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¿Quién lo pagará?

Este es el artículo que hoy he publicado en El Confidencial. Trato de reflexionar sobre el montante que nos va a caer a todos y en como, sin más remedio, debemos tomar medidas cada uno para afrontar el reto personal de salir de esto, ya sea emprendiendo o aceptando la realidad. Espero que os guste y os animo a comentar también en el foro de Cotizalia.

A medida que avanza la legislatura hacia la penosa parada técnica de nuestra economía, la decisión que parece haber tomado el gobierno es el de esperar. Esperar a que la ciudadanía se ajuste a la nueva condición de “increíble clase media menguante”. El ejecutivo apuesta por un final de la crisis a medio o largo plazo y contempla la posibilidad de llegar a unos comicios electorales en pleno estancamiento generalizado. Una parálisis que no haría más que desangrarse por la parte de las prestaciones sociales que cada vez serían menores atendiendo a la imposición europea de reducir el déficit. Sabemos que nuestra presidenta Angela Merkel le ha dicho su subalterno Zapatero que o adopta medidas severas o se va a liar la de San Quintín.

Como el gobierno sabe que no hay opciones, ha decidido apostar por rebajar la tensión política. Salgado y su troupe ya han tirado la toalla en cuanto a sacarnos de este barrizal. Es así por no poder emitir más deuda que dope el crecimiento ibérico y, en consecuencia, todos ellos han entendido que lo mejor es esperar que pase el temporal sin llegar a la fractura social. Asumen que no hay nada que hacer salvo rezar por tal que los españoles se acostumbren a su nueva condición, algo que parece está pasando. ¿Alguien ha comparado como estamos con respecto a hace un par o tres de años? Si la comparación es con hace cinco minutos el cambio no es tan brusco. A eso me refiero y en eso confían.

En algo coincido con el gobierno: no hay que estar todo el día dándole vueltas a la misma noria, hay que cambiar el chip quejica y llorón. Sin embargo discrepo en el motivo. Ellos consideran que silenciando la crítica todo volverá a su cauce tarde o temprano, volveremos a un crecimiento económico a medio plazo que borrará toda esta penuria, y esperan que eso suceda sobrevolando la abulia actual. En mi caso lo que aconsejo es dejar ese llanto y esa queja sobre las políticas que no llegan y aceptar la realidad para tomar decisiones lo antes posible. De la crisis no vamos a salir, ya salimos hace tiempo. Esto no es ninguna crisis, esto es el nuevo escenario donde hay que aprender a moverse. Cuanto antes lo aceptemos mejor. Piénsenlo por un momento, imaginen que esto es lo que hay. ¿No se pondrían en marcha? ¿no dejarían de esperar que algo pasara? ¿no provocarían que lo que tenga que suceder, suceda por su propia acción? Pues eso…

No se van a adoptar medidas dolorosas que ayuden a dinamizar el tema, pues Zapatero quiere a toda costa no aumentar la conflictividad social. Está logrando que mientras en el resto de Europa salga todo hijo de vecino a la calle a protestar a cada anuncio de recortes, aquí no pase nada. Sabemos que por temas de mutación molecular reciente, los españoles somos de poco protestar, o mejor dicho, de poco protestar a menos que nos toquen las vacaciones. Han retirado los famosos 426 euros y ni mu. No hay intención de empujar a favor de las reformas estructurales dichosas, ni la laboral ni la de las pensiones, eso desequilibraría el asunto de la paz y podría levantar de sus sofá a toda la sociedad.

No va a suceder pues las dosis de cloroformo se están suministrando de manera consecuente y con muy buena predisposición. Supongo que el gobierno actual ha asumido que le queda una tarde en el circo y otra en el zoo. Otra cosa es que pretendan tener un final de fiesta lo más tranquila posible. No es gusto de nadie tener una calle convertida en un cráter volcánico y un final de legislatura y mandato como el que tendrá Papandreu.

Pero, ¿dónde está la clave del asunto? ¿por qué mientras todos salen nosotros seguimos dentro? ¿por qué nos va a tocar la fea? Será por cosas como que en España se anuncia que abonará un 5% en la emisión de bonos y logra que se adelanten las rebajas. Ahora ya todo el mundo sabe que nuestro tesoro no tiene interés para nadie más que para nuestros propios bancos que se están atiborrando de bono nacional. Nos cuentan que estamos “en la línea prefijada y que colocamos toda la deuda que emitimos” pero no nos dicen que ya no podemos emitir más y que tenemos unos vencimientos que alcanzan el 24% del PIB de nuestro país durante el 2011. Vamos estimulando el problema como si fuera una bola de nieve.

