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Fondos cotizados (ETFs)

Como continuación al artículo de “Aviso a navegantes”, esta semana te cuento “lo que no te dirá tu Banco”, con el objetivo de proporcionaros más elementos de juicio acerca de productos de inversión comercializados de forma agresiva por los bancos respecto a otros menos conocidos, precisamente porque los bancos no los anuncian. No los publicitan por una razón muy sencilla: tienen comisiones muy bajas y no les son tan rentables.
La primera diferencia entre los productos de inversión tradicionalmente más conocidos y los otros menos conocidos salta a la vista: los primeros suelen ser muy rentables para los bancos, mientras que los segundos son, sin excepción, poco rentables para los bancos. Aunque un inversor puede tener razones fundadas para escoger un producto del primer tipo, esta decisión debe tomarla conscientemente en función de sus propios intereses, no los del banco, ni dejar nunca que el banco decida por él. Nuestra intención es que esta serie de artículos sea de ayuda a los inversores a la hora de tomar decisiones informadas sobre los productos de inversión utilizados para gestionar y proteger sus ahorros.

Los ETF, o fondos cotizados, son fondos de inversión con la particularidad de que cotizan en la bolsa de valores igual que una acción, pudiéndose comprar y vender a lo largo de una sesión al precio existente en cada momento sin necesidad de esperar al cierre del mercado para conocer el valor liquidativo al que se hace la suscripción/reembolso del mismo. Son conocidos por sus siglas en inglés ETF (Exchange-Traded Funds).

El objetivo de los fondos cotizados es reproducir un determinado índice bursátil o de renta fija, y sus participaciones están admitidas a negociación en bolsas de valores. Los fondos cotizados son semejantes a los fondos índice, diferenciándose de éstos en que permiten la adquisición o venta de la participación no sólo una vez al día, sino durante todo el período diario de negociación en la correspondiente bolsa de valores. Por lo tanto, las participaciones de los fondos de inversión cotizados negocian en mercados bursátiles electrónicos en tiempo real, en las mismas condiciones que se aplican a cualquier otro valor cotizado. Desde mi punto de vista, existen tres diferencias fundamentales entre los ETFs y los fondos de inversión de gran importancia para los clientes particulares. Veámoslas brevemente

Los ETFs no están sujetos a gestión activa. Esto es, el gestor tiene sólo una misión: reproducir el comportamiento del índice de referencia vinculado al ETF específico de que se trate. Las compraventas tienen lugar únicamente cuando son estrictamente necesarias para alcanzar dicho objetivo, por ejemplo, cuando una nueva acción o bono entra o sale del índice de referencia. El gestor del ETF no introduce ajustes en la cartera por ningún otro motivo, y nunca intenta generar ganancias o pérdidas superiores a las del índice de referencia mediante la compra de más o menos cantidad de cualquier acción o bono que la que reproduce su peso correspondiente en dicho índice. Tampoco puede incluir en la cartera activos diferentes a los que forman parte del índice. En suma, los ETFs son instrumentos pasivos, ideales para aquellos inversores que, como el que suscribe, están convencidos de que la enorme mayoría de los gestores no proporcionan valor añadido a largo plazo a la cartera mediante su gestión activa, es decir, no alcanzan el objetivo de superar al índice de referencia mediante el trading o el análisis fundamental de los ratios financieros de las empresas cotizadas.

Como las compañías gestoras que emiten los ETFs no necesitan emplear en su mantenimiento a equipos de gestores de fondos y analistas, la comisión de gestión típica de un ETF es muy inferior a la de un fondo de inversión tipo, que suele situarse en el rango 1,5-2,25% anual Por ser instrumentos de uso común por parte de los grandes inversores institucionales, los ETFs están sujetos a una fuerte presión competitiva. Así, un ETF que no consiga su objetivo básico de reproducir adecuadamente su índice de referencia, o que intente cobrar una tarifa de gestión superior a las de la competencia se encontrará rápidamente fuera de mercado. En consecuencia, las comisiones de gestión de los ETFs se sitúan normalmente entre 0.25 y 0.50% anual como máxima.

Finalmente, aunque desde el punto de vista jurídico los ETFs son fondos de inversión, su tratamiento fiscal es idéntico al de las acciones, esto es, no está permitido realizar traspasos entre ETFs sin peaje fiscal, como ocurre con los fondos de inversión clásicos. Aunque a primera vista esto puede parecer una gran desventaja, en mi opinión este factor no es importante, excepto en el caso inusual de inversores con una cartera existente de fondos con grandes ganancias latentes de capital que no estén interesados en realizar para proceder a la compra de un ETF. Para los inversores que no se encuentren en una situación tan envidiable, es mucho más ventajoso pagar impuestos sobre las plusvalías que pagar año tras año las elevadas comisiones de gestión de los fondos de inversión tradicionales, entre 1% y 2% del valor total de la cartera, con independencia de que existan beneficios o pérdidas, latentes o realizadas. En mi experiencia, para la mayoría de los inversores el mecanismo de los traspasos actúa en realidad como una trampa, ya que promueve la conservación en cartera de fondos de inversión caros e ineficiente, dejando al inversor cautivo ante el temor de abandonar la jaula dorada de la ley de traspasos. Ello es especialmente verdad ya que está demostrado en la práctica que la inmensa mayoría de los fondos de inversión siguen intencionadamente una política de inversiones basada en ponderar los acciones o bonos en cartera de tal forma que asemeje cuanto pueda sea posible su índice de referencia, en lugar de asumir los riesgos inherentes a una verdadera inversión activa, realmente independiente de la composición del índice. Esta forma de invertir, conocida con el sobrenombre de “índice en la sombra”, es una de las muchas prácticas deficientes de la industria de gestión de activos, ya que los ETFs permiten reproducir los índices, y por consiguiente alcanzar sus mismos resultados de una forma consistente y a un precio muy inferior.

