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La responsabilidad en un accidente de coche (autónomo) será de tu Ayuntamiento.

La responsabilidad en un accidente de coche (autónomo) será de tu Ayuntamiento.

Ayer colgué un video de un coche autónomo circulando (de manera ilegal según el código de circulación ruso) por Moscú filmado en primera persona desde el interior. Al efecto ya de por sí sorprendente, se suma que está acelerado ligeramente y que, según se aprecia, no hace mucho que ha nevado. El video suscitó en diferentes redes un debate acerca de algo que yo mismo cuestionaba: ‘¿nos falta un nuevo código de circulación que culpe del accidente al fabricante del vehículo y no al 'conductor?’

La compra de Linkedin pone a Twitter en venta.

La compra de Linkedin pone a Twitter en venta.

Hace un par de meses estuve en Fort Lauderdale ofreciendo una conferencia para el ecosistema empresarial vinculado a Microsoft. La experiencia fue extraordinaria y, de la mano de uno de sus vicepresidentes, Tyler Bryson, me explicaron la voluntad de la empresa por adentrarse en las comunidades profesionales y redes de alto valor. Aunque no se pronunció estaba claro que el mayor exponente en ese sentido era Linkedin. No sé si él sabía lo que se estaba cociendo.  Ayer Microsoft anunció la compra de LinkedIn por $26,200 millones. Está claro que esta operación responde al objetivo de volver a ser actor destacado dónde ocurren las cosas hoy en día

El concepto trabajar en la Nueva Economía

La velocidad con la que circulamos por la historia cada vez es mayor. Hace una década no existían las empresas que ahora marcan nuestro día a día de manera irremediable. Compañías que no tan sólo son parte de todo lo que nos afecta sino que además son las más valoradas económicamente en algunos mercados de valores. Hace cinco años no existían tampoco una gran cantidad de ‘oficios’ que ahora son los más demandados. Curioso ver también como esos nuevos modelos laborales se basan en otros procesos profesionales que nada tienen que ver con el pasado.
Yo trabajo muchas horas al día. De hecho me cuesta separar el trabajo de mi propio ocio personal e individual. Cuando no afecta a nadie, mis lecturas, paseos y diversión gira entorno a aprender algo que mejorará mis proyectos, a reflexionar sobre alguna nueva idea o a conversar sobre mis sueños que suelen tener algo que ver con lo digital, lo emprendedor o la vinculación a personas con ese espíritu. Dice un buen amigo mío que ‘si odias los lunes es porque aun no estás haciendo lo que te apasiona’.

Mi familia sabe que me encanta hablar de los elementos que me afectan en mi vida profesional porque tiene que ver con mis instintos, sueños, valores y metas. Mis amigos suelen tener vínculos en mi entorno profesional o, como mínimo, saben de que va. El deporte me enlaza con el sacrificio y la superación y cuando escribo o hablo en público también tiene ese tono que domina mi paisaje mental y emocional. Y no soy adicto al trabajo, soy adicto a soñar, lo cual, os aseguro, es algo muy distinto.

Hace muchos años fui un adicto al trabajo. Dedicaba mi vida a una agencia de compra y venta de acciones, luego a otra de inversiones y también a otra proyectos digitales. Trabajaba mucho obsesionado por los resultados y poco por el recorrido. Terminó el día que descubrí que si quería disfrutar de la vida, atendiendo que me gustaba trabajar, debería de hacerlo en aquello que me permitiera tocar el cielo de vez en cuando con los dedos.

Los sinsabores que he vivido no los recuerdo aunque me enseñaron. No pienso en pasado, aburre. Pienso en cada uno de los millones de segundos que me quedan por conquistar, los centenares de personas que con las que trabajaré en los próximos mil años.

Volver a poner el trabajo en el centro de los valores porque el trabajo de hoy debe ser concebido como experiencia íntima y emocional, como factor de conquista de algo más que dinero o reconocimiento, debe ser abiertamente un propósito de satisfacción moral y del conocimiento. Trabajar para aprender, para innovar socialmente e individualmente.

