La obligatoria transformación digital de la Pyme y del comercio minorista.
En múltiples ocasiones, cuando imparto una conferencia o en alguna de las peticiones para ayudar a empresas y organizaciones a iniciar una verdadera transformación digital, la transición que supone todo este apasionante momento suele ser visto desde la pequeña empresa o del comercio minorista como un reto abstracto o complejo de llevar a cabo. Y, realmente, no debería ser así. Sin duda alguna es en el ese escenario de empresas medianas donde la transformación digital juega un papel relevante para enfrentarse con garantías al futuro inmediato.
El problema como oportunidad
Cada día recibo más peticiones de asesoría ante la “que se nos viene encima”. Suelen ser personas que consultan por sus posiciones en rentas o inversiones y también empresas, medianas, pequeñas y alguna de tamaño considerable que solicitan orientación. La mayoría hablan de “cambio de ciclo”. Les embarga la incertidumbre, se preguntan como sobrevolar el temporal sin perder demasiado. Suelo estructurar un diagnóstico y luego edito unas conclusiones. Desde hace poco, ese intento de ajustar el modelo de negocio a un cambio de ciclo, lo estoy basando en siete factores que considero estructurales.