En resumen, a la vista de sus ventajas y sus reducidos costes, los ETFs son una herramienta disruptora con capacidad para plantear una seria amenaza al muy lucrativo negocio de los fondos de inversión. Por esta razón, con notables excepciones como Renta4 Banco o el Banco Inversis, muy pocos bancos hacen el menor esfuerzo por informar a sus clientes sobre los ETFs como alternativa a los fondos de inversión. Confío en que este artículo contribuya a dar a conocer las ventajas que ofrecen los ETFs, uno de los principales instrumentos de inversión que recomiendo. La próxima entrega de esta serie de artículos se centrará en analizar cómo usar ETFs en estrategias simples, demostradas y basadas en principios reglamentados a fin de ofrecer alternativas eficientes y de bajo coste a los programas de carteras gestionadas, típicamente caros, que ofrecen los bancos en su empeño permanente por incrementar sus ingresos a costa de los ahorros de sus sufridos clientes.

Salvaguardar depósitos

El número de consultas acerca de como salvaguardar los depósitos ante una posible “quiebra“ del sistema financiero español no dejan de llegar. Me preguntan por email, en persona, a través de los comentarios del blog, tras cualquier evento, en los aeropuertos cuando alguien me reconoce, me consultan familiares, amigos, socios, periodistas y, aunque parezca sorprendente, trabajadores bancarios. Al respecto he ido hablando con otros blogueros económicos, asesores de patrimonio y directivos financieros en los que confío y todos coinciden en algo que parece haber cambiado sustancialmente en los últimos días: la gente ya pregunta abiertamente sobre la posibilidad de un corralito en España y como pueden evitarlo. Hace unos años, la palabra corralito suponía la expulsión del género humano. Hoy parece que, los que nos definían como incendiarios inconscientes, son los mismos que se apresuran a saber como sacar su dinero del sistema financiero español. Advierto que estoy convencido que las cifras de la fuga legal de depósitos debe estar siendo gigantescas. Es posible que los datos oficiales no respondan a la verdadera magnitud de la huida pues desencadenaría un circuito viciado que retroalimentaría lo que quisiera evitar.
Que obliguen a algún banco a digerir en sus balances a una caja con una agujero bíblico, no ayuda mucho a que el sistema cure sus deficiencias. Que se avance la creación de un banco malo no ayuda demasiado. ¿Alguien puede confiar a estas alturas que un banco repleto de basura financiera va a ayudar a que la realidad se convierta en algo mejor? ¿Alguien cree que tomar todos los activos tóxicos de la banca española y convertirlos automáticamente en los activos de una entidad de resguardo lo soluciona todo? ¿Nos toman por estúpidos? El banco malo se compone de las cosas que nadie va a pagar, de las deudas que se deben eliminar en los balances que evidenciarían quiebras y fallidas técnicas en algunas entidades. El gap es que se confía demasiado en que algún día alguien querrá esos activos malos. Si eso no pasa en un tiempo prudencial, la hostia será soberana y todos tendremos que refinanciar el macroagujero.

Los ahorros deberían ser fuente de tranquilidad y seguridad, no de preocupaciones añadidas en estos tiempos tan revueltos. Haber conseguido ahorrar unos euros es una hazaña notable, dado el incremento de impuestos y precios en un contexto de creciente desempleo, quiebra de empresas, asfixia de autónomos y congelación de salarios y pensiones. La enorme mayoría de los ahorradores solo pide tres cosas: seguridad, liquidez y, por último, algo de rentabilidad. Una petición tan sencilla, pero tan pocas veces satisfecha por los bancos y cajas, sobre todo en los últimos años.

En los últimos años hemos vivido una erosión del concepto de responsabilidad fiduciaria que debería imperar en las actuaciones de todos los responsables de la gestión de nuestros ahorros. Hemos sido testigos de un cadena de fallos, de los reguladores, de la entidades públicas, de los mecanismos de control interno de los bancos y cajas y, lo que es peor, de la voluntad de nuestros líderes políticos para tomar las duras medidas necesarias para poner fin a la crisis y poner las bases de una nueva fase de crecimiento fundamentada en la oportunidades que ofrece la nueva economía digital y la emergente hipersociedad. El principal modelo de consulta de personas preocupadas por la situación financiera de España y la seguridad de sus ahorros en su banco o caja de toda la vida es que hacer con sus depósitos y ¿como evitar un corralito? Lamentablemente, como ya comentaba en otros posts, un análisis detallado del funcionamiento del fondo de garantía de los depósitos bancarios no resulta tranquilizador para el ahorrador por las dudas que se plantean sobre la seguridad y la accesibilidad inmediata al dinero depositado, sobre todo en el caso extremo pero no descartable de fallo en cascada de varias entidades bancarias.

