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Campaña electoral, Inteligencia Artificial y Big Data ¿Influye la tecnología en el voto?

Campaña electoral, Inteligencia Artificial y Big Data ¿Influye la tecnología en el voto?

Hoy es el primer día de campaña electoral en Catalunya. Análisis en clave política hay muchos y mejores que el que pueda hacer yo. Sim embargo hay un punto de vista tecnológico que llevo tiempo analizando. ¿Cómo las nuevas tecnologías están afectando de manera importante en el desarrollo de cualquier comicio electoral? Digamos que hay dos aspectos en el que la disrupción tecnológica está afectando a todo lo que tiene que ver con las elecciones. Por un lado afecta a las propias campañas electorales y por otro en el hecho de votar. En el primer caso estamos ante tecnologías que permiten influir en los resultados y por otro lado, el cómo la tecnología disponible ya nos permitiría votar de otra manera con un ahorro importante de dinero y unas garantías absolutas.

La campaña electoral instantánea. Twitter cede el paso a Snapchat.

La campaña electoral instantánea. Twitter cede el paso a Snapchat.

Las campañas electorales son como Tinder. Te van pasando fotos de 'candidatos o candidatas' y si alguno te gusta, haces 'match' y ya está. Sin análisis, sin reflexión. Si hay tema hay tema. Eso es lo que buscan los estrategas, influir con poco mensaje, con una foto, con un claim vagamente básico. No me digan que los eslóganes impactan porque no me lo creo. Se ponen porque nadie se imagina una campaña sin un mensaje inicial. Una vez propuse a un cliente que me contrató para ayudarles en una campaña electoral en Chile hace unos años, que debíamos ir sin eslogan. Fue muy efectivo y lo convertí en una conferencia que explicaba el efecto de viralizar este tipo de acciones sin título previo. 

Lo que podría ser (y no será) Periscope. El consumo de contenidos hoy y la cultura del ‘Pause’.

Lo que podría ser (y no será) Periscope. El consumo de contenidos hoy y la cultura del ‘Pause’.

El pasado viernes estrené mi cuenta de Periscope. Tarde, seguro. Un vídeo en streaming mientras conducía por las calles de Dublín camino a casa. Sólo eso. De esta aplicación sólo sabía lo que había leído y el uso que otros usuarios habían hecho junto a mi en algún momento. A diferencia de otros modelos de comunicación a tiempo real, como el que se puede utilizar en ‘Mention’ dentro de Facebook, la audiencia se fabrica al instante y no tanto, que también, una vez termina la retransmisión mientras permanece disponible en diferido. En el caso de Facebook el vídeo permanece como en un canal propio para siempre, pero en Periscope desaparece a las 24 horas. A esto se le ha venido a llamar ‘snapchatism’. Siento el ‘palabro’.

Twitter y sus problemas

Parece que Twitter no logra convencer en eso que llaman ‘los mercados’ a pesar de facturar cada día más (y perder algo menos). Es un tema de expectativas, algo que provoca que cuando esperas mucho, aunque logres bastante, no es suficiente para dar credibilidad entre los voraces inversionistas que buscan el beneficio de su aportación lo antes posible. Y en cierta manera es normal. El problema es que mientras todo esto pasa, Twitter se va frenando, a la vez que sus expectativas no se alcanzan, su crecimiento se ralentiza y podría estar tocando su techo objetivo.
Puede ser incluso un tema generacional. Los que entran en esto de las nuevas tecnologías de forma natural, casi biológica, los milenials, a Twitter lo empiezan a ver algo pesado y poco nutritivo. Hay estudios que demuestran que ni la propia aplicación movil se adapta a un mercado tremendamente complejo en el que, por ejemplo, Snapchat u otros si supieron interpretar. De hecho hay que tener un buen conocimiento para que un usuario experimentado rentabilice campañas en la red. Hay ejemplos que permiten a cualquiera adaptarse y aprovechar la potencia de todo el ecosistema de las redes sociales incluida Twitter u otras y que de esa manera se logren interesantes resultados. Por ejemplo, campañas estratégicas multired como puede ser un concurso de fotografía capaz de integrar todas ellas hacia un sólo foco.

