Marc Vidal Marc Vidal

Porca miseria!

Ayer estuve en Italia. Durante el trayecto en taxi que va desde Via Lombardia al Aeropuerto Internacional de Fiumicino dos cosas me sorprendieron en gran medida. Por un lado que no hubiera atascos ni grandes concentraciones de coches camino del propio aeropuerto y por otro que bien entrada la noche, la iluminación de toda el trayecto estuviera apagada. Le pregunté al taxista sobre los dos elementos y me contestó lo que me temía. Para lo primero que la actividad empresarial o la turística está cayendo desde hace dos o tres años en toda Italia y por eso parece que a media tarde los accesos a Fiumicino se desvanecen. La segunda cuestión era simple: el gobierno italiano no tiene para pagar la luz. Como lo oyen. Italia ya acumula dos trimestres seguidos de caída del PBI, ya que en el segundo cayó un 0,4% en relación al mismo período de 2007 y cumplió los requisitos que definen técnicamente la recesión de la economía. Se suma a otros países desarrollados que entraron en recesión como consecuencia de la crisis financiera mundial, como Alemania, Gran Bretaña y Japón. Sin embargo, observar la falta de servicios y el estado de quiebra técnica del país es como viajar al futuro de España. Allí se rompió la exportación, la industria del norte y el turismo empieza a desfallecer, aquí lo inmobiliario, la falta de recambio industrial y un turismo que también dejará de ser invencible. Si nadie lo remedia ese es nuestro destino, farolas apagadas, trileros en cada esquina y millones de parados discutiendo en los bares de futbol y mujeres. Porca miseria!

12_10_2008_0178471001223826473_kulik_larissaAyer estuve en Italia. Durante el trayecto en taxi que va desde Via Lombardia al Aeropuerto Internacional de Fiumicino dos cosas me sorprendieron en gran medida. Por un lado que no hubiera atascos ni grandes concentraciones de coches camino del propio aeropuerto y por otro que bien entrada la noche, la iluminación de toda el trayecto estuviera apagada. Le pregunté al taxista sobre los dos elementos y me contestó lo que me temía. Para lo primero que la actividad empresarial o la turística está cayendo desde hace dos o tres años en toda Italia y por eso parece que a media tarde los accesos a Fiumicino se desvanecen.
La segunda cuestión era simple: el gobierno italiano no tiene para pagar la luz. Como lo oyen.  Italia ya acumula dos trimestres seguidos de caída del PBI, ya que en el segundo cayó un 0,4% en relación al mismo período de 2007 y cumplió los requisitos que definen técnicamente la recesión de la economía. Se suma a otros países desarrollados que entraron en recesión como consecuencia de la crisis financiera mundial, como Alemania, Gran Bretaña y Japón. Sin embargo, observar la falta de servicios y el estado de quiebra técnica del país es como viajar al futuro de España. Allí se rompió la exportación, la industria del norte y el turismo empieza a desfallecer, aquí lo inmobiliario, la falta de recambio industrial y un turismo que también dejará de ser invencible. Si nadie lo remedia ese es nuestro destino, farolas apagadas, trileros en cada esquina y millones de parados discutiendo en los bares de futbol y mujeres. Porca miseria!

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