De aquí resulta la primera y primordial preocupación, la sensación popular y que algunos expertos defienden, de que los ahorros en el banco o caja no están seguros en el contexto de la crisis actual. Esta inseguridad surge de dos fuentes. La primera es la preocupación sobre la solvencia del banco o caja en concreto y de la capacidad de respuesta del fondo de garantía de depósitos, y la segunda es la posibilidad de una ruptura del propio euro (cada vez mas comentada en las últimas semanas en Berlín y París), que dejaría a España, y por lo tanto todos los balances y depósitos bancarios en España, excluida del club del euro fuerte. En este escenario, sería probable que el nuevo euro de segunda velocidad sufriera inmediatamente una devaluación del 30% ó 40% en relación con el Euro de primera velocidad y, por lo tanto, una similar devaluación en relación con otras divisas, como el dólar estadounidense. Esto no lo digo yo, se comenta en muchos foros económicos que antes negaban esta posibilidad y que ahora se reafirman en las cada vez más evidentes opciones al respecto. Muchos preguntan que se puede hacer. A continuación os detallo algunas de las opciones que se barajan en los entornos de capital medio y que son totalmente legales y cuya homologación financiera no deja de ser factible.

Cuentas internacionales

La única manera totalmente segura de evitar este escenario es mantener balances en la cuenta corriente y depósitos a plazo en cuentas bancarias fuera de los países en riesgo de sufrir esta exclusión del euro de primera velocidad. Es totalmente legal y legítimo para cualquiera ahorrador residente en España abrir una cuenta bancaria no residente en cualquier otro país que no presente el riesgo de quedar fuera de la zona del euro de primera velocidad, si es que esta hipotética ruptura llegara a materializarse. En España hay total libertad de movimiento de capitales, y los ahorradores no deberían sentir ningún reparo en utilizar esta libertad para mandar fondos a otros entidades fuera de España si estas le dan más seguridad, liquidez y rentabilidad para sus ahorros. Igualmente, fuera del la zona euro, los ahorradores pueden abrir cuentas no residentes en Suiza o los EEUU, países que históricamente han ofrecido un gran estabilidad y cuentan con muchas entidades financieras de última generación en varias divisas, que ofrecen acceso electrónico a los fondos por Internet, y servicio al cliente en español. En la nueva economía digital nuestra selección del banco en que invertir parte de nuestros ahorros no debería estar condicionada por la proximidad de una sucursal a nuestra casa, sino por la capacidad de la entidad financiera, dondequiera que se encuentre ubicada en el mundo, para satisfacer mejor nuestras necesidades. Hay que destacar que cualquier operativa en este sentido debe ser notificada a la autoridad tributaria y que los rendimientos y aportaciones deberán tributar oficialmente.

Inversión en Bonos Corporativos de Empresas no financieras.

Una vez asegurada la seguridad de los ahorros, la liquidez y rentabilidad son las siguientes prioridades. Una inversión es líquida cuando se puede comprar o vender en grandes cantidades cualquier día laboral sin incurrir en costes importantes y sin influir en el precio de mercado. Tradicionalmente, uno de los mercados mas líquidos has sido el mercado de bonos soberanos y letras del Estado, pero en  la actual situación los bonos de los países considerados fuertes (es decir, Alemania) están muy sobrecomprados, con rendimientos muy bajos, mientras los bonos y letras de otros países de la zona euro ofrecen mejores rentabilidades, pero tienen el peligro de sufrir una conversión al hipotético euro de segunda velocidad, con la consiguiente pérdida para el ahorrador que ya hemos comentado.

Por esta razón, recomiendo evitar los bonos soberanos o letras de tesoro a favor de los bonos corporativos de empresas solventes, con mucho flujo libre de caja y libres de cualquier duda sobre su solvencia. Por supuesto, con este criterio, excluimos los bonos de las entidades financieras por ser el sector en el ojo del huracán de la crisis actual que azota Europa y evitamos bonos emitidos en países en peligro de quedarse fuera de la zona del euro de primera velocidad, incluso si se trata de  empresas de la máxima solvencia. En este tipo de empresas, nuestra preocupación se centra en la divisa en que se producirá la devolución del capital a su vencimiento, si en el periodo que media entra la compra de los bonos soberanos o letras del tesoro se produce la ruptura del euro. De producirse la devolución del capital en euros de segunda velocidad, ello acarrearía un grave perjuicio para el ahorrador.

