corralito

Grecia es la anécdota de una Europa estancada

Grecia es la anécdota de una Europa estancada

Podemos darle mil vueltas al asunto griego. Vueltas y vueltas. Podemos poner encima de la mesa consideraciones políticas, de orgullo patrio o de imposición germánica. Podemos darle al ventilador. Podemos, incluso, creernos todo lo que nos cuentan. Podemos.

Europa fuera de servicio

Los tiempos van avanzando. A pesar de que estemos en una fase histórica de cambio de modelo, lo que está claro es que estamos en manos de la peor clase política de la historia moderna.
https://twitter.com/marcvidal/status/315978584684654593

Desde niño he deseado vivir Europa, sus texturas, su política, su conocimiento y avances. Desde joven me lancé a conquistar mis sueños a lo largo y ancho de este continente. Un trozo de tierra ahora en manos de burócratas inservibles y ahogados en su propia miseria intelectual. Cobardes de origen, mediocres hasta el cansancio. En 2008 se pusieron todos de acuerdo varias veces para no sabemos qué. Varias veces lo hicieron esta camada de imposibilitados. Su visión de la vida es en versión ojo de pez. La mirada de globo, sin sonidos del exterior, cómodo y lejano, solo un murmullo. Es lo que tiene ir en coche oficial desde el nacimiento.

https://twitter.com/Reuters/status/315990893498871809

Son la casta que esta noche, reunidos por decreto, alargando la vigilia como si esperáramos un parto con dolor, han decidido tenernos a todos pendientes de su decisión divina acerca de Chipre. No es difícil pensar que pasará. Nada bueno pero si balsámico. De momento un poco de calmante en la herida, un rescate de juguete y una hostia bendita en las cuentas de los chipriotas. La negativa del imperativo de estos genios llevará a la isla al cierre por vacaciones y en derivada siniestra los países que más suenan estos días como “los siguientes” correrán en estampida. No se entiende como no llegan a un acuerdo, una decisión y la ponen en marcha.

https://twitter.com/marcvidal/status/315964951296614400

Se mezclan demasiados elementos nocivos. Un buen grupo de cobardes inútiles, fechas con un largo fin de semana festivo, mucho dinero pidiendo salir de los países en “riesgo” y mucha desinformación de lo que realmente está pasando. Me temo que la primera parte de la función está a punto de acabar y seguimos sin verlo.

https://twitter.com/Gurusblog/status/315995576221192192

[update 10:46 AM]

Aquí os dejo el documento del acuerdo sobre Chipre, íntegro y en inglés, pero fácil de entender.

El 'euro chipriota'

Ayer las noticias sobre Chipre se sucedieron de manera absurdamente contradictoria. De robo organizado a ricos y pobres se pasó a robo selectivo para volver a serlo colectivo a primera hora de hoy. Desde el pasado sábado hemos asistido a un esperpento que demuestra que estamos en manos de gente con escasa capacidad para aceptar los tiempos que vivimos y la repercusión dramática de no hacerlo. He tratado con burócratas europeos durante tiempo y tengo claro que lo que se debería esperar sobre la inteligencia, capacidad y espíritu de sacrificio de estos señores es una quimera que acaba por desembocar en una realidad fría y siniestra.
Con respecto a lo que pienso sobre todo esto, se detalla en la cadena de twits que fui publicando estos últimos días y que aquí replico. Pienso que un corralito no es lo de Chipre. Aunque técnicamente están sufriendo algo parecido pero por una causa indirecta. Lo de Chipre es un robo simple y llano que busca adecuar el capital disponible, la deuda adquirida en el sector financiero y el valor real de la liquidez resultante. En otras palabras, como no es factible devaluar el “euro chipriota” se procede a devaluar el poder adquisitivo y con ello ir trabajando en la Europa polivalente y de múltiples euros periféricos.

Ahora el euro de un chipriota vale lo mismo que ayer, pero tiene un 10% menos. Esa es la idea. En España se está haciendo via FROB. No se que quieres decir con una manera de pensar “muy de moda” ni que quieres decir con “su papel”. Si en algo me caracterizo y bastantes problemas me trae es que de papel solo hago el que mis valores soporten. Considero que estamos ante un mecanismo de “devaluación” controlada de un “euro local”. Destaco el primero de ellos, el que muestra una de las pancartas que había cerca del parlamento preguntando si “el siguiente en sufrir ese expolio a los ahorros sería Italia o España”. Más de un millar de RT (retuits) se sucedieron durante el día.

https://twitter.com/marcvidal/status/313634736180432897

https://twitter.com/marcvidal/status/312876974643224578
https://twitter.com/marcvidal/status/312910498150641664
https://twitter.com/marcvidal/status/312912332491747329
https://twitter.com/marcvidal/status/312929264058105856
https://twitter.com/marcvidal/status/312938349222567937
https://twitter.com/marcvidal/status/312939573028220928
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https://twitter.com/marcvidal/status/312943884634296320
https://twitter.com/marcvidal/status/313249645725904896
https://twitter.com/marcvidal/status/313250081254027264
https://twitter.com/marcvidal/status/313251113010876416
https://twitter.com/marcvidal/status/313251653857980416
https://twitter.com/marcvidal/status/313251922951954433
https://twitter.com/marcvidal/status/313259223301627904
https://twitter.com/marcvidal/status/313340889307152386
https://twitter.com/marcvidal/status/313399732900859905
https://twitter.com/marcvidal/status/313579841830154241
https://twitter.com/marcvidal/status/313682962610802688
https://twitter.com/marcvidal/status/313765404474499073
https://twitter.com/marcvidal/status/313948393393238018
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Fuga de capitales

El Corralito es el nombre informal de las medidas económicas adoptadas en Argentina a finales de 2001 con objeto de detener la retirada masiva de depósitos de los bancos. Ésa estrangulación de la liquidez supuso la práctica congelación de las cuentas bancarias y la prohibición de retirar fondos de las cuentas denominadas en dólares USA. Ahora que los políticos nos recuerdan continuamente que “España no es Grecia“ debemos reconocer también que España ciertamente no es Argentina. Incluso en los escenarios más pesimistas es muy difícil imaginar que la situación pueda alcanzar tal gravedad que lleve a adoptar medidas drásticas, indiscriminadas y dañinas como las del corralito argentino, de infausto recuerdo.
De momento no preveo nada similar al corralito en el futuro de España pero si una intervención en depósitos es probable, es decir, que estoy preocupado por el carácter crecientemente coercitivo de las anunciadas medidas para intentar aumentar la recaudación fiscal como modelo de lucha contra el fraude. Las medidas de restricción del uso de dinero en efectivo recortan la libertad de los ciudadanos, que se encuentran con más cortapisas para disponer libremente del dinero que les queda tras pagar los impuestos. La hipótesis subyacente en estas medidas es que el ciudadano es culpable hasta que demuestre su inocencia. Sirva como ejemplo que Hacienda estará ahora facultada para proceder al embargo preventivo de los bienes de aquéllos sobre los que pese la sospecha de haber cometido fraude fiscal.

