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Santafixie lanza su propia marca. El regalo de Navidad ideal.

Santafixie lanza su propia marca. El regalo de Navidad ideal.

Santafixie es una de las últimas incorporaciones al portfolio de nuestro vehículo de inversión Idodi Venture Capital. Cumple perfectamente todas las premisas que desde el inicio planteamos como necesarias para ello. Un modelo de negocio totalmente validado, una vocación internacional clara y un estado de inversión cercana a una Series A. Y es que Santafixie es un ecommerce especializado en bicicletas, componentes y accesorios para el ciclismo urbano tanto para adultos y niños que ya es líder en Europa. La noticia es que acaba de lanzar su propia marca de bicicletas. No es algo menor. Dar el salto de marketplace a lanzar un producto propio es un salto cualitativo sólo al alcance de quienes han hecho muy bien el trabajo.

¿Quieres una bicicleta social?

En plena gamificación de la vida cotidiana, cuando la relación entre las cosas y su conectividad empiezan a ser cada vez más habitual, una compañía norteamericana ha presentado la bicicleta social que combinan tecnología inalámbrica con una plataforma social de intercambio de bicis. Plataformas, usuarios sin intermediarios, modelos de compartir todo y cesión temporal de objetos van derramándose por la sociedad del nuevo modelo socioeconómico.
Sin salir de ese extraordinario mundo de la economía colaborativa y de las relaciones distribuidas, el nuevo ciudadano hipersocial va ocupando espacios que, aunque parezcan de escasa relevancia, conquistan el futuro. Por ejemplo, con esta bicicleta social. En lugar de mantener las bicicletas encerradas en almacenes, una compañía propone dotarlas de seguridad y geoposicionamiento para que se utilicen de forma compartida. Su uso es parecido al sistema público que utilizan muchas ciudades del mundo pero va un poco más allá permitiendo que éstas dispongan de todo tipo de elementos para un uso más sofisticado y enriquecedor.

Os hablo de SoBi, como podria hacerlo de ZagsterEl sistema es fácil y funciona con números PIN temporales y una aplicación de soporte, pero el avance que interpreto es la universalidad que busca. Es decir, cualquiera puede proponer este uso y asignarse a la plataforma, solicitar bicicletas para su ciudad y empezar el proceso. Algo parecido a lo que comentabamos con los hoteles del futuro.

Ya nadie se librará del cambio, ni los que pensaron que poniendo bicicletas en una esquina de una gran ciudad entraban por la puerta grande del futuro. Resulta, que esa puerta solo conduce a la antesala de todo cuanto queda por ver.

Innovar pedaleando

De vez en cuando aparecen ejemplos de como una innovación relativa puede convertirse en un espacio de negocio. Este es el caso de Helios. Soy aficionado a las bicicletas, concretamente me apasionan las fixies, y me agrada buscar y descubrir que hay por ahí. Así llegué a este curioso elemento que me sirve como muestra de que cuando hablamos de innovación nos referimos a puntos de enlace con el consumidor. Dar respuesta a una necesidad es importante pero atender el uso que se hace de ella para que se convierta en un objeto comercialmente rentable es otro. En este caso parece que la máxima “es innovación si el mercado la acepta” está garantizada. A través del modelo de inversión que nos propusieron hemos invertido en su desarrollo y comercialización.

 
La innovación de Helios gira entorno a tres elementos que pueden determinar su éxito. Es divertido, sencillo y permite integrar en un objeto como la bicicleta tecnología existente Bluetooth 4.0 y GPS para añadir funciones inteligentes a partir de necesidades objetivas. Es cierto un futuro así en el mundo de las bicicletas y eso lo hace viable. Al final se trata de ser creativo.

Este proyecto es la iluminación integrada en una bici y que responde al comportamiento del ciclista. Plantea una conectividad inteligente que registra datos y estadísticas, una función de navegación, y un seguimiento preciso de la ubicación de la bicicletas. El hecho de integrar en el manillar un led frontal e intermitentes posteriores también me pareció muy interesante pues permite iluminación de proximidad permitiendo que la bici detecte la presencia de su dueño y active automáticamente el faro cuando estás cerca. La iluminación posteriores son pura seguridad. Me encantó el velocímetro emocional pues permite que por colores del propio led saber que velocidad estás logrando y si es la ideal para la zona que según el GPS está concedida. Puedes darle colores a las calles, zonas, horas del día o lo que quieras pues el dispositivo (tú smartphone) lo puede dirigir.


Innovar es algo que debemos hacer de manera distribuida, desde abajo y sin esperar grandes operativas. Se trata de apostar y de hacerlo de modo constante y todos. La innovación es un concepto con el que se llena la boca de muchos pero en España, “sólo el 1% del valor añadido bruto es generado por empresas de alta tecnología y, escasamente, el 4% por las de media-alta tecnología, cuando en los principales países avanzados estos porcentajes son tres veces superiores.En estos momentos, en los que el acceso a la financiación es muy difícil y la demanda interna muy débil, las empresas españolas tienen que mirar al exterior para poder sobrevivir, accediendo a mercados en los que la única manera de competir es ofreciendo productos y servicios que aporten un valor añadido diferenciador. Y esto se consigue principalmente a través de la innovación, entendida como cualquier cambio que, basado en el conocimiento, genera valor”.

¡A pedalear!