fixies

Candados inteligentes

Sabéis que me fascinan las fixies. Es a partir de este tipo de bicicletas que descubro algunos objetos y diseños que me fascinan. Una de las cosas que más me interesa en general es descubrir como se relacionan los objetos analógicos y tradicionales con la tecnología digital y sus aplicaciones. De hecho es uno de los canales por los que suelo entrar en escenarios de innovación ya sea a partir de mis propios procesos o de los de otros emprendedores.
Esperar que algún proyecto de base tecnológica resuelva problemas o situaciones que tienen que ver con lo cotidiano es muy estimulante. En ocasiones esto es realmente muy relativo y superficial pero pueden esconder grandes expectativas.

El que hoy os traigo es el de un candado de seguridad que a partir de un modelo de seguridad tradicional interpreta dos tecnología asociadas y que permite sumarle muchas más. Hablo de utilizar un smartphone para integrar lo inalámbrico y los códigos de seguridad vía bluetooth a un objeto tradicional. Se generan derivadas como la geolocalización y otros.

Me quedo con algunas opciones que presenta y que los desarrolladores del producto han empezado a destacar. Por ejemplo una opción que no te permite el modelo analógico. Imagina que quieres dejarle la bici a un amigo o simplemente no puedes ir a buscarla donde la dejaste. Envías un código a esa persona y el podrá abrir el block. Tan fácil como enviar un SMS y sin tener que trasladarte o hacerle llegar una llave. Sería la digitalización de otro producto físico. Pasó con las agencias de viaje, con la música y pasará con objetos y productos que ahora mismo ni imaginamos.

BitLock es una especie de cerradura inteligente para bicicletas que utiliza Bluetooth LE/4.0. Intenta acabar con las teclas físicas, lo que te permite bloquear y desbloquear tu viaje basado en la proximidad de tu smartphone. Sólo existe un prototipo por ahora, ya que sus creadores en San Francisco buscan unos 120.000 dólares para entrar en producción. ¿Alguien dispuesto a mejorar este proyecto por aquí?

Innovar pedaleando

De vez en cuando aparecen ejemplos de como una innovación relativa puede convertirse en un espacio de negocio. Este es el caso de Helios. Soy aficionado a las bicicletas, concretamente me apasionan las fixies, y me agrada buscar y descubrir que hay por ahí. Así llegué a este curioso elemento que me sirve como muestra de que cuando hablamos de innovación nos referimos a puntos de enlace con el consumidor. Dar respuesta a una necesidad es importante pero atender el uso que se hace de ella para que se convierta en un objeto comercialmente rentable es otro. En este caso parece que la máxima “es innovación si el mercado la acepta” está garantizada. A través del modelo de inversión que nos propusieron hemos invertido en su desarrollo y comercialización.

 
La innovación de Helios gira entorno a tres elementos que pueden determinar su éxito. Es divertido, sencillo y permite integrar en un objeto como la bicicleta tecnología existente Bluetooth 4.0 y GPS para añadir funciones inteligentes a partir de necesidades objetivas. Es cierto un futuro así en el mundo de las bicicletas y eso lo hace viable. Al final se trata de ser creativo.

Este proyecto es la iluminación integrada en una bici y que responde al comportamiento del ciclista. Plantea una conectividad inteligente que registra datos y estadísticas, una función de navegación, y un seguimiento preciso de la ubicación de la bicicletas. El hecho de integrar en el manillar un led frontal e intermitentes posteriores también me pareció muy interesante pues permite iluminación de proximidad permitiendo que la bici detecte la presencia de su dueño y active automáticamente el faro cuando estás cerca. La iluminación posteriores son pura seguridad. Me encantó el velocímetro emocional pues permite que por colores del propio led saber que velocidad estás logrando y si es la ideal para la zona que según el GPS está concedida. Puedes darle colores a las calles, zonas, horas del día o lo que quieras pues el dispositivo (tú smartphone) lo puede dirigir.


Innovar es algo que debemos hacer de manera distribuida, desde abajo y sin esperar grandes operativas. Se trata de apostar y de hacerlo de modo constante y todos. La innovación es un concepto con el que se llena la boca de muchos pero en España, “sólo el 1% del valor añadido bruto es generado por empresas de alta tecnología y, escasamente, el 4% por las de media-alta tecnología, cuando en los principales países avanzados estos porcentajes son tres veces superiores.En estos momentos, en los que el acceso a la financiación es muy difícil y la demanda interna muy débil, las empresas españolas tienen que mirar al exterior para poder sobrevivir, accediendo a mercados en los que la única manera de competir es ofreciendo productos y servicios que aporten un valor añadido diferenciador. Y esto se consigue principalmente a través de la innovación, entendida como cualquier cambio que, basado en el conocimiento, genera valor”.

¡A pedalear!