España anuncia que reduce el déficit pero no nos cuentan a costa de que elementos. Evidentemente que gastamos menos, pero hemos estado emitiendo deuda hasta el límite para sufragar el diferencial, hasta que Angela dijo basta. Ahora toca disfrazar el asunto. La deuda privada está en un punto de no retorno, si ésta se transfiere a la banca y, por derivación al FROB, estaremos quebrados. Europa lo sabe y procura que no se evidencie la insolvencia de nuestra economía por la cuenta que les trae, aunque lo utilizan para redimir las ansias de gasto de nuestro ejecutivo y sus derivados autonómicos.

Cuando se dice que los mercados financieros acorralan la economía española no se confiesa el verdadero motivo. Estamos entre la espada y la pared por la mala cabeza de unos cuantos. De todos. Los que se inventaron leyes del suelo perniciosas y los que las satanizaron. Todos. Ahora tenemos un grado de desconfianza sobre nuestra economía que va a costar evitar. La falta de seriedad de nuestra perfil internacional responde al retraso en las reformas. Ha pasado un tiempo precioso y ahora lo vamos a pagar.

Se nos dice que la desconfianza proviene por rumores e informaciones  equivocadas. Nos dicen que la deuda pública tampoco es de las más altas por lo que no se comprende esa falta de credibilidad. No nos cuentan que la verdadera razón no es tan sólo la deuda privada, que también, sino la evidente recesión formal, que no técnica, que vivimos en términos de crecimiento.  Hemos entrado en un escenario viciado: sin crecimiento por encima del 2% no se puede reducir el déficit y además, por culpa de no poder endeudarnos más no es posible acometer políticas de estímulo económico y sólo adoptar ajustes, lo que a la larga fabrica más parados y menos crecimiento. ¿Será por eso que los inversores “atacan” la deuda pública española? ¿No será que la credibilidad de nuestra economía está en entredicho por todos los elementos que la conforman? ¿No tendrá que ver que no se genera empleo y no se toman medidas efectivas? ¿No tienen la pegajosa sensación que en España no gobierna nadie? ¿No tienen la escalofriante sensación que en España los bancos de la oposición están vacíos? En ocasiones veo muertos.

Les aseguro que, a veces, cuando miro hacia allí (donde las pensiones se alcanzan con ocho añotes de “trabajo”) no veo nada. La economía española es prisionera de los mercados pero no porque los mercados sean una especie de cepo marrullero, sino porque atienden a una debilidad manifiesta de nuestro sistema. Una gasa débil sujeta nuestra banca por mucho que sigan apareciendo informes que digan lo contrario.

Veamos una correlación sencilla: Tengo una caja medio muerta que liquidar. Eso evidenciaría la profundidad del problema. Mejor no la cierro, mejor la fusiono con otras más pequeñas que diluirán el agujero. Las pequeñas aceptan pues están finas también. Para ello me invento una cosa llamada FROB que pagaran los paganinis de siempre (usted y yo) y voy limpiando la cara del sistema financiero. ¿Cómo? Fácil. Cojo cuatro cajas y les digo que reduzcan su tamaño, incluso tanto que parece surrealista. Sin embargo esa reducción, en lugar de ahorrar costes, los aumenta y pido al FROB miles de millones. ¡Curioso suceso! Para colmo, les digo a los fusionados que el coste de la “ayuda” es de un 8%, el cuádruple del coste objetivo de sus operativas antes del dichoso Fondo de Ordenación. Es decir, que tenemos media banca española financiándose con un crédito “cofidis” y con la certeza de que no van a poder pagar ese montante. ¿Por qué no lo van a pagar? Básicamente porque necesitan recapitalizarse por valor del 15% del PIB. Si sumamos los 100.000 del FROB y los 120.000 que le va a costar a la banca la “valoración” inmobiliaria de sus activos, el total es la cuarta parte larga del PIB de todo el país.