Existe la concepción de que eso del trabajo es un atraso de la humanidad y por eso buscamos métodos para minimizar su carga. Es cierto que cada vez ‘trabajaremos’ menos según esa manera de describir el trabajo. Vamos a una sociedad donde el elemento laboral deberá ser considerado como algo muy distinto y de calificación diferencial según lo que se logre con ello, pero a la vez cada vez ocuparemos más tiempo en ese crecimiento personal vinculado a ‘estructuras conectadas entre lo laboral y lo personal’. Por poner un ejemplo podemos ver que los profesionales más demandados este año pasado en Linkedin están centrados en profesiones inexistentes hace muy poco como marca el gráfico acompaña el post de hoy.

Trabajar debe recuperar el valor del progreso y la innovación como factor social y personal. El hombre ha progresado por ese esfuerzo en el trabajo, por esas ganas de construir, de creer y de inventar. Arte, cultura y trabajo constituyen los elementos de evolución que el hombre ha precisado históricamente.

No estoy hablando de la cultura del esfuerzo, o el sacrificio, que es otra cosa y que suena más a penitencia y sumisión, a explotación y entierro, no, yo apelo al valor del trabajo como elemento de progreso, no como distorsión de la libertad individual. Yo quiero liderar mi vida, marcar sus fases y establecer mis metas.

Aquí cabe la descripción del concepto intraemprendedor, emprendedor y soñador, y cuesta más incorporar otros que buscan en el trabajo, de manera lícita por supuesto, otras derivadas menos alimenticias. En la Nueva Economía se hace difícil utilizar esos modelos de separación entre lo que es laboral y lo que no. Probablemente la pasión con la que vivas la vida también marcará lo que quieras hacer en lo profesional.

Aquí os dejo los 10 puestos laborales más requeridos en Linkedin actualmente y que hace tan solo cinco años no existían. Esto va muy rápido en los modelos, en los tipos y en las maneras.

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Fly alone!

El taxi estuvo atrapado en Boulevard Lincoln camino del aeropuerto de Los Ángeles y al final perdí el vuelo. Ese Airbus 321 se fue sin mí. Cuando pierdes un avión es como si se parara el tiempo, como si en esa nave viajara parte de ti en un asiento vacío. Una sensación extraña que te exige calma, seleccionar un buen banco y reposar. Es ideal recopilar datos y conversar con alguien. Elegí a un norteamericano que compartía conmigo la pasión por el mundo tecnológico. Ese fue una buena excusa para empezar la charla. La suerte que me acompaña y compensa cualquier imprevisto me concedió otro favor. Aquel hombre era Steve Sordello, uno de los vicepresidentes de Linkedin.
Los minutos iniciales de la conversación giraron sobre mi ‘desgracia’ y listamos otras que habíamos vivido ambos. Suele ser habitual entre viajeros comparar ridículamente millas o incidentes. Al poco, la charla ya estaba monopolizada por todo tipo de dispositivos y aplicaciones. Al final una cosa llevó a la otra y acabamos comparando modelos de apoyo al emprendedor. No recuerdo como, ni cuando, pero en algún momento debí decir que “en España no hay muchas ayudas para emprender”. Puso cara de no importarle. Me aseguró que las ayudas no son más que mordazas y analgesia para el emprendedor. Defendí que las ayudas en si mismas no son malas, lo malo es prometer ayudar y acabar incordiando.

En España a todos los administradores se les hace líquida el alma hablando de apoyo a los emprendedores y a las nuevas tecnologías. Ruego que en lugar de tanto “hacer” deberían “dejar hacer”. Con retirar trabas y facilitar la contratación reduciendo la presión fiscal sobre el que contrata, seguramente lograrían más que con “leyes del emprendedor” y meriendas similares. El estímulo al empleo pasa por no complicar la contratación. ¿A que es sencillo? Pues no hay manera, no lo entienden. Seguimos con costes insultantes para la contratación, ahogando todo cuanto un emprendedor es capaz de hacer justo cuando funda una pequeña empresa con todos sus ahorros o los de su familia y amigos.

