burbuja laboral

Aquella burbuja laboral

Para aquellos que estén buscando trabajo aporto algunas de las ofertas laborales que alguna de mis empresas proponen. Son para cubrir 18 puestos de trabajo en 7 países distintos, en 11 ciudades y para diversos conceptos. Si te apetece y sientes ganas de incorporarte a un proyecto global con espíritu emprendedor díselo a mi equipo. Un consejo sobre los que duden en aprovechar algunas oportunidades pensando que “o es una oferta débil” o “ya vendrá algo mejor”. No vendrá nada mejor. Tomad la oportunidad, la casualidad de estar seleccionados en un momento concreto, como la opción de mostrar, de evidenciar que sois válidos y eficientes. El mercado laboral español sólo va a estrecharse, a deteriorarse y a depender cada vez más de factores externos que no controlamos. Las ofertas también son para residentes en los países que salen en el website. Nuestra prioridad ahora mismo son los desarrolladores, pero también los consultores en innovación. Que los candidatos sean lectores y amigos de este blog es una de las cosas que más me ilusionan pues es más fácil definir mi estilo a gente que ya me conoce.
Sobre la burbuja laboral que vivió este país obviamente no queda mucho que decir de lo que ya dije en su día. En agosto de 2009 escribí sobre una burbuja laboral que me parecía un insulto seguir soplando. Poco después los modelos alemanes para soportar la sacudida provocaba la duda generalizada. Aquí os copio lo que comenté en julio de 2010 y que ahora, por desgracia, como dice la frase final, “nos ha reventado en la cara“.

No sólo tenemos burbujas laborales en España. Hay otros creativos de la ecuación maquillada del paro. La que fuera considerada una de las decisiones laborales más efectivas para evitar que la tasa de desempleo aumentara en Alemania está empezando a tomar un tono muy pálido. Ese modelo de “trabajo reducido” tiene efectos secundarios. En principio podemos aceptar como válido el hecho que el Gobierno alemán hizo una gran labor en mantener a límites bajos el desempleo durante la recesión, no hay duda de que sus políticas han sido sumamente exitosas, pero el problema es que el mercado de trabajo, y por extensión el gasto de los consumidores, no recibirá el impulso que debería durante la recuperación económica. Es problable que en el momento que la economía repunte, el modelo laboral alemanán no esté en su mejor disposición y haya perdido competitividad por culpa de aumentar el volumen artificial de su envergadura.

Mientras la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial hizo subir el desempleo en Estados Unidos a 10,1% por ejemplo, el nivel más alto en 27 años, en Alemania la tasa comparable cayó a 7, el nivel más bajo en 17 años. En vez de despedir trabajadores cuando la economía se contrajo un 5% durante todo el año pasado, los alemanes buscaron fórmulas para incentivar la contratación. El método era tan sencillo que asusta. Reducir jornada y aumentar personal. Eso podría estar bien si no fuera porque el sobrecoste de ese aumento de trabajo “artificial” lo pagaban todos los alemanes. Así no vale. De ese modo todos somos capaces de mantener las tasas de empleo. ¿No?

Al más puro estilo SEAT en España, algunas empresas alemanas fueron subsidiadas por el gobierno germano. Siemens o Volkswagen fueron ayudadas para mantener sus niveles de ocupación  con horarios de trabajo reducido, salvando de este modo cerca de un millón de empleos. Está claro que no es oro todo lo que reluce y los que parecían los artífices de un milagro laboral que suponía la capacidad de aumentar el empleo en plena recesión era un pufo.

El llamado Kurtzarbeit o trabajo reducido “permite a las empresas a efectuar semanas laborales más cortas para bajar los costos” durante las épocas de demanda menor. Éstas pagan solamente las horas trabajadas y el estado aporta hasta el 67 por ciento del salario restante“.

Algo así como el bulo del “abaratamiento del despido” en España, que al final lo pagamos todos. Podríamos definir todo esto como un artilugio por aumentar el gasto público a costa de medidas aparentemente de “alta ingenieria” socioeconómica. Menudo bulo. La mayor crisis económica de los últimos dos siglos resulta que se ha evitado creando dinero, repartiéndolo a diestro y siniestro y se acabó. Pues no se acabó. Incluso Alemania va a tener que buscar el mecanismo de arranque de un motor gripado. Los alemanes mantuvieron el programa inventado a 1,5 millón de empleados en más de 63.000 empresas salvando casi un millón de empleos en 2009.