Imaginemos, por decir algo, que no pagan. Vamos, que no pudieran. ¿Adivinan quien pagará la merienda? ¿Están dispuestos a pagar con sus impuestos (que subirán progresivamente) el desastre de estos inútiles? Si las cajas no pueden capitalizar el valor de sus activos y tienen que pillar de donde sea y, evidentemente no atender los vencimientos del FROB, ¿cómo sufragará la deuda contraída por el gobierno para dicho Fondo? ¿A que van teniendo una idea? Quebrar no quebraremos, rescatados oficialmente tal vez tampoco, pero que nos van a quitar hasta la tarjeta de socio de la biblioteca démoslo por seguro.

Apostar A Las Catástrofes

En mi columna de El Confidencial de hoy comento un modelo de inversión que me parece desafortunado. Son las famosas apuestas sobre catástrofes. En mi vida como gestor de patrimonios y capitales he trabajado en todo tipo de modelos de inversión, en Chicago se vende y compra arroz, azúcar, bonos sin garantías, seguros sobre seguros y hasta el alma si es preciso, pero a veces hay cosas que son tan desagradables que sorprenden. Este tipo de apuestas por lo siniestro existen desde los años ochenta, pero pocos saben de su existencia si no está metido en el asunto. Lo curioso es comprobar como la cotización de los indicadores de este tipo de operativa cada vez es menos rentable ante la casi certeza de que el presente va a ser un año terrible en ese sentido. 

Cazando Emprendedores

Hoy en el artículo de hoy en El Confidencial hablo de un deporte practicado por gran parte de nuestro sistema: la caza y captura del emprendedor. “Hay una voluntad ciega por crear un cuerpo social dependiente, supeditado a la dinámica administrativa y, fundamentalmente, poco crítico. Me desespera el escaso impulso de nuestra sociedad en términos de reacción ante lo injusto o lo impresentable. Parte de la fórmula estratégica elegida para lograr ese silencio humillante es el de impedir las capacitaciones de la gente para atender sus propios destinos”.

Somos Unos Rumiantes

En mi columna de hoy en El Confidencial analizo la consecuencia social más evidente de la crisis. Tengo la impresión que "ahora toca trasladar que Grecia se atasca en su rescate, con la garantía de que al final la Europa providencia no permitirá el default". Creo que "lo importante es mostrar eso, que la cosa se pone fea, pero alguien lo solucionará". Es un artículo con el que intento evitar que los sistemas de anestesia oficial impuestos sobre todos los europeos sean efectivos: "funciona muy bien acobardar las ovejas primero y dejarlas pastar después. Somos un atajo de rumiantes".

Cuatro Bofetones

En mi columna de hoy en El Confidencial he intentado sintetizar en cuatro puntos las noticias negativas que sobre España y su economía han salido en diversos medios y bajo diferentes interlocutores. Desde la recomendación de evitar deuda española hasta las amenazas de rebaja en el rating sino se ponen en marcha las restructuraciones del sector financiero ibérico, pasando por los avisos de que el exterior dificilmente ayudará a nuestra economía pues tampoco está para muchos bríos o que en el BCE acusan a Zapatero de muñeco de cera inmóvil. No obstante en el último párrafo hago referencia a algo que quiero rescatar: 

"la recomiendación de que en las conversaciones de bar, pasillo, salón o gradería sobre la crisis y su futuro inminente, apuntéis el nombre y fecha de quien ahora niega que esto vaya a empeorar o que afirme que estamos en franca recuperación. Hacedlo, no sea que sean de los que, como ahora, niegan haber dicho que no estallaría la burbuja inmobiliaria o que España no entraría en crisis. Son los que en 2006 seguían comprando pisos y tachando de apocalíptico a un servidor y a otros tantos. Yo recuerdo su cara de tabique entonces, recordad sus caras ahora porque se les van a poner de color gris cemento. Al tiempo."

EX EUROPA

En mi columna de hoy en El Confidencial hablo de como Europa está en un punto de inflexión a causa del rescate que Grecia rechaza. Si bien la preocupación de las potencias se basa en que una quiebra helena podría arrastrar a todos, la verdadera clave es saber que pasa con España. A mi modo de ver se avecina un escenario de corrección que muchos no están dispuestos a admitir: bajada de sueldos generalizada, pocas oportunidades laborales y un aumento de la productividad pero no por la eficiencia. Entrar de nuevo en Europa exigirá una aceptación real de nuestro papel una vez el modelo de crecimiento que teníamos se ha esfumado completamente.

