La delgada línea entre modernidad digital y 'vintage' tecnológico.
El Times publicó en 1920 un artículo despiadado contra Robert Godard por haber pronosticado que algún día las aeronaves podrían desplazarse en el vacío. En 1903 y a pocas semanas de que los hermanos Wright lograran volar en un aeroplano, el propio New York Times, y supongo que la inmensa mayoría de personas razonables del planeta, dijo que eso de intentar volar era una de las mayores pérdidas de tiempo a las que nos podíamos dedicar. El presidente de IBM, Thomas Watson aseguró en 1943 que ‘el mercado de computadoras no dará para mucho más que cinco o seis en todo el mundo’.
Los coches pensarán o no serán. El Big Data y los vehículos autónomos.
¿Podría ser que Tesla algún día valga más por los datos que maneja que por los coches que vende? Los clientes de Tesla acumulan un conjunto de datos sin precedentes que obviamente la compañía está preparándose para utilizar en los coches autónomos. En concreto manejan ya más de un millón de kilómetros en 18 meses y acumulan otro millón cada 10 horas. A través de sensores, cámaras y radares que llevan sus coches consideran que estarán listos para aportar valor a esa amalgama de datos durante 2018. Por lo que vemos se siguen poniendo fechas tremendamente próximas a la auto-conducción de vehículos, pero en este caso se incorpora una variable nueva: los datos
En 2020 habrá 10 millones de coches autónomos en las carreteras y no te darás cuenta.
Según el Business Insider hay suficientes elementos para establecer que los coches autónomos serán un realidad bastante extendida en muy pocos años. De hecho aseguran en base al estudio más exhaustivo realizado hasta la fecha sobre el tema, el de BI Intelligence, serán unos diez millones los vehículos sin conductor que circularán en el mundo en apenas cuatro años
Así nos verá nuestro propio coche autónomo en breve
La semana pasada un coche sin conductor recorrió una distancia de 599 Km. Salió de Vigo y llegó a Madrid. Durante el recorrido el vehículo ajustó su circulación en base a límites de velocidad, movimientos de otros coches y características de la carretera. Se trataba de un PSA Peugeot Citroen y repetía una prueba ya realizada entre París y Burdeos hace unos meses.