FROB, FROB, FROB
La aprobación ayer del nuevo fondo de rescate bancario, el FROB, es el ejemplo más evidente de que la sociedad española está muerta, que sus dirigentes son unos irresponsables sin criterio ni perspectiva y que el sistema financiero español está quebrado de punta a punta. Hemos pasado del “mejor sistema bancario del mundo” a las intervenciones, a las fusiones obligadas, al rescate de cajas insolventes y, ahora, a los fondos antiquiebra. Un Fondo de Rescate que es un refrito del que ya tuvieron que activar urgentemente de la mano de los banqueros ibéricos, el Fondo de Adquisición de Activos Financieros, que resultó ser a la práctica un mecano extremadamente sofisticado para poner a buen recaudo los intereses de los más grandes y dejar a la intemperie a los más pequeños.
LA DEUDA DE LAS CAJAS
Cuando Juan Ramon Quintas, presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro, dijo esta semana que como el gobierno no dispusiera un fondo de rescate flexible, se nos vendría a medio plazo un “diluvio de intervenciones”, lo que quería decir era “alto riesgo de quiebras en cadena”. La verdad es que no ha pasado nada. La repercusión de sus palabras ha llegado a un par de editoriales, un silencio vergonzoso desde la política y una abulia global de los afectados. Todos están pringaos.
BONOS BASURA
La agencia financiera Moody’s amenazó hace un par de meses que bajaría la calificación de hasta 36 entidades españolas, y ha cumplido. Según éstos, la extensión de la recesión en España durante el 2010 afectará a la fortaleza de las emisiones de deuda y títulos híbridos de nuestro sistema financiero. Cuando se acepté que la crisis se agudizará durante el próximo año y que no se irá hasta entrado el 2012, la calificación bancaria será aun más inquietante. No obstante en esta ocasión, las notas han repartido adecuadamente el castigo. Si bien Santander, BBVA y Banesto siguen sobrevolando el escenario más complejo, otras entidades ya rozan lo que se viene a conocer como “bonos basura”.
MAQUILLAR EL DETERIORO
Uno de mis diarios franceses predilectos, La Tribune, se descargó este domingo con un artículo de Sophie Rolland en el que hace referencia a la reconsideración de Moody’s y la solvencia de nuestros bancos. Concretamente dice que la agencia revisará el conjunto de instituciones financieras de la Península Ibérica. La mayoría de las calificaciones de deuda senior y de los títulos híbridos emitidos por estos bancos debería revisarse a la baja. El artículo se refiere exactamente en estos términos: “Durante algún tiempo alejados de la crisis financiera, los bancos españoles sufren cada vez más el deterioro de la situación económica. Los resultados del primer trimestre han venido a ilustrar las dificultades del sector bancario: los beneficios acumulados por las cinco instituciones financieras más importantes españolas han retrocedido un 18%. Moody´s anticipa que ‘la continuación del deterioro de la calidad de activos de los bancos españoles’ esta semana ha degradado las calificaciones de solidez financiera de 36 instituciones. Además, contempla la posibilidad de degradar las clasificaciones de la deuda”
Corralito 'reloaded'
Primeramente me gustaría dejar algo claro. Este es mi blog y en él escribo lo que me viene en gana. Está claro que el aumento de lectores de los últimos meses requiere tener mayor cintura para soportar comentarios duros contra mí y lo que escribo. Pero quiero decir que no he atendido en cuatro años a ninguna presión ni lo haré. No las aceptaré de parte de nadie y aclararé lo que considere que merece ser aclarado. Mi trayectoria está en el caché de este territorio y diversas redes sociales, y por ello no requiero enlazar con textos anteriores para demostrar que el 90% de las aportaciones que he realizado en términos econométricos o de variables técnicas se han ido cumpliendo sistemáticamente. Aunque acepto más o menos bien las críticas, no soporto las presiones.
Corralito español
Leer hoy en todos los medios historias sobre un ministro cazador, otro que desearía no serlo y un montón de inmundicias similares es desolador. Siento que las cosas se acaban y nadie se da cuenta. Las dimensiones de lo que se nos viene encima son espantosas y todo sigue un curso completamente ridículo. He sabido, y no detallaré porque no soy un suicida, de decenas de sucesos financieros que ya han prescrito y que pocos conocen, innumerables batallas subterráneas que ningún periodista se ha dignado a investigar y hechos que hablan de guerras complejas en los altos hornos de la economía completamente ocultos a la opinión pública. Sin embargo aquí nada parece cambiar. Técnicamente estamos viviendo un principio de “corralito” y nadie parece darse por aludido.