De 0 a 100 en un instante: Porsche y Conector lanzan un programa para acelerar startups.
Ya son varios los dispositivos a la venta que permiten reconvertir un coche en mucho más que un artefacto para moverse. Complementándolo con un smartphone, un vehículo se convierte en un sofisticado receptor de datos que permiten mejorar la experiencia de la conducción y, a la vez, en un emisor incasable de información acerca de cómo nos movemos. Los coches conectaos formarán parte, en un futuro inminente, de nuestra vida cotidiana. En el 2020, a la vuelta de la esquina, uno de cada cuatro vehículos que circulen por España estarán conectados de forma continua.
Porsche presenta su propuesta para pasar de producto a servicio.
En esencia, la transformación digital se reduce a digerir el hecho de que las personas y sus comportamientos digitales son completamente distintos a la de los clientes tradicionales. Se trata pues de una mayor comprensión de la naturaleza y contexto de esta disrupción, evaluando a quienes lo protagonizan y adelantándose a quienes lo protagonizarán.
Antes que autónomos, los coches serán inteligentes (y hablarán entre ellos).
Hace unas semana IBM presentó en su sede de Dublín su voluntad de darle un suso inteligente a los coches incluso cuando están parados. No se refieren a nada vinculado al uso que la Nueva Economía esta ya estableciendo para ellos empresas como Uber, Lyft, Tesla u otros. De lo que hablaban era de la opción de convertir tu coche en un punto de acceso wifi que te pudiera generar ingresos económicos puntualmente. Hablaban de la era del coche conectado.
Innovación del sector automovilístico y las startups. SEAT y Conector lanzan una aceleradora corporativa.
La industria vinculada al sector automovilístico siempre ha sido tremendamente innovador. La competencia y la búsqueda de la eficiencia han marcado su evolución desde que Henry Ford ideara la optimización a partir de la cadena de producción. Pero el mundo de los coches ha derivado en múltiples variantes de consumo, sociales, culturales e incluso políticas. Durante más de un siglo la evolución de este sector no ha parado de evolucionar. En los últimos tiempos, además, se detecta un inminente giro copernicano.