Con bonos corporativos de alta calidad, tanto por la solvencia de la empresa como del país bajo cuya legislación se produce la emisión de los mismos, el ahorrador puede conseguir seguridad, liquidez y rentabilidad, pero con un condicionante muy importante: debe realizarse su compra de forma directa, no a través de fondos de inversión. Efectivamente, este activo no suele ofrecer buenos resultados en el formato de fondo de inversión por dos razones principales. Primero, en la actual coyuntura de bajos tipos de interés, las comisiones y otros costes se comen una gran parte de la rentabilidad de los bonos subyacentes en la cartera del fondo. Segundo, el gestor de un fondo de bonos corporativos suele recibir grandes cantidades de órdenes de venta por parte de los participantes en sus fondos precisamente en los momentos más agudos de crisis en el mercado, cuando las ofertas de compra son más escasas y pobres. Precisamente en estos días el gestor tiene forzosamente que vender los bonos para hacer frente a las órdenes de venta de participaciones de sus fondos. La consecuencia es una bajada de valor contable del fondo que merma de forma sustancial sus resultados como consecuencia de la venta de los bonos en el peor momento posible. Por esta razón, a mi empresa le he ordenado que siempre asesore en la opción de operar en este activo clave a  través de compras directas de bonos con el objetivo de mantenerlos en cartera hasta su vencimiento.

Préstamos Persona a Persona (P2P)

Los préstamos persona a persona constituyen una clase emergente de activos que permite la desintermediación del banco a través de la utilización de herramientas digitales. Ya existen plataformas digitales donde los ahorradores pueden prestar dinero a otras personas cuidadosamente seleccionadas, dispuestas a pagar un tipo de interés muy atractivo por conseguir el préstamo. Todo esto sin la intervención del banco, pero sí con la ayuda de un equipo de personas muy cualificadas para mantener la plataforma, asegurar su legalidad y seleccionar únicamente los candidatos más solventes entre las solicitudes de préstamos. Los préstamos P2P son otro elemento de la nueva forma de gestionar los ahorros con la que estamos ofreciendo rentabilidades muy atractivas para los ahorradores.

Cuentas Segregadas

En los últimos años hemos sido testigos de muchos fallos y negligencias en la responsabilidad fiduciaria, precisamente por parte de los responsables de la gestión de la inversión del ahorro. Casos como los de Madoff,  donde los mas sofisticados inversores del mundo de los grandes bancos perdieron miles de millones de euros de sus clientes, e incluso casos tan recientes como el colapso de MF Global en los EEUU la semana pasada, nos deberían servir de aviso del peligro de confiar en sistemas regulatorios de países extranjeros donde el control sobre el gestor de fondos adolece de graves carencias.

A mi equipo les he recomendado que se ofrezca respuesta honesta, realista y analítica al problema de falta de responsabilidad fiduciaria de tantos gestores de una forma clara y sencilla. Simplemente, el dinero del cliente no sale nunca de su cuenta de origen hacia la cuenta del gestor de fondos u otra entidad financiera que preste servicios de gestión de inversiones. Toda las gestiones de compra/venta se realizan en la propia cuenta del cliente. Este principio de actuación, conocido como “gestión por cuenta segregada”, protege al cliente de la posibilidad de encontrarse entre las víctimas de la próxima estafa en la que desaparecen los ahorros de tantas personas. Los resultados de la gestión por cuenta segregada podrán ser buenos o malos, pero en cualquier momento el cliente puede suspender la delegación de la gestión si los resultados no le satisfacen, ya que durante todo el proceso el cliente mantiene el control sobre su cuenta.

Participaciones Societarias

Las inversiones en depósitos a plazo o bonos corporativos emitidos en países fuera de peligro de encontrarse dentro del euro de segunda velocidad ofrecen seguridad y liquidez al ahorrador, pero con una rentabilidad bastante modesta, ya que los tipos de interés se encuentran en niveles muy bajos por la actuación de los bancos centrales, que los mantienen en estos niveles con la falsa esperanza de estimular así la economía. Al fin y al cabo, la única posibilidad de conseguir rentabilidades altas viene de participar como accionista en el éxito de una empresa. En el caso de las empresas cotizadas, sobre todo los miles de empresas de pequeña capitalización bursátil que coticen en las bolsas de los EEUU, el inversor puede participar en empresas de gran crecimiento con una transparencia informativa total a través de los informes periódicos obligatorios por parte de los reguladores norteamericanos.  Otra forma de convertirse en accionista es tomar participaciones societarias en nuevos proyectos empresariales (no cotizados en bolsa). Aunque una inversión directa en las acciones no cotizadas de una compañía con buenas perspectivas en la nueva economía no ofrece liquidez, puede ofrecer rentabilidades muy atractivas si la empresa cumple sus expectativas de crecimiento. Es necesario que los que tenemos empresas que asesoran en este punto asuman criterios nuevos, lejos de los libros tradicionales, que aporten nuevas fórmulas pues ahora mismo nadie se puede dar por salvado. Nosotros por ejemplo lo que hacemos es ofrecer a ahorradores cualificados la posibilidad de participar en proyectos cuidadosamente seleccionados como los mejores apuestas de obtención de beneficios en la nueva economía en los próximos años.

Como si nada...