En esto de los cambios debemos incluir Facebook, al que se le ha sentenciado a muerte varias veces sigue su crecimiento gracias a la incorporación de nuevos modelos de uso, desde la integración con la red fotográfica Instagram hasta la sorprendente, en su día, apuesta por un Messenger que se convertiría de un modelo de mensajería a un teléfono gratuito o en videoconferencia realmente eficiente. Pasó con la integración y compra de Whatsapp por parte de Zuckemberg, quien pensó en lo importante que era tener a tiro cualquier cambio de tendencia en ese escenario donde tanto significa seguir creciendo.

Twitter ha ido comprando cosas, integrando. Desde formatos de video hasta cambios relativos a hacer más atractivo su uso y visualización. Pero no parece dar resultados tal y como se les exige. Al fin y al cabo viven, o deberían vivir de sus ingresos publicitarios. Desde que salieran a bolsa en noviembre de 2013 todo cambió. De no tener prisa en generar grandes ingresos pues las rondas de financiación los sujetaba en base a un ‘proyecto de futuro basado en la audiencia’ pasaron a una necesidad de facturación creciente para dar sentido a invertir en ellos en el mercado abierto.

La pasada semana a través de un tuit (tiene gracia el asunto) se filtró los resultados del trimestre pasado y eran bastante peor que lo que se esperaba. Aun se esperan. La combinación de los astros los llevó en pocos minutos a perder un valor del 18% en la bolsa norteamericana. Incluso se tuvo que detener su cotización durante un tiempo por riesgo a un desastre bíblico.

Twitter ha conseguido monetizar sus usuarios. Eso ya es una realidad, pero los usuarios no crecen suficientemente para llegar a cifras razonables entre coste e ingresos tras tanto tiempo.

Los casi 300 millones de usuarios no son clientes y eso es el asunto. Ingresan 168 millones menos de lo que gastan cada trimestre. Llevan cinco años perdiendo dinero, de hecho la cosa ronda los 1,5 billones de dólares en pérdidas desde que nació. Hay quien ya pone fecha a la sustitución Dick Costolo, el CEO que decidió cual seria la fórmula para ingresar y que ha ido decidiendo en que mercados aplicarlo y en cuales no.

Suponemos que Costolo no se quedará con los brazos cruzados esperando el desenlace. De momento ya se ha sabido que prepara acuerdos con la todopoderosa DoubleClick, el servicio de anuncios de Google y la compra de TellApart para medir mejor la eficiencia de los anuncios en Twitter, algo que también parece estar ahora mismo en tela de juicio.

Cuando Twitter sea rentable

Cada vez que haces un tuit das un paso hacia la inminencia. A pesar de que se ha convertido en algo cotidiano de narices, lo de escribir algo cada cierto tiempo en la cajita de texto en cuestión sucede algo tan extraordinariamente sencillo y sofisticado a la vez que no nos damos cuenta. Hemos derribado en un santiamén todo cuanto otros usaron para callarnos. La voz de un planeta se va regulando de manera automática con plataformas como esta u otras. Algunas ya no están o son puro vintage, otras viven y no sabemos si durarán mucho y las que vendrán. El tema está en saber quiénes, de las actuales, seguirán. Quien está conquistando el futuro y quien no. Como se hace eso en la nueva economía y que claves serían las que diferencian los que sobrevivirán de las que no.
En principio, la rentabilidad no parece ser el único elemento. Te la puedes saltar durante un tiempo. Lo importante es tener claro el objetivo y para ello inviertes tiempo y dinero. Es como cuando un promotor inmobiliario ¿...? construía gastando mucho a la espera de que llegaran las ventas. Digamos que la comparación da un poco de ‘yuyu‘. Pero es cierto que los que acusan a la nueva economía de estar navegando por los números rojos se basan en esos patrones de siempre.

A mi modo de ver, la rentabilidad, es un tema de hoja de ruta. El error está en ese discurso del ‘estamos buscando el modelo de negocio. Si es así y así lo planteas no vengas a pedirme que invierta. El modelo debe estar claro el primer día y como llegar a él también. Se acepta que tardes, incluso que se varíe el tipo de acceso, pero el negocio debe ser el que se plantea inicialmente. No me creo que Twitter no tuviera modelo de negocio. No tenía concretado el camino, pero si la tipología. Eso ha ido variando levemente hasta explotar durante el mundial de Brasil.

