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¿Cómo internacionalizar tu startup en países emergentes?

En estos días en los que estamos ultimando nuestra ronda de financiación y a la que muchos pequeños inversores se han acercado interesándose, una de las preguntas recurrentes que hemos tenido que responde es ¿cómo hemos planteado la estrategia para expandir internacionalmente un proyecto tecnológico en entornos de países emergentes como es nuestro caso?
A pesar de que es en España crecemos mucho, más de la mitad de nuestro negocio ya está en el exterior y, concretamente, en países emergentes. Un escenario algo diferente al de nuestra competencia. Hace unos días Openshopen abrió su delegación en Kenya. A primera vista es un destino poco habitual para un SaaS de comercio electrónico y una aventura no exenta de complicaciones obviamente. Sistemas de pago, diferencias culturales y adopción tecnológica muy distinta lo hacen todo muy complicado pero apasionante.

Esta delegación del ‘cuerno de África’ se une a otras diez en destinos tan diversos entre los que destacan Nigeria, México o Colombia. Defiendo desde hace dos años, desde el origen de nuestro proyecto, que en países dónde otros no quisieron o no pudieron ir teníamos un reto y un objetivo comercial inmenso. Un mar bravo que exigiría lo mejor de cada uno de los departamentos de la empresa. Tecnología adaptándose a usos diferentes, modos de venta absolutamente distintos y estrategias absolutamente desconocidas para un entorno europeo como el nuestro.

Ni tan siquiera en países de Latinoamérica, donde parece que por el idioma la cultura entre ambas partes debería ser un facilitador, es así. Siempre digo que en DF hablan como nosotros pero piensan como aztecas y eso, sea lo que sea, no tienen nada que ver con el modo de hacer o pensar nuestro. No es nada mejor, ni peor, es diferente. De ahí partimos. De la diferencia. Una diferencia que nos exige, a los que queremos vender, de adaptación técnica y cultural. Es algo que para nada es sencillo y, por supuesto, ni barato.

A pesar de que hoy en día es posible tener un ecosistema comercial en el ‘cloud’ y que muchas startups y empresas asumen que todo lo que es digital se puede vender desde ‘casa’, eso no es así. No hablamos de mercados maduros, aunque lo parezcan y crezcan deprisa. Que la media de uso de teléfonos móviles sea gigantesca o que la penetración de Internet cada día sea mayor, no es sinónimo de permeabilidad al uso de plataformas sociales, de venta o similares. Crecen más que nadie, más temprano que tarde alcanzarán las cifras que manejamos en otros lugares que empezamos antes a disfrutar de todo esto, pero aun requieren de estrategias en detalle. Esa paciencia es la esencia del éxito.

No todo el SaaS se puede vender vía Web sin tener en cuenta geografía, rasgos culturales, leyes locales, impuestos de salida, modos de pago y experiencia en el uso de según que plataformas. Y es que vender tecnología en la nube, como en nuestro caso, requiere de un nivel de implicación fuerte, casi de emprendedor en cada territorio. Muchos me preguntan porque viajo tanto a cada uno de esos destinos. La respuesta es siempre la misma: ‘hay que estar, hay que dedicarle tiempo y energía, un Skype no sirve siempre. Hay que hablar cara a cara con los que valoran ese aspecto’.

Como decía, ya van once delegaciones, y este año esperamos abrir seis más entre los que destacan Sudáfrica y Brasil. Lideramos dos mercados internacionales y esperamos seguir conquistando cuota en el resto. Para ello asumimos que las siguientes ‘normas’ de internacionalización:

1. Ser flexible en los modelos de facturación. Es decir que no todo dependa de una matriz, que no todo esté centralizado, eso crea fricción en el cliente.

2. Permitir el cobro en las monedas locales. Los equipos en cada destino saben y conocen muy bien todos los entresijos de las leyes del país en destino. Su fiscalidad, las retenciones, el cambio de divisas como afecta al producto y su precio es la clave.

3. Localizar a Partners que de verdad puedan serlo. No sirve que ‘el primo de un amigo mío que vivió en Lima me ha dicho que conoce al amante de la señora de un viceministro que seguro que nos ayuda con nuestro proyecto’. Eso no es un partner. Como tampoco es un socio local idóneo una empresa que se dedica a vender flores en Buenos Aires y que de repente en su escaparate pone el logo de tu ‘SaaS’ y dice ser ‘distribuidor oficial para Argentina’

4. Incorporar a los equipos de destino a parte de tu equipo local. Deberá expatriar a alguien y sacrificar la matriz tarde o temprano. La transmisión de conocimiento es un riesgo pero es imprescindible. No sólo de negocio, también técnico. Se llama agilidad.

5. Incrementar las certificaciones. Muchos proyectos, es nuestro caso, precisan de grandes acuerdos con instituciones o cuerpos de estado que sin certificaciones y garantías no te tienen en cuenta. Buscar esos Partners con ese tipo de valía es clave para escalar de modo no orgánico y si certero.

6. Socios locales si, pero con liquidez. Los pasos que debes dar debes medirlos en cualquier país donde las cosas van muy lentas. Prepárate para travesías en el desierto muy largas. Mucho insistir y pocos cambios durante meses. Finalmente dependerá de dos factores: que tu puedas soportar toda esa inversión y que tu socio local también.

7. Que esa inversión latente también sepa explicarse. Una implementación de un proyecto a veces requiere de consultorías previas, de mil reuniones, de técnicos desplazados, de formaciones, de ventas en la calle, de participar en mil eventos. Todo eso, es energía que tarda en llegar a la lámpara que ilumina: la caja.

8. Desarrollar negocio en países como Nigeria o Kenya, Brasil o México precisa de programas de ‘costumer success’ concretos y diferentes. Prepárate para ello si es tu plan desembarcar en esos países.

9. Soporte local. La clave. Teléfono. Lo que nosotros consideramos un modo en decadencia en otros lugares es esencial. Los debates sobre que poner y que no poner en el formulario de inscripción para reducir la fricción en el alta de un usuario o cliente, en este caso no caben. En España cuanto menos pongas mejor, en Kenya, por ejemplo, como no requieras el teléfono has perdido un cliente.

10. Un error habitual en los que quieren ir a esos países es el de dirigir desde la matriz. Cada vez lo escucho más y sobretodo estando allí como estoy cada mes, es el de ‘tengo un equipo’ coordinado desde aquí. Error. Si no tienen independencia en el modelo de operaciones estás acabado. Es duro y difícil pero debes adaptarte. Me encanta aprender de los usos y modelos de desarrollo de cada país.

11. Tener infraestructura de atención al cliente, términos de servicio concretos y particulares, ventajas claras para el cliente local en contratar tu ‘delegación local’ y no una global como tu competencia serán la clave al final. Quien piense que los grandes ‘players’ de muchos negocios Saas no han ido a países emergentes sólo porque ya les va bien estar sólo en USA y parte de Europa que se pregunte porque no están en China. Es un motivo similar. Es difícil, complejo y caro.

América latina, África, parte de Asia y por supuesto el sur de Europa, son oportunidades inmensas, pero hay que afrontarlas con criterio y estrategia. El valor o las ganas se presuponen, pero hace falta más. Afrontar el mundo como mercado está bien, es posible, pero es como ir a una batalla con cien frentes. Por algún lado te van a dar. Focaliza y ves conquistando mercados a tu ritmo.

Próxima estación: 'emergentes'

La semana pasada se vivió la peor liquidación de divisas registrada en los mercados emergentes en cinco años. La reducción gradual de los estímulos monetarios en Estados Unidos están provocando los primeros síntomas de tipo global. Hay monedas con las que no solemos interactuar o saber poco pero que tienen un papel muy importante en, por ejemplo, la internacionalización de una compañía o de una startup. No todo funciona en dólares ni tampoco, en caso de que al final las pasarelas de pago locales así lo determinen, se puede operar con él.

La lira turca, el rand sudafricano y las monedas de Brasil o Mexico se fueron a niveles de 2008. En este cuadro yo no incluyo ni a Argentina ni a países de órbita compleja como Venezuela. Estos tienen otros problemas y son países donde yo no invitaría nunca a invertir ni un céntimo.

Mientras que Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica fueron algunos de los motores del crecimiento mundial tras la crisis financiera de 2008, los mercados emergentes estarían empezando a representar una amenaza para la estabilidad financiera mundial. Nada es gratis en esta vida y lo que te dieron se lo vendrán a cobrar. Países como Colombia, que suponen un destino muy interesante para los que exportamos tecnología y que pertenece a un modelo comercial ideal pues su penetración digital es creciente, su nivel de vida ha mejorado notablemente y la proyección productiva es espectacular, también pueden estar en la sala de espera de su propia equivocación. Son crecimientos poco orgánicos y muy vinculados a que muchos inversores buscaban resquicios por donde invertir en el momento que el ‘primer mundo’ flaqueaba. Es importante ahora asegurar lo que era auténtico de lo que era fachada.

Me temo que pueden encontrarse en una encrucijada para la que no se han preparado y eso que llamaron crisis y que yo denomino ‘revolución’ esté iniciando su segundo capítulo ahora en ‘los países emergentes’. Oiremos cosas como que “el entorno actual es potencialmente muy tóxicos para los mercados emergentes“ o “es mejor no aconsejar invertir en mercados emergentes“. Ambas frases las pronunció la semana pasada Eamon Aghdasi de Société Générale, un tipo que conocí hace unos cinco años en Nueva York y que era el abanderado de la inversión en China, Brasil, México y otros.

Y es que el susto lo tienen en el cuerpo unos más que otros. China se puede contraer por primera vez en seis meses, sumándose a la preocupación de que el crecimiento está perdiendo empuje en la segunda economía más grande del planeta. Eso nos guste o no tiene que ver con ese macroajuste universal al que se está viendo sumida la humanidad. Tiene que ver con unos tiempos que parecían sólo afectar a las economías más desarrolladas y que, esa revolución, solo atacaba y se producía en el occidente desarrollado. La revolución digital y socializada tiene ya una expresión financiera y productiva en todos los países, incluso aquellos que no parecían implicados en esta metamorfosis socialmente y tecnológicamente planetaria.

Esto el principio del gran ajuste. De nuevo, como ciudadanos, pagaremos el desconocimiento general de quienes nos gobiernan. No es culpa de ellos, es, básicamente, motivo de que vivimos tiempos de cambio de época.