Como ocurre tan a menudo con la intervención estatal, tememos que los resultados obtenidos sean precisamente opuestos a los perseguidos, esto es, que los ingresos fiscales continúen cayendo ante el temor del capital extranjero a venir a España y el efecto disuasorio de estas medidas en aquellos que poseen capitales no declarados fuera de España y que estén barajando acogerse a la recientemente anunciada amnistía fiscal. Aunque los políticos se esfuercen en captar capitales, bien sea a través de amnistías fiscales o de la emisión de hispabonos o bonos patrióticos, lo cierto es que el dinero no tiene patria. El capital legalizado huye irremediablemente de los países donde se le trata peor y se acumula en aquellos que ofrecen bajos impuestos y un panorama legislativo claro y estable. Se estima que unos 80.000 millones de euros salieron del sistema bancario español en 2011. Este éxodo de capital se ha agudizado en el primer trimestre de 2012, como indica la creciente dependencia de los bancos españoles de la financiación del Banco Central Europeo (ECB). Esta situación no es sostenible y puede mover al gobierno a implantar nuevas medidas restrictivas de la libertad y del rango de opciones disponibles para que los ahorradores españoles puedan proteger sus ahorros, como por ejemplo establecer límites al capital que puede mandarse al exterior o restringir sus fines a los intercambios comerciales.

Con la legislación vigente, los residentes en España tienen derecho a abrir en el extranjero cuentas bancarias y de inversión para no residentes sin necesidad de autorización previa y sin limitación en las cantidades que pueden enviarse por transferencia electrónica. Sí existe la obligación de declarar al Banco de España dichas cuentas en el plazo de 30 días desde su apertura (formulario DD1), así como los movimientos de capital de cierta envergadura (formulario DD2) y, por supuesto, incluirlas en la declaración de Hacienda. Las cuentas no residentes pueden abrirse en las sucursales en España de muchos bancos extranjeros que operan en el territorio español o a través del portal de Internet de los bancos o empresas de inversiones que no cuentan con presencia física en España. Muchas de las principales empresas de inversiones proporcionan documentación y servicio al cliente en español, lo que simplemente es una buena práctica comercial dada la enorme importancia del mercado hispanohablante en el mundo.

Creo que las cuentas para no residentes no son sólo para las grandes fortunas, sino que muchos ahorradores en España deberían considerarlas como una herramienta más en su estrategia de reducción de riesgos en estos tiempos turbulentos. Una cuenta no residente en un banco moderno, que ofrezca un rango amplio de productos, bajos costes y acceso seguro a través de Internet puede proporcionar una auténtica diversificación del riesgo, muy superior a la que se consigue simplemente abriendo cuentas en diferentes bancos dentro de España. Al final, todos los bancos que operan en España, extranjeros o españoles, están sujetos al cumplimiento de la normativa española. Aunque un corralito a la argentina parece muy improbable, si el capital sigue huyendo de España no hay que descartar que el gobierno se plantee modificar la normativa actual sobre cuentas no residentes a fin de reducir la salida de capitales desde los bancos españoles. Por el momento, las cuentas no residentes siguen siendo una opción sencilla y eficaz de reducción de riesgo para los ahorradores en el marco de la regulación vigente.

Flexibilización cuantitativa

Hoy os dejo con otro gran artículo de James Levy. En el caso de ese nuevo término financiero llamado flexibilización cuantitativa hablar claro es fundamental sino queremos vernos inmersos en un túnel sin final. Cómo dice James, “estamos ante un nuevo peligro para los ahorros del ciudadano medio”. Podéis contactar con él para temas de asesoría en inversión o protección de patrimonios a través de la web de OSAA.

En su reciente artículo “Salvaguadar Depósitos”, Marc Vidal examinaba cómo proteger los ahorros de los riesgos derivados del estrés al que está sometido el sistema bancario nacional. Siguiendo esa estela, mi artículo como invitado “Asesorar en la Nueva Economía” trataba las opciones para la protección de los ahorros privados de los acechanzas de los vendedores de productos bancarios que usan tácticas comerciales agresivas y recomiendan productos financieros inapropiados a fin de generar comisiones, sin parar mientes en el coste para la salud financiera de los clientes. Como continuación, en este artículo me propongo examinar otra fuente de peligros para los ahorros reunidos con sumo esfuerzo por millones de personas en todo el mundo, esto es, las consecuencias no deseadas de las políticas de flexibilización cuantitativa (“quantitative easing”) del Banco Central Europea (ECB) y la Reserva Federal de Estados Unidos (FED).

¿Qué es la flexibilización cuantitativa? En suma, se trata de una medida desesperada de los bancos centrales para estimular una economía letárgica cuando las herramientas habituales, como las bajadas de los tipos de interés a corto plazo, ya no resultan efectivas. Tanto en la zona euro como en USA los tipos de interés se han mantenido a niveles muy bajos desde la crisis financiera de 2008. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en otras ocasiones, los bajos tipos no han sido suficientes para devolver la economía a la senda del crecimiento. Como no es posible seguir bajando los tipos, el ECB y la FED se han embarcado, en lo que podríamos describir como un acto de desesperación, en la peligrosísima navegación de la flexibilización cuantitativa, que es ni más ni menos que crear de la nada, electrónicamente, nuevo dinero en la cuenta del propio banco central mediante la oportuna anotación por ordenador. Estos fondos se usan a continuación para comprar activos, como los bonos soberanos, en un intento de aumentar la demanda de los mismos y de forzar a la baja la presión sobre los tipos de interés de los vencimientos más alejados en el tiempo, que normalmente son las fuerzas del mercado las que deben fijar, a diferencia de los tipos a corto plazo que marca el propio banco central.

Por descontado, una vez que el genio de la flexibilización cuantitativa ha salido de la botella, no hay banco central que resista la presión de los líderes políticos para usar estos fantásticos poderes de crear dinero para perseguir sus objetivos políticos. En el caso de USA, el programa de flexibilización cuantitativa de la FED se utiliza esencialmente para financiar los enormes déficits presupuestarios del gobierno federal, de forma que el dinero creado por la FED se invierte en comprar bonos del Tesoro ya emitidos. Con este mecanismo se está financiando una fracción significativa del tremendo déficit presupuestario del gobierno americano, lo que a su vez facilita a los políticos el aplazamiento de decisiones difíciles sobre recorte de gastos para reducir el déficit, al menos hasta después de las elecciones presidenciales del próximo mes de noviembre.