Tener un modelo de negocio flexible si, inestable no. Sigo pensando que un Business Plan es un documento de dudosa utilidad pero una exposición clara de la voluntad de facturación y el método elegido debe existir. Digamos que lo que le plantees a los inversores debe ser una proyección diáfana. Si el período es muy largo y con un enorme coste durante ese tiempo no es malo, sólo es un modo. Lo complejo sería que durante todo ese tiempo, las pérdidas, sólo fueran la antesala de una absoluta falta de idea de como ganar más dinero del que gastas.

Y en esas que Twitter va acercándose a la manera de ser rentable. Pese a que en seis semestres lleva perdidos la friolera de 900 millones de euros, en la presentación de los resultados del segundo trimestre de este año la cosa, aunque no se suaviza mucho, si va estimulando los ingresos y sobretodo, la llegada de usuarios, que en el caso de esta plataforma es clave para entender el ‘modelo de negocio’ que van encontrando. En bolsa las acciones de Twitter se dispararon por cierto.

Hemos visto que el crecimiento de los usuarios netos en Twitter, los ingresos que se han multiplicado por dos y las estadísticas que reflejan todavía una enorme capacidad de retención de cuentas activas pueden estar empezando a ser un cocktail con vías de ir logrando establecer una sólida compañía en el futuro.

Obviamente no debemos olvidar que la Copa del Mundo de fútbol ha marcado de manera determinante el dulce momento de Twitter. De hecho, tras comentar informalmente este tema en un reciente evento celebrado en Dublin con algunos directivos europeos de la compañía, la mayoría aceptan que la plataforma de los 140 caracteres puede estar insinuando nuevos modelos de relación con los ‘clientes’. Puede que se lleven por delante aquello de que ‘los clientes de ayer son los usuarios de hoy’. A tenor de cómo pinta la cosa podríamos estar creando un nuevo axioma. ‘Los usuarios de hoy, serán los clientes cautivos de mañana’ lo que por otro lado no deja de ser la vieja filosofía del producto ‘freemium’.

A mi madre le expliqué hace unos meses que era eso del modelo ‘freemium’. Le expliqué que era algo así como ‘mostrar un producto, que la gente lo pueda probar y si le gusta, compra por la versión completa’. Me respondió: ‘¡ah! como hacen en el mercado cada viernes…’ Pues eso, que a lo mejor no hemos inventado nada, sólo lo hemos adaptado.

Twitter probablemente no ha inventado nada, ha adaptado tecnológicamente algo que ya se reproduce a diario en muchos campos. ¿Estamos entonces en medio de un proceso de reposicionamiento de una plataforma de comunicación gigantesa mutando a una empresa tecnológica o es al revés? Ahora mismo Twitter lucha por desvelar su verdadero ADN. No tenemos claro si se trata de un sistema complejo y socializado de comunicación o simplemente es una empresa tecnológica que está avanzando innovaciones que afectarán al día a día de las personas en diversos ámbitos de acción.

En cualquier caso, los datos son de mareo. Han alcanzado los 271 millones de usuarios activos, un valor de ventas de 312 millones de dólares de los cuales un 81% proviene (¡¡atentos!!) de la publicidad móvil. En Estados Unidos aumentó en tres millones de usuarios en este último período y en el resto del mundo otros diez. Por cierto, que España y Sudáfrica han sido líderes en el crecimiento de sus ingresos. De los datos que me explicaron, como decía, sobre las entrañas numéricas de Twitter, me quedo con un detalle que muestra el alto valor de crecimiento que aún puede tener en el mundo. La compañía aún genera cinco veces más ingresos por vistas agregadas de los usuarios en Estados Unidos que con los de patrón internacional.

A veces vemos estas empresas como algo distante, impresionante e inabarcable pero no son más que eso, empresas. Por eso cuando su debate se centra en la ‘conversión’ de visitas a ‘clientes’ o de coste por click, las vemos tan cercanas que nos recuerdan todos nuestros problemas cotidianos en nuestras propias compañías. Twitter sigue empeñado en lo que cualquier empresa de Internet que precisa de usuarios. Su objetivo es lograr que más personas se registren y creen un perfil. La intención de la dirección de la empresa del pajarito azul es mejorar la experiencia de usuario para conseguir que asuman un papel más activo en su servicio.

