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La necesidad de un Ministerio del Futuro.

La necesidad de un Ministerio del Futuro.

En los Emiratos Árabes hay un ministro de Inteligencia artificial. Un cargo que ejercerá el político Omar bin Sultan Al Olama y que abarcará nueve sectores socioeconómicos: transporte, espacio, energías renovables, agua, tecnología, educación, medio ambiente y tráfico. Detrás de una noticia efectista se esconde, en mayor o menor medida, la voluntad de abordar estratégicamente todos los dilemas y retos que genera la incorporación de la tecnología futura.

La Transformación Digital de España en el Consejo de Ministros. ¿Será la buena?

La Transformación Digital de España en el Consejo de Ministros. ¿Será la buena?

Y finalmente hubo fumata bianca. Un nuevo gobierno y algunos nuevos ministros. Los desafíos siguen siendo los mismos. La Transformación Digital de un país. La prórroga ha terminado y el tiempo apremia. Uno de los ministerios más interesantes desde el punto de vista económico no es ni el de Hacienda ni el de Economía, curiosamente será el de Energía, Turismo y Agenda Digital de Alvaro Nadal. Precisamente por ese último apellido. La Secretaría de Estado que estará enfocada a acometer la transformación digital de la economía y sociedad española se antoja imprescindible. Hay otros gobiernos europeos y asiáticos que disponen hace años de algo similar. La duda, como siempre, es si el asunto se quedará en un título, un informe, una hoja de ruta envuelta en papel celofán o realmente esta vez va en serio.

Ministros y emprendedores

A principios del años 2010 un viejo amigo me dijo que había empezado a ministrear. No supe a que se refería y me comentó que era la acción de trabajar ineficientemente para que, si nada cambia, tu ombligo siempre esté a salvo. El verbo ministrear es como conservar. Me dijo que eso que hacía yo, emprender, era algo muy arriesgado y que un día me daría cuenta de que tanto esfuerzo no conduce a nada. Me preocupó que, tras la broma, se encontraba una filosofía social de vida.
Hay gente que no ve necesario ese esfuerzo. El acomodo a un modelo de vida determinado es suficiente razón como para arriesgar demasiado. El problema es que todo es percepción no realidad. Es una visualización de un espejismo que equipara servicios con derechos. Es un modelo existencial en lo económico que ha hecho creer a muchas familias que algunos de sus privilegios son derechos adquiridos, en lugar de pagos a cuenta de un Estado que no siempre podrá afrontar esos modelos. El tema está en que mientras eso funciona, todos felices y la sociedad cada vez es menos capaz de afrontar las dificultades. Cuanto menos capaz sea mejor para los que no quieren perder su estatus de autoridad competente.

Estoy convencido que la política ve a sus administrados como estatuas de sal. Por ejemplo, en un momento determinado, durante una rueda de prensa una ministra de empleo española llegó a decir que la cifra de paro estaba en línea con las previsiones del Ejecutivo, que el incremento del paro se había producido “a ritmos inferiores al año anterior“.

Seis millones de parados y aumentando y eso era aceptable. Sin que se le cayera la cara de vergüenza aseguró que en ese mes, del año anterior, el desempleo subió menos que este. Si tuviera dignidad debería asumir su brutal y absoluto fracaso y su total inutilidad. Sin embargo la mujer no tenía culpa de nada salvo de no entender el momento que vive, de pertenecer a un colectivo de humanos que ministrean y que tampoco han leído la época que les tocó vivir.

Especie peligrosa

430530Emprender no es simple. Nadie te lo pone sencillo, hasta el punto que a veces parece que el emprendedor sea un enemigo, algo a extinguir, una especie peligrosa que, si lo dejas crecer, se reproducirá y se hará poderoso. Está enquistado en un modelo de pensamiento intransigente y poco ambicioso que caracteriza nuestra sociedad moderna, más preocupada del motivo por el que un camarero le ha puesto unos cuernos de antílope a una ex de un torero de segunda. La culpa no es ni del antílope ni del camarero pero algo está pasando y queda poco tiempo para cambiar ese curso perverso.
El número de autónomos se reduce en España siete veces más rápido que en la UE. El número de trabajadores autónomos descendió en España a un ritmo siete veces superior al de la Unión Europea. Es una evidencia que España tiene un problema con respecto a la vinculación entre autónomos, conocidos como los “sin derechos” y los emprendedores, conocidos como “los sin ayuda”. La combinación da un resultado desesperanzador: los sin ayuda y sin derechos. Sin exagerar, el cómputo comparativos entre los mecanismos de soporte para un asalariado son tan humillantemente superiores a los de los autónomos que no me extraña, la verdad, que ser autónomo esté como última opción entre gran parte de la sociedad.