En el caso de Europa, la flexibilización cuantitativa es objeto de una manipulación política algo distinta, aunque igualmente destructiva. A través de su Opción de Refinanciación a Largo Plazo (LTRO), el ECB acepta prácticamente cualquier bono basura que los bancos europeos tengan en sus balances (en particular, los bancos españoles) como garantía para la emisión de préstamos de bajo interés a tres años de “nuevo dinero” para bancos con problemas, permitiéndoles así de hecho transmutar plomo en oro. De paso, este proceso transfiere los bonos basura a los abultadísimos balances del propio ECB, como puede observarse en la figura (“Evolución del Balance del RECB”).

Aunque esta medida tiene por objeto estimular la economía mediante una inyección de liquidez a los bancos que les permita prestar dinero a negocios y familias, el resultado es bien diferente. En la práctica, el dinero que reciben los bancos del programa de flexibilización cuantitativa del ECB se usa en gran medida para comprar bonos soberanos del país correspondiente, que ofrecen tipos de interés varios puntos superiores a los bajísimos tipos que carga el ECB en los préstamos LTRO. Mientras las empresas y familias continúan sin recibir financiación de los bancos con problemas, el uso del programa LTRO resulta muy provechoso para los propios bancos, ya que les permite obtener unos buenos beneficios dada la diferencia entre ambos tipos de interés. Igualmente contentos están los políticos con las compras masivas que los bancos realizan de bonos soberanos del propio país, que incrementan la demanda de dichos bonos, haciendo bajar sus tipos de interés y, en suma, ayudan a financiar los déficits presupuestarios a un coste menor.

En la historia económica mundial, nunca se ha llevado a cabo un experimento semejante de flexibilización cuantitativa a esta escala. Tampoco existen precedentes de que planteamientos de este tipo hayan conseguido devolver la salud a economía alguna, y los esfuerzos actuales tanto de la FED como del ECB están destinados también a fracasar. Fatalmente, a medida que la gran oferta de dinero creada sin base en la economía real vaya abriéndose camino en dicha economía, irá alimentando una burbuja de liquidez manifiesta en mayores precios del oro y otras materias primas, tales como el petróleo y los alimentos básicos. Esta misma burbuja conducirá finalmente a una reversión del actual ambiente deflacionario, con bajos tipos de interés, a subidas pronunciadas de la inflación, a las que seguirá la subida de los propios tipos de interés, cuando por fin los bancos centrales se vean forzados a aplicar medidas anti-inflacionarias.

¿Qué puede hacer un inversor para proteger su cartera del peligro de inflación ocasionado por las imprudentes políticas de flexibilización cuantitativa tanto de la FED como del ECB? La respuesta tradicional en España ha sido “compra un piso y, si ya tienes uno, compra otro”. Esta estrategia ha sido efectiva mientras la población española crecía por la gran afluencia de inmigrantes con la consiguiente demanda de viviendas. No parece probable que esta situación se repita en el futuro. España cuenta en este momento con un gran exceso de viviendas en el mercado, resultado de la burbuja inmobiliaria, así como un balance migratorio neto negativo como consecuencia de la crisis económica, que ha desanimado la afluencia de nuevos inmigrantes y favorecido la salida de españoles al extranjero en busca de oportunidades de empleo.

Asimismo, los productos tradicionales de inversión de renta fija no sólo no ofrecerán retornos superiores a los crecientes índices de inflación, sino que pueden también causar pérdidas inesperadas en el esperado entorno inflacionario. En las presentes circunstancias de tipos de interés en mínimos históricos, con rendimientos de los bonos soberanos mantenidos en bajos niveles artificialmente por el programa de flexibilización cuantitativa, extrememos la precaución acerca de los instrumentos de interés fijo con vencimientos a más de tres años. Tan cierta como la salida del sol por el este, sólo es cuestión de tiempo que la subida de la inflación fuerce a los bancos centrales a finalizar el programa de flexibilización cuantitativa. En ese momento los tipos de los bonos a largo plazo aumentarán con el consiguiente descenso del valor de la deuda existente a largo plazo. Los inversores deben por tanto mantener sus ahorros en instrumentos financieros a corto plazo. Conviene ser especialmente cuidadoso en la compra de fondos de inversión de renta fija y comprobar que el vencimiento medio de los bonos que integran el fondo es inferior a tres años.

Un posible refugio lo ofrecen las inversiones con flujos de caja que se ajustan al alza en entornos inflacionarios, tales como las acciones con dividendos de empresas capaces de trasladar los aumentos de precio a los consumidores. Se pueden encontrar muchas empresas de este perfil, con dividendos seguros y crecientes, por ejemplo en los sectores energía y alimentación.

Otra opción es invertir ahora en activos con capacidad probada de mantener su valor cuando el papel moneda se ve erosionado por la inflación asociada a la creación masiva de dinero de la flexibilización cuantitativa. Sirva de ejemplo el oro o las acciones en empresas productora de oro o, alternativamente, los bonos vinculados a la tasa de inflación, que pagan tipos de interés crecientes a medida que sube la inflación.

Para finalizar, mi recomendación es invertir en un recurso escaso, con capacidad probada de proporcionar buenos retornos en cualquier ambiente económico: el ingenio humano. Las empresas que usan la tecnología de forma especialmente eficiente siempre encuentran la forma de generar beneficios, tanto en entornos deflacionarios como inflacionarios. Ésta es la causa de que Apple Computer haya crecido tan rápidamente en los últimos años, alcanzando el mayor valor bursátil de las empresas cotizadas del mundo. Aunque no existen garantías de encontrar el próximo Apple, un inversor bien asesorado, con fondos disponibles para invertir con algo más de riesgo y un horizonte temporal más dilatado, puede participar en la financiación de una de las muchas empresas startup de alta tecnología atractivas, como parte de una estrategia general de mantener el poder adquisitivo de sus ahorros en un próximo entorno inflacionario.

Si alguien desea conocer algo más sobre la flexibilización cuantitativa, el siguiente enlace de Youtube presenta un video informativo y entretenido de sólo siete minutos de duración.

Salvaguardar depósitos

El número de consultas acerca de como salvaguardar los depósitos ante una posible “quiebra“ del sistema financiero español no dejan de llegar. Me preguntan por email, en persona, a través de los comentarios del blog, tras cualquier evento, en los aeropuertos cuando alguien me reconoce, me consultan familiares, amigos, socios, periodistas y, aunque parezca sorprendente, trabajadores bancarios. Al respecto he ido hablando con otros blogueros económicos, asesores de patrimonio y directivos financieros en los que confío y todos coinciden en algo que parece haber cambiado sustancialmente en los últimos días: la gente ya pregunta abiertamente sobre la posibilidad de un corralito en España y como pueden evitarlo. Hace unos años, la palabra corralito suponía la expulsión del género humano. Hoy parece que, los que nos definían como incendiarios inconscientes, son los mismos que se apresuran a saber como sacar su dinero del sistema financiero español. Advierto que estoy convencido que las cifras de la fuga legal de depósitos debe estar siendo gigantescas. Es posible que los datos oficiales no respondan a la verdadera magnitud de la huida pues desencadenaría un circuito viciado que retroalimentaría lo que quisiera evitar.
Que obliguen a algún banco a digerir en sus balances a una caja con una agujero bíblico, no ayuda mucho a que el sistema cure sus deficiencias. Que se avance la creación de un banco malo no ayuda demasiado. ¿Alguien puede confiar a estas alturas que un banco repleto de basura financiera va a ayudar a que la realidad se convierta en algo mejor? ¿Alguien cree que tomar todos los activos tóxicos de la banca española y convertirlos automáticamente en los activos de una entidad de resguardo lo soluciona todo? ¿Nos toman por estúpidos? El banco malo se compone de las cosas que nadie va a pagar, de las deudas que se deben eliminar en los balances que evidenciarían quiebras y fallidas técnicas en algunas entidades. El gap es que se confía demasiado en que algún día alguien querrá esos activos malos. Si eso no pasa en un tiempo prudencial, la hostia será soberana y todos tendremos que refinanciar el macroagujero.