Es tremendo que pasen los días y con ellos el mayor insulto a la inteligencia al que se pueda asistir. La nimiedad informativa sobre el asunto de las cajas es lírico y que no se den datos exactos de lo que supone todo en general para cada uno de los ciudadanos una estafa. Hace años que algunos denunciamos el absoluto fraude que suponía hablar de sistema financiero robusto cuando estaba en insolvencia manifiesta en el mejor de los casos y en quiebra en el peor.
Se han ventilado el modelo, lo han desvalijado, se montaron un fondo de ordenación que no era más que un ordenado método para rellenar el agujero de unos organismos ineficientes y falaces con el dinero de todos nosotros. Ahora nos dicen que el capital necesario es de miles de millones y no pasa nada. La gente atiende a las noticias, a la lectura de los periódicos pero no pasa nada. En unos minutos, como el que no quiere la cosa, la crónica es la de “como se está atendiendo una plaga de mosquitos en Guinea Bisau” o “como se enfrentan a las proclamas independentistas de no se que estúpido diputado catalán”.

Yo ya paso de la didáctica. Me maté con eso. La subida tributaria es una evidencia, pero la reducción de servicios es inminente. El modelo municipal y autonómico en España ya está en suspensión de pagos técnicamente pues no responde a la ley de morosidad ni a los plazos que la legalidad exige. Todo se va ajustando como un siniestro juego del “tetris”, pero no hay más remedio.

El nuevo escenario se va apareciendo tras la niebla de “la recuperación inminente”. Lo que me preocupa es que gubernamentalmente no tenemos mucho que esperar. Los que ahora mandan han tirado la toalla, por fin se han dado cuenta de que todo el asunto está en la mayor de las desolaciones, que lo que se aventura no es, en el mejor de los casos, lo mismo por los siglos de los siglos. No hay dinero para regirar el calcetín, no hay fondos para atender un cambio de modelo que ya no se produicirá de manera inmediata. Los que quieren mandar y que todo parece indicar que lo harán, si me lo permiten, me dan más miedo todavía. La indigencia intelectual de sus dirigentes públicos es para ponerse a temblar. Los escuchas y descubres que no tienen puta idea de lo que dicen, que usan frases hechas y utilizan términos para salir del cuestionario incómodo. Se quedan tan anchos cuando creen haber pasado la pregunta de turno.

Tras tanto sacrificio, tras tanto esfuerzo, este país se aboca a la obligación de “rescatar” el sistema financiero. Es humillante escuchar las cifras retocadas que hablan de beneficios virtuales, de grandes ingresos y ventas de partes, cuando en realidad (sin fusiones) la inmensa mayoría de las cajas estarían quebradas, y para que no suceda, se le inyectará un dinero que no merecen. Son responsables de creditarlo todo, incluso lo increditable.

Uno de los lectores de este blog dejaba un comentario que resume bien lo indignante del tema. Mientras que todos vamos a pagar el absoluto desastre en la gestión de todos estos elementos, ellos se dedican a reducir servicios. Es de locos. El comentario decía:

“Hace un año y medio a mi empresa el banco nos retiro la capacidad de gestionar cheques, pagares, certificaciones, confirming…. Hace seis meses nos retitaron una linea de credito avalada por un deposito en efectivo (el acuerdo de basilea me dijeron…dos años sin dar beneficios no podemos dar credito). ayer me llamaron del banco para “informarme” que por la nueva ley de domiliaciones bancarias (50 dias para devolver un recibo) nos cancelaban el servicio de domiciliaciones bancarias a clientes. A partir de ahora tengo que cobrar a mis clientes en efectivo. Esto es de vergüenza.”

Sin recuperación a la vista

Ayer Zapatero dijo que “la crisis” durará cinco años más y no dimitió. Rajoy le dijo que vale y el espíritu navideño se instaló en esa cosa que llaman cámara de representantes.  Lo de ayer fue patético. Como lo lleva siendo hace mucho. El mismo que negó la crisis llamándola “desaceleración”, que nos acusó de antipatriotas a los que argumentábamos su llegada inminente, el mismo que se dedicó a buscar mil motivos y modalidades semánticas para no hablar de la que se nos estaba viniendo encima, el mismo que, por su retraso evidente en aceptarlo, nos hizo mucho más crónica la mala situación en la que estamos y el mismo que hablaba de brotes verdes, que ha anunciado una vez y otra que “lo peor ya ha pasado”, ese tipo, ahora, dice que nos queda para largo. Pues claro. Sin embargo la distancia a la que viven todos éstos es de espanto. Siguen sin aceptar que esto ya no es una crisis. De hecho me temo que no lo entienden. Siguen hablando de no se que “recuperación” y gases varios. Se acabó. Ahora toca que nos humillen como ciudadanos, que nos quiten lo poco que nos queda.
Lo de ayer fue un preacuerdo. Zapatero ha asumido que el desajuste es tan grande que no hay manera humana en lo que queda de legislatura de poder arreglarlo. Estos días que pasó junto a la nueva Presidenta de España, Angela, le sirvieron para recapitular todo lo que nos va a pasar en los próximos meses y años. Lo de la parada técnica de la economía igual ya lo ha empezado a definir, lo de que el “sistema financiero español es el más robusto del mundo” seguramente, a estas alturas, ya sabe que no es cierto y que en enero cuando empiecen a evidenciar el desajuste patrimonial de esas entidades tan sólidas, sigamos alejando el panorama de esa “recuperación” sucia y perversa.

Lo dicen por el mundo.