El Fondo Monetario Internacional pronostica que la ventaja que tuvo en el pasado el crecimiento de los mercados emergentes en relación a las economías más avanzadas, se reducirá este año a su menor nivel desde 2001. Que lo diga el FMI no es garantía de que tenga que suceder. No es necesario listar toda la cantidad de sandeces que han pronosticado estos burócratas alejados de la realidad. Sin embargo es cierto que, sin explicar el motivo, lo que se avecina es un cobro brutal por parte de los países ‘avanzados’ sobre los que ‘se aprovecharon de la crisis de éstos’. El cobro puede ser sangrante. Ya lo veremos.

De momento, sólo aconsejar a los que estamos trabajando modelos de negocio basados en escenarios complejos vinculados a países que van a vivir tormentas financieras, productivas y de, probablemente, cambios políticos y convulsiones sociales, que reajusten los planes de expansión y preparen diferentes modelos de flexibilización de esas campañas internacionales. Ya no va a ser tan fácil, será preciso tener un buen background, experiencia y espíritu de sacrificio para soportar muchos más viajes a fin de concluir operativas abiertas que se pueden romper en minutos.

Aunque hablamos de divisas, y hace muchos años que dejé de trabajar en ese mundo de la mano de Forex, la realidad y mi memoria me hace percibir que las antesalas de muchos procesos económicos empiezan o por la deuda o por el cambio de moneda. Mi consejo es asesorarse bien, no aventurarse si no se conoce el escenario y sumar con experimentados exploradores si es el caso. El mundo sigue su transformación, dura en los países ‘avanzados (sumergidos)’, progresiva en los ‘emergentes’. Para que todos floten será preciso un mundo más equilibrado y la tecnología lo estimula pero el hombre lo retrasa. Tengo claro que la primera se llevará por delante la voluntad de los segundos. De momento la siguiente parada de la revolución ya se ve a lo lejos: los mal llamados emergentes. ¿Porque no les contamos lo mal que lo hemos hecho nosotros?

Miami Startup

Algunos lectores sugieren que escriba más a menudo posts que expliquen como es eso de emprender en otros países,  como se puede desarrollar un proyecto tecnológico en otros lugares y, sobretodo, cuales son esos escenarios. Hoy me pararé un instante en uno de esos lugares en el que hace años tengo un enlace directo y en el que llevamos trabajando ya algún tiempo. De hecho es el segundo lugar donde más tiempo estoy. Me refiero a Miami. El motivo de esta apuesta es el mismo de siempre y muy parecido al que me tiene en Dublín. Estar cerca e implicado en ecosistemas propicios para las startups o las empresas tecnológicas. A pesar que hace tiempo esta macrociudad acribillada de puentes y cantantes vive en una extraña convivencia entre lo nuevo y lo de siempre, Miami está procurando convertirse en un hub internacional de tecnología. Os dejo un video que refleja la opinión de gente que se ha implicado en el proceso. Es interesante escuchar el tono optimista, entusiasta y colorista de la gente que opina, las imágenes del distrito de Wynwook y algunos de los espacios de coworking que la ciudad pone a disposición de cuantos quieren intentar perseguir sus sueños en esas tierras. Aunque la grabación busca promocionar un espacio concreto, el Miami Lab, una tipología exacta de emprendedores y un producto en desarrollo, lo que se puede identificar es como “nace” un ecosistema a partir de unos actores determinados.
A nível de reglas y normas, Florida está trabajando duro en la reducción de procesos y adecuación a los tiempos que vivimos. Lo que me interesa del método elegido por los actores principales que están liderando este proceso es la apuesta por una realidad histórica basada en el arte, la música, el diseño y lo cultural, mezclada con emprendedores y empresarios de alta tecnología. Últimamente pongo como ejemplo a Miguel Diez Ferreira que se instaló recientemente en Miami con su exitosa startup Redkaraoke. El potencial que se le supone a esta ciudad como capital del mundo hispano, como si en Miami se mezclara parte de lo USA con los canales de acceso a Latinoamérica, ya no exclusivo. Ahora también es un laboratorio que trata de lograr una mezcla perfecta de diseñadores y desarrolladores, hackers y los pintores, arquitectos y artistas gráficos y derivados.

Todo ello no pasa por casualidad. Miami está “copiando” algunas acciones que se llevaron a cabo en New York hace un par de años y que le ha procurado convertirse en la principal metrópolis en cuanto al desarrollo urbano en el ámbito digital del mundo. La ciudad de Miami ha contratado a los diseñadores del plan estratégico de NYC para impulsar algo parecido. Que lejos queda la vieja Europa y España en especial de todo esto. Tiene mucho que ver con una actividad concreta y estructurada de los diferentes agentes que pueden estimular los elementos que influyen en ello. Seguramente haber creado una hoja de ruta y olvidarse del momento crítico que vive el planeta y apostar por el valor añadido y la conectividad social ha permitido que ese cerebro colectivo encontrara el abono necesario para reproducir cosas interesantes. Estaría bien que algunos de nuestros gobernantes y responsables técnicos en estos se inspiren en aquello que permitió que una ciudad enquistada en sus propios circuitos anticuados fuera capaz de abstraerse del escenario global y establecerse como líder en el uso de la tecnología y la conectividad social. Para que lo tengan más fácil les aporto la traducción esquemática del informe que publica el propio instituto NYC Digital que es quien se encarga de procurar convertir la ciudad de los rascacielos en el líder digital del mundo. Ese organismo en Miami aun no existe pero he podido saber que está en la fase final de su creación. Los puntos que este organismo consideró parte fundamental del proceso en NYC, que lo serán en Miami y que estaría bien alguien tomase como factor de impulso en otros territorios más “europeos” son:

A. Acceso La ciudad de New York, asegura que todos los neoyorquinos pueden acceder a Internet y tomar ventaja de las sesiones públicas de formación para utilizarla con eficacia. Se prestará apoyo a más opciones de proveedores para los neoyorquinos, e introducir Wi-Fi en las zonas más públicas. Conectar las personas con necesidades de alta a través de iniciativas financiadas con fondos federales de New York conectados. Campañas de divulgación y de educación para aumentar la adopción de banda ancha a Internet. Apoyo a todas las opciones de banda ancha que puedan existir en toda la ciudad. Introducir Wi-Fi en más espacios públicos, incluyendo los parques

B. Gobierno Abierto Al desbloquear la información pública importante y el apoyo a las políticas de un gobierno abierto, New York ampliará aún más el acceso a los servicios, facilitará la innovación que mejore las vidas de los neoyorquinos, y aumentará la transparencia y la eficiencia. Desarrollando la plataforma de New York, un marco de gobierno abierto con las API de datos de la ciudad. Lanzamiento de un eje central para la participación y el cultivo de la retroalimentación de la comunidad de desarrolladores. Introducir herramientas de visualización de datos que hacen más accesible para el público. Listas de intenciones para poner en marcha la aplicación que pueda soportar un ecosistema basado en las necesidades de innovación. Lanzamiento oficial de una ciudad de New York Apps.

C. Compromiso El Ayuntamiento mejorará las herramientas digitales, incluyendo NYC.gov y 311 servicios en línea que disponen para agilizar el servicio y permitir centrarlo en el ciudadano asumiendo el valor del gobierno en colaboración. Se ampliará la participación de los medios de comunicación social, implementando nuevas medidas de coordinación interna, y siguiendo en esa línea para solicitar la opinión de la comunidad de las siguientes maneras: Relanzamiento NYC.gov para hacer sitio Web de la Ciudad más usable, accesible e intuitivo. Expandir 311 en línea a través de aplicaciones de teléfonos inteligentes, Twitter y chat en vivo. Implementar un servicio de redirección URL bit.ly en NYC.gov para fomentar el intercambio y la transparencia. anzamiento oficial de la presencia en Facebook para involucrar a los neoyorquinos y la experiencia de personalizar. Lanzamiento @NYCgov, una cuenta de Twitter y el centro de la ventanilla única de noticias y servicios vitales. Poner en marcha una ciudad de New York Tumblr vertical, con contenido y comentarios sobre historias de la ciudad. Poner en marcha una tarjeta de identificación Cuadrangular que fomenta el uso de lugares públicos libres de New York. Integrar herramientas de crowdsourcing para situaciones de emergencia. Introducir Herramientas digitales para relacionarse con

D. Industria El gobierno municipal de New York, liderado por el New York City Economic Development Corporation, seguirá prestando apoyo a un dinámico sector de medios digitales a través de una amplia gama de programas, incluyendo el desarrollo de la fuerza laboral, el establecimiento de una institución nueva ingeniería, y un camino más eficiente para hacer negocio. Lo harán ampliando los programas de desarrollo laboral para apoyar el crecimiento y la diversidad en el sector digital

Quedan opciones

Hace un par de años conocí a Elisabet de los Pinos, una emprendedora seleccionada por el Foro Económico de Davos. Durante una cena tuvo el detalle de explicarme el modelo de puesta en marcha de su empresa Aura Biosciences. La había instalado en Boston. Elisabet me comentó que “cada vez conocía más gente que, viendo que en España no hay opciones, se va fuera”. Es mi caso, y lo es por que siempre vi el mundo como un todo y no como un conjunto de límites. Lo puede ser en lo cultural o en lo político pero no en la Nueva Economía. Hace ya bastantes años que, bajo ese prisma, ayudo a otros a dar el salto, a emprender en otros lugares o a internacionalizar sus proyectos. A Elisabet le conté que a veces algunos de esos saltos no lo eran tanto por las escasas opciones sino por la nula capacidad política para entender el momento. ¿A quien se le ocurrió meterle un tijeretazo del 42% a cada factura que hace un autónomo en España? Entre el 21% de IVA y el 21% de la retención del IRPF, el pobre autónomo se convierte en una especie de recaudador a crédito de la administración y se le pide que adelante casi la mitad del coste total de lo facturado. Es un riesgo enorme para la débil estructura laboral en la vertiente más joven y parece que no va a cambiar. Manteniendo esa locura no dejará de crecer el paro, la ruina y la miseria y con todo ello no será factible modelar el cambio en el modelo de crecimiento de un país que se ahoga en política, discursos vacíos e indigencia intelectual. El 90% de la basura empaquetada en celofán que discute la clase política y periodística no importa a nadie o no tiene valor determinante en la construcción de un futuro mejor.
En aquella cena también le expliqué que la gente se iba por que estaba acorralada. El proyecto que en aquellos días yo mismo tenía entre manos estaba siendo desarrollando, precisamente, en Boston. Tuvo que ser dentro del programa para Emprendedores Externos (UPOP) del Massachussets Insititut of Technology (MIT), ya que en España nadie me ayudó a saltar los obstáculos tecnológicos, técnicos y legales que comportaba lo que yo proponía. No era ni cuestión de dinero, era un tema de ayudarnos a convencer a las compañías aéreas a integrar un API en sus gestores. Nadie nos explicó que para que las compañías aéreas aceptasen un criterio de este tipo precisaban de un “estímulo” gubernamental. Visto el callejón sin salida nos lanzamos en la búsqueda de un lugar donde si nos ayudaran. Finalmente KLM se hizo cargo del proyecto y lo lanzó al mercado final.