“Esta idea no es nueva, data de 1910, cuando el Gobierno indemnizó a los trabajadores que fueron pasados a horarios más cortos en la industria de fertilizantes y potasa durante una caída de las ganancias. Luego, en 1924, cuando el desempleo trepó a 11 por ciento, el Gobierno introdujo en todo el país políticas de trabajo reducido similares a las utilizadas en la actualidad. Una cuarta parte de la fuerza de trabajo alemana se inscribió en ese momento en el programa. Innovar no es eso, aportar politicas activas para solucionar la crisis tampoco”.

Eso no se puede mantener sin plazo final, en el mejor de los casos te revienta en la cara.

Irrumpir En La Tele


El pasado 21 de abril, durante la emisión en directo del programa “El objeto del escándalo” de la cadena pública France 2, un grupo de parados y trabajadores en precario asaltaron el plató para leer un comunicado. Entre las propuestas destacaba la una “huelga de parados”. Conozco bien e mercado audiovisual francés y su funcionamiento. Estuve un tiempo en TF1 y, que pase algo como lo del video, no es fácil. Mis amigos que trabajan en la tele implicada me cuentan que todos los técnicos del programa están implicados. ¿Será cierto? ¿Os imagináis algo igual en la tele pública española?

MAS BURBUJA LABORAL

Han logrado que, como en las rebajas, el número de referencia no traspase una barrera psicológica. Como cuando algo cuesta 100 Euros y te lo venden por 99,90. El número de parados registrados en las oficinas del Instituto Nacional de Empleo subió en 98.906 personas en octubre y encadenó su tercer ascenso consecutivo. En sólo tres meses más de de un cuarto de millón de personas se han apuntado a las listas del Inem. En ese cómputo no figuran los casi 12000 autónomos que este mes pasado decidieron cesar en su trabajo. Seguimos en plena burbuja laboral, en pleno cuento chino. Evidentemente esos datos no tienen ninguna credibilidad pues siguen obviando un millón de personas que, según sus autores, no están en condiciones ni de aparecer como parados y sólo pueden figurar como en fase formativa. 

Sin embargo si tomamos las “cifras” vemos cosas que preocupan y mucho. El aumento de octubre de este año supone el segundo peor registro en este mes desde 1996, que es cuando comienza la serie comparable del desempleo. Es decir, después de una caida absolutamente demencial durante un año y algo, seguimos cayendo a un ritmo, que si bien es la mitad del año pasado, sigue siendo una barbaridad. No se pueden perder cada mes 200.000 empleos, estaríamos comiéndonos los ojos los unos a los otros. 

Otro dato es que la desvergüenza sigue instalada la secretaria general de Empleo subrayando que, pese a los "negativos datos de octubre, la variación interanual del desempleo lleva evolucionando a la baja desde el pasado mes de marzo. A partir de ahora puede iniciarse una recuperación que contribuya a frenar la destrucción de empleo”. 

Una vez los “motores” de la economía española ya no pueden caer más, ahora le toca el turno de la consumición al tercero. Dos de cada tres nuevos parados pertenece al de los servicios. Pero si, todo eso parece caro, lo de analizar de donde salen esos nuevos parados es de susto. En octubre, el paro subió en 16 comunidades, encabezadas por Andalucía con 20.870. Esto demuestra que la región andaluza se encamina hacia un escenario insostenible, rozando el 30% de paro y donde las políticas activas de modernización chocan con una realidad perversa. Los andaluces deben preparse para vivir sin PER, sin ayudas y con recortes en todos los campos de sus vida cotidiana. Se acercan muy malos tiempos y, es allí, donde se empezará a vislumbrar primero el drama de todo esto.

Además, por si fuera poco, la contratación, en octubre se sigue cayendo, un 14,3% menos que en igual mes de 2008. Es decir, cada vez menor reducción de paro, pero mayor es el proceso de destrucción de empleo probable. Cada día 1800 empresas cierran en este país.

Donde caben dos caben tres

Desde ayer es oficial que en España hay más de cinco millones de demandantes de empleo. Concretamente 5.051.441. Sin embargo la prensa teletipófaga transcribió la nota del propio gobierno sin darle demasiadas vueltas al tema. Las cifras volvieron a publicarse sin análisis y, salvo honrosas excepciones, la mayoría adoptó como cifra válida esos 3.629.080 parados. Los que sabemos que la credibilidad del INEM es nula, pues basa sus datos en un método de descuento diseñado por políticos, tenemos claro que la cifra más adoptable sería la que publica EUROSTAT.