Los ahorros deberían ser fuente de tranquilidad y seguridad, no de preocupaciones añadidas en estos tiempos tan revueltos. Haber conseguido ahorrar unos euros es una hazaña notable, dado el incremento de impuestos y precios en un contexto de creciente desempleo, quiebra de empresas, asfixia de autónomos y congelación de salarios y pensiones. La enorme mayoría de los ahorradores solo pide tres cosas: seguridad, liquidez y, por último, algo de rentabilidad. Una petición tan sencilla, pero tan pocas veces satisfecha por los bancos y cajas, sobre todo en los últimos años.

En los últimos años hemos vivido una erosión del concepto de responsabilidad fiduciaria que debería imperar en las actuaciones de todos los responsables de la gestión de nuestros ahorros. Hemos sido testigos de un cadena de fallos, de los reguladores, de la entidades públicas, de los mecanismos de control interno de los bancos y cajas y, lo que es peor, de la voluntad de nuestros líderes políticos para tomar las duras medidas necesarias para poner fin a la crisis y poner las bases de una nueva fase de crecimiento fundamentada en la oportunidades que ofrece la nueva economía digital y la emergente hipersociedad. El principal modelo de consulta de personas preocupadas por la situación financiera de España y la seguridad de sus ahorros en su banco o caja de toda la vida es que hacer con sus depósitos y ¿como evitar un corralito? Lamentablemente, como ya comentaba en otros posts, un análisis detallado del funcionamiento del fondo de garantía de los depósitos bancarios no resulta tranquilizador para el ahorrador por las dudas que se plantean sobre la seguridad y la accesibilidad inmediata al dinero depositado, sobre todo en el caso extremo pero no descartable de fallo en cascada de varias entidades bancarias.

De aquí resulta la primera y primordial preocupación, la sensación popular y que algunos expertos defienden, de que los ahorros en el banco o caja no están seguros en el contexto de la crisis actual. Esta inseguridad surge de dos fuentes. La primera es la preocupación sobre la solvencia del banco o caja en concreto y de la capacidad de respuesta del fondo de garantía de depósitos, y la segunda es la posibilidad de una ruptura del propio euro (cada vez mas comentada en las últimas semanas en Berlín y París), que dejaría a España, y por lo tanto todos los balances y depósitos bancarios en España, excluida del club del euro fuerte. En este escenario, sería probable que el nuevo euro de segunda velocidad sufriera inmediatamente una devaluación del 30% ó 40% en relación con el Euro de primera velocidad y, por lo tanto, una similar devaluación en relación con otras divisas, como el dólar estadounidense. Esto no lo digo yo, se comenta en muchos foros económicos que antes negaban esta posibilidad y que ahora se reafirman en las cada vez más evidentes opciones al respecto. Muchos preguntan que se puede hacer. A continuación os detallo algunas de las opciones que se barajan en los entornos de capital medio y que son totalmente legales y cuya homologación financiera no deja de ser factible.

Cuentas internacionales

La única manera totalmente segura de evitar este escenario es mantener balances en la cuenta corriente y depósitos a plazo en cuentas bancarias fuera de los países en riesgo de sufrir esta exclusión del euro de primera velocidad. Es totalmente legal y legítimo para cualquiera ahorrador residente en España abrir una cuenta bancaria no residente en cualquier otro país que no presente el riesgo de quedar fuera de la zona del euro de primera velocidad, si es que esta hipotética ruptura llegara a materializarse. En España hay total libertad de movimiento de capitales, y los ahorradores no deberían sentir ningún reparo en utilizar esta libertad para mandar fondos a otros entidades fuera de España si estas le dan más seguridad, liquidez y rentabilidad para sus ahorros. Igualmente, fuera del la zona euro, los ahorradores pueden abrir cuentas no residentes en Suiza o los EEUU, países que históricamente han ofrecido un gran estabilidad y cuentan con muchas entidades financieras de última generación en varias divisas, que ofrecen acceso electrónico a los fondos por Internet, y servicio al cliente en español. En la nueva economía digital nuestra selección del banco en que invertir parte de nuestros ahorros no debería estar condicionada por la proximidad de una sucursal a nuestra casa, sino por la capacidad de la entidad financiera, dondequiera que se encuentre ubicada en el mundo, para satisfacer mejor nuestras necesidades. Hay que destacar que cualquier operativa en este sentido debe ser notificada a la autoridad tributaria y que los rendimientos y aportaciones deberán tributar oficialmente.

Inversión en Bonos Corporativos de Empresas no financieras.

Una vez asegurada la seguridad de los ahorros, la liquidez y rentabilidad son las siguientes prioridades. Una inversión es líquida cuando se puede comprar o vender en grandes cantidades cualquier día laboral sin incurrir en costes importantes y sin influir en el precio de mercado. Tradicionalmente, uno de los mercados mas líquidos has sido el mercado de bonos soberanos y letras del Estado, pero en  la actual situación los bonos de los países considerados fuertes (es decir, Alemania) están muy sobrecomprados, con rendimientos muy bajos, mientras los bonos y letras de otros países de la zona euro ofrecen mejores rentabilidades, pero tienen el peligro de sufrir una conversión al hipotético euro de segunda velocidad, con la consiguiente pérdida para el ahorrador que ya hemos comentado.

Por esta razón, recomiendo evitar los bonos soberanos o letras de tesoro a favor de los bonos corporativos de empresas solventes, con mucho flujo libre de caja y libres de cualquier duda sobre su solvencia. Por supuesto, con este criterio, excluimos los bonos de las entidades financieras por ser el sector en el ojo del huracán de la crisis actual que azota Europa y evitamos bonos emitidos en países en peligro de quedarse fuera de la zona del euro de primera velocidad, incluso si se trata de  empresas de la máxima solvencia. En este tipo de empresas, nuestra preocupación se centra en la divisa en que se producirá la devolución del capital a su vencimiento, si en el periodo que media entra la compra de los bonos soberanos o letras del tesoro se produce la ruptura del euro. De producirse la devolución del capital en euros de segunda velocidad, ello acarrearía un grave perjuicio para el ahorrador.