España necesita una reforma “urgente” de su sistema de pensiones y podría tener que subir los impuestos para controlar el tercer déficit de presupuesto más elevado de la eurozona y evitar un incremento en el costo de la financiación para las empresas”

España encara un incremento en el costo de la financiación y está intentando convencer a los inversores de que puede reducir su déficit. El apoyo al gobierno socialista está cayendo al tiempo que este implementa las medidas de austeridad más severas en 3 décadas y planea aprobar una reforma de pensiones el 28 de enero que será entonces presentada al Congreso. Veremos quien se mueve en la calle. Veremos si la que tenemos liada en media Europa, si las hogueras que queman las plazas de las capitales europeas donde los recortes se hacen evidentes, llegan a la Castellana o la Diagonal. Veremos.

Las cosas están como están y no van a cambiar porque lo diga el Sun Sun Corda. Ayer leía a Charles Penty comentar que

“los bancos españoles, que este año se han visto afectados por los crecientes impagos y la menguante demanda de crédito, se verán más presionados en 2011 cuando los costos de financiación absorban más ganancias de sus préstamos para vivienda. La situación podría ser peor para los bancos con la mayor proporción de hipotecas, porque tienen menos margen para trasladar los costos de financiación a los clientes. Ibercaja, una caja de ahorros con sede en Zaragoza, tiene 53 por ciento de sus préstamos en hipotecas, mientras que Bankinter SA, con sede en Madrid, tiene 46 por ciento, según datos del Banco de España. La cantidad de hipotecas que un banco tiene nos da una señal sobre los que encararán más presión sobre los ingresos. A mayor número de hipotecas minoristas, más difícil es reajustar el valor de la cartera de préstamos. La preocupación de que España no logrará reducir el tercer déficit de presupuesto más elevado de la región lo suficiente para evitar un rescate de la Unión Europea ha hecho subir los costos de financiación para los bancos. La calificación del crédito de Aa1 del país podría ser rebajada, dijo el 15 de diciembre Moody’s Investors Service, que citó como razones las pérdidas bancarias, los déficit públicos regionales y los crecientes costos de financiación al tiempo que el gobierno y los bancos buscan refinanciar deuda por 260.000 millones de euros”.

Veamos, que pasa en realidad, resulta que el costo de asegurar deuda senior de Bankinter a 5 años ha subido a casi el doble desde abril, a unos 330 puntos básicos, según datos de Bloomberg. Es casi el doble que el costo de asegurar deuda de KBC Groep NV de Bélgica, que tiene la misma calificación de A1 de Moody’s que Bankinter. Ambos tienen una perspectiva negativa en la calificadora. El banco español es el quinto de peor desempeño en el índice Bloomberg Europe Banks and Financial Services de 53 miembros este año tras caer 40 por ciento.

En definitiva, todo parece indicar que Zapatero no aguantará la presión de tener un país sumido en una parálisis económica sin recuperación aparente y un descalabro de todos los elementos que podían reflotarla, justo cuando el sistema financiero español empiece a no poder engañarnos más.

Stress Tests A La Vista

De todo lo que está aconteciendo, la única buena noticia que vemos es el anuncio por parte del Banco de España de hacer público el resultado de los stress tests para que los mercados conozcan la situación de las entidades financieras españolas. Gracias a estas pruebas de estrés se harán públicos los deterioros estimados en el balance de las entidades, las necesidades de capital y el aporte de los recursos propios comprometidos. 

Podremos hacer lecturas objetivas del nivel de optimismo contable de estas entidades especialmente en la valoración patrimonial de activos que pudiera haberse intentado vestir de verde en los balances que deberían haber estado en rojo. Es bueno que los mercados europeos puedan ver, si así es, que nuestro sistema es robusto. Ahora bien, como eso no sea así de diáfano, el desastre será inevitable. 

Se necesita ser claro de una vez, saber en que ha consistido el chanchullo del FROB y exponer públicamente que entidades han acudido a las "fusiones" para salvaguardar una situación insostenible o de insolvencia manifiesta. Pronto lo sabremos. Recordemos que los informes resultantes de esos tests permiten verificar si las entidades financieras españolas tienen previsto disponer de capital para afrontar un futuro aparentemente complejo.

Mientras tanto continúa el debate acerca de si a España la rescatarán, le proporcionarán un plan de liquidez o le concederán un crédito dinámico. En los tres casos el importe es de 250.000 millones de euros y en las tres opciones hablamos de que el FMI, la UE y el Tesoro de los EEUU intervienen técnicamente nuestro sistema. Ese dinero sea para una cosa u otra se debe retornar en un tiempo determinado. 

El empobrecimiento de nuestro modelo se acelera y el endeudamiento por la via de la ayuda externa se agranda. Para los que niegan la situación habrá que preguntarse ¿porque el interbancario se niega a prestar a la banca española? Si es cierto que todo está controlado, tras esa muestra pública de los stress tests las dificultades deberían desaparecer ipso facto. ¿No?

¿transparencia?

El viernes pasado la Junta de la Reserva Federal ordenó que se disponga lo necesario por tal de hacer públicos los documentos que identifican a las entidades financieras que hubieran colapsado en los últimos dos años. Detrás de esa disposición se esconde la voluntad de evidenciar lo que hubiera pasado si no hubiera habido lo que se ha definido como “el mayor rescate bancario de la historia”. Es una buena manera de poner en el “estrado” a los que, tras la lluvia de millones, parece que quedan impunes. Tras el desplome de Lehman Brothers se repartieron más de dos billones de dólares para tapar lo que hubiera significado un colapso sistémico. 