2400 GRANDES EMPRESAS MENOS

En mi columna de hoy en El Confidencial reflexiono en dos puntos que concluyen en el mismo punto. Por un lado el hecho de que en España se tenga ahora la misma renta per cápita que hace cinco años y por otro que se destruyeran 2.400 empresas con facturaciones superiores a los 6 millones durante el pasado ejercicio. Los dos casos aportan una sensación de que aquí el tiempo no sólo se detuvo si no que empieza a recular.

¿15 AÑOS BAJANDO?

Hoy en mi columna de El Confidencial analizo las verdaderas repercusiones de la caída del precio de la vivienda. Para ello me fijo en el proceso que vivió Japón atendiendo que poco tenemos que ver con el Imperio del Sol Naciente. A partir de esa comparación denuncio las repercusiones que tiene no haber dispuesto un recambio económico. Lo peor no es que no se tuviera en cuenta, sino que aun no hay ningún elemento que nos pueda aportar algo de luz en este túnel. El término “recuperación” económica conlleva la idea de “recuperar” algo como si el modelo de crecimiento que recientemente se ha venido abajo tuviera algún factor positivo. No hemos aprendido nada.

Microburguesía Low Cost

En mi columna de hoy en El Confidencial hablo de una nueva clase social llamada “microburguesía low cost“. Un nuevo estrato social que surge de un modelo de crecimiento erróneo basado en el consumo no estratégico que a su vez ha derivado en cuatro clases de pobreza. Aquí os dejo el artículo.

Hace pocos días Cáritas emitió su informe anual. Refleja lo que ya sabíamos. Una ingente masa humana que hasta hace poco se las daba de rico plastificado ahora le toca ejercer de miserable con hipoteca. Como siempre, las comparaciones inmediatas esconden la cruda realidad pues debe hacerse con mayor proyección. La crisis económica ha puesto a más de 800.000 personas en las listas de atención de la entidad de la Iglesia Católica en lo que llevamos de año. Como decía, la comparación inmediata esconde la crudeza del asunto. Es cierto que en 2008 ese número era de la mitad, pero hace dos años era tan solo una cuarta parte. Pero si los números brutos dan miedo, los porcentajes son peores.

Resulta que el 36% de los atendidos son personas que acudieron por primera vez. Si abrimos el diafragma un par de años la tasa es siniestra. La mitad de los ciudadanos que han accedido a los servicios ofertados por Cáritas desde 2007 ni siquiera sabían donde estaban esos puntos de ayuda. Una nueva pobreza está inoculando el sistema. Una nueva clase social subvencionada y soportada por herramientas privadas o religiosas que suman lo necesario para que en este país nadie se muera de hambre. Un nuevo estigma socioeconómico compuesto por familias jóvenes monoparentales, con el paro vencido, niños pequeños y con deudas de todo tipo incluyendo tarjetas y créditos al consumo que han ido inflándose con los primeros impagos.

Una sociedad que se está empobreciendo y que, en su miseria, esconde la ineficacia de los estímulos ofertados por la administración. El círculo se va cerrando y toda la metodología que planteaba recuperar un modelo consumista se muestra operativa a corto pero terrible a medio plazo. Es como recoger la mierda con la mano. Toda esa “recuperación” que vamos a tener que digerir durante los primeros meses de 2010 es sólo eso, una “recuperación de un modelo perverso anterior”. Recuperar el consumo exagerado, el gasto especulativo y el crédito desbocado no modifica el sistema que nos ha ido sodomizando poco a poco. En países como el nuestro toda la recuperación depende de “recuperar” la construcción como motor. Menuda recuperación.

En diferentes medidas, pero con parámetros similares, muchos de esos países que ahora reflejan cifras de mejora aparente, también tienen cada vez más capas de empobrecimiento enquistando. Por ejemplo, en Estados Unidos casi 40 millones de personas viven de unos cupones que garantizan alimentos básicos. Incluso algunos comerciantes norteamericanos disponen anuncios en sus tiendas aceptando esos papelitos del subsidio mínimo a fin de acumularlos ellos mismos por si los precisan en el futuro. Es como una nueva moneda en el curso de la pobreza del país más rico del mundo. Atentos.