Con bonos corporativos de alta calidad, tanto por la solvencia de la empresa como del país bajo cuya legislación se produce la emisión de los mismos, el ahorrador puede conseguir seguridad, liquidez y rentabilidad, pero con un condicionante muy importante: debe realizarse su compra de forma directa, no a través de fondos de inversión. Efectivamente, este activo no suele ofrecer buenos resultados en el formato de fondo de inversión por dos razones principales. Primero, en la actual coyuntura de bajos tipos de interés, las comisiones y otros costes se comen una gran parte de la rentabilidad de los bonos subyacentes en la cartera del fondo. Segundo, el gestor de un fondo de bonos corporativos suele recibir grandes cantidades de órdenes de venta por parte de los participantes en sus fondos precisamente en los momentos más agudos de crisis en el mercado, cuando las ofertas de compra son más escasas y pobres. Precisamente en estos días el gestor tiene forzosamente que vender los bonos para hacer frente a las órdenes de venta de participaciones de sus fondos. La consecuencia es una bajada de valor contable del fondo que merma de forma sustancial sus resultados como consecuencia de la venta de los bonos en el peor momento posible. Por esta razón, a mi empresa le he ordenado que siempre asesore en la opción de operar en este activo clave a  través de compras directas de bonos con el objetivo de mantenerlos en cartera hasta su vencimiento.

Préstamos Persona a Persona (P2P)

Los préstamos persona a persona constituyen una clase emergente de activos que permite la desintermediación del banco a través de la utilización de herramientas digitales. Ya existen plataformas digitales donde los ahorradores pueden prestar dinero a otras personas cuidadosamente seleccionadas, dispuestas a pagar un tipo de interés muy atractivo por conseguir el préstamo. Todo esto sin la intervención del banco, pero sí con la ayuda de un equipo de personas muy cualificadas para mantener la plataforma, asegurar su legalidad y seleccionar únicamente los candidatos más solventes entre las solicitudes de préstamos. Los préstamos P2P son otro elemento de la nueva forma de gestionar los ahorros con la que estamos ofreciendo rentabilidades muy atractivas para los ahorradores.

Cuentas Segregadas

En los últimos años hemos sido testigos de muchos fallos y negligencias en la responsabilidad fiduciaria, precisamente por parte de los responsables de la gestión de la inversión del ahorro. Casos como los de Madoff,  donde los mas sofisticados inversores del mundo de los grandes bancos perdieron miles de millones de euros de sus clientes, e incluso casos tan recientes como el colapso de MF Global en los EEUU la semana pasada, nos deberían servir de aviso del peligro de confiar en sistemas regulatorios de países extranjeros donde el control sobre el gestor de fondos adolece de graves carencias.

A mi equipo les he recomendado que se ofrezca respuesta honesta, realista y analítica al problema de falta de responsabilidad fiduciaria de tantos gestores de una forma clara y sencilla. Simplemente, el dinero del cliente no sale nunca de su cuenta de origen hacia la cuenta del gestor de fondos u otra entidad financiera que preste servicios de gestión de inversiones. Toda las gestiones de compra/venta se realizan en la propia cuenta del cliente. Este principio de actuación, conocido como “gestión por cuenta segregada”, protege al cliente de la posibilidad de encontrarse entre las víctimas de la próxima estafa en la que desaparecen los ahorros de tantas personas. Los resultados de la gestión por cuenta segregada podrán ser buenos o malos, pero en cualquier momento el cliente puede suspender la delegación de la gestión si los resultados no le satisfacen, ya que durante todo el proceso el cliente mantiene el control sobre su cuenta.

Participaciones Societarias

Las inversiones en depósitos a plazo o bonos corporativos emitidos en países fuera de peligro de encontrarse dentro del euro de segunda velocidad ofrecen seguridad y liquidez al ahorrador, pero con una rentabilidad bastante modesta, ya que los tipos de interés se encuentran en niveles muy bajos por la actuación de los bancos centrales, que los mantienen en estos niveles con la falsa esperanza de estimular así la economía. Al fin y al cabo, la única posibilidad de conseguir rentabilidades altas viene de participar como accionista en el éxito de una empresa. En el caso de las empresas cotizadas, sobre todo los miles de empresas de pequeña capitalización bursátil que coticen en las bolsas de los EEUU, el inversor puede participar en empresas de gran crecimiento con una transparencia informativa total a través de los informes periódicos obligatorios por parte de los reguladores norteamericanos.  Otra forma de convertirse en accionista es tomar participaciones societarias en nuevos proyectos empresariales (no cotizados en bolsa). Aunque una inversión directa en las acciones no cotizadas de una compañía con buenas perspectivas en la nueva economía no ofrece liquidez, puede ofrecer rentabilidades muy atractivas si la empresa cumple sus expectativas de crecimiento. Es necesario que los que tenemos empresas que asesoran en este punto asuman criterios nuevos, lejos de los libros tradicionales, que aporten nuevas fórmulas pues ahora mismo nadie se puede dar por salvado. Nosotros por ejemplo lo que hacemos es ofrecer a ahorradores cualificados la posibilidad de participar en proyectos cuidadosamente seleccionados como los mejores apuestas de obtención de beneficios en la nueva economía en los próximos años.

Tests sin estrés

Cuando el gobernador del Banco de España dice que “el sistema bancario español se sometió a pruebas de solvencia más exhaustivas que el de Irlanda” ¿qué quiere decir? ¿acaso está insinuando que cada país se ocupó a su manera de adaptar las normas de control para que no salieran demasiado mal en general? ¿no será que la mayoría se pasó por el forro el verdadero valor de esos exámenes? Por cierto, como dice mi hijo de cinco años: “¿sabes papá que dos menos tres da uno?” Está claro que el análisis de mi pequeño Max olvida porque lo desconoce un detalle importante, el valor negativo del resultado, pero, ¿a que se parece mucho al método utilizado por los banquitos y banquetes?
Cuando nos explicaron en que consistían los tests de solvencia hace unos meses, la mayoría de analistas dieron por buenos los fundamentos de los análisis. Pocos, no recuerdo más que tres o cuatro economistas, dijeron con argumentos que esos ejercicios de estrés eran para Dummies. Si nos paramos a mirar en que consistían y a quien le dejaban el valor de catalogar los activos de los que disponían, todo fue una farsa de niveles líricos. Es como si a mí me piden que me haga un test  de estrés de mi capacidad económica y me permiten catalogar mis activos como yo quiera, que deje de analizar mi liquidez real y la valore en base a lo que espero tener y, además, no revierta la deuda invertida de alguien que me ha facilitado mi propio endeudamiento (léase  aquí la soberana). Si atendemos al hecho claro de que la banca que evidencie su mala salud pierde toda credibilidad y confianza, y ese es su nutriente principal, ¿parece lógico que ninguna forzara la máquina del test a fin de que no saliera nada “feo”?