La sustitución del responsable financiero de Twitter hace unos días y el hecho de que su CEO siga hablando de que ‘nos enfocamos 100% en la experiencia de los usuarios, no en convertirlo en dinero pues eso será a largo plazo, para poder primero ser una herramienta útil, capaces de hacer que brille el contenido creado por los usuarios, para finalmente ser muy rentables’ abre el debate sobre el peso del desarrollo tecnológico antes de ser rentable o cuando la rentabilidad debe imponerse a tanta innovación.

Compañías rumbo al futuro

Las empresas que marcan el ritmo económico o por lo menos lo animan son las tecnológicas. En el ámbito corporativo algunas ya están de compras, otras plantean fusiones estratégicas y unas más se preparan para su salto al parqué.
Yahoo adquirió el lanzador de aplicaciones. La operación puede haber costado unos 80 millones de dólares. Es una compra más que se acumula a las de Tumblr, Summly y otras. Facebook está obsesionado por no perder el tren del teléfono móvil. Sus compras se han materializado con Little Eye Labs y Branch. Las compras pueden haber sumado 15 millones. Google sin embargo ha ido mucho más lejos y su factura le ha subido 3.200 millones de dólares. Concretamente es lo que le ha costado comprar Nest. Parece ser que la conquista de 2014 tiene un terreno de juego claro: dispositivos móviles, geolocalización inversa y patrones de comportamiento.

Por otro lado tenemos las valoraciones que los mercados hacen a empresas cuyos modelos de validación siguen pendientes del encaje con la economía tradicional (antigua). Por ejemplo pasa con Dropbox que podría haber cerrado una ronda de financiación gigantesca. Casi 250 millones de dólares que valoraba a este almacén tecnológico en la nube por encima de los 10.000 millones de dólares. Cabe destacar que con la rondas previas que ya ha tenido el total suma más de 507 millones de dólares para un negocio con mucho consumo y gasto, un modelo de negocio calibrado pero con dudas sobre su viabilidad a medio plazo.

¿Dropbox tiene potencial como para valer 50 veces los ingresos que espera lograr a lo largo del año 2013? Tal vez la pregunta no está bien formulada. Volvamos a intentarlo para ir descifrando que pasa en el mundo de la Nueva Economía. Sería ¿tiene Dropbox una posición dominante para influir a medio plazo en los modelos de almacenaje, logística digital y modelos de transferencia de datos? El resultado económico es imprescindible para medir eso, pero hoy en día no es exclusivo y debemos interpretar la capilaridad de la economía relacional, de datos y distribuida. Además, el cloud computing, junto al big data, el comercio electrónico inteligente y la Internet de las cosas son los escenarios donde el futuro se va a ir definiendo.

Sin embargo todo gira en torno al mismo elemento. ¿Vale tanto lo que compran las grandes? ¿Es lo mismo facturación que expectativas? ¿Cómo generarán negocio suficiente que justifique su valoración y la apuesta que hicieron los inversores? En principio ese no es el objetivo inmediato. Seguimos bajo el modelo de la influencia, de la creación de empresas diferentes donde el ‘fremium’ (que no gratis) y los entornos de consumo en diferido estarían permitiendo que el talento no estuviera sujeto sólo a una tabla contable.

Puede que el mundo tarda mucho en aceptarlo pero son tantos y tan extraordinarios los cambios que vivimos que algunos parecen un tremendo absurdo. Que Pinterest esté valorada en más de 3.800 millones de dólares y no haya emitido ni una sola factura es parte de ese escenario difícil de explicar en una cena familiar. La teoría del ‘crea masa crítica que luego ya veremos como le sacamos rentabilidad’ es un poco bruta pero es una de las dinámicas que viven esas empresas. Sin llegar a ese ‘claim’ si es cierto que la economía digital y los modelos vinculados a la Nueva Economía exigen interpretaciones muy distintas a las tradicionales (antiguas).

En contraste, las grandes tecnológicas, esas que van de compras presentan sus cuentas. Apple mostrará cierta dificultad para crecer más, Yahoo describirá su sólido modelo publicitario, Facebook explicará que la huida de usuarios no es tan grave y que la compensará con una apuesta absoluta al móvil, Amazon explicará mañana que crece de manera sostenida camino de un monopolio logístico impresionante y Google se presentará algo más moderado que en otras ocasiones por lo que se comenta.

