Corralito 'reloaded'
Primeramente me gustaría dejar algo claro. Este es mi blog y en él escribo lo que me viene en gana. Está claro que el aumento de lectores de los últimos meses requiere tener mayor cintura para soportar comentarios duros contra mí y lo que escribo. Pero quiero decir que no he atendido en cuatro años a ninguna presión ni lo haré. No las aceptaré de parte de nadie y aclararé lo que considere que merece ser aclarado. Mi trayectoria está en el caché de este territorio y diversas redes sociales, y por ello no requiero enlazar con textos anteriores para demostrar que el 90% de las aportaciones que he realizado en términos econométricos o de variables técnicas se han ido cumpliendo sistemáticamente. Aunque acepto más o menos bien las críticas, no soporto las presiones.
Corralito español
Leer hoy en todos los medios historias sobre un ministro cazador, otro que desearía no serlo y un montón de inmundicias similares es desolador. Siento que las cosas se acaban y nadie se da cuenta. Las dimensiones de lo que se nos viene encima son espantosas y todo sigue un curso completamente ridículo. He sabido, y no detallaré porque no soy un suicida, de decenas de sucesos financieros que ya han prescrito y que pocos conocen, innumerables batallas subterráneas que ningún periodista se ha dignado a investigar y hechos que hablan de guerras complejas en los altos hornos de la economía completamente ocultos a la opinión pública. Sin embargo aquí nada parece cambiar. Técnicamente estamos viviendo un principio de “corralito” y nadie parece darse por aludido.