Está por ver si se publicará algo, pero podría ser que pronto supiéramos quienes y cuando hubieran caído de no atajar la fallida con la mayor emisión de deuda de la historia de los EUA. Sabemos que unos 702 bancos medianos norteamericanos entrarán en quiebra en los próximos meses tal y como ha dicho el propio regulador. En España, las entidades en insolvencia manifiesta disfrutan de un tipo de rescate que en nuestro caso se llama FROB. Dejando de lado que para mi ese Fondo es una estafa legalizada por los intereses de una clase ineficiente, estaría bien saber "oficialmente" quienes y cuando hubieran colapsado sin ese recurso falaz transitorio.

Banca En Precario

En una crónica (es de pago) de Gaelle Lucas en La Tribune de ayer se podía leer que “los bancos españoles podrían perder 97.000 millones de euros de créditos concedidos a los promotores”. El mismo analista hacía referencia a que “la profunda crisis del sector inmobiliario convertiría en imposible el reembolso del 30% de los 325.000 millones de euros prestados a los promotores”. Algo que, mientras en España se comenta sin demasiado interés y que parece como si toda esa cantidad de deuda por pagar pudiera renegociarse eternamente, en el resto de Europa es motivo de estudio y preocupación. Recordemos que la deuda española no es dramática por su peso público sino por el gigantesco montante que supone el crédito privado

Sumando lo público y lo privado alcanzamos cifras de no retorno. Las pocas voces que desde España se escuchan trascienden poco y se pierden el flujo informativo del día a día. En concreto cuando el presidente de la asociación hipotecaria española, Santos González, advirtió hace unos días del peligro de los impagados de los promotores pocos fueron los que le dieron importancia y brillo. Según el máximo conocedor de la patrimonial ibérica “los bancos españoles no tienen la capacidad de asumir la deuda inmobiliaria, de modo que están colocándose en una situación precaria que aun nadie advierte”. Las cuentas de resultados del año 2009 demuestran que los bancos sufren ya por su exposición en este sector, pero aun no lo vemos con claridad por dos factores: las negociaciones por las fusiones frobianas y que los primeros números rojos se han evidenciado en el último trimestre, dado que los resultados siguen siendo de tipo anual, este último periodo no se destaca lo suficiente.

SEGUIMOS CUESTA ABAJO

Empieza la fiesta. Caixa Catalunya acaba de solicitar 1200 millones al FROB para hacer frente a la fusión que tiene en marcha con Caixa Tarragona y Caixa Manresa. Se ha pasado seis pueblos. El máximo permitido por el fondo en cuestión es del 2% de los activos ponderados por riesgo, en el caso de la caja roja serían 750 millones. Empieza el goteo de miserias que mostrará el estado real de los bancos y cajas de este país. Nuestro sistema financiero está en quiebra y la gente no es consciente de que ha estado al borde del colapso absoluto. Eso se paga y poco a poco iremos ajustándolo. En su último número, The Economist ya advertía que la mayoría de las cajas de ahorro españolas desaparecerán tras el aterrizaje que vamos a sufrir. Respecto a los bancos aseguran que la mayoría de los bancos vivirán un "estrangulamiento de sus resultados". Resulta que aunque hay dinero en el sistema a través de inyecciones públicas, este está estancado en una especie de charca de dinero virtual. 

Pero, ¿Por qué pasa esto? Veamos el motivo. El dinero es la gasolina del sistema. ¿Qué ocurriría si de pronto en todas las estaciones de servicio no se dispensaran ni una gota de combustible? Colapsaría. Sin embargo lo peor no sería ese grifo cerrado, lo verdaderamente más duro tendría que ver con la falta de conocimiento sobre cuando volverían a servir gasolina. Ese es el verdadero problema, la incertidumbre. En el sistema bancario es lo mismo.

Los bancos compran dinero en pasivo al precio más bajo posible y lo venden en activo al precio mayor que pueden. Es decir, lo que ellos ganan depende del tipo de interés que marca el precio de mercado de su producto a la venta, o sea el dinero. Cruda se come la verdura y sabe amarga. Los tipos actuales son los más bajos de la historia, de hecho nunca los veremos por debajo del valor existente sencillamente porque es imposible. Por ese motivo las entidades bancarias y las cajas están perdidas. A tres meses su tipo responde a poco más de un 0,5% y a 10 años la rentabilidad no supera el 3%. La ruina.

Pero además, aquí tenemos nuestro propio calvario doméstico. Sabemos que el problema de las cajas es que durante una década financiaron el "boom" de la construcción, aprovechando su fuerte presencia local, y ahora poseen el 56% de los préstamos hipotecarios del país, mientras que el 20% de sus activos provienen de los préstamos hechos a los propios promotores inmobiliarios. Es cierto que las cajas aún no tienen problemas de solvencia manifiesta, pero los tendrán en breve y tendrán que recurrir al dinero público. Antes de primavera las cajas meterán la mano en el fondo de 99.000 millones de euros que el Gobierno ha puesto a disposición para reestructurar al sector sin contemplaciones ni vergüenza y, no sé si como dice The Economist la mayoría se esfumarán, pero tengo claro que la mitad de ellas acabarán desapareciendo o serán absorbidas por instituciones más sólidas. La parálisis que está viviendo el sector de las cajas de ahorro traerá más restricciones para el crédito lo que retrasará la recuperación del propio sector. El volumen de préstamos disminuirá entre un 10 y un 20% hasta 2011. El consumo caerá y con ello el paro no hará más que crecer. Seguimos cuesta abajo.

FROB, FROB, FROB

La aprobación ayer del nuevo fondo de rescate bancario, el FROB, es el ejemplo más evidente de que la sociedad española está muerta, que sus dirigentes son unos irresponsables sin criterio ni perspectiva y que el sistema financiero español está quebrado de punta a punta. Hemos pasado del “mejor sistema bancario del mundo” a las intervenciones, a las fusiones obligadas, al rescate de cajas insolventes y, ahora, a los fondos antiquiebra. Un Fondo de Rescate que es un refrito del que ya tuvieron que activar urgentemente de la mano de los banqueros ibéricos, el Fondo de Adquisición de Activos Financieros, que resultó ser a la práctica un mecano extremadamente sofisticado para poner a buen recaudo los intereses de los más grandes y dejar a la intemperie a los más pequeños.

LA DEUDA DE LAS CAJAS

Cuando Juan Ramon Quintas, presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro, dijo esta semana que como el gobierno no dispusiera un fondo de rescate flexible, se nos vendría a medio plazo un “diluvio de intervenciones”, lo que quería decir era “alto riesgo de quiebras en cadena”. La verdad es que no ha pasado nada. La repercusión de sus palabras ha llegado a un par de editoriales, un silencio vergonzoso desde la política y una abulia global de los afectados. Todos están pringaos.

BONOS BASURA

La agencia financiera Moody’s amenazó hace un par de meses que bajaría la calificación de hasta 36 entidades españolas, y ha cumplido. Según éstos, la extensión de la recesión en España durante el 2010 afectará a la fortaleza de las emisiones de deuda y títulos híbridos de nuestro sistema financiero. Cuando se acepté que la crisis se agudizará durante el próximo año y que no se irá hasta entrado el 2012, la calificación bancaria será aun más inquietante. No obstante en esta ocasión, las notas han repartido adecuadamente el castigo. Si bien Santander, BBVA y Banesto siguen sobrevolando el escenario más complejo, otras entidades ya rozan lo que se viene a conocer como “bonos basura”.

MAQUILLAR EL DETERIORO

Uno de mis diarios franceses predilectos, La Tribune, se descargó este domingo con un artículo de Sophie Rolland en el que hace referencia a la reconsideración de Moody’s y la solvencia de nuestros bancos. Concretamente dice que la agencia revisará el conjunto de instituciones financieras de la Península Ibérica. La mayoría de las calificaciones de deuda senior y de los títulos híbridos emitidos por estos bancos debería revisarse a la baja. El artículo se refiere exactamente en estos términos: “Durante algún tiempo alejados de la crisis financiera, los bancos españoles sufren cada vez más el deterioro de la situación económica. Los resultados del primer trimestre han venido a ilustrar las dificultades del sector bancario: los beneficios acumulados por las cinco instituciones financieras más importantes españolas han retrocedido un 18%. Moody´s anticipa que ‘la continuación del deterioro de la calidad de activos de los bancos españoles’ esta semana ha degradado las calificaciones de solidez financiera de 36 instituciones. Además, contempla la posibilidad de degradar las clasificaciones de la deuda”

Corralito 'reloaded'

Primeramente me gustaría dejar algo claro. Este es mi blog y en él escribo lo que me viene en gana. Está claro que el aumento de lectores de los últimos meses requiere tener mayor cintura para soportar comentarios duros contra mí y lo que escribo. Pero quiero decir que no he atendido en cuatro años a ninguna presión ni lo haré. No las aceptaré de parte de nadie y aclararé lo que considere que merece ser aclarado. Mi trayectoria está en el caché de este territorio y diversas redes sociales, y por ello no requiero enlazar con textos anteriores para demostrar que el 90% de las aportaciones que he realizado en términos econométricos o de variables técnicas se han ido cumpliendo sistemáticamente. Aunque acepto más o menos bien las críticas, no soporto las presiones.

Corralito español

Leer hoy en todos los medios historias sobre un ministro cazador, otro que desearía no serlo y un montón de inmundicias similares es desolador. Siento que las cosas se acaban y nadie se da cuenta. Las dimensiones de lo que se nos viene encima son espantosas y todo sigue un curso completamente ridículo. He sabido, y no detallaré porque no soy un suicida, de decenas de sucesos financieros que ya han prescrito y que pocos conocen, innumerables batallas subterráneas que ningún periodista se ha dignado a investigar y hechos que hablan de guerras complejas en los altos hornos de la economía completamente ocultos a la opinión pública. Sin embargo aquí nada parece cambiar. Técnicamente estamos viviendo un principio de “corralito” y nadie parece darse por aludido.