Y aquí seguimos combustionando cuatro tipos de pobrezas. Por un lado la que ya he descrito, la que proviene del desempleo medio. Una segunda capa de pobreza incipiente es la que constituyen los jóvenes trabajadores e inmigrantes sin contratos cuyo sueldo es tan bajo que sería un insulto llamarlos mileuristas. No alcanzan las necesidades básicas y son atendidos también en la beneficiencia. El tercer grupo es el de la pobreza estructural formada por ancianos y viudas con pensiones ridículas. Finalmente, la cuarta tipología de pobres proviene de una capa de pobres que aun no se ha evidenciado y que se compone de gente muy joven que en estos momentos ni siquiera tiene idea de lo miserables que son. Bajo el amparo de sus padres y de la sociedad del consumo en rebajas constante sus vidas transcurren en una especia de paraíso capitalista maquillado. Son la microburguesía low cost.

El panorama no invita a la tranquilidad. Todo lo contrario. Uno de cada cinco atendidos en las entidades de ayuda privada o religiosa de este país viene expulsado del sistema público.Las listas de espera para acceder a los servicios de ayuda que dependen de la administración superan el medio año. Las previsiones se han desbordado y nada hace pensar que vaya a poder reducirse la demanda de esta nueva pobreza. Cada día son más los expulsados de una sociedad engordada a golpe de visa oro. Aun faltan muchos por incorporarse a esta merienda de pan con pan.

Los parados sin subsidio, los de los 420 humillantes euros, los EREs, las quiebras y la deuda privada fuera de todo límite irán sumando individuos a esas cifras publicadas por Cáritas y otros organismos de ayuda privada. El Estado esconde la tasa de pobreza real de este país, pero esos números van suministrando el veneno necesario para que, por mucho que se estimule la economía, cada vez haya menos masa real para que las medidas sean eficientes. A medida que pasa el tiempo un mayor número de personas dependen del servicio público y menos del estímulo público para, por ejemplo, emprender.

Ahora que medio planeta busca como volver a encauzar el modelo de crecimiento asemejando lo nuevo a lo viejo, la fotografía de miles de personas que hace unos meses pasaba sus vacaciones en la cubierta de un crucero se ha tostado de color y ha pasado a ser la caricatura triste de una realidad insistente. Muchos pensaron que la tormenta no iba con ellos. Es el conocido “síndrome Buenos Aires”, aquel que describe como los argentinos consumían enloquecidamente productos de lujo pocas horas antes del decreto de corralito cuando éste era un secreto a voces.

Lo peor es que el Estado pretenderá hacernos creer que esto es pasajero, que no es tan grave y que las políticas sociales procurarán el bienestar de todos. Eso pronto no lo podrá garantizar nadie. Sin entrar en términos econométricos, solo de pura lógica, un gobierno centrado en acometer las gigantescas necesidades de la sociedad empobrecida velozmente, no puede afrontar políticas que reviertan la tendencia a tiempo real.

Contra el coste de todo este barrizal se expone lo que debe la administración autonómica que ya roza los 90.000 millones, la morosidad bancaria que el Estado cubrirá tarde o temprano y que alcanza los 87.000 euros, la deuda pública emitida que supera el 30% del PIB y el propio déficit estructural. En definitiva, mientras el gasto público aumenta y lo hace fuera de todo control, el requerimiento de soporte de la administración sobre una clase media cada vez más pobre se agranda sin mesura. Esto ya tiene poco que ver con el ministerio de Economía, pronto tendrá que ver con el de Interior y el de Defensa.

¡FELIZ 2014!

En mi columna semanal en El Confidencial hago referencia a una metáfora muy gráfica de lo que le pasa a la economía española. “A excepción de algunos países el mundo seguirá su curso y, con altibajos, irá endureciendo el músculo, a costa de mucho dolor y muchas tensiones, durante el 2011. Sin embargo, España encauzará una nueva caída en lo más doloroso y esencial que, de modo perverso, reflejará mejoras intermitentes en las cifras publicables. Es evidente que las economías no pueden caer indefinidamente, llegan a un suelo y rebotan. En una zona económica compartida como la nuestra eso es inevitable pero la metáfora que ejemplifica mejor la realidad es la de imaginar una pelota cayendo por unas escaleras. A cada rebote parece que supera la altura del escalón anterior, sin embargo, sigue cayendo. Al final se deposita en el firme y rueda en el sótano. ¡Feliz 2014!”

RECUPERACION DE CARTON

En mi columna de hoy en El Confidencial intento destripar eso que se ha venido a llamar “final de la crisis”. Advierto que en medio planeta esa recuperación es un simulacro, pero en el caso de que fuera cierta, en España el asunto se complica especialmente. A medida que se avance en el estancamiento, la llamada “postcrisis“, nuestro país chocará frontalmente con las carencias endémicas de nuestra economía. No aprovechar esta recesión será el mayor fracaso de nuestra generación.