Sabemos que queda mucho por hacer y sabemos que muchos lo van a lograr, incluso en España. Hay casos muy esperanzadores de cómo el “capital riesgo” español es capaz de impulsar proyectos. Softonic, Idealista, Infojobs, eDreams, Privalia, Atrápalo y un centenar de empresas de las cuales más de la mitad están fuera de Internet y tienen que ver con innovaciones en otros campos como el de procesos o el de la logística. Pero ese mercado estrecho, el español, se hace inmenso cuando lo miras desde el exterior. Esos agentes privados que apoyan la salida al exterior sumado a miles de jóvenes españoles que no se han pateado el año de Erasmus con cervezas, está entregando una generación que me niego a llamar “expatriados” y si denominarlos como exploradores capaces y preparados para establecerse en otros países. No es malo irse, es parte de la lógica de los exploradores, emprendedores, innovadores y aventureros. Como es lógico revertir algún día todo esa experiencia y potencial en tu entorno natural.

Para ello hace falta perseverancia. El emprendedor que sabe que depende de si mismo el espíritu de sacrificio y la confianza es fundamental. Y en eso estamos. Imagina que estás en medio del desierto, sin nada. La certeza de que nadie vendrá a rescatarte es obvia y que la dirección correcta de escape la desconoces. Sólo puedes hacer dos cosas: o te quedas allí esperando un milagro o empiezas a andar en rumbo desconocido. Esa es la gran decisión. Yo siempre tomo la segunda, es la que recomiendo y la que las sociedades más prósperas suelen adoptar en su conjunto. Cuando inicies el camino buscando un oasis, una salida, un lugar habitado que te permita sobrevivir a ese desierto, la opción tomada será siempre la buena pues en el mero hecho de ponerse en marcha está el éxito. A medida que el trayecto vaya aumentando podrás admitir dos posibilidades: la de admirar las dunas, el sol, el horizonte, la de disfrutar del propio recorrido o la de quejarse continuamente de la mala racha que llevas y de lo fastidioso de la situación. En ninguna de las dos estará la clave para llegar al final, el elemento fundamental será el tesón, la insistencia, el empeño, la constancia, la tenacidad y la firmeza que le pongamos al asunto. Intentarlo será el premio, no lo olvidemos.

Cuando te pongas en marcha poco importará la tipología de emprendedor que seas, pero bien irás definiendo tu propio estilo a medida que las ayudas y los subsidios se alejen irremediablemente de tu curso. Puedes ser un emprendedor soberbio, magnífico, ese vigoroso proyectista de empresas sin límite. Suelen pensar en grande y no temen a nada. Su vocación y su pasión van al unísono. Otros tipos en los que puedes verte reflejado son los exploradores, aquellos que antes de tomar decisiones analizan todo. Estos emprendedores tan racionales suelen venir de empresas grandes o de un mundo laboral muy seguro. El emprendedor que invierte es el que pone el dinero y apoya relativamente el proyecto. Suelen acabar implicándose más de lo previsto y eso es bueno la mayoría de las veces. El emprendedor activo es el que más innova pues, habiendo tenido éxito habitualmente en todo tipo de negocios, sabe que hay que innovar continuamente y aportar nuevos elementos  para afrontar nuevos retos. Estos tienen la habilidad de “estar en todo”. El emprendedor “starter” es otro espécimen. Se dedica a montar negocios, muchos, y su estrategia de éxito es la de tener pequeños fragmentos en diversos proyectos. Suelen equilibrar los desajustes por mayorías de inversión y en un momento u otro les proponen el “gran negocio” que suelen rechazar puesto que lo que les interesa es estar en el principio de las cosas y no en el crecimiento final de las mismas. El emprendedor persistente es el que no desiste. Suelen ser muy sistemáticos y acotan bien las posibilidades pero insisten hasta lograrlo. Son directivos más que emprendedores pero responden al criterio de la apuesta personal bajo un plan de Negocios exhaustivo.

Tierra a la vista

En estos días iniciales de año se publican innumerables recopilatorios que predicen lo que viene en términos de tecnología y negocio. Muchos provienen del consenso, de encuestas entre entendidos y otros de la intuición del autor.  En todo caso ya sabemos que las deducciones en el ámbito de los negocios suelen tener algunos “gaps” sobretodo cuando no interpretan la realidad socioeconómica menos tecnológica y se olvidan que en gran medida los consumidores que esperan muchos de esos proyectos en evolución y crecimiento son en la mayoría carne de subsidio o parados de larga duración. Ese es el drama. Ya puede salir De Guindos hablando de que al final de no se que trimestre esto empezará a remontar. Cada vez tiene un tono y una fisonomía más parecida a aquella ministra llamada Salgado.
Es humillante comprobar como todos siguen con su verborrea patética que pretende ser un laxante mental pero que en realidad no es más que un intento de ganar tiempo a la espera de que esto se arregle por ciencia infusa. Menuda pandilla. Siguen sin entender que no estamos a la espera de nada, pues nada regresará, sin aceptar que occidente no crecerá hasta que se adapte al cambio de sistema y que ese sistema ya no dependerá jamás ni de la mano de obra de siempre ni de los modelos de crecimiento del pasado inmediato. Europa y otros países que dejaron de ser emergidos o emergentes y ahora son sumergidos necesitan crecimientos superiores al 2,4% del PIB interanual para generar empleo y eso, amigos, está a años luz de la situación actual. Por lo tanto, seguimos con lo de que toca retomar las riendas de cada una de nuestras vidas, abrir los ojos de par en par y estar atentos al fuerte oleaje para no zozobrar, agarrarse a barcos más experimentados o con más vista del paisaje y esperar que, como los aventureros de hace siglos, nos lleven a tierras que aun están por descubrir. Con mi equipo ahora, pero en solitario hace más de una década, no he hecho más que adentrarme en esos océanos buscando  lugares para tomar puerto, examinar esos lugares y, respetando y aprendiendo del entorno y sus habitantes, proceder a mostrar lo que yo, y ahora mi equipo, éramos capaces de aportar. Reverte nos llamó los nuevos conquistadores, yo prefiero denominarme explorador. Cada día algo nuevo, cada día una nueva orilla.

A continuación replico algunos de los informes con los que coincido en mayor medida. En 2013 estos serán los escenarios de crecimiento en los negocios tecnológicos y las tendencias digitales que marcaran nuestros proyectos y los que mi compañía está dispuesta a apostar.

En primer lugar cabe destacar uno de los informes más prestigiosos sobre tendencias digitales que hay en el mundo, se trata del “Informe de Tendencias digitales 2013″ que elabora la consultora Fjord cada año. Este documento es interesante pues está orientado hacia las oportunidades de negocio que pueden suponer para las empresas los nuevos tiempos y sus características. Según ellos “se trata de una instantánea muy útil que nos permite entender de forma sencilla cómo los avances tecnológicos y la creciente saturación digital están perfilando la realidad digital de hoy en día tanto para las personas como para las empresas de nuestro entorno. Estas serían las 10 tendencias digitales según Fjord:

  1. Los modelos de negocio P2P (peer to peer) seguirán creciendo no sólo en el ámbito personal y de las finanzas, sino también en la fabricación y distribución. Ya podemos verplataformas online que comercializan productos artesanales. Las empresas tradicionales pueden aprovechar esta creciente tendencia para explorar vías de colaboración e integración de servicios “de igual a igual” en áreas relevantes para su negocio.
  2. Empezar a demandar más a cambio de proporcionar datos personales. Esto potenciará lacreación de herramientas que permita a los usuarios gestionar y controlar quién, cuándo y cómo puede ver sus datos.
  3. Aumentará el número por persona de objetos inteligentes interconectados. Así se conformará un ecosistema personal en el que el todo tendrá más valor que la suma de las partes que compone la red. En 2013 saldrán dispositivos que nos hablan a nosotros y entre sí, facilitando el flujo de información, conocimiento y entretenimiento.
  4. El volumen de datos e información para este nuevo año seguirá incrementando. Será fundamental seleccionar los más relevantes y priorizar las interfaces, así como buscar soluciones simples, directas y focalizadas.
  5. La revolución del retail derribará las fronteras entre lo online y offline, proporcionando a los consumidores una experiencia de compra más personalizada, completa y satisfactoria. Este 2013, se introducirán nuevos métodos de pago que, junto con las posibilidades de las redes sociales, los dispositivos móviles, el geofencing, los códigos QR o los datos de ubicación y contexto, reconfiguran el concepto de irse de compras.
  6. El poder acceder a los contenidos desde cualquier lugar y en cualquier momento está cambiando las reglas del juego. Esta portabilidad hace que se esté hablando de “acceder” más que de “poseer” los contenidos, gracias también a los servicios de suscripción y el streaming. No hablamos solo de música o audiovisual, la mentalidad del pago por uso se extenderá a otras áreas como el alquiler o el intercambio de ropa y coches. Las empresas deberán plantearse si sus productos y servicios son más de “acceder” que de “poseer”.
  7. Aprender se vuelve personal: los materiales educativas evolucionan para adaptarse a cada alumno en tiempo real. La personalización de la educación se espera que dé el salto al mundo empresarial.
  8. La voz será la protagonista de los nuevos servicios e interfaces. Los nuevo sistemas de reconocimiento e interpretación de voz llevarán al voiceprint como una nueva forma de “firma personal”.
  9. El 2013 presenciará nuevos modelos de negocio ideados y concebidos únicamente para el entorno móvil.
  10. Hasta los negocios más tradicionales están teniendo que adaptarse al entorno digital, por lo que las empresas deberán promover la innovación y equipos multidisciplinares con nativos digitales. Hay que pensar como una startup.

Este informe lo ha publicado la edición digital TicBeat, la cual también ha aportado otro documento muy interesante y más sociológico. En concreto las 13 predicciones sobre aspectos sociotecnológicos y que seguramente también están cerca de las opciones futuras más factibles.