Está claro que hacen falta medidas reales, en vez de analgésicos hace falta una terapia integral y menos discurso fácil por parte de ministros y ministras que apenas saben que es una empresa o sus derivados. La mayoría de los que determinan esos procesos están más preocupados de que su mano no salga lleno de mierda tras meterla en el cajón.  Hay que actuar con un tratamiento y no hacerlo quirúrgicamente a modo de remedio de urgencia. Además, esas cifras no son más que parte de una cadena que sigue su curso. Hace más de 5 años que se mantiene esa nefasta tendencia.

Son tantos los problemas que se reproducen en el sentido de taponar la emprendeduría y la voluntad de cambiar la sociedad en términos de acción social y sentido crítico que, aunque me esfuerce en ser optimista, cuesta ver la luz al final de un túnel burocrático, sin crédito, con normativas siniestras tatuando un modelo de crecimiento erróneo y superado por la realidad, una atonía social inverosímil y una generación tapón que pone entre la espada y la pared a toda una legión de emprendedores capaces y dispuestos pero que deben enfrentarse a la incomprensión voluntaria de una generación mediocre e inconsistente incapaz de aceptar los cambios tecnológicos, sociales y económicos.

Los problemas son inmensos pero no soporto a los que siempre se están lamentando de que “ellos solos no pueden cambiar el mundo”. Recordemos la lección de Mauro.

La actitud del que no afronta la escalada que supone emprender por miedo o vagancia, por no querer participar en un cambio de espíritu social indispensable lo que está haciendo en realidad es retrasar algo que es inevitable: enfrentarse a un nuevo tiempo que llega sin remedio.

Requerimientos financieros

El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, presentó ayer una reforma del sector financiero en la que la banca deberá sanear sus cuentas por la exposición al ladrillo con 50.000 millones contra resultados en un único año. Si quieres descargarte la presentación de la reforma aquí la tienes.
A mi modo de ver esta reforma, imprescindible no hace más que erosionar el sector. No se explica demasiado pero es evidente que, cuando las entidades financieras quieran aflorar sus propiedades y promociones inmobiliarias, se evidenciará lo que sabemos todos: el valor patrimonial que se les supone a los bancos y cajas de este país no es real y ha servido para simular un amortiguador sin liquidez que permitía aprobar auditorías de juguete a las que se ha sometido el sistema.

Es evidente que cuando pongan en venta ese montón de piedras que nadie quiere y que se le llama “ladrillo oculto” se convertirá en el estoque de gracia del sector. La insolvencia será evidente y la quiebra de algunas entidades financieras de calibre medio también. Para evitarlo se estirará hasta lo imposible el FROB. En definitiva, un salto hacia delante que no hace más que evidenciar el estado deplorable de todo el modelo económico al que tenemos el privilegio de ver morir. Seguiremos sufriendo como nos crujen a impuestos y poco a poco seguiremos viviendo como sobrevive de algún modo la increíble clase media menguante.

La buena noticia es que por fin sabremos la verdad, la mala que el crédito puede darse por extinguido definitivamente por mucho que nos digan lo contrario desde el gobierno. Digamos que es algo parecido a eso que nos repiten para que nadie enloquezca ante tanta miseria y paro. Cuando Rajoy dice que “este esfuerzo en más impuestos y recortes son para recuperar lo antes posible la senda de la recuperación económica“ es palabrería para insensatos. ¿Quien puede creerse que sin inversión en estímulos se puede recuperar nada? Sinceramente espero que nada de lo anterior se recupere y venga algo distinto, mejor a ser posible, pero lo que si sé es que ese discurso vacío y ridículo sobre las bondades de los impuestos y los recortes será un arma con un retorno nefasto para quien ahora lo pronuncia.