Y ahora en España la banca deberá publicar información trimestralmente sobre la exposición del sector de promoción construcción con los porcentajes de crédito de dudoso cobro y las garantías para afrontar su posible deterioro. Si quieren se lo digo yo mismo y se ahorran una pasta en consultores, o mejor que se lo diga cualquiera de los gestores de cobro de las entidades que descubren el insignificante valor de cuanto dicen poseer en sus balances patrimoniales. Incluso, si me apuran pueden decírselo muchos clientes. Es como una merienda infantil con payasos y todo.

Pero la mofa no se termina ahí. El gobernador, que yo creo que necesita litio, pues unos días dice algo tremendo y al siguiente lo intenta calmar. Algo parecido a lo que suele hacer Almunia. Tal vez no tenga que ver con ninguna disfunción y es un modelo de telegenia inventado por algún publicista innovador que permite equilibrar la opinión público. El gobernador dijo hace pocos días que “hay que hacer todo esto porque cuando la percepción de la realidad es mucho peor que la realidad misma, la mejor reacción posible es explicarla con todo detalle”. ¡Eso, eso! que lo expliquen, que nos muestren esa realidad mucho mejor de la percibida, igual que en Irlanda. ¡Que lo hagan igual!

Parte de la trampa a la que juega la banca española es que, aunque se sometió a las pruebas de manera “más exhaustiva” que la irlandesa los datos que ofreció sobre la exposición al riesgo inmobiliario era erróneo. El hipotético grado de detalle y transparencia sobre este patrón es algo inexistente. El valor de los activos inmobiliarios que maneja el sistema financiero español es un insulto a la realidad. Si lo fijan en su justa medida, vivirán un estado de levitación general. En definitiva es la trampa a la que juegan las autonomías que dice poder cuando no pueden.

Veremos que pasa cuando la banca explique en detalle su situación al mercado utilizando las referencias que solicitan por ejemplo en UBS sobre la recualificación de valor de todo ese patrimonio no vendido, el embargado y el por embargar. ¿Qué pasará cuando ofrezcan trimestralmente información adicional normalizada sobre su cartera hipotecaria minorista y sobre las necesidades de financiación y las estrategias de corto, medio y largo plazo? Ya les respondo, ¡nada!

Ya se cuidarán todo el tiempo que puedan de hacer malabares contables. Tarde o temprano a alguien no le van a salir las cuentas y el FROB ya no podrá ser usado por más tiempo. El riesgo que la banca no cubra los créditos al más puro estilo “Cofidis” que tuvieron que pedir para acceder al FROB, y esta deuda contraída con el Estado no se pueda devolver, es alta.  Tengamos en cuenta que el Estado no puede emitir más deuda (Europa nos apretaría los genitales financieros), por lo que el único remedio será subir los impuestos para pagar el desaguisado bancario de este país. ¡Ah bueno! Que el desajuste es un poco culpa de todos, de los bancos por dar crédito y de la gente (los que pagarán el pato) por pedirlos por encima de sus posibilidades, etc. ¡Ya!, pues aunque parece que podría ser una buena lección para pisitófilos y hipotecófagos, la verdad es que la poca razón que tenia la banca se les fue por la cloaca justo en el momento en que no reconocieron sus deudas y nos las pasaron a nosotros a través de las “ayudas del gobierno” y el dichoso FROB, permitiendo el mayor robo social que ha vivido nuestra sociedad desde la época de los sumerios, pues todo eso lo pagamos los santos anónimos.

Entre las barbaridades que reparte el amigo que “gobierna” el Banquete de España destaca la que se refiere a que “en los tres años de crisis, el sistema financiero español ha resistido razonablemente ya que se han intervenido sólo dos entidades de pequeño tamaño”. Definitivamente nos toman por tarados. La banca ha resistido, por decirlo de algún modo, por la vía de la obligación política. En este país se intervinieron entidades delictivas, en claro ejercicio penal de sus ejerciente, y otras que estaban en situación de insolvencia manifiesta fueron “invitadas” a fusionarse, para que al final pasaran cosas dignas de fenómenos poltergeist: la fusión de cuatro entidades acaba siendo de un tamaño menor que la mayor de las iniciales. En principio eso vendría a demostrar que esa fusión lo que busca es sanear y reducir costes, por lo que debe haber cerrado oficinas y despedido empleados. Pues no, aunque redujera oficinas y empleados, que los redujeron, precisaron del FROB 1,2K millones de euros para gastos de fusión. O sea que después de sumar para mejorar, reducir y equilibrar, encima precisan un montante similar a un una quinto de Plan E para tapar el boquete que tenía la grandota. Por decirlo finamente: la roja tenía la liquidez como un bebedero de patos.

Tengo claro que no nos enteraremos de la situación real de la banca a menos que al gobierno se le complique todo el resto de “bebederos”. Dependerá del tiempo y de la capacidad que tenga Zapatero para convencer a los mercados de que sus reformas están logrando lo esperado y el déficit se va reduciendo, de que la deuda privada no trascienda demasiado o la pinten del mismo tono pastel que la pública o la bancaria. Todo está conectado. Por eso es posible que si los ataques a la deuda persisten y alcanzamos la temible rentabilidad del 7%, entonces, el tema se desajuste por falta de credibilidad del sistema y empiecen a caer todas las partes como en un castillo de naipes. Todo descansa encima de un tremendo polvorín con detonador. Si no encontramos la combinación o se corta el cable adecuado esto saltará por los aires. A los encargados de tomar medidas que ofrezcan credibilidad para salvar el entuerto de llegar a una rentabilidad del bono español inasumible se les acaba el tiempo, cada vez tendrá menos capacidad de maniobra y menos herramientas para reaccionar. Tic, tac…

True or False: “esto es falso”

Las opciones que tenía la Unión Europea con respecto al “problemilla“ irlandés eran varias: un rescate focalizado en un préstamo de más de 100K millones de euros directamente al Estado con intereses inferiores al mercado, un crédito al gobierno para que gestione créditos a la banca nacionalizada teóricamente, ofrecer una aval o garantía a Irlanda en los mercados y esperar que fuera cierto que podían salir del agujero solitos, transferir directamente desde la UE y el FMI los fondos a los bancos tocados y convertirse en acreedores de los mismos y, finalmente, hablar de “opción” de rescate sin producirse tal acción al estilo de lo que pasó en mayo en España. Obviamente ha ganado la primera.
¿Por que se ha elegido la primera? Básicamente para cortar la hemorragia. Si no se dispone el dique que retenga el problema en Irlanda, la transmisión del virus no será un contagio, será una masacre. Y lo será por desgracia. Cada vez estoy más satisfecho de haber focalizado hace unos años, y de modo progresivo, todas mis actividades fuera de España. También veo como cada vez son más los que me piden que les asesore en como salir de España y Europa e invertir en algunos mercados que yo conozca.

