A la espera de la lluvia de millones. ¿Preparados para reiniciarlo todo?
El gobierno español y muchos agentes económicos tienen puestas sus esperanzas en los fondos europeos que han costado sangre, sudor y lágrimas. Para sacar adelante este país ante la que se avecina, España recibirá140.000 millones de euros a repartir en varios años. La cuestión no es la cantidad, sino si ese dinero será bien utilizado. En primer lugar debemos dimensionar adecuadamente esto. Inicialmente debemos hablar únicamente de 26.000 millones, que son solamente dos décimas del PIB, algo que, desde luego, no va a cambiar la naturaleza de la economía española. En segundo lugar, los fondos desembarcarán en el mejor de los casos a partir de la segunda mitad del año. Si para entonces, ya tenemos la vacuna bien implementada, la economía española estará creciendo fuertemente. Aquí hay dudas. Pero pongamos que sí. Entonces los fondos vendrán a impulsar un crecimiento que ya se va a producir y pueden producir precisamente problemas adicionales, problemas de inflación. Un concepto del que nadie habla, pero que en algún momento volveremos a ver generando problemas de consumo pero que ya trataremos cuando llegue.
La última bala tras un triple 'shock' económico
En Europa llevamos más de un mes congelados. Tras las primeras noticias de algunos casos puntuales de infectados por coronavirus, llegó la bofetada que supuso descubrir que el epicentro de la pandemia se había trasladado a la puerta de nuestras casas. Tras esa sorpresa, llegaron las dudas y, tras ellas, las decisiones. La mayoría de países europeos cerraron sus fronteras y decretaron el estado de alarma unos, o de confinamiento otros. La consecuencia inmediata fue la paralización de los flujos económicos y se nos explotó frente a nuestras narices una situación económica inédita. Una crisis de triple ‘shock’ económico y que tardará todavía unos meses en materializarse con toda su envergadura y violencia.
Llamaron crisis a una deflación del capital. Ahora llaman recuperación a una deflación social.
En agosto de 2008 el mundo empezó a tambalearse. Alguien se dio cuenta de que en los paquetes financieros que se enviaban los agentes de cambio franceses y americanos había un componente que apestaba. En unas horas medio planeta sabía que la bola de estiércol que habíamos anunciado algunos años antes había empezado a rodar y se iba haciendo cada vez más grande. Se desconocía cual iba a ser su tamaño. Y así, creciendo una denominada crisis financiera, fue engordando y engordando. La esfera pasó de ser un asunto bancario a convertirse en el lodazal donde la economía ‘real’ ha estado embarrada todo este tiempo.
A Europa ya sólo le queda Eurovisión
Se comentaba hoy en Bloomberg que ‘the greek drama won’t end with vote as polls show a tight race’, algo así como que por mucho que se vote el calvario griego no terminará para nadie viendo lo que las encuestas muestran sobre el referéndum del próximo domingo.
HABLANDO DE DEFLACION
El IPC alcanzó la tasa interanual negativa por primera vez en su historia al caer ocho décimas en marzo. Concretamente se ha situado en el -0,1% según los datos publicados hoy por el INE. Aunque técnicamente aun no estamos en deflación pues para el FMI eso debe pasar al menos durante dos trimestres, si es cierto que la situación empieza a ser parecida a una deflación sobretodo por lo inédito del tema. Además, en la práctica, hace mucho que los precios caen en las comparativas trimestrales. La verdad es que los que hablábamos del peligro de la deflación y de las altas posibilidades de ver tasas negativas en el IPC español, fuimos tratados de visionarios ecatómbicos y de cosas peores.
Oportunidad histórica
Cada vez es más evidente que esto ya no lo para nadie. Las inyecciones de liquidez han demostrado que el problema nada tiene que ver con la falta de moneda en el interbancario. El plan de rescate americano o británico se ha mostrado absolutamente insuficiente y ahora la bajada de tipos coordinada supone la última bala al aire. No quedan elementos financieros, económicos o políticos que detengan el nuevo ajuste, es cuestión de tiempo que todos se den cuenta. Hace años que venimos adelantando los acontecimientos y ahora volvemos en este blog a sentenciar lo evidente. La anestesia social que pretenden inyectar los grandes mandatarios en sucesivas reuniones y encuentros ridículos e inútiles no está surtiendo efecto. La gente empieza a estar desconcertada, las noticias se amontonan en una orgía de cifras que muestran un camino sin retorno hacia la recesión mundial y hacia una quiebra del sistema sin precedentes. El principio de 2009 será espantoso en los EUA. El segundo semestre lo será en Europa y emergentes.