  1. La realidad aumentada, cada vez más importante. En 2012, la presencia de productos innovadores y realidad aumentada se hizo cada vez más fuerte. Los guantes y gafas intuitivos de Google, los guantes futuristas de Microsoft y los desarrollos de MIT muestran un futuro cada vez más virtual, en el que los usuarios podrán interactuar con la tecnología a lo Minority Report, con herramientas como gafas o guantes. Según apunta Babak Parviz, encargado del proyecto Google Glass en un artículo de IEEE Spectrum: “Queríamos tener un dispositivo que hiciese dos cosas que creemos que serían útiles para muchas personas. Uno es tener un dispositivo que permitiría las comunicaciones a través de imágenes, permitiendo a las personas conectarse a través de imágenes y video”; apunta. “Queríamos tener un dispositivo que viese el mundo a través de tus ojos y permitiese compartir esa visión con otras personas. El segundo objetivo es tener una tecnología que permitiría a las personas acceder a la tecnología de manera muy rápida”, explica.
  2. MySpace seguirá muerto. A pesar de los esfuerzos de su nuevo embajador Justin Timberlake, parece que MySpace sigue sin dar muchas señales de vida. La red social de MySpace será imposible de reanimar. La plataforma, que tuvo su auge como red social y sufrió el descenso hacia el olvido, seguirá igual de muerto que en 2012 a pesar del nuevo look y su enfoque en la música. Es difícil dar vuelta atrás en un mundo en el que lo viral ahora está en YouTube.
  3. Amazon y Google se repartirán el mundo. Avanza y seguirá ganando Amazon (gracias a algunas libertades de impuestos) este año seguirá creciendo, atrayendo audazmente a los internautas desde las tiendas normales a la tienda virtual. La popularidad de las apuestas de la empresa, sobre todo con el nuevo MP3 Store y los Kindle son la fórmula de éxito que les hará seguir un paso en frente de los demás en el 2013. Google sigue fuerte y ha sido una de las pocas empresas inmunes al drama del pasado año. El jaque-mate con los Google Maps para iOS 6 y el desarrollo de aplicaciones para smartphones significa un pie firme en todos los dispositivos de tendencia. Este año, la empresa ha apostado fuerte por la realidad aumentada, con dos productos (gafas y guantes) que abren nuevas posibilidades de interacción y experiencias para los usuarios.
  4. RIP a RIMEstos últimos años han sido duros para RIM. La compañía, que había disfrutado de un éxito preferente con BlackBerry, no ha sabido adaptarse a la demanda de los consumidores y ya lleva tiempo al borde del abismo. A pesar de haber sacado un nuevo BlackBerry PlayBook, la empresa no ha sabido dar en la diana con los amantes de la tecnología. 2013 será el año en el que, de una manera u otra, RIM pase a formar parte de otra empresa, deje de existir por completo o selle para siempre su destino.
  5. La reencarnación de Zynga. La retirada de 11 juegos de la empresa y los escándalos de este año han sido grandes quebraderos de cabeza para Mark Pincus (el CEO), quien deberá encontrar la manera de desvincular la dependencia de sus juegos con Facebook y establecerse independientemente online. Los creadores de Farmville, Cityville y Chefville tuvieron su máximo momento de auge hace un par de años, pero si actúan rápidamente aún pueden adelantarse a la tendencia y reinventar sus productos.
  6. El regreso de Yahoo! El año pasado ficharon a Marissa Mayer. Desde entonces, la CEO ha retirado las telearañas y ha puesto en marcha nuevos objetivos que se centran en la usabilidad del mail. Aunque no queda claro si podrá restaurar la popularidad de Yahoo! de hace 10 años, parece que Mayer está dirigiendo a la empresa en buena dirección. Unas adquisiciones de startups tech prometedoras y un enfoque radicalmente nuevo podría cambiar los tornos para la empresa durante este año 2013. Nosotros creemos (por ahora) que será capaz de hacerlo.
  7. Julian Assange seguirá desterrado. 2012 vio a Assange pregonando su mensaje desde las sombras de la embajada de Ecuador. Se hicieron votaciones internacionales sobre su futuro y si se debería extraditarle, pero por ahora, parece que se quedará salvaguardado en el exilo. Según apunta un artículo de Democracy Now, uno de los presuntos colaboradores de Wikileaks y miembro de Anonymous, Jeremy Hammond, se enfrenta a una vida en prisión por entregar información de correos electrónicos hackeados a la organización. Assange, el fundador de Wikileaks, estará a salvo si permanece indefinidamente en la embajada de Ecuador de Londres, pero sin ser extraditado, ya que la policía del Reino Unido ha prometido arrestarle si pisa territorio nacional. ¿Podrá aguantar un año entero? Nosotros creemos que sí.
  8. Una nueva biografía de John McAfee. El CEO de McAfee, gracias a un 2012 de película, pasará a la historia. Acusado del asesinato de su vecino (quien aparentemente había envenenado a sus perros), McAfee logró escapar de las manos de las autoridades gracias a sus disfraces ingeniosos. Un tampón por la nariz, betún en la cara y una forma de andar peculiar logró que cambiase su apariencia lo suficiente para pasar desapercibido. Una camisa hawaiana y un acento alemán le ayudó en otra ocasión, además de fingir ser un vendedor de perritos calientes. Sorprendentemente, los únicos que no leyeron sus post constantes con teorías conspiratorias y detalles sobre sus escapadas fueron precisamente los policías que le estaban buscando. Aunque buscó asilo, a este personaje tech no le fue tan bien como a Assange. Queda pendiente este año el saber si McAfee es inocente o no del crimen, pero sin duda se hará una compilación de su blog que se convertirá automáticamente en un bestseller. 
  9. La impresión 3D, desde casa. No es solamente para los fanáticos del arte ni para los que quieran hacer obras de arte. Ahora la impresión en 3D puede ser algo completamente funcional. El año pasado se anunció que en un futuro, Boeing podría fabricar aviones por medio de impresión 3D, haciendo innecesario los cortes y las manipulaciones de los metales a la hora de montar las piezas. Con la impresión 3D esto cambia por completo: tanto las formas simples como las complejas suponen el mismo esfuerzo, pudiendo cambiar la forma en la que se ha trabajado hasta ahora en el sector de la fabricación. También ofrece nuevas posibilidades para compartir cultura por todo el mundo, pudiendo recrear obras históricas y de arte sin la necesidad de trasladar los artefactos originales.
  10. Cloud cada vez más inteligente. Cada vez más empresas se han unido a la tendencia cloud. Con cada vez más enfoque en usabilidad y seguridad en la nube, es probable que continúe siendo muy importante tanto para las empresas como para los particulares. El valor añadido de la nube es el factor inteligencia – pronto el espacio será intuitivo y se podrá ganar más valor gracias a la aportación de datos, dejando de ser un almacén online de documentos y transformándose en una herramienta útil de trabajo.
  11. El hundimiento de Facebook. La salida a bolsa dejó mucho que desear el año pasado, con las acciones de la red social cayendo en picado durante las primeras horas. A pesar de haber tenido todo un trimestre para recuperar la carrerilla, las acciones siguen sin haber vuelto a alcanzar (ni de cerca) su valor inicial. Los cambios constantes a la política de privacidad de Facebook, además del tropezón reciente con la privacidad de Instagram, en el que la empresa tuvo que pedir disculpas a los usuarios por determinar que han colocado en un lugar incómodo a la compañía.
  12. Se consolida el reino de las apps. Podemos confirmarlo. Somos app-adictos y cada vez seremos más gracias a los nuevos gadgets que cada vez proporcionan más capacidad. El reinado de las apps continuará durante este año con el mítico ‘there’s an app for that’ siendo una de las frases más escuchadas por los amantes de la tecnología móvil.

Cronología de una catarsis

Sigo por tierras lejanas. Cada vez son más los clientes y amigos que piden que les ayudemos a salir del complicado escenario español y buscar nuevos horizontes para sus negocios. Aunque la mayoría lo hacen empujados por la necesidad y no tanto por una estrategia estructural si es cierto que es una buena opción si se hace de manera bien organizada y consultada. El número de emprendedores y empresarios que deciden ponerse en marcha en territorios distantes aumenta desde hace años y a ritmo cada vez más acelerado. Mucho ha llovido desde que aquí habláramos sobre quiebras bancarias, cierres de empresas y aumento de paro que multiplicarían por cinco los que había entonces.

Viviremos tiempos de millones de parados, de huelgas y de altercados en las calles. Los policías se esconderán, los ciudadanos buenos serán atacados para silenciarlos y los emprendedores sólo emprenderán la huida. No vienen tiempos de coyuntura, es una crisis sistémica. Muchos querrán llamarla crisis durante mucho tiempo, pero otros, los que aquí seguiremos, sabremos mucho antes que los demás que eso no será una crisis sino un cambio rotundo de modelo social y económico. Espero equivocarme en lo que interpreto y no me atrevo a escribir. Un país que verá caer bancos, que se disfrazaran con fusiones o con lo que sea pero que al final en 2013 o 2014 o incluso después todos tendremos que pagar. En esta Era de la avaricia, el horizonte se nos presenta oscuro. Durante tres o cuatro años pintarán bastos. Los españoles han saqueado su país, cuya realidad económica vive bajo un estado lisérgico permanente.

Los efectos de este tripi gigante acabaron y ahora, la política y sus actores, deberán gestionar el enorme chasco. El sueño ha acabado y el despertar es como una garrafa de agua helada. Ningún político fue lo suficientemente suicida como para avisar de lo que se avecinaba pues hubiera certificado su derrota electoral. ¿Quién iba a votar a alguien que garantizaba la mayor crisis económica de los últimos cincuenta años y sus recortes y subidas de impuestos sin compasión? Que alguien les explique que no es una crisis. Que es hora de liderar un nuevo mundo. Y se lo advertimos, la cosa se puso más fea en los circuitos bancarios, en los ayuntamientos y sus derivados. Hoy todo eso es ya una evidencia y el peso de lo cotidiano es tan alto que no podemos ni respirar a pesar de que me rebelo contra todo ese malestar tatuado de manera transversal y espero poder retomar mi espíritu optimista y trasladárselo a mis socios, colaboradores, amigos y clientes.

No todo será malo. En muchos casos, la estrechez resultante provocará que algunos servicios que hasta la fecha se hacían sin mesura, deban adaptarse a los nuevos y gélidos tiempos. Las corporaciones municipales que quieran apostar por un valor en el servicio público deberán modificar sus objetivos si estos son faraónicos o desmedidos. Procurarán, los que puedan, atender exactamente a las necesidades de sus vecinos. El entendimiento por mancomunidades será uno de los efectos inmediatos a esta nueva situación. Algunas poblaciones que ahora no puedan afrontar la construcción, por ejemplo, de un polideportivo de según que dimensiones o coste de mantenimiento, podrán asociarse con otras para afrontar el proyecto con garantías de uso y equilibrio económico. Esto es diferente, duro y poco electoral pero no habrá otro remedio. Lo bueno que conlleva es que el dinero público deba invertirse de un modo mucho más eficiente.