EMPRENDEDORES COMO REMEDIO

La diferencia entre un emprendedor y un empresario, a mi modo de ver, radica en que el primero pone en marcha sin demasiado respaldo un proyecto del que puede llegar a ser empresario. El empresario no necesariamente debe haber sido siempre un emprendedor. No obstante, en una sociedad que se adelgaza en términos de autogestión, en una sociedad civil anestesiada y sin criterio y en una clase media acomodada y en retroceso, los Estados están apoderándose de las hectáreas de libertad que nos quedaban todavía vírgenes. A medida que esta crisis nos amordaza los Estados aparecen como salvaguarda y poco a poco vamos perdiendo el poder de nuestro propio destino. Está en juego mucho más que un modelo económico, está en juego un escenario social. De esto hablo hoy en mi columna de El Confidencial. 

DE ORGIAS SINDICALES

Hoy en mi columna de El Confidencial le doy una vuelta más a los datos del paro y los enmarco en una realidad perversa vinculada a elementos sociales inamovibles como sindicatos por ejemplo. Al final del artículo me pregunto muchas cosas “¿Dónde queda el debate entorno a retrasar el pago de los IVAs hasta que se cobren las facturas? ¿Por qué nadie atiende al problema de los costes sociales que representan el 32% del sueldo de un empleado? ¿Por qué no se denuncia que contratar hoy en día está penado en términos fiscales? ¿Dónde piensan que puede terminar un proyecto de autoempleo si la financiación prevista se diluye en los despachos de las entidades bancarias en pre-quiebra? ¿Por qué no se ajustan los modelos de ayuda a emprendedores que aportan valor e ideas empresariales apartados de los de siempre? ¿Por qué nadie cambia una legislación de contratación pública que imposibilita que empresas pequeñas pero muy capaces puedan acceder al concurso que precisa de avales inasumibles, calificaciones imposibles y experiencias ridículas? ¿Por qué no se adoptan medidas? ¿Por qué los medios siguen anestesiados en su mayoría inoculados de veneno oficial? Y lo que es peor ¿Por qué aquí no se queja ni Dios?”

Sobre Banca y Deuda

Ya supimos el verano pasado que un tercio de las cajas españolas agotó en sólo seis meses los avales públicos destinados para aliviar sus cargas financieras. En aquella merienda se fundieron 36.000 millones para lograr liquidez. Los avales son un mecanismo de apoyo a la banca que se fijó tras la caída de Lehman Brothers. Del dichoso Frob emanan 100.000 millones, los cuales acabarán colocados todos en diversos productos, principalmente en fusiones y rescates. Lo complejo del asunto es que para lograr esa ingente cantidad de dinero, el Estado debe emitir deuda y esperar que esa deuda la compre alguien. Dicen que en el Consejo de Ministros a la Salgado la llaman la ministra comercial, pues está todo el día intentando colocar nuestro stock de bonos en los mercados internacionales. De eso y otras cosas hablo hoy en El Confidencial, espero que os guste.

CHUPARSE EL DEDO

En mi artículo de hoy en El Confidencial analizo el debate de los Presupuestos que ayer y hoy se están debatiendo en el Congreso de los Diputados. La columna empieza con “lo de ayer en el Congreso de los Diputados fue, como tantas veces, penoso. Es como si la que estuviera cayendo no fuera real; como si, para los que pasan las tardes por aquellos pasillos, la crisis fuera una pieza color marfil en sus tableros de juguete. Viven en ridículos espectáculos de foco y rueda de prensa. Sin embargo creo que tanta cháchara y tanta frase hecha no responde a un alejamiento de la realidad sino a algo más perverso. Estoy convencido que creen que nos chupamos el dedo por parejas y al unísono. Se gritan los unos a los otros sin aportar nada, como si todo esto fuera una especie de entretenimiento siniestro para los elegidos de la butaca de piel. Viven en su mundo, y su mundo poco o nada tiene que ofrecer al resto de los mortales. Se jalean, se aplauden, se abuchean y pasan la tarde tan a gusto, mientras esta noche, un mayor número de españoles se irán a dormir sin cenar.” Estáis invitados a leerlo completo aquí.