Le expliqué a mi amigo de Terminal que en España se les llena la boca de “ayudas para emprender” o de “políticas activas para la emprendeduría”, pero la verdad es que lo que pasa es como para olvidarse de emprender. En este país se precisa un montón de días de papeleo para que un proyecto tome forma. Cuando uno tiene en la cabeza su proyecto esos días se hacen muy largos. Te pones y solo encuentras zancadillas burocráticas.

El Estado se ha acostumbrado a ser interventor y eso lo ha convertido en un inconveniente para los ímpetus emprendedores. ¿Qué hace la administración para deteriorar el clima emprendedor? Primeramente son las cargas que debe aguantar una persona que monta su empresa o se declara autónomo. En Reino Unido no hay apenas cláusulas para iniciar la actividad. A medida que la empresa va aumentando su tamaño los requerimientos van apareciendo. Todo lo contrario que aquí que todo es una interminable lista de tasas, impuestos y tributos previos. Antes de arrancar ya te han secado la estrecha cuenta bancaria. Además, ahora con la suma de retenciones al 21% y aplicación de IVA a otro 21% un autónomo emprendedor trabaja para recaudar a cuenta y no para invertir en el crecimiento de su proyecto.

Anunciaron un cambio de puerta para el avión de Steve y nos despedimos con un intercambio de emails. Me dijo como conclusión: Spain has not lost the flight. Spain ran out pilots my friend. Fly alone!” (España no ha perdido el vuelo. España se quedó sin pilotos amigo mío. ¡Volad solos!).

The Start-Up of You

En Los Angeles estos días se habla de un artículo de opinión de Thomas Friedman titulado “The Start-Up of You”. Hace referencia al valor de emprender por uno mismo, de lanzarse a mejorar y de hacerlo con un sentido estratégico, pero sobretodo explica lo importante de encontrar la oportunidad en la desidia de otros, el camino del éxito en el fracaso global y la opción del triunfo en la caída de la eficiencia de los sistemas del pasado. Define el valor de innovar y de hacerlo por uno mismo como elemento diferenciador y estratégicamente a fin de aportar lo necesario para ser “lo que buscan las empresas”. Es algo más que formarse, es una actitud, un modo de entender el mundo de la empresa hoy en día.

Facebook es ahora una empresa de un valor cercano a los US$ 100 mil millones, Twitter está valorado en US$ 8 mil millones, Groupon en US$ 30 mil millones, Zynga en US$ 20 mil millones y LinkedIn en US$ 8 mil millones.

Las compañías de este tipo, situadas en Sillicon Valley son las de un crecimiento más rápido en Internet. Son redes sociales que aprovechan elementos analógicos.

La clave es que ellos no emplean a mucha gente en relación con sus valoraciones contables. La verdad es que lo que hacen es  contratar de ingenieros con talento. Es curioso pero lo que más sorprende hoy en día de este tipo de empresas es que la mayoría han aprovechado la presión de la recesión económica para ser más productivos mediante la implementación de tecnologías de la automatización como software, outsourcing, robótica o cualquier cosa que se pueda utilizar para mejorar y rentabilizar procesos.

Todos ellos están buscando el mismo tipo de personas -las personas que no sólo tienen la capacidad de pensamiento crítico para hacer los trabajos de valor añadido sino también gente que pueda inventar, adaptar y reinventar su trabajo todos los días, en un mercado que cambia más rápido que nunca.

Los graduados universitarios de hoy deben ser conscientes de que la tendencia al alza en el Silicon Valley es la evaluación de los empleados cada tres meses, ya no es anualmente. Debido a la globalización y la revolución de los productos nuevos se están eliminando las valoraciones de gestión de un modo tan rápido que las empresas no pueden permitirse el lujo de esperar hasta el final del año para saber si un jefe de equipo está haciendo un buen trabajo.

¿Puede esta persona agregar valor a cada hora, cada día y hacerlo más que otro trabajador de la India, un robot o un ordenador?  ¿Puede ese trabajador adaptarse a todos los cambios que mi empresa necesita implementar a tiempo real? En el mundo hiperconectado de hoy en día, más y más compañías no pueden y no van a contratar a personas que no cumplan esos criterios.