Aun recuerdo la noche de hace un año en la que hablé con un buen amigo que vivía en aquel entonces en Grecia y que dirigía una de las empresas más importantes de Tesalónika. Me decía: “ahora me dedico, tras desayunar en casa de mi madre, a tirarle piedras a cualquier coche oficial que pase frente a mi”. Me dijo que así era hacía tiempo, que lo ejecutaba en equipo y rodeado de parados y embargados cada día durante cuatro o cinco horas.  Unos días después publiqué algo que me confesaba otro amigo. Este era directivo de una entidad financiera española y decía que “si la gente supiera la verdadera liquidez que tiene el sistema no se lo creería”. Y a todo eso, hace un año, un 15M, la gente salió a la calle y se habló mucho de ello. Algunos regresaron a sus ordenadores, otros a sus reuniones de barrio y la mayoría a un limbo líquido donde se regeneran las pasiones.

El asunto es grave, ahora lo dicen todos los medios. Mucho más tarde de lo que hubiera sido de agradecer. Tal vez, con algo de tiempo, la gente podría haberse buscado la vida y no estar ahora en este barrizal cada vez más siniestro. Seguimos dando vueltas al mismo circuito y ese ahora ya es un cortocircuito que evidencia la majestuosa incompetencia de cuantos nos han dirigido en las últimas décadas y de cuantos se creyeron que la bonanza sobre la especulación no tiene fin. Lo que vivimos es un robo organizado en concepto de socializar las pérdidas y legalizado por la subida de impuestos que no estamos preparados para soportarla ni en el tiempo previsto, ni en la intensidad prometida, y menos para compaginar un crecimiento económico que pueda salvar todo esto a medio plazo. Por mucho que hagamos, el agujero es tan profundo y oscuro que nos engulle inapelablemente. Les pasó a irlandeses, griegos y portugueses y nos va a pasar a nosotros, a los italianos, belgas y derivados. En ese planteamiento de incerteza dramática hay que poner los tacos y preparar el punto de partida. Un nuevo mundo, una nueva oportunidad.

Esto lo escribo, peleando y arriesgando mi patrimonio otra vez, mirando desde las nubes el majestuoso Océano Pacífico, pensando lo lejos que queda todo, incluido mi hijo de casi siete años y recordando sus palabras en Viber: “papá, ¿cuándo terminará la crisis mundial?”. Le he respondido: “hoy”. Esto termina cuando a cada uno de nosotros se nos meta el gusano obsceno de la rabia, de la revolución personal y de las ganas de tomar las riendas de nuestra propia vida. “Me da igual lo que digan que harán por mí, yo sé lo que yo voy a hacer: emprender”.

Que no nos engañen más. Que le digan a todos que no tienen la más remota idea de cómo desmontar ahora el desastre que han organizado. Primero vertiendo dinero sin reparo, ahora retirando los estímulos, luego acelerando la modificación del sistema financiero, luego salvaguardándolo, primero hablando de reformas, luego de impuestos. Que acepten que el desastre es de tal calibre que no hay por donde cogerlo. Yo ya no cuento con ello y por eso me lo monto yo mismo y me lo organizo a mi manera, esperando el fracaso ilusionadamente.

La sociedad que no arriesga, no avanza. Hoy en día el valor de equivocarse parece un síntoma de final irrecuperable, cuando debería ser todo lo contrario. Sólo se hace gigante aquel liliputiense capaz de acumular errores. Un buen empresario no lo es hasta que no ha fracasado alguna vez. En Estados Unidos ese valor prevalece en cada proyecto que sus ciudadanos ponen en marcha. No hay fracaso malo, sólo hay oportunidad fallida. Hay más. En nuestro país y en algunos de nuestro entorno inmediato entrar en default es sinónimo de imposibilidad de poder afrontar otro reto emprendedor en tu vida. Las catalogaciones contra el histórico crediticio te amputan todas las opciones. Ese es uno de los motivos por los que, poco a poco, hemos ido deconstruyendo una sociedad que en su momento estuvo llena de vida.

Por mucho que nos llueva el mensaje a mi no me cuadra tanto discurso emprendedor. Los que ahora hablan de todo eso no son más que los creadores de tanta miseria prefabricada y tanta burguesía de plástico donde se esconde la escasa capacidad para emprender estratégicamente en muchos puntos de la vieja Europa, de producir competitivamente y de activar los pocos recursos que ya quedan en planes de estímulo que generen un nuevo modelo de crecimiento. Y en eso estamos cuando a uno se le quiebran las piernas pensando en sus ahorros, esos que tanto costaron reunir y que en gran medida dependen de “la buena gestión” de los que no vieron o negaron la que se avecinaba. ¡Menudos como para dejarles a sus merced nuestro capital!

Que obliguen a algún banco a digerir en sus balances a una caja con una agujero bíblico, no ayuda mucho a que el sistema cure sus deficiencias. Que se avance la creación de un banco malo no ayuda demasiado. ¿Alguien puede confiar a estas alturas que un banco repleto de basura financiera va a ayudar a que la realidad se convierta en algo mejor? ¿Alguien cree que tomar todos los activos tóxicos de la banca española y convertirlos automáticamente en los activos de una entidad de resguardo lo soluciona todo? ¿Nos toman por estúpidos? El banco malo se compone de las cosas que nadie va a pagar, de las deudas que se deben eliminar en los balances que evidenciarían quiebras y fallidas técnicas en algunas entidades. El gap es que se confía demasiado en que algún día alguien querrá esos activos malos. Si eso no pasa en un tiempo prudencial, la hostia será soberana y todos tendremos que refinanciar el macro agujero.

Foto: Reuters

Constructores de sueños

El artículo con el que cerré la semana pasada ha traído reacciones de todo tipo. Han venido lectores de todas partes. Al parecer muchos que aun no me conocían me descubrieron el pasado jueves. Curioso y alentador. No son lectores de cuando hace años comenté que “por el horizonte se avecinaba una enorme bola de mierda”, tampoco los que me leían cuando poco después hablé de quiebras bancarias, cierres de empresas y aumento de paro que multiplicarían por cinco los que había entonces. Tampoco son de los que debatían aquí cuando desaté feroces críticas al asegurar que la cosa se ponía fea en los circuitos bancarios, en los ayuntamientos y en sus derivados. Ahora, que todo eso es ya una evidencia y el peso de lo cotidiano es tan alto que no podemos ni respirar, toca desempolvar lo que decíamos para darnos cuenta cuanto tiempo hemos perdido sin poner remedio.
Hace unos meses escribí que había hablado con un amigo griego y otro portugués. Los dos explicaban unas situaciones complejas y siniestras. Ninguno de los dos pronunció la palabra “emigrar”. Por entonces decía que “esta noche he hablado con un amigo en Grecia que dirigía una de las empresas más importantes de Tesalónika. Ahora se dedica, tras desayunar en casa de su madre, a tirarle piedras a cualquier coche oficial que pase frente suyo. Lo hace en equipo y rodeado de parados y embargados cada día durante cuatro o cinco horas. (…) Ayer hablé con otro amigo, este portugués que vive en Oporto. Me describía su vida. Nadie mueve dinero, crece el trueque y los parados no se ocupan por no tener que facturar con el 24% de IVA que ahora les imponen. (…) Resulta que como no se puede pagar a los funcionarios, éstos se están convirtiendo en inspectores que lo inspeccionan todo para generar multas que subvencionen sus propios puestos públicos.”

Me preocupa que ante tanta miseria prefabricada y tanta burguesía de plástico se esconda la escasa capacidad para emprender estratégicamente, de producir competitivamente y de activar los pocos recursos que ya quedan en planes de estímulo que generen un nuevo modelo de crecimiento en Europa en general y en España en particular. Y en eso estamos cuando a uno se le quiebran las piernas pensando en sus ahorros, esos que tanto costaron reunir y que en gran medida dependen de “la buena gestión” de los que no vieron o negaron la que se avecinaba. ¡Menudos como para dejarles a sus merced nuestro capital!

En los últimos 15 años, los gestores no sólo no han añadido valor a los pobres resultados ofrecidos por los mercados en ninguna categoría, sino que han destruido en ocasiones el propio valor. Los resultados de los fondos de inversión están por debajo del resultado de mercado y en ocasiones del incremento del propio coste de la vida. Lo curioso es que esta cantidad es muy similar al coste total de las comisiones soportadas por un fondo típico. ¿Quién gana? Los de siempre ¿Quién pierde? De nuevo los de siempre.

¿Realmente son tan malos los gestores en España? Posiblemente no. Entonces, ¿por qué no generan valor para el cliente? El problema principal es el diseño de nuestro sistema financiero, donde los bancos son también los gestores de patrimonios. El conflicto de intereses no puede ser más dramático. El empleado de banco cumple su deber si intenta maximizar los ingresos del Banco, y su bonus depende de cumplir sus objetivos.

¿Les suena lo de las preferentes? El gestor financiero de un gran banco no tiene ningún incentivo para hacer un mejor trabajo para su cliente. Por esta razón, hay excelentes gestores independientes en España con pocos activos bajo gestión. Hay gestores muy potentes con los que trabajo en alguno de mis proyectos de emprendeduría financiera y que demuestran que la excepción confirma la regla. No tienen clientes cautivos como son los clientes de los bancos, que dejan que el propio banco gestione su patrimonio, con una confianza obviamente injustificada.

Emprender en España se pone difícil a pesar del discurso oficial. Una vez pase la contienda electoral andaluza los incrementos impositivos darán cuenta de ello otra vez pues las cifras de déficit no se están controlando por motivos estructurales que tienen mala solución. Se pone crudo para montar negocios pues el consumo se ha roto definitivamente y la financiación se la han tragado sin masticar los propios bancos quebrados para simular estados contables que no se cree ni Bob Esponja (que se lo cree todo).

Por eso, ahora me gustaría tomar decisiones en positivo y plantearte en público lo que hace ya casi dos años estamos haciendo un grupo de inversores y emprendedores sin hacer demasiado ruido, que todo llegará. Yo, como dije, he decidido no parar.

Si tienes una Startup de base tecnológica en fase de tracción con un plan de negocio claro o ya en un punto de creación ponte en contacto conmigo. Nos interesan tus ideas y tus sueños. Tal vez podemos ayudarte a que se conviertan en proyectos internacionales que te permitan sobrevolar la tempestad.