La verdad es que en Europa pintan bastos, aunque a medida que se vayan desmoronando las piezas de este castillo de naipes, la evidencia de que hay dos Europas se verá con toda su diáfana crueldad. Dos velocidades que mostrará como en 2011 unos decidirán dar por muerto el modelo actual y salvar sus muebles y otros que verán como su crecimiento se estanca definitivamente. Los rescates se van a ir sucediendo, eso ya nadie lo descarta, lo que está por ver son los tiempos en los que se van a ir sucediendo. Hace unos meses dije que final de año iba a ser un infierno para algunos países europeos y por desgracia no me equivocaba.

¿Qué ha pasado para que “de repente“ todo se haya venido abajo? Pues en realidad se está imponiendo la lógica. La mentira tiene las patas muy cortas. Por mucho que se esfuercen con trabalenguas y adivinanzas, la realidad es que se han falseado los efectos, motivos y consecuencias de tanto estímulo, tanto rescate y tanto test de estrés. España se las dio de “campeón“ otra vez con el asunto de los controles de fiabilidad de la banca. Pues si nos fijamos en su exactitud y dureza vamos apañados. Piensen que la banca irlandesa los pasó sin problemas y ahora son los que están llevando al borde del abismo a todo el estado y su sistema.

Ahora el ataque a la deuda soberana lo va a recibir España. Pero a diferencia de lo que se vende, no tiene nada que ver con una estrategia malvada de un hedge fund. Es generalizado, sólo los ilusos y los que no entienden de mercados pueden creerse la versión de que el riesgo país de España está en máximos históricos por un efecto organizado de inversores sin sentimientos o por parte de una transmisión contagiosa del pánico. Es algo más serio que tiene que ver con la evidencia que esto no marcha y que, por mucho que se esfuercen en decir que el déficit se está reduciendo, cuando se produzca el comparativo interanual nos vamos a asustar otra vez.

Pero la realidad a veces no se muestra de cara. El verdadero problema sigue siendo nuestra banca. Ya se sabe que el FROB no ha servido de nada. La mayoría de las entidades que lo utilizaron vuelven a precisar de sus “servicios“. Si la gran defensa del sector y del Banco de España es que el nuestro es un sistema financiero sólido porque aprobó globalmente los test de estrés realizados en julio, ésta puede ser ya muy poco sostenible. Resulta que la banca irlandesa también aprobó las mismas pruebas, y aun así se ha hundido. De hecho, la quiebra o colapso del sistema de banca irlandesa es lo que ha forzado que Europa intervenga con un rescate al Estado.

Algo que ya sabíamos, que los tests eran un paripé, puede ser ahora trascendental. La única herramienta que tenía España en los mercados era la “fiabilidad” de nuestro sistema financiero. Si este pierde credibilidad, lo pierde todo el modelo. Si, a medida que el asunto se recrudezca, y se muestre cada vez de un modo más claro que la banca no tiene herramientas para garantizar la liquidez via interbancario, o el gobierno no disponga de mecanismos para transferir ese líquido via Banco de España emitiendo más deuda que ya no puede imprimir, la parada técnica del sistema financiero español sería una posibilidad cada vez más probable. Si eso fuera factible, España sería intervenida de inmediato y sin miramientos. A partir de ese momento la batalla sería propagandística.

Unos dirían que estuvimos al borde del “corralito”, otros que España ya no está gobernada por Madrid sino  por Bruselas, otros que ellos lo harían mejor y unos más que tampoco es para tanto. Lo único que veremos, si se produce un rescate del Estado via sector financiero, sería un recorte general de servicios, un aumento indiscriminado de impuestos y una parálisis general del modelo económico.

¿Por qué España puede vivir una quiebra via sector financiero? En principio por el maldito FROB. Cuando el gobierno decidió meter un 10% del PIB en un fondo para “reorganizar” cuando en realidad era “rescatar” todo el sistema y forzó el adelgazamiento via fusiones de las cajas, creyó que los inversores se tragarían el anzuelo. Parece ser que no. A medida que caen los primeros países con un sector financiero tocado por lo inmobiliario o por la financiación de deuda, los ojos se van dirigiendo al causante mayor de la creación del macroaval europeo de mayo: España.

El gasto infecto que asumió el gobierno via FROB se nos dijo que no afectaba a la contabilidad global pues era un dinero que la banca devolvería en fases diversas, y que lo haría al 8%. Esto es de locos, ya lo dijimos, pero lo repito: un Estado que permite que sus autonomías se financien al 7,75%, un gobierno que emite deuda para financiar a la banca con un fondo a un interés más cercano al crédito al consumo que al tipo de financiación interbancario, y una más que dudosa posibilidad de cobrarlo todo en los años sucesivos a medida que la banca no pueda tapar por más tiempo el boquete inmobiliario y a medida que las autonomías dejen de ingresar para poder cubrir los vencimientos.

El resultado es que el Estado y su sistema bancario estatal no podrá hacerse cargo de los pagos sucesivos de sus vencimientos tarde o temprano por culpa de que sus deudores (banca frobiana y autonomias derrochadoras) y motivado por una menor cuantía de ingresos (caída de impuestos de sociedades y por IVA a final de año). No es que yo lo crea, parece ser que también lo creen cada vez más inversores y por ello no para de subir la prima de riesgo estado de España.

Por cierto, ni que decir cabe que varias entidades españolas suspendieron los blandos tests de estrés (CatalunyaCaixa, Unnim, Caja Duero-España, Banca Cívica y CajaSur).Prácticamente todas las cajas que han recibido dinero del FROB habrían suspendido sin él.

Después de la crisis de la deuda soberana de mayo, los tests incluyeron la posibilidad de un nuevo derrumbe de los bonos. En ambos casos, el haircut(o recorte de valoración) de las carteras de bonos en el balance de los bancos, en el peor escenario posible, era muy parecido: del 12,8% en 2011 para el bono irlandés y del 12% para el español. En el primer caso, se ha cumplido. Es decir, aunque se trate de un escenario altamente improbable, como no se cansan de repetir nuestros banqueros y el gobernador MAFO, puede cumplirse igual que ha ocurrido en Irlanda.

Hace unos días conversé con Nouriel Roubini via twitter sobre el hecho que esto fuera una especie de “dominó” que acabaría por tirar todas las fichas que están en la hilera. Me aseguró que España es, como sabemos, el hueso duro de la cuestión. Europa puede si quiere intentar aportar financiación oficial a Irlanda, Portugal y Grecia durante tres años y mantenerles fuera del mercado, pero eso no es posible con España. Al hilo de lo que ya ha dicho en algún foro, aseguraba que España es demasiado grande para caer, pero también enorme para ser rescatada.

Cierto que España no es igual que Grecia. La situación de Irlanda dista mucho de la española.