Esta es precisamente la razón principal de empleabilidad para el fundador de LinkedIn, Reid Garrett Hoffman, uno de los principales estímulos en el origen de Silicon Valley (además co-fundador de LinkedIn, está en el consejo de Zynga, fue uno de los primeros inversores en Facebook y se sienta en el consejo de Mozilla) y tiene un libro llamado “The Start-Up of You” en coautoría con Ben Casnocha. Su subtítulo bien podría ser: “¡Eh, recién graduado! Aquí te muestro cómo construir tu carrera en la actualidad.”

Para empezar, dice Hoffman, hay que erradicar el plan de negocio de 100 páginas y pasar a ejecutar una idea de una vez, a través de la experimentación y de la adaptación sobre la base de lo que aprenden. También nos habla de utilizar la red para sacar  la información a partir de la inteligencia social para averiguar donde están las oportunidades de crecimiento para luego invertir en ti mismo y desarrollar habilidades que te permitirán tomar ventaja de esas oportunidades.

Ya no se puede decir “Tengo un título universitario, tengo derecho a un trabajo, ahora otra persona debe encontrar la manera de contratarme y capacitarme”. La verdad es que “tienes que saber en que están trabajando las empresas y lo que está sucediendo dentro de ellas para luego encontrar una manera de agregar valor de un modo que nadie más pueda hacerlo. Si para los empresarios la clave es diferenciarse o morir, ¿porque no lo debe ser para el empleado o el emprendedor interno?”.

El artículo acaba con un suceso que yo viví en primera persona. Antes de poner EBNT Media y venderla al grupo de inversión alemán Nagerman BG, la idea de crear una plataforma empresarial capaz de integrar móvil y televisión que acabó resultando ser el chatTV que durante años reinó en las televisiones italianas, alemanas y españolas, estuvo precedida por centenares de ideas, bocetos, hojas arrugadas y papeleras llenas. Tras ese ajuste creativo llegó la clave que otro día explicaré.

Facebook Vale Us$ 11.500

Facebook cotizó ayer por valor de 11500 millones de dólares en el nuevo mercado creado por SharesPost. Este mercado de valores privado no vinculante sólo sigue catorce compañías entre las que se han colocado ya Twitter, Linkedin y Zynga Game por ejemplo. Lo interesante del asunto no es tanto el valor otorgado sino el método. Es muy interesante observar como incluso la valoración empresarial no cotizada regularmente puede ser amparada por el criterio social. Es muy interesante observar como nacen nuevos escenarios para que se puedan valorar las compañías que no cotizan en el mercado regular pero que si son potenciales monstruos económicos con toda seguridad. El SharesPost permite por primera vez en el mercado de la Economía Digital que compradores y vendedores tengan una aproximación al valor exacto y a tiempo real de compañías que se soportan gracias al capital riesgo. 

A pesar de que tengo una mala sensación con algunos de estos elementos, acepto que este mecanismo permite medir la demanda del inversor antes de tramitar ofertas públicas. Si este es un bueno o mal mecanismo está por ver pero me parece interesante. En Europa deberíamos de adoptar un modelo piloto para saber que pasa con algunas de nuestras tecnológicas y su valor real. Como anécdota argumentar que Twitter, que sigue sin modelo de negocio, vale en el SharesPost 1.140 millones de dólares.

RECLUTAMIENTO 2.0

Hace unas semanas durante unas jornadas sobre Reclutamiento laboral en entornos digitales, conocí diversos expertos en gestión de personal. Aprendí mucho de sus aportaciones tras mi charla y pude comprobar que los portales de empleo en Internet, los headhunters y las propias ETTs empiezan a ver como un competidor directo en el mercado de la búsqueda de trabajo a las propias las redes sociales. Desde las comunidades profesionales como Linkedin y Xing u otras de tipo menos lineal como Facebook, millones de usuarios se exponen en un escaparate electrónico donde muestran sus aptitudes profesionales. Se estima que una de cada dos contrataciones realizadas en los últimos años se ha gestionado a través de Internet.