Si tienes intención de ayudar a emprendedores o tienes un capital que quieres diversificar tu modelo de gestión patrimonial con proyectos de alto valor de crecimiento seleccionados por expertos de primer nivel, contacta con nosotros también. Al igual que hago yo, puedes invertir o ayudar a proyectos tremendamente interesantes, muchos de ellos ya realidades internacionales.

Objetivo: no detenerse

Sigo por tierras americanas. Este año ya voy en cifras de récord. De apenas cincuenta días de 2012, llevo prácticamente cuarenta fuera de casa. Sólo en el 2001 estuve en esas tasas. Al final de aquel año fueron 301 días viajando. El año pasado tan solo 266 noches dormí lejos de Europa, tomé 174 vuelos y acumulé millas suficientes para dar la vuelta al mundo un buen número de veces. Muchos preguntan datos sobre esa manera de vivir y modelo de trabajo tan diverso asegurando que les parece fascinante, otros aseguran que estoy loco.
En unos días hará seis años que instalé una base profesional en America Latina y poco después en Estados Unidos. Son muchos años y mucho vivido, durante ese período he podido entender que disponer de un puñado de puntos de residencia en lugares que sean hubs logísticos puede ayudar a lograr objetivos tan complejos en tantos destinos. Ahora estamos centrando nuestro campo base en Miami y Los Ángeles sin desestimar Panamá, Bogotá, Mexico y Sao Paulo. Para llegar ahí me he desesperado muchas veces, me he sentido idiota por insistir en culturas extrañas, por atender sueños imposibles o por pretender que aquí entiendan lo que somos allí. Ha sido duro.

Permitidme algunas estadísticas, pues algunos lo preguntáis, y decir que en 2011 fundé tres nuevas empresas que ya empiezan a tener el producto tecnológico prácticamente en capilla, que entré en una decena más de empresas por invitación societaria de sus fundadores para aportar mentoring, contactos y experiencia y que gracias a una amplia red de colaboradores y consultores que trabajan conmigo hemos logrado internacionalizar 29 empresas en los 16 países que visité el pasado 2011.

Esperemos que las fuerzas respondan y este 2012 pueda seguir tachando sueños cumplidos que guardo en un cajón sin fondo. Mi objetivo vital: no detenerme, es más nutritivo (por lo menos para mí) estar siempre pendiente de aprender algo nuevo en algún lugar, sea donde sea.

#internacionalizando

Hoy estoy en Bogotá. Me trae por aquí la estimulante tarea de ayudar a empresas europeas y norteamericanas a internacionalizarse. Quisiera decir que, la decisión de trasladarse al exterior para afrontar el reto de vender en otros países no es una huida, no es una escapada, es una opción de crecimiento totalmente legítima. Las modalidades pueden ser muchas porque depende del tipo de negocio es mejor buscar socio local, instalarse o no, exportar o el e-commerce.
El sistema que yo aplico es muy simple. Escucho a la empresa, la analizo con mi equipo, creamos una hoja de ruta que busque modernizar el proceso empresarial si fuera preciso y generamos un ecosistema de relaciones y elementos que puedan ayudar a salvarse de la quema europea. No siempre es posible y entonces lo digo y no seguimos, en otros es una maravillosa experiencia. El final se revierte en una métrica que garantiza el éxito. Es un modelo parecido al que algunas instituciones públicas ofrecen a pymes y emprendedores, pero con un grado de éxito tremendamente superior por parte nuestra que en la que ofrecen esos institutos. La diferencia entre nosotros y esos organismos públicos que dicen ayudar a internacionalizar es que los responsables de ejecutar tu modelo de internacionalización suelen ser funcionarios o empleados públicos que jamás montaron un negocio y que no consideran un factor que no está en los papeles sino en el corazón: el riesgo y el fracaso. En nuestro caso, atender esos elementos, es el factor diferencial.

Mi especialidad es Latinoamérica y USA, la de mi socia principal los países árabes y China. Otros miembros del equipo son capaces de modelar proyectos en zonas diversas como países del este o mercados complejos en África. La compañía que nació de la unión de diversos consultores especialistas en innovación y desarrollo corporativo está en fase de constitución formal, aunque ya hace más de dos años que operámos todos juntos como freelancers ofertando este servicio. En pocos más de un mes esta compañía será una realidad formal.

Pero, ¿cómo es eso de emprender en Latam?

La emprendeduría latinoamericana es tan diversa como estimulante. En países como Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay y en general el conjunto de todos ellos poseen un principio activo común: la falta de prestaciones sociales suficientes dinamiza la economía de guerrilla, esa en la que se mueven estos microemprendedores todos los días. No hay ayudas a la puesta en marcha de negocios, no hay gestión dirigida y subvencionada pero el crecimiento de todos ellos, a la sombra de la caída de los imperios occidentales, los llamados núcleos emergentes americanos como Chile o Brasil principalmente están girando hacia todo un nuevo escenario que acepta el capital externo como soporte a la oportunidad de emprender.

Es cierto que emprender en esos países requiere un espíritu determinado. El aeropuerto comercial más peligroso del mundo es el de Tegucigalpa, la seguridad es muy débil en El Salvador o Guatemala, procesos complejos en Panamá, inestabilidades en Bolivia y así el conjunto de ellos. He estado en todos y en cada uno de ellos hay cosas buenas, pero sobretodo hay gente extraordinaria.

Panamá, Costa Rica y toda Centroamérica en general responde también a ese principio de aprovechar cualquier resquicio que proporcione una oportunidad. La necesidad impide que nadie se duerma en el sofá social. Esa es la gran diferencia y la oportunidad que nos ofrecen desde allí.

En el Cono Sur y en todo el sur de América incluyendo incluso México pero algo de reticencias, la exposición a los debates económicos mundiales es escasa para los que quieren poner en marcha proyectos. Es un placer tratar con aquellos que todo el día están arrancando proyectos por modestos que sean. Otra cosa es querer emprender con ellos. La verdad es que implementar negocio en esta parte del mundo tiene grandes dificultades y aunque también supone retos en lo personal y en lo profesional, lo más destacable es el conocimiento de un nuevo escenario para desarrollar proyectos.

La oportunidad son sus desequilibrios, unos desequilibrios que irán desapareciendo y que se convertirán en el patrón de cambio económico. Ahora son ellos los que empujan y los que piden estímulos externos. Mientras medio mundo se movía en cifras negativas, Crecimientos que superan el 8% habitualmente.

Lo bueno de viajar es que descubres que aprendes. Es sencillo. Muchos europeos o norteamericanos viajan por el planeta con la voluntad de internacionalizar sus proyectos, de crear en esos países, pero al final resultará que en Latinoamérica especialmente, donde fuimos algunos a desarrollar proyectos de emprendeduría digital y de la Nueva Economía, notando y creyendo que exportaríamos know howacabaremos aprendiendo más que enseñando. Cuando nuestra sociedad más inmediata se levante del sofá y descubra que tiene que afrontar retos en el exterior deberá saber que, a otros países aparentemente menos desarrollados que nosotros no se va a enseñar, se va a aprender, y en el mejor de los casos a comprender.

Está claro que podemos mostrar usos y estrategias que no se conocen en esos países para poner en marcha negocios, pero las dosis de realismo y de uso práctico de todo ello suponen toneladas de modestia que los europeos necesitamos digerir si queremos hacer negocio en América latina.

Sesión continua

Ayer publicaron en La Vanguardia un artículo que titulé “El momento de los valientes”. Se trata del intento de explicar que esto ya se queda así y que lo que cuenta es asumir el escenario y ponerse manos a la obra. Hoy hablaré en TVE sobre subsidios y cloroformo social y entre otras cadenas, la Sexta emitirá una entrevista sobre la falta de emprendeduría en España. Ayer en TV3 emitieron un reportaje con seis ejemplos de gente que se lo han montado solitos y que pasan de su entorno en la mayoría de los casos. Es más, han considerado ese entorno como algo a tener en cuenta, a aceptar esas dificultades y a buscar las oportunidades que ofrece.
Sin embargo, ese escenario cada vez es más absurdo, más insultante. Resulta que los de siempre siguen con su estrategia del “sálvese quien pueda”. Se lo están cargando todo. No tuvieron bastante con la estafa general de las retasaciones y las valoraciones fuera de lógica, otorgando hipotecas que las matemáticas no soportaban ni a primera vista, ni les bastó con inventarse resultados, cotizaciones, solvencias y fusiones de juguete. No se les quitó el apetito, siguen siendo unos irresponsables compulsivos. Vivimos una situación de locura financiera y sociopolítica en sesión continua.

Ni con el invento de la falta de liquidez tuvieron bastante. No han aceptado ningún error. Mantienen intactos todas sus prebendas, impolutos sus sueldos y sus bonus. En la dirección de las entidades financieras de este país no ha pasado nada que se pueda considerar relevante. Se han limitado a taponar su sangría con el dinero ajeno, repartir las pérdidas que unos pocos provocaron entre el conjunto de la sociedad.

Hace años dijimos que el sistema financiero español estaba quebrado y nos dieron hasta en el paladar. Aseguramos que era insolvente pues su contabilidad se soportaba en una valoración patrimonial que no se creía ni el Tato. No se produjo la fallida en términos evidentes, nadie ha podido publicar que el sistema financiero español está roto, pues, a base de dinero público, se van rellenando poco a poco las fisuras del modelo. Si atendemos a la historia de este asunto veremos como nos la han ido metiendo poco a poco y casi ni nos hemos enterado.

Al principio fue aquello de “solo la puntita” que significó que la CCM fuera intervenida. Posteriormente casi sin enterarnos empezó a entrar. Nadie se queja pues parece que nuestro dinero no está en juego. Veremos como eso no es cierto  cuando la subida de impuestos provoque que muchos dejen de invertir en este país. Lo peor es que esto no ha hecho más que empezar. El fondo para soportar este castillo de naipes se acaba y una de dos, o cae alguien o se adelgazan todas. Las dos son malas opciones para el público que no se lo espera y buenas para ir apartando la gasa que entorpece la verdadera situación de la banca en este país.

¡Cuanto tiempo perdido!, cuanta energía derrochada en algo que está podrido y que merece hacer “reset”. No tuvimos bastante con imponer un monto de dinero público en tareas inservibles que no ayudaron a emprendedores ni a cambiar el modelo, que a medio plazo generaron más paro y que ya dije debía haber ido en sentido contario. Cuanto dinero por la alcantarilla. En lugar de gastarlo en la producción y en la gestión para la internacionalización lo gastaremos en publicidad ridícula “de lo bien que están yendo las fusiones” de las narices. Así nos va, que no deja de caer nuestro sector exterior. No tengo claro cuando dejaremos de bajar la cabeza y reaccionaremos. De momento seguimos asistiendo al mayor espectáculo de humillación colectiva al que hubiéramos podido imaginar.