La verdad es que eso de que uno no es el otro y el otro no es uno empieza a ser ya un discurso que no se sujeta por la lógica y evidencia los errores a medio plazo. En Europa todos se parecen más de lo que creen entre sí. Sólo se diferencian notablemente en un continente a dos velocidades, los del núcleo duro liderado por Alemania y el sector periférico liderado por España.

En Febrero Elena Salgado dijo que “España no es Grecia“, The Economist dijo el 22 de abril que “Portugal no es Grecia”, el ministro de finanzas irlandés, Brian Leninhan dijo que “Irlanda no está en territorio griego”, el 8 de noviembre George Papaconstantinou aseguró que “Grecia no es Irlanda“, el 16 de noviembre Salgado vuelve a decir que “España no es ni Grecia ni Portugal“ y, finalemente, el secretario de la OCDE dijo anteayer que “ni España ni Portugal son Irlanda.”

Yo creo que Europa no es Europa, es Illinois. ¿Verdadero o falso?

TITULIZACION HIPOTECARIA

La agencia de calificación crediticia Moody's repartió ayer una manta de palos que merecen ser destacados. Por un lado se cebó con el bono basura islandés al que rebajó a la calificación mínima existente. Dejó la calificación soberana en Baa3, es decir, el papel islandés garantizado por ese país vale lo mismo que el papel higiénico noruego. Lo que se conoce por “bono basura”. Sin embargo, y asumiendo que en ese informe pocos bonos salen bien parados, vamos a ver que se dice de la deuda española.

En concreto, me interesa el capítulo que el informe dedica a las emisiones españolas de deuda respaldada por hipotecas residenciales, es decir, los bonos de titulización hipotecarios. Según Moody’s estas letras no han hecho más que deteriorarse en los últimos meses, algo para lo que no hay que ser demasiado espabilado para darse cuenta, pero que simbolizan que se procede a desenmascarar la “robusta” deuda de entidad vinculadas al sector hipotecario. Los de la agencia de calificación aseguran que la tendencia de morosidad hipotecaria en septiembre se cuadriplicó por lo que cualquier título respaldado por activos inmobiliarios vale un pimiento. Por eso, la agencia sostuvo que en septiembre se bajó la calificación crediticia de nueve fondos de titulización hipotecaria, cuatro de ellos de Cajamar, y tres de Caja Madrid. Además no se olvidó una decena de transacciones que ya han utilizado todo el fondo de reserva previsto para cubrir esas titulizaciones. 

Debemos tener en cuenta que el Banco de España hace tiempo que se muestra muy preocupado porque las carteras de propiedades inmobiliarias tienen un tamaño desproporcionado. Entre los bancos y cajas españoles se superan ya los 20.000 millones de euros. Además, como no podemos desconectar el deterioro de esos bonos al de la situación económica española en general, nada indica que ese sea un territorio de rentabilidad o, como mínimo, de seguridad. Un paro que superará el 25% real, una crecimiento negativo cercano al 5% y un déficit superando el 14% no son un territorio idóneo para este tipo de bono. Es preciso entender que todo ello no hará más que complicar mucho la comercialización de esos títulos y su rentabilidad por un lado corre peligro y su garantía también. En todo caso lo que si es evidente es que no podrán ser utilizados, ni retirados en mucho tiempo. Una especie de corralito técnico sería más que posible, sino fuera porque se sobreentiende que esos bonos los va a garantizar los de siempre, usted y yo a través de la inversión institucional.

Para certificar esto, y ahondando en el asunto, vemos que a estos de Moody’s se les ha “olvidado” recordar que los bonos hipotecarios españoles no valen ni un tercio de lo que cotizan actualmente. Supongo que lo obvian interesadamente puesto que aquí, esos bonos se van a colocar entre "inversores institucionales". Es decir, vamos a pagarlo todos otra vez. Con esta, ya he perdido la cuenta de cuantas cosas nos va a tocar pagar a los españolitos de a pie por la mala cabeza de unos cuantos. 

FROB, FROB, FROB

La aprobación ayer del nuevo fondo de rescate bancario, el FROB, es el ejemplo más evidente de que la sociedad española está muerta, que sus dirigentes son unos irresponsables sin criterio ni perspectiva y que el sistema financiero español está quebrado de punta a punta. Hemos pasado del “mejor sistema bancario del mundo” a las intervenciones, a las fusiones obligadas, al rescate de cajas insolventes y, ahora, a los fondos antiquiebra. Un Fondo de Rescate que es un refrito del que ya tuvieron que activar urgentemente de la mano de los banqueros ibéricos, el Fondo de Adquisición de Activos Financieros, que resultó ser a la práctica un mecano extremadamente sofisticado para poner a buen recaudo los intereses de los más grandes y dejar a la intemperie a los más pequeños.

Saco sin fondo.

Saco sin fondo.

Los inversores ven desplomarse la rentabilidad de la deuda pública española. La remuneración de las Letras del Tesoro llegó al 1% a 12 meses cuando en septiembre pasado estaban al 4,29%. El motivo de este descenso está detrás de la caída de tipos, de las turbulencias financieras y de la menor credibilidad de la fuente estatal. Los “clientes” de este producto se alejan poco a poco. La verdad es que no es malo que así suceda si a cambio permite que el mercado general gane en atractivo y ayude a normalizar el escenario normalizado de recuperación, pero en realidad perjudica la capacidad del Estado para financiar su endeudamiento.

Corralito 'reloaded'

Primeramente me gustaría dejar algo claro. Este es mi blog y en él escribo lo que me viene en gana. Está claro que el aumento de lectores de los últimos meses requiere tener mayor cintura para soportar comentarios duros contra mí y lo que escribo. Pero quiero decir que no he atendido en cuatro años a ninguna presión ni lo haré. No las aceptaré de parte de nadie y aclararé lo que considere que merece ser aclarado. Mi trayectoria está en el caché de este territorio y diversas redes sociales, y por ello no requiero enlazar con textos anteriores para demostrar que el 90% de las aportaciones que he realizado en términos econométricos o de variables técnicas se han ido cumpliendo sistemáticamente. Aunque acepto más o menos bien las críticas, no soporto las presiones.

Corralito español

Leer hoy en todos los medios historias sobre un ministro cazador, otro que desearía no serlo y un montón de inmundicias similares es desolador. Siento que las cosas se acaban y nadie se da cuenta. Las dimensiones de lo que se nos viene encima son espantosas y todo sigue un curso completamente ridículo. He sabido, y no detallaré porque no soy un suicida, de decenas de sucesos financieros que ya han prescrito y que pocos conocen, innumerables batallas subterráneas que ningún periodista se ha dignado a investigar y hechos que hablan de guerras complejas en los altos hornos de la economía completamente ocultos a la opinión pública. Sin embargo aquí nada parece cambiar. Técnicamente estamos viviendo un principio de “corralito” y nadie parece darse por aludido.