Por supuesto que no vamos ahora a pensar que detrás de tanto millón no hay especulación, intereses y desidias, por supuesto que no, pero tampoco podemos negar que la mayoría de esas compañías nacieron de mentes privilegiadas, manos creativas y espíritus exploradores. Soñadores que lograron encajar sus anhelos con las voluntades económicas de otros. El resultado fue lo que ahora vemos.

En definitiva, las grandes tecnológicas son tan interesante de estudiar como de utilizar. Estamos en sus manos en gran medida pero también somos sus propietarios por el tremendo uso que hacemos de ellas y como les marcamos lo que queremos que suceda con sus modelos evolutivos. Creo que tienen cosas malas, como todo lo que es tan enorme, pero también que lideran, de manera privada, y desde el valle de los sueños emprendedores e innovadores, la revolución que nos lleva a la siguiente parada: el futuro.

En nuestro país se lleva poco eso de sumar, fusionarse, las operaciones corporativas o las que generan valor multiplicándose. Deberíamos atender a como crecieron otros para entender como podemos crecer nosotros. Tener empresas mundiales que exporten conocimiento depende, también, de creer que es posible. Por supuesto que hay que poner el caldo y la olla en el lugar donde eso pasa, pero el interés de los implicados debe ser el de crear algo enorme, revolucionario y universal.

Las duras reglas de la Nueva Economía

Llevamos días hablando del futuro. No es una novedad. De hecho lo hemos ido haciendo todos desde hace casi una década. Empezamos con los avisos sobre lo que se cernía sobre nosotros, luego sobre como sería eso de las redes sociales, más tarde sobre negocios digitales, también pusimos en alerta la revolución emprendedora que se avecinaba y, por supuesto, en que consistiría el modelo social del futuro en términos tecnológicos y económicos. Seguiremos aportando esos juicios acerca del futuro. Es bueno y ayuda a marcar estrategias.
Ayer pudimos leer un estudio de John Cannarella y Joshua A. Spechler de la Universidad de Princeton que vamos a vivir cambios notables en el mundo de las redes sociales. En ese entorno de relaciones humanas digitalizadas que supone, por ejemplo, Facebook la metamorfosis ha empezado. Que el ingenio que mueve las conciencias y las disposiciones comunicacionales de más de mil millones de personas en el mundo pueda estar a tres años de su desaparición tiene importancia nos guste o no lo que representa.

Estos señores pronostican el inmediato proceso de hundimiento y mortalidad de la criatura de Zuckemberg. Sus conclusiones indican que este año Facebook reducirá hasta un 20% su tamaño, para experimentar a continuación una caída en picado que le llevará a perder el 80% de su actividad entre 2015 y 2017.

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Nadie está a salvo en esta economía cambiante y rápida, en este Fast-food de la innovación. La gent más joven está en huida masiva de la ‘vieja’ Facebook para refugiarse en otras más inmediatas, flexibles y epidérmicas como Twitter, Instagram, WhatsApp o la increible Snapchat. Parece ser que estar en Facebook empieza a verse como algo poco ‘cool’ y ‘plagado de gente mayor’. Recordemos que los jóvenes son los ‘early adopters’ por excelencia de este tipo de escenarios y los que determinan los flujos de la moda, algo tan superfluo e inconsistente a veces como determinante otras.

Mi impresión, no obstante, es que Facebook se podría morir por su propia estructura de negocio. Demasiado anuncio vinculado al propio y endogámico modelo de pautar tus impresiones. Tal vez las empresas dedicadas a esto logren ubicarse en el punto exacto pero conozco centenares de casos que ponen en duda la eficiencia o la ‘sinceridad’ de esta opción en las campañas de la red social en cuestión.

Estamos presenciando el principio del fin probablemente en Facebook. GlobalWebIndex ya reconoció una caída del 3% en el uso de Facebook durante la última mitad de 2013. Otros datos, los de Jaffray mostraban que el 26% prefiere Twitter, mientras que únicamente el 23% opta por Facebook.

