que falsearan sus cuentas a cambio de “saltar al vacío” esperando que el paracaídas se abra.
  6. Como el triplete fantástico no se suele fiar de los países que rescata la pasta no la suelta de una vez  sino que la va aflojando a medida que se van cumpliendo su “consejos”. Las medidas irán en la línea griega en cuanto a la reducción de funcionarios, salarios de la administración, peso de las autonomías, fusiones de municipios, subida de impuestos como el IVA, retoques en la reforma laboral y alguna cosilla más. Me pregunto como se lo tomarán los sindicatos.
  7. Por desgracia es casi inevitable que pase. El volumen del engaño en España en cuanto al balance del sistema financiero es comparable a las mentiras que Goldman Sachs inventó para que las cuentas de Grecia fueran adecuadas en el momento de integrarse a la Unión Monetaria.
  8. La banca española vale más por sus cuentas tóxicas que por las reales. Casi 200.000 millones de euros en hipotecas no serán devueltos a los bancos, lo que pone en fallida todo el sistema. Eso se deberá sumar a que la banca no ha dejado caer el precio todavía de la vivienda, algo que seguirá friccionando y, al final, resultando una evidencia solemne: el patrimonio con el que los bancos autorizan balances positivos son una quimera.
  9. Europa lo sabe. Si cae Portugal, que caerá pues se le pide que resuelva elementos estructurales de su economía en meses cuando eso no lo lograría ni un país escandinavo en años, cae España.
  10. El grado de exposición de la banca española al déficit portugués se dice que puede estar cercano a los 100.000 millones por derivados de segundo orden y no los 78.000 como hasta ahora se consideraba. Además, el crecimiento de la economía española vuelve a ser negativo.
  11. En Europa se contemplan cifras muy contundentes y en negativo para este trimestre pasado que no dejarían muchas opciones a la hipotética recuperación a medio plazo que pudiera retrasar el rescate.
  12. La austeridad en inversión y la necesidad de más dinero en la banca (y no para fluir crédito) seguirán reduciendo el radio del círculo vicioso en el que hemos caído irremediablemente. Finalmente se dice en Europa que el rescate de España es inevitable porque no lograremos equilibrar el déficit, porque el paro no dejará de aumentar y porque el talento huye de España ante la imposibilidad de prosperar.
  13. La nombrada “prima de riesgo” aumentará por una lógica cruel del mercado: es un “riesgo apostar a este caballo mal herido”. En definitiva, menos dinero, más recaudación hasta la extenuación, liquidación de servicios, reducción de peso funcionarial y alejamiento del crecimiento y del cambio del modelo de crecimiento.

Y a todo esto, recortamos 2.200 millones de euros en los presupuestos para I+D+i y nos desfilamos por el sendero oscuro de no saber que queremos ser de mayores. La fiesta terminó, toca recoger los platos, limpiar la sala y, sobretodo, ir hablando de lo que haremos con ese espacio para rentabilizarlo. Al parecer, investigar en nuevos modelos productivos no.

Siempre gana la banca

El artículo de hoy de Luis Benguerel es el primero de una serie que publicará cada viernes en este blog. Vamos a intentar de la mano de uno de los mayores expertos de este país en temas de trading sofisticado y gestión de “pantallas” que conozco. Si alguien sabe de como se retuercen los mercados para lograr cosas determinadas es él. Si alguien puede explicarlo de modo “sencillo” es él. Os dejo con el artículo sobre las interioridades de la compra de deuda soberana que “no puede hacer” el Banco Central y que, sin embargo “si hace”. Dadle la bienvenida y a aprender.

Sabemos que el Banco  Central Europeo compra deuda soberana de países con problemas en el mercado secundario, pero seguramente no todos sabéis como se compra esta deuda. Sin entrar a valorar si eso es bueno o malo voy a explicar como se hacen este tipo de compras y ya tomaréis la consideración vosotros mismos.

Lo primero que cabe recordar es que el Deutsche Bundesbank se opuso a estas compras en su día y Webe, su presidente, dimitió a pesar de que era un claro aspirante a presidir el BCE. No voy a considerar si el Banco Central debiera actuar de otra forma acordando un precio con los gobiernos y actuar directamente en el mercado primario sin permitir que fueran los propios mercados los que impongan sus precios. Eso se lo dejo a los tertulianos recién llegados a los temas económicos que parecen saber muchísimo más que los que llevamos dos décadas en esto.

Pero, ¿cómo actua el BCE? Antes de analizarlo hablemos un momento de la famosa prima de riesgo, ese diferencial entre la deuda que emite un país con respecto a otro con las mismas fechas de vencimiento. En el caso de la zona euro ese diferencial era mínimo en tiempo de bonanza ya que todos dependemos del mismo Banco estructuralmente y, por derivación, de su política de intereses. Este gráfico refleja el diferencial entre España y Alemania con un bono a 10 años desde 2006.

Como vemos, en estos días seguimos cerca de máximos. Hace meses que estamos desde en un peligroso y caro 300 y hemos alcanzado sin dificultades la cima del 370. Se considera un problema grave estar por encima de 100.

Pues bien, si observamos los bonos soberanos durante el desarrollo de esta crisis de deuda, detectaremos a unos ganadores que no merecen serlo. Resulta que en este “mundo” del hedge fund que apoya las inversiones en deuda a riesgo permite que el riesgo sea atractivo y a la vez modere el valor de las de menor apuesta.  Ocurre que mientras se huye de la deuda soberana de países con problemas, se compra deuda de países “mas solventes” lo que provoca que el rendimiento de sus bonos baje mucho por la demanda que tienen y puedan colocar deuda muy barata  que no refleja su situación real de la economía. Ejemplifiquemos con un gráfico de deuda a diez años de países como Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Alemania y Suecia.

El asunto es tan curioso que llegamos a extremos de deuda negativa en períodos bianuales. Si tú le prestas dinero al gobierno (comprando su deuda) y ellos te retornan menos pues se cobran “la seguridad de que te lo van a devolver”.

En este grafico podemos ver algo que supone ver un ornitorrinco en el Manzanares, digamos que algo relativamente curioso: el bono suizo a 2 años desde verano varias veces en negativo a vencimientos mas cercanos menor rendimiento .

Ahora ya sabemos como funciona el mercado de bonos soberanos. Entremos ahora en el maravilloso mundo de la gestión del BCE cuando decide comprar deuda de un país con problemas. Cómo “no puede” actuar directamente en el mercado ordena a “otros” que ejecuten en las grandes mesas de renta fija, es decir lo grandes bancos. Así podemos decir que las compras que “no puede” hacer el BCE las hacen en su nombre las entidades financieras más importantes, que a su vez no pueden negarse pues dependen de los grados de liquidez que este les concede cuando ellos están tocados.

Podemos mal pensar todo lo que uno quiera, lo normal en estos casos es que primero reciban la orden de comprar por parte del BCE y luego la trabajen durante todo el día. A partir de entonces, antes de comprar para el BCE, lo que procuran es comprar para ellos logrando que baje con ello el rendimiento una vez tienen lo que desean. Luego informan al mercado con rumores de compra por parte del BCE, lo que sigue provocando mas caídas del rendimiento (significa mas beneficios para la primeras posiciones) y para terminar adquirirían las partidas que les paso el BCE en primera instancia por el camino. Esto lo hacen bajo el rendimiento del bono objetivo cumplido por parte del BCE, sin que el BCE compre a mejor precio ya que antes actuaron para después vendérselo.

Parece complicado, pero es muy sencillo. Son pasos simples y lo que para alguien a nivel doméstico no es nada, cuando las cantidades son gigantescas es muchísimo dinero a ganar por parte de la banca. Siempre sale el “0”.

Campeonato de la distracción

Este es el artículo que hoy publico en Cotizalia. Empieza diciendo que las cosas se han precipitado. De eso no cabe duda. Todavía hay quien no tiene claro si esta es la fase definitiva, pero ya pocos ponen en entredicho que estemos ante la más difícil situación de nuestra economía y, por derivación, de la zona euro. Aunque los medios sigan diseñando obscenas fórmulas para distraer la atención, la realidad va tomando el peso plomizo de lo irremediable. Es como si miles de peces se movieran en tono a los flujos que creen adoptar de manera voluntaria, pero que no es más que el síntoma que un ataque externo amenaza su estabilidad. Uno de los peces toma un camino y el resto hace exactamente lo mismo. ¿Se entiende la metáfora?
Pongo por delante que no creo en el Apocalipsis, esto es una fase definitiva de nuestra economía que tiene que ver con un nuevo modelo social y económico. Mucho más duro, pero repleto de oportunidades. Lo importante es saber lo que nos dicen y como lo dicen, si nos manipulan o no. Debemos exigir conocer que está pasando para tomar nuestras propias decisiones a la hora de emprender, invertir o salvar nuestros ahorros.

Vamos a ir desgranando el conjunto de incoherencias que hemos estado viviendo estos días. Una a una, enlazando con textos y con datos, asumiendo que el batacazo ya no es un tema a contemplar de manera opcional sino que lo es de manera evidente. No es catastrofismo, me niego a admitirlo, es simplemente el desenlace de una quimera, de un conjunto de despropósitos que han  cortocircuitado nuestro modelo económico. La economía europea se sujeta con pinzas, elementos frágiles que siguen mostrándose como intocables. El diafragma se va cerrando a medida que cada vez menos gente es capaz de decir que “no va a pasar nada”. La verdad es que no va a pasar nada relativamente destructivo. No es el fin de una civilización ni de nada que se le parezca, es sencillamente un nuevo espacio económico y social vinculado a la reducción de servicios, derechos y posibilidades, con menos clase media y una emergente clase subsidiada.

¿Qué se dice? ¿Cómo lo dicen? ¿Quiénes lo dicen? Vamos a ver por donde cogemos este retorcido espectáculo en el que se ha convertido nuestra vida. Analicemos que características tiene la gran fábula y sus espectadores cloroformizados. He recibido palos hasta en el carné de identidad, he tenido que soportar el insulto de quienes te llaman rata por “huir del barco en cuanto empieza a hundirse” por montar negocios en otros países a fin de escapar de este barrizal. Suerte que no saben que asesoro a inversores que quieran poner en marcha vehículos de inversión fuera de España.

1. Nos dicen que la caída de credibilidad de la banca española se produce por culpa de los ataques de especuladores. ¡Que malos son los especuladores! Los compradores patrióticos de bonos al 4,75% que le suponían a la Generalitat un coste de financiación al estilo Cofidis no eran especuladores, no, eran hermanitas de la caridad cristiana en ejercicio de redención voluntario.

Pues la credibilidad de nuestros bancos está en Europa puesta en análisis porque cada vez menos inversores y depositarios se fían del verdadero estado del potaje. Es más, si los activos que no se asumen en el balance de los bancos y cajas no se pueden ni valorar pues son desconocidos, como ellos mismos asumen, por el Banco de España. La estrategia de no asumir amortizaciones que están en quiebra técnicamente por su morosidad. Lo grave es que nadie cumple la normativa sobre la certificación de impagos y de mora. Si se cumpliera tal y como solicita la normativa del Banco de España esa tasa de impagos crediticios e hipotecarios sería del triple que el que se ha publicado. Si así fuera quedaría en evidencia que no hay fondo de garantía que soporte esa insolvencia. Todo el fondo de garantía se va por el retrete de la mitad de las sucursales de cualquier banquito de segunda de este país. Imaginen cuando todos se pongan a estabilizar automáticamente sus balances en 2011 y no puedan acudir a ningún mecanismo de “maquillaje” contable.

El problema de deuda lo tiene España el año que viene

Si fuera poco, sabemos que las valoraciones que los bancos soportan, incluso llegando a puntos surrealistas, están muy lejos, por encima, de los precios de mercado real. Una vez se acabe el período de limitación para desgravar tributariamente la compra de una vivienda, aquí no va a vender un piso ni el famosísimo Tato. Y no sucederá, no se adaptarán los valores pues sería un castillo de naipes que motivaría la quiebra de un buen número de “fusionadas”. Tengamos en cuenta que la morosidad no va a descender, no hay ningún indicio que lo indique. El paro no cesa de crecer, el consumo cae, los ajustes de la administración van a generar una parada técnica de la inversión y por derivación la morosidad crecerá. La banca se apretará el cinturón y sacrificará lastres pero sin adaptarse a la realidad. A medida que Europa exija claridad, y que los estrés test se vayan repitiendo con metodología que no sea para “dummies”, el asunto se volverá oscuro de narices.

2. Dicen que Portugal no precisará de ser rescatada y eso evitará un “contagio”. ¿Se puede saber de que contagio hablan? Que tendrá que ver una cosa con la otra. En economía y en los mercados los flujos de opinión hacia la compra o la venta de activos o productos financieros se basan en una buena parte en las tendencias, pero no en exclusiva. La escasa credibilidad de la deuda española y el peligro de “contagio” poco tiene que ver. A España se la tiene en la mirilla por su exposición máxima en diversos elementos de análisis económicos que nos sitúan en el peor puesto posible. Paro, competitividad, balanzas, credibilidad del modelo de estado para poder sufragar una reducción del déficit público, deuda en vencimiento en 2011, etc… Es decir es un asunto más crónico. Tenemos una enfermedad latente que ahora se ha manifestado, y si lo prefieren, al ánimo de ver nuestros vecinos bastante malitos también.

Que Portugal pedirá un rescate es algo inminente. Tengamos en cuenta que la rentabilidad de los bonos ya subió por encima de la tasa a la que podría tomar prestado del fondo de rescate de la Unión Europea, que por cierto, lo presta a intereses que parecen que los hallan promocionado en la Generalitat de Catalunya. Casualmente España alcanzó el 5,45% también durante el día de ayer. Es decir, España está en la zona que los analistas contemplan como de riesgo de insolvencia y que si se mantiene o aumenta la rentabilidad pone en territorio de no retorno y la “intervención” sería una realidad. El problema como dicen es que España es demasiado grande para caer. Eso no es cierto, España debe mucho para caer que es diferente y lo que supone es que es demasiado grande para ser rescatada. Tras la fallida de pagos del Estado español vendría irremediablemente un ajuste definitivo del modelo del doble euro. Los costos de financiación disponibles para un país rebasan los que están disponibles con el fondo europeo de rescate, entonces los incentivos cambian y la posibilidad de solicitar ayuda externa aumenta drásticamente”.

La rentabilidad del bono español a tasas desconocidas

3. Otra de las tonterías que tenemos que soportar estos días es la manía por hacer ver a la pobre gente que eso de las pruebas de liquidez son algo eficiente. Resulta que la Comisión Europea ha decidido incluir la definición de lo que es líquido y lo que no. Para ello han decidido ahora que las nuevas pruebas que se desarrollen diferenciarán esa realidad visto lo visto y atendiendo el crash irlandés. Hay que tener la cara como el cemento.

Resulta que “las pruebas de resistencia de este año en Europa se centraron en los niveles de capital que tenían los bancos para absorber pérdidas y no midieron los riesgos representados poruna falta de liquidez”. Ahora se dan cuenta, unos tipos que deberían de estar todos encerrados por la responsabilidad que tienen en todo este desajuste, han decidido que el próximo año “los reguladores reunirán datos para las pruebas a comienzos del año próximo, con la guía de la Autoridad Bancaria Europea, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea. Como no quiero ser grosero, les permito que aquí “________” pongan el adjetivo adecuado ustedes mismos. Nos toman por tontos definitivamente. Claro está que no hacemos mucho para que piensen lo contrario, claro.

4. En medio del caos, sale un tipo por televisión que ya no reconozco ni recuerdo de las clases, y que hace como de secretario de Estado, diciendo que “la financiación de España para el resto del año sigue siendo cómoda, gracias a los ingresos superiores a los previstos y una reducción del déficit de presupuesto, y el Gobierno no espera tener problemas para acudir a los mercados financieros”. ¡Brutal! ¿Habla de este año? Si queda un mes. Sólo faltaría que tuviera problemas “este año”. Está todo el pescado vendido. El meollo vendrá en el cálculo interanual del déficit y en la gestión global de la deuda a 2011. Como dice mi hijo: “lo flipo”. Veamos que pasa el 2 de diciembre y el 16 con la necesidad de captar 8K millones de euros en los mercados para refinanciar la deuda. Seguramente nada pues los compradores están preparando los cheques. ¡Ah! Se me olvidó algo, esos compradores son bancos españoles que luego le piden el apoyo al propio banco de España. Véase circuito “salvo bancos + fusiones + frob + compro deuda + financio estado + salvo bancos”.

El tema de los recortes ha sido uno de los temas que los inversores europeos que apuestan por la caída a peso de nuestra economía, han preferido obviar. ¿Por qué lo harán? ¿Son tan malos malísimos, tan poderosos que hacen temblar una economía sana, robusta y de banca monolítica? No se creen nada.

Por si fuera poco un tal Weber del Banco Central Europeo ya dijo que si hacía falta se iba a su casa a por una impresora láser que tiene para imprimir más dinero, que no nos preocupemos de nada. Dijo que “el fondo de estabilización para los estados europeos dotado de 750.000 millones de euros podría ser incrementado en caso de ser necesario para restaurar la confianza en los mercados financieros”. La realidad es mucho más siniestra: “si España, Italia, Grecia, Portugal e Irlanda devaluaran 30 por ciento economía para readoptar las monedas nacionales, las pérdidas totales para los bancos alemanes rondarían la mitad del total del capital que disponen”. Ahora disponen de unos 300K millones de euros y ese ajuste precisaría perder el valor de unos 150K millones. Por decirlo de otro modo, se van a inventar lo que sea preciso para que no se vuelva a hablar de “ajustar” vía nueva moneda, no sea que Alemania se llevase el batacazo final. Conclusión: puede que tengamos un rescate virtual que, sin llamarse así, represente el mayor recorte de servicios y el mayor aumento de impuestos de toda la historia de este país (y otros europeos) desde el Neolítico.

Los CDS del quinteto en cuestión

5. Los brotes verdes fueron muy poco verdes. En España el ritmo de embargo aumenta y se dispone a poner más en evidencia el “roto” que he enunciado en el punto número uno. Según el informe que presentó hace unos días Acuña & Asociados, “el número de viviendas embargadas a la venta en España podría triplicarse en 2011 cuando se impliquen las nuevas reglas contables obliguen a los bancos a deshacerse de sus activos depreciados”. Sabemos, y si no lo saben les cuento, que en el mercado hay unas 100.000 viviendas propiedad de bancos.

El tema es muy denso. En Bloomberg resumían el tema diciendo que “los bancos españoles tienen un total de 181K millones de euros en préstamos de construcción e inmobiliarios morosos. Unas 2.600 empresas inmobiliarias y de construcción han dejado de operar en los últimos 2 años, según Crédito y Caución, mientras que el desempleo ha subido a más del doble a casi 20 por ciento desde 2007. El costo de sanear los libros de la banca ha sido hasta ahora de unos 70.000 millones de euros en forma de fondos gubernamentales de rescate, depreciaciones de activos y uso de reservas, según el Banco de España. Parece ser que el valor de las propiedades bajará 20 por ciento en los y unas 280.000 personas en España perderán su hogar este año.

Y en definitiva,

España no es Irlanda, claro que no, por supuesto, nosotros no tenemos sus cifras, nosotros tenemos las nuestras que son tan buenas como que tenemos la mitad de su salario mínimo, casi 7 puntos más de paro que ellos, el modelo de crecimiento asociado allí está vinculado a la tecnología y, además, sus prestaciones sociales no tienen ni punto de comparación con las nuestras.

Me disculpen, en un rato empieza el Barça-Madrid y debo tomarme mi tazón de cloroformo bien calentito. ¡Salud!

Parecia Que No Podia Ser

Manosrotas
Una de las claves para analizar la economía de modo incorrecto es una de sus particularidades de tipo estructural: los cambios son muy lentos y permiten que, a simple vista, no notemos grandes diferencias. Es como ver envejecer a uno mismo. No te das cuenta que los años han dejado herencias en tu cara hasta que miras una fotografía de hace algunos años. Hasta que te suban los impuestos parece menos duro si te lo anuncian con tiempo.

Parece que nadie se acuerda de cuando se decía que era imposible que los pisos bajaran de precio, que el paro rozara los cinco millones, que se bajara el sueldo a los funcionarios, que se congelaran pensiones, que hubiera deflación o que la deuda pública tuviera que comprarla el propio vendedor. Todo parecía imposible y se fue cumpliendo. Ahora todo el mundo asegura que es impensable que un país del tamaño del nuestro entre en quiebra. Eso, que ya ha pasado en otros momentos de nuestra historia está más cerca que nunca. Esperemos que no sea así, pero de no serlo, será por el ejercicio responsable de quienes ahora sólo hacen gala de ser unos irresponsables

Hoy salgo para Colombia y, tras un par de días, viajaré también a Costa Rica y Panamá. Sigo con mi voluntad de internacionalizar mis proyectos empresariales a fin de minimizar daños cuando esto se desmorone. Es probable que la magnitud del cataclismo sea minimizado porque al final a alguien se le enciendan las luces. De momento sólo hemos visto que, alguien, tras negar y negar el fuego, al final se quemó. Aun a sabiendas que es improbable, pero posible que se actue racionalmente, la parada técnica de nuestra economía es una clarísima alternativa y pensar que no va a pasar nada y que poco a poco todo se va a arreglar es de iluso o de prestatario de voluntades. 

Llevo días pensando en dejar de escribir en este tono, pero me lo ponen difícil. Me refiero a la desvergüenza generalizada. La de los que aseguran que el gobierno no pudo prever el actual escenario de déficit y a la de los que insisten que la solución es convocar elecciones. A mi me da lo mismo unos que otros. Los primeros se descalifican ellos solitos. ¿Acaso hay algún tipo de mecanismo sobrenatural por el que, cuando te pones a derrochar el dinero público, no se provoque un desfalco contable? Es tan obvio que hasta una cara tabique como Leire Pajín puede entenderlo. Los segundos, más de los mismo ¿qué tipo de garantía supone un tipo que aun no ha sido capaz de entender que significa todo este asunto? Que puso en riesgo el sistema hace unos días.

Alguien debería informar a Rajoy que de esta no se sale como tal, no hay ninguna economía que recuperar por mucho que diga que tiene fórmulas mágicas, hoy toca esperar y apostar por un cambio de modelo, actuando sobre las actividades menos especulativas, viendo como todo se ajusta en su momento indicado y a la velocidad indispensable, sin fabricar nuevas burbujas y atendiendo a nuevos modelos de negocio, algunos aun por descubrir. 

A los primeros, la vida les ha tratado bien, pero eso se acaba. Ser un inútil y vivir del cuento es algo que tarde o temprano finiquita. A los segundos, el cinismo les pasará factura también tarde o temprano aunque les pasará gobernando y eso escuece menos.

Poco a poco, los ciudadanos van comprobando que los tiempos se endurecen aun más y lo curioso es que todavía hay quien lo justifica. Recuerdo cuando en este blog y otros pocos, garantizábamos que tanta deuda nos traería problemas, que soplársela al interbancario no solucionaba nada, sino todo lo contrario, y que no entender que nos iban a crujir a impuestos era no querer ver lo obvio. Ahora la historia se llama subida inminente del IVA un 13% técnicamente, que se dice rápido. El desfile de ministros, consejeros, alcaldes, secretarios, directores generales y miembros varios, asegurando que se van a reducir inversiones, gastos, parar obras, ralentizar otras, cerrar empresas públicas, frenar consumos, liquidar pólizas públicas, reducir sueldos, bajar técnicamente las pensiones y todo para solicitar un mayor reto a los españoles “ricos”, es de vergüenza ajena e indignante. Aun hay quien acompaña ese discurso con el estribillo de “para salir de la crisis hace falta este esfuerzo colectivo”.  

La semana pasada el desfile no fue de políticos, fue de directivos financieros. Diferentes entidades reunieron a jefes de zona y departamento. Hasta la fecha he podido saber de tres entidades no menores que lo hicieron. Las consignas muy parecidas. Hay sequía en el sistema y la captación de depósitos es urgente, salvaguardar cada uno su basurero doméstico no será sencillo, pero ya se han puesto manos a la obra, cueste lo que cueste y se lleve a quien se lleve por delante. Es pura supervivencia, la ley natural. Cuando un sapo se come una mosca, el sapo no es que sea un ser vivo cruel, es que siglos de evolución giran a su favor. ¿Se entiende la metáfora?

La economía española está en riesgo sistémico y parece que seguimos intentando silenciarlo. Como tantas veces digeriré los insultos y las acusaciones de alarmismo, el tiempo, por desgracia, volverá a situarnos a todos con el líquido elemento hasta el cuello. Que se siga taponando la evidencia es muy arriesgado. Las fusiones visten elegantemente un montón de estiércol acumulado. La mayoría de esas fusiones de cajas no son más que rescates encubiertos. ¿Cómo calificaríamos que Caja Madrid se come un grupo de entidades y solicita 3.000 millones al FROB? ¿Alguien se ha parado a pensar quien va a pagar todo esto? Ya se que me dirán que el FROB es un crédito público a esas financieras. Seguro que si, y seguro que el coste de ese peso fiscal lo pagamos nosotros también. Además, el FROB fue un invento cuando se pensó que la deuda pública era infinita y no ahora. Vamos a ver como se gestiona ese FROB con la sequía planteada y los recortes ofrecidos.

España no va a crecer y eso es bueno para los emprendedores (os diré mañana el motivo). Todo ese paquete de recortes, imprescindibles para que el flujo de capitales externos continúe, tampoco parece calmar el verdadero problema que el ejecutivo actual nos ha tatuado a todos en la frente. El rendimiento extra que los inversores exigen para tener en cartera bonos soberanos españoles a 10 años en lugar de sus equivalentes alemanes vuelve a subir. El diferencial se compara con el promedio de 23 puntos básicos de los últimos 10 años y está ya 20 puntos por encima del nivel en que la UE creó el paquete financiero para los miembros más débiles de la región. El Gobierno ha negado la magnitud de la crisis entre el 2008 y principios del 2010, así que ahora se ven la consecuencias. Con la imposición de las medidas de austeridad todo dios empieza a hacerse una idea de la gravedad de la crisis pero no de la magnitud de la tragedia.

Lo grave es que mientras aquí se dice que este soberano ejercicio de enmarronamiento colectivo, en el exterior se asume que este programa de austeridad debilitará la recuperación. Sin embargo una cosa es cierta, el listado de sodomizados por el modelo de “escape” de la crisis es amplio. Empezó por Grecia, seguirá por Portugal, llegará a España, pasará por Italia y alcanzará Gran Bretaña. Las rebajas de calificación son un feo asunto y por ello Europa quiere amputar sus capacitaciones e intentar maquillar cuanto pueda la pelota. Será entonces cuando ya ni el Tato sabrá que leches pasa y el ejercicio de la autarquía financiera sea más obvia. Vienen tiempos de opacidad y de suministro interesado de la información. Se olvidan algunos de la capacidad de las redes para evitarlo. Es nuestra obligación impedir que nos silencien esos indigentes morales.

Europa está dirigida por irresponsables lentos y envejecidos en sus formas. Las decisiones erróneas se acumulan y los retrasos en la acción conforman agujeros espantosos que se deberán tapar y por ello buscan “controlar” a los “controladores”. A partir de finales de año las agencias de rating (que tampoco es que sean santos de mi devoción) pasaran el filtro de la eurozona. ¡Que grande!  

Por si fuera poca la humillación a la que nos someten todos los días por todas partes, ahora nadie podrá juzgar al BCE, ni las agencias de rating. Resulta que el banco de todos los europeos está incumpliendo su propio mandato. El Banco Central Europeo puso en marcha un programa de compra de bonos de los países de la Eurozona. Con eso falsea la magnitud del asunto comprando deuda soberana, algo que es examinable en su legalidad por cierto. Las reglas del BCE prohíben a este organismo comprar bonos directamente a los Gobiernos, por lo que el banco los adquiere en los mercados secundarios. 

De hecho, no todos están de acuerdo, el presidente del Bundesbank, Axel Weber votó contra las compras de este tipo, asegurando que “la estabilidad europea se irá al carajo si se sigue incumpliendo así la norma. No le hicieron mucho caso al germano y se pasaron por el forro su opinión.  El BCE comenzó a comprar bonos este mismo mes para apoyar la campaña de venta de bonos de los países europeos para detener la caída del valor de los mismos en los países de la UE con mayores déficits. La excusa era apuntalar el euro. Cosa que, me parece, se la trae al pairo a los alemanes a estas alturas. 

Cuatro Bofetones

En mi columna de hoy en El Confidencial he intentado sintetizar en cuatro puntos las noticias negativas que sobre España y su economía han salido en diversos medios y bajo diferentes interlocutores. Desde la recomendación de evitar deuda española hasta las amenazas de rebaja en el rating sino se ponen en marcha las restructuraciones del sector financiero ibérico, pasando por los avisos de que el exterior dificilmente ayudará a nuestra economía pues tampoco está para muchos bríos o que en el BCE acusan a Zapatero de muñeco de cera inmóvil. No obstante en el último párrafo hago referencia a algo que quiero rescatar: 

"la recomiendación de que en las conversaciones de bar, pasillo, salón o gradería sobre la crisis y su futuro inminente, apuntéis el nombre y fecha de quien ahora niega que esto vaya a empeorar o que afirme que estamos en franca recuperación. Hacedlo, no sea que sean de los que, como ahora, niegan haber dicho que no estallaría la burbuja inmobiliaria o que España no entraría en crisis. Son los que en 2006 seguían comprando pisos y tachando de apocalíptico a un servidor y a otros tantos. Yo recuerdo su cara de tabique entonces, recordad sus caras ahora porque se les van a poner de color gris cemento. Al tiempo."

La trampa del final de la crisis

Uno de las claves para entender que en los mercados ya se empieza a descontar el hecho de que la deuda publica española no la quiere ni el famoso TATo. El lunes durante la ejecución de uno de los transfers de asistencia a la venta de bonos pude ver con mis propios ojos algo que en las últimas semanas se viene publicando. Esta desconfianza se percibe claramente cuando se observa la evolución del mercado de los credit default swaps, los conocidos seguros contra el riesgo de impago de la deuda de un país. La deuda proveniente de España ocupa el segundo lugar del mundo como emisor sobre el que más seguros contratan los inversores, para cubrirse del riesgo de impago. Peor que nosotros solo está Italia.