Incapaz de reinventarse

El timo continua su curso firme y retorcido. Ahora hay quien se atreve a decir que los bonos griegos se pagarán al 12,61% en diez años. Si a mi hijo de cinco años le pregunto si eso es factible, me diría que estoy loco. No es preciso ser muy dado en economía para entender que un país “intervenido” pueda ser capaz de retornar sus letras a un coste de tarjeta de crédito. El camino es uno y el destino siempre es el mismo.

Ahora está por descubrir ¿quién compra a ese precio a sabiendas que no lo van a cobrar? y sobretodo, ¿por qué? A lo primero está claro que los que compran son los que no quieren bajo ningún concepto que se de por quebrado el modelo de moneda única en una sola velocidad. El motivo no es otro que, si eso sucede, la evidencia de que todo lo hecho para “sacarnos” de una hipotética crisis, no ha servido para nada y que todo fueron decisiones arbitrarias a modo de parche en lugar de asumir que “esa crisis” no era más que un paso necesario a un nuevo escenario, lo que hubiera precisado de estadistas y gestores más honestos y mucho más eficientes.

En esas estamos, retrasando el desenlace. Cómo el proceso será lento, no lo viviremos con grandes rupturas, sólo lo sufriremos tributariamente y a base de reducción de servicios. Poco más. El territorio que nos queda es el de menos gente trabajando y mucho, y muchos viviendo de miserables subsidios que anestesiaran las voluntades de una Europa incapaz de reinventarse. La diferencia entre un magrebí que se levanta contra un sátrapa y un parado crónico español que espera su pack de supervivencia diario, es que el segundo cree que si se queja incluso eso lo puede perder. El primero no tiene nada que conservar en la mayoría de los casos. Es tan triste como que toda una sociedad esclerotizada se siente atada de manos y pies por lo que es incapaz de sublevarse cuando la evidencia demuestra que le han robado el futuro frente a sus narices y que ahora, en la mayor de las humillaciones, les toca pagar el agujero de los que provocaron que estemos así.

Pero los males no terminan ahí. El mercado de petróleo está pagando por la compra del derecho a la adquisición, la llamada “call”, del West Texas a 200 US$ con contrato a vencimiento a junio de este año. Jamás había pasado esto, y digamos que los expertos aseguran que por encima del 180 de valor, estamos en una zona de no retorno técnico. Tenemos un problema, los europeos y especialmente los españoles. Puede que siga en esa línea o puede que una posición de cobertura del mismo valor lo frene a tiempo, pero para junio pinta negro.

Sigo en mis trece. La oportunidad está justo detrás de cualquier esquina y poco o nada tiene que ver con lo que nos dicen o explican. Si seguimos con la visión de luces cortas no avanzaremos. Este mes pasado impulsé tres proyectos de internacionalización. En concreto uno de gestión social, otro de software y un tercero de arquitectura. El camino está en buscar nuevos mercados, este se está estrechando y, ante la evidencia que unos y otros lo han desordenado todo, no quedan más que dos opciones: ajustar el modelo de negocio para ganar en la escasez o crear una estrategia expansiva. Las dos permiten sobrevivir y de las dos he podido participar, pero de momento parecen mejor opción las que ven el mercado como algo más global.

Pura Vida

Este fin de semana lo he pasado en Costa Rica. Siempre intento aprovechar los días de descanso en mis viajes de trabajo para hacer cosas diferentes y utilizar las ventajas de estar, en ocasiones, cerca de destinos especiales para visitarlos. Costa Rica es un país donde la palabra “amabilidad” toma su esencia más absoluta. Incluso en la forma de comunicarse, entre ese spanglish abusivo y esa pronunciación gringa se encuentran palabras como “regalar” cuando se refieren a que alguien les venda algo o el recibimiento como “viajeros” en el aeropuerto en lugar de ciudadanos extranjeros.
Los costarricenses tienen un buen concepto de ellos mismos, se sienten especiales y en gran medida lo son. Un país sin ejército y donde una “guerra civil” fue un evento donde murieron dos personas durante 3 días de contienda, es un escenario para acometer proyectos interesantes. Intel así lo contempló, ubicando su mayor centro de producción en este precioso país. Intel Costa Rica inició operaciones en marzo de 1998, y en la actualidad cuenta con dos plantas de manufactura y un centro de distribución. Esto ha logrado que este territorio sea también la sede de otros importantes grupos que brindan servicios a la Corporación Intel que van desde labores de diseño de componentes y desarrollo de software hasta servicios contables y financieros. El ecosistema derivado es impresionante, hasta el punto que el PIB de Costa Rica se lee diferenciadamente con y sin la aportación de Intel.

Obviamente no hay nada que comparar con otros países como España u otros, pero es preciso atender al peso específico que supone industrializarse en una dirección concreta, la de la innovación real. Como idea no está mal. Imaginemos que la crisis del ladrillo no hubiera sido contemplada como una mala noticia y, en lugar de apostar miles de millones en minimizar el impacto de su explosión con planes inservibles, se hubiera basado el proceso de impulsar un crecimiento con mayor valor añadido, basado en la investigación y el desarrollo.

Esta semana he logrado concretar dos acuerdos de empresas españolas con administraciones provinciales en Mexico y, precisamente, en Costa Rica. Las dos buscan escapar de la estrechez y creyeron acertadamente que el mercado es global. Sin embargo ese paso lo pudieron dar innovando. No es fácil, antes hay que aceptar algunos elementos que muten las organizaciones que no estaban preparadas para exportar. Cambiar el patrón económico español e interiorizar la innovación es fundamental para la adaptación al nuevo escenario que supone el final de la crisis.

Me gustaría desmitificar la “innovación”. Por supuesto que innovar es utilizar herramientas tecnológicas que aportan nuevas respuestas a problemas de siempre o mejoran procesos en términos digitales o técnicos, pero sin embargo esa innovación puede ser cualquier elemento que comporte una mejora competitiva y de gestión. No es innovación aquello que el mercado no acepta, sólo lo supone aquello que se convierte en un factor de venta nuevo.

Zara basa su innovación en haber finalizado con el concepto “excedente”, algo crítico para empresas franquiciadas o puntos masivos de venta de ropa. Ahora los clientes de la empresa de Amancio Ortega saben que las prendas cuando se acaban no se reponen. Eso genera un estrés por el consumo que beneficia la marca. Es un ejemplo, otros son los aplicativos al marketing, otros al precio final como Ryanair, otros en procesos complejos, pero todos procuran combinar el I+D básico y esencial con puntos de competitividad que, al fin y al cabo, es el elemento estructural que logrará modificar el modelo de crecimiento de cualquier país.

Si estas pensando en innovar, en gastar dinero en un proceso de mejora de tus procesos, de tu gestión o de tu comunicación, piensa, pregúntate ¿qué tipología de innovación es la ideal para mi negocio? Y ¿qué pretendo hacer con esa mejora sustancial? ¿vender más, ganar marca, generar más empleo? La administración debe gastar en estos procesos, pero sobretodo, independientemente de aportar presupuesto, lo que tiene que hacer es generar una tendencia de opinión a favor de la estimulación de esa manera de hacer empresa, innovando, lo que al final representará un nuevo modelo de crecimiento para este país.

Emergentes y sumergidos

Al paso que vamos, pronto tendremos que cambiar las terminologías y dejar de llamar “economías emergentes” a algunos países. En muchos casos ya nos gustaría estar como están ellos. En un informe de PricewaterhouseCoopers se decía que “las economías del G-7 serán sobrepasadas en tamaño por los mayores mercados emergentes en apenas dos décadas conforme la crisis financiera acelera el desplazamiento del poder en la economía global”. Ese mismo informe decía que “el producto interno bruto combinado de las siete mayores economías en vías de desarrollo excederá al de esas mismas siete potencias en 2032”
No seré yo quien ponga en duda esos datos, pero parece obvio que China reemplazará a los Estados Unidios como la mayor economía del mundo a medio plazo, como ya ha hecho con Japón como la segunda. Es evidente que muchos de esos países que se denominan “emergentes” son los que están liderando la salida de la recesión planetaria que provocaron los considerados potencias mundiales. En ese escenario hay otros, países en caída libre, que deben ser rescatados de modo oficial o utilizando algún mecanismo complejo que disimule la realidad.

En el informe que PricewaterhouseCoopers publicó hace unas semanas los siete emergentes (China, India, Brasil, Rusia, Indonesia, Mexico y Turquia) eran el tercio del G-7. Se estima que en una década el PIB de los primeros sea el 70% de los segundos y en apenas tres décadas los emergentes serán un 64% mayor que el de los denomiandos “economías dominantes”. A la velocidad actual Brasil superará Alemania en apenas quince años, India apagará Japón y Turquia a Francia y Gran Bretaña.

En esas que algunos ya han decidido oficializar su apuesta por Amércia Latina. Hace años que ayudo a empresas a instalarse o a internacionalizar sus productos en esos países. Ahora observo como los aviones que van desde Europa a América latina han pasado de ir pocos días y llenos de expatriados en busca de oportuniddes en Europa o de visita a sus familiares en las zonas de origen a unos aparatos repletos de hombres de negocios y operarios dispuestos a buscar su oportunidad. España, Europa en general, se estrecha y hay que buscar nuevos mercados.

Algunas entidades lo saben y empiezan a solidificar inversiones serias. Por ejemplo, la empresa suiza de capital riesgo Partners Group Holding AG, va a invertir más de 300 millones de euros.

Como ejemplo, lo que piensa hacer Partners es gastar cerca de un tercio de la cantidad en el sector de obras públicas e inmuebles y el resto en inversiones de capital riesgo. La compañía hará cuatro adquisiciones como mínimo, centrando sus gastos en Brasil, e invertirá también en Colombia y Chile, dijo el ejecutivo. Es una buena noticia para los que estamos intentando abrir mercados por aquí. En concreto, ayer cenando en su casa, con uno de los empresarios judíos más importantes de Panamá, supe de la idea de potenciar la integración de empresas europeas en toda América Latina por parte de lobbys locales. Este hombre, mexicano de origen, tenía claro que todos tienen que aportar, los originarios con su know how y los destinatarios con su interés y facilidad.

Ante un 2011 que parece una réplica mala del anterior, donde la carretera para emprendedores y empresarios se reduce por momentos, donde cae el consumo, o donde no se reduce se limita por la caída de precios, donde el paro no dejará de aumentar por culpa de la falta de crecimiento orgánico, donde los impuestos alcanzarán nivéles desconocidos y donde los servicios públicos dejarán de estar garantizados, atender a lo que pasa en el exterior es una opción cada vez mayor. La apuesta no es emigrar como lo hicieron nuestros antecesores, la idea es internacionalizar en la medida que la nueva economía lo permite. Bajos costos, comunicaciones abiertas y rápidas, eficientes mercados mixtos y mucho conocimiento por transmitir pueden ser nuestros valores.

Hace varios años que llevo empresas a esos países y el éxito suele ser alto, aunque un factor de riesgo siempre se debe tener en cuenta, algo de picar piedra y un mucho de saber como y con quien te asocias. No todo es llegar y vender, ni esperar que nos reciban con los brazos abiertos siempre, saben que lo estamos pasando mal y empiezan a ver una opción de negocio en esos viajes de exploradores que se multiplican por momento. Mi recomendación es asesorarse evitando las agencias públicas que dicen servir para ello, pues la perdida de tiempo suele ser inmensa y la energía derrochada mucha.

En mi opinión, como he escrito en mi último libro, “la emprendeduría latinoamericana es tan diversa como estimulante. La oportunidad son sus desequilibrios, unos desequilibrios que irán desapareciendo y que se convertirán en el patrón de cambio económico. Ahora son ellos los que empujan y los que piden estímulos externos. Mientras medio mundo se movía en cifras negativas, Chile, por ejemplo, creció al 7,1% en mayo de 2010. Lo bueno de viajar es que descubres que aprendes. Es sencillo. Muchos europeos o norteamericanos viajan por el planeta con la voluntad de internacionalizar sus proyectos, de crear en esos países, pero al final resultará que en Latinoamérica especialmente, donde fuimos algunos a desarrollar proyectos de emprendeduría digital y de la Nueva Economía, notando y creyendo que exportaríamos know howacabaremos aprendiendo más que enseñando. Cuando nuestra sociedad más inmediata se levante del sofá y descubra que tiene que afrontar retos en el exterior deberá saber que, a otros países aparentemente menos desarrollados que nosotros no se va a enseñar, se va a aprender, y en el mejor de los casos a comprender”.

Está claro que podemos mostrar usos y estrategias que no se conocen en esos países para poner en marcha negocios, pero las dosis de realismo y de uso práctico de todo ello suponen toneladas de modestia que los europeos necesitamos digerir si queremos hacer negocio en América. Aquí, en Latinoamérica, pasan cosas, allí, en Europa, nos las cuentan.

Emprendedores Sin Fronteras

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Montar un negocio en España es un calvario. No obstante, muchos siguen cada día con la ilusión y el espíritu de sacrificio casi intactos a fin de seguir adelante con nuestros proyectos. Ahora bien, cuando uno se pone manos a la obra y descubre que aquí todo son inconvenientes, la mirada debe alcanzar otros horizontes. Este será un país de emigrantes en breve. Pasaremos de quejarnos por la inmigración a solicitar que nos traten bien en otros sitios. A medida que la administración pública sea incapaz de hacerse cargo de la deuda asumida por muchos ayuntamientos, la cadena de sucesos en el ámbito laboral será dramático. 

Algunos emprendedores llevamos meses, años incluso, pensando donde y como emprender. En mi caso, en el último proyecto, puse en marcha un plan de negocio que asumía la expansión internacional como prioridad. En el exterior puede salir mal, pero aquí, a medio plazo el muro de las lamentaciones parecerá Disneylandia comparado con la situación desesperada de muchos empresarios y, por derivación, de otros tantos trabajadores.

Me suelen preguntar donde hay que buscar, en que países hay que afrontar el reto de instalar proyectos. Os voy a dar algunos escenarios que me parecen interesantes y donde aconsejo adentrarse. Sé que parecerá que este post solo habla de aquellos que quieran montar un negocio pero no es así, es para los que quieran iniciar un nuevo rumbo, con todo lo bueno y lo malo que eso significa. No me remito a proyectos tecnológicos sino de todo tipo de modelos. Es un ejercicio de análisis global y una especie de encuesta en la que todos podéis participar.

Las zonas que considero interesantes son: 

Brasil, pero en concreto Sao Paulo y Porto Alegre, no tanto Río. Entre esas dos primeras ciudades se genera una cuarta parte del PIB brasileño, se accede a casi 30 millones de personas y se puede adecuar rápidamente el negocio por tener reglas muy acertadas para los que vienen de fuera. El tema olímpico y futbolístico ayuda pero no será determinante, es mucho más destacable que la Bolsa de Sao Paulo es la más influyente de Sudamérica y una de las principales del globo.

Filipinas, pero en concreto su capital. Con 14 millones de habitantes es otra gran urbe capaz de ofrecer espacio a nuevos proyectos. Es un buen sitio para montar Call-Centers para todo el mundo anglosajón. Todo tipo de modelos vinculados a lo audiovisual es bienvenido pues poseen el nivel de Outsourcing de contenidos más importante del mundo. EUA, Europa y Japón contratan servicios externos en Manila de un modo que sorprende. Además, como el inglés es la lengua oficial, es un país con enormes ventajas competitivas en Asia.

Chile, en concreto su capital Santiago. Una especie de Milán o de Barcelona a la americana. Su peso aumenta a medida que el de Buenos Aires cae. Va convirtiéndose en un hub económico alrededor de lo tecnológico y el conocimiento. El nivel de penetración de Internet en su población es el más alto de América. Es un buen puente de mando para iniciar el proceso de expansión por el resto de Latinoamérica. A medida que Argentina sea capaz de afrontar su futuro inmediato y su capital obtenga la “independencia” económica, Santiago será un buen punto bilateral de acción, algo más económico y mucho más predispuesto.

En África hay negocios que pueden ser consecuentes con el progreso sin dañar el entorno más de lo que ya lo está. En Nigeria destaca Lagos, con 8 millones de habitantes y con un puerto repleto de petroleros. Se ha convertido en un espacio ideal para generar empresas vinculadas a los servicios logísticos. En la zona francófona recomiendo Guinea Bissau por ser un buen punto de partida. Conocer bien ese país y sus modelos de gestión puede ayudar a trasladarlo a otros países. Las infraestructuras en esos países son muy malas y todo ello repercutirá en modelos de negocio a medio plazo. Ahora bien, si lo que se desea es afrontar retos, Sudáfrica y en especial Johannesburgo donde la economía anclada a la minería ha dado paso a otra mucho más moderna e industrial. Es un gran centro comercial africano, se compra y vende de todo y de calidad. Buen lugar para empresas de juego online y para todo lo que tiene que ver con elementos de difusión en redes.

En Europa queda poco. Alemania ofrecerá opciones pero primero serán cubiertas por franceses y británicos. Para puestos de menor capacitación volverán a buscarse inmigrantes de siempre. Los españoles estaremos en un limbo incómodo: ni primer nivel ni mano de obra barata. Atender Alemania como destino debe dirigirte a Berlín si quieres proyectar en servicios tecnológicos o culturales, Hamburgo si lo que deseas es algo más industrial y el resto dará opciones de contratación diversa. 

¿Francia será el dorado? De las antiguas metrópolis, solo esta se salva París. Su entorno pueden afrontar una nueva “época dorada”. Los 17 millones de ciudadanos que se reparten en un escenario cambiante y vivo puede dar luz a muchos proyectos externos. Lo principal en Francia es aprovechar una circunstancia que no se tuvo en décadas anteriores: los franceses tienen en consideración a los españoles (con la boca pequeña) y los ven como buenos profesionales en algunos entornos, capaces de afrontar empresas complejas. Tenemos alguna ventaja en términos de sociedad del conocimiento y debe aprovecharse. En Italia hay negocio para los que gestionan plataformas de juego y encuestas sociales, en Eslovenia hay negocio (pequeño) en múltiples frentes, en Bélgica y Holanda lo ideal es entroncar con programas de la administración europea si es posible y en los países nórdicos es casi imposible adentrarse en estos momentos. 

Pero en la Europa híbrida destaca un destino: Estambul. La que debiera ser “la capital del mundo si la tierra fuera un solo país” según Napoleón, es un centro de negocios en crecimiento y verdaderamente inabarcable. Si encima entra en la UE y se democratiza definitivamente será uno de los puntos de negocio más imporantes del mundo sin duda. Ahora todo lo que tiene que ver con turismo, juego, servicios logísticos, redes, publicidad, audiovisual, imagen, contenidos, industria de la moda, intermediación, etc. son proyectos seguros.

Respecto  a China y la India y otros países cercanos no tengo mucho que decir. Son escenarios tan complejos que requieren que me ayudéis. De China entiendo que lo suyo es ir Shangai, en la India a Bangalore por encima del resto por ser una especie de Sillicon Valley aunque sus infraestructuras son un desastre absoluto y de otros como Vietnam destaca la antigua Saigón ahora llamada Ho-Chi Mihn por ser un punto de inversores en una bolsa muy nueva pero muy rentable.

En Norteamérica, si quieres prosperar deberás pasar frío. Alberta, en Canadá, representa uno de los destinos más rentables. Poco más. Los EUA han dejado de ser un punto de referencia por motivos lógicos. Ahora bien, aquellos que estén dispuestos a afrontar proyectos muy vinculados a las nuevas tendencias en conocimiento y tecnológica de las comunicaciones, Sillicon Valley seguirá siendo La Meca. No lo será tanto por su capacidad de generar negocio sino por su ingente cantidad de talento concentrado. Ese es otro gran valor, por supuesto.

En definitiva, la cuestión es pensar que hay algo más detrás de los Pirineos, al otro lado del estrecho de Gibraltar o en lejanos océanos pero que ya no destacan los espacios de siempre, Nueva York, California, Londres, etc…

Este post  no es exhaustivo ni pretende ser una guía, sino que busca abrir los ojos a posibles proyectos en otros territorios complementados con los que aquí se dispongan. Me encantaría que aportarais más destinos, cuanto más concretos mejor, y que me dijerais porque o que negocios pueden aportarse

El problema como oportunidad

Cada día recibo más peticiones de asesoría ante la “que se nos viene encima”. Suelen ser personas que consultan por sus posiciones en rentas o inversiones y también empresas, medianas, pequeñas y alguna de tamaño considerable que solicitan orientación. La mayoría hablan de “cambio de ciclo”. Les embarga la incertidumbre, se preguntan como sobrevolar el temporal sin perder demasiado. Suelo estructurar un diagnóstico y luego edito unas conclusiones. Desde hace poco, ese intento de ajustar el modelo de negocio a un cambio de ciclo, lo estoy basando en siete factores que considero estructurales.