Tal vez sea un error mantener la dirección sobre el modelo de anuncios y su réplica ‘googeliana’ que iniciaron hace tiempo. Ahora dicen que están desarrollando una red publicitaria móvil propia. El gigante social anunció el miércoles que se estaba llevando a cabo un examen para ayudar a los desarrolladores de aplicaciones monetizar el dispositivo móvil.

Como parte de la prueba, Facebook dijo que estaba ampliando su focalización para mejorar la relevancia de los anuncios que se muestran. La verdad es que parece que han perdido la iniciativa y todo cuanto anuncian va unos pasos por detrás de lo que su ‘competencia’ presenta. El desarrollo de esta red de publicidad por parte de Facebook se produce después de Twitter lanzó la suya el mes pasado, tras la adquisición de MoPub.

¿Que opinas de que una de las empresas con mayor cantidad de gente implicada del planeta pueda desaparecer en tan poco tiempo? ¿que crees que está afectando en un mundo tan rápido y cambiante?

Sobre 'digitoburbujas'

La empresa que estos días acapara titulares en el mundillo de las startups y de la emprendeduría digital en Sillicon Valley es Tumblr como ya lo fuera en su día Instagram cuando fue adquirida por Facebook por 1000 MM US$. Concretamente Yahoo lanzó una oferta de compra por 1,1 MM US$ que fue aceptada ayer por el CEO de Tumblr David Karp. Tuve el gusto de conocer a este figura hace un par de años. Tenía las ideas claras y demostraba ser constante y estas dos características, a mi modo de ver, fundamentan el éxito de una empresa que deriva su futuro a formatos de negocio todavía por definir o que no parecen evidentes. Cuando te metes en esto de desarrollar software que deberá explotarse en el futuro y que durante un tiempo sólo exige gasto y compromiso y aporta muy poca facturación, tener claro el objetivo y ser persistente en el plan es fundamental para lograr el éxito. Esta es una de las características de la llamada “digitoburbuja” actual. Por ejemplo, se dice que Pinterest no tiene modelo de negocio claro, que Twitter no es rentable o que Facebook está lejos de ser un gran negocio. Decir eso quiere decir que se está analizando el asunto desde la perspectiva contraria a la que exige la Nueva Economía y el momento actual donde las cosas no son como creemos que son.
Quiero centrarme en eso. Cualquiera de las nombradas ingresa mucho más dinero que decenas de miles de “grandes” empresas que van por ahí presumiendo de rentables. Sin ir muy lejos hay ejemplos de compañías que siguen pendientes que alguien las compre o que les cierren rondas millonarias a pesar de facturar 400 o más millones de euros al año y así poder sobrevivir. Siguen en pérdidas años y años después. Eso si es preocupante. Pero hay otras que, estando en un mundo complejo y sofisticado y pudiendo perfectamente fracasar, no pueden englobarse sen una supuesta burbuja de cotización. Facebook maneja datos de más de mil millones de personas, sus gustos, condiciones, relaciones y ocupaciones. Twitter es capaz de ofrecer información a tiempo real y, en breve, a conceder predicciones inverosímiles en breve. Pinterest y la misma Tumblr pueden gestionar mucho más que publicidad, pueden establecer knowledge acerca de infinitos elementos. Tengo claro que en cinco años se hablará de Facebook como se hace ahora de la Yahoo de hace una década, de Twitter de cómo se hablaba de Myspace y así con muchas otras. Esa es la esencia y esa es la maravillosa realidad. Nadie está en manos del monopolio de los usuarios aunque lo parezca, sin embargo el valor de todas ellas está en la inmensa gestión que hacen y podrán seguir haciendo aunque varíen sus modelos de negocio y experiencia de uso, de toda esa montaña de conocimiento adquirido a tiempo real.

Si estás desarrollando algo, sigue pensando en el ‘como’, no en el ‘que’ y olvídate de la alucinante visión ‘hollywoodiense’ que suponen esas noticias sobre casi adolescentes que alcanzan riquezas insultantes por haber ‘pensado’ algo que parecía simple. Nada lo es y, por supuesto, cuando alguien vende por 1000 millones es porque hay muchos que les interesa que así sea. Esa es otra historia.

¿Que nos enseñará esta aparente burbuja digital si explota? Que valorar las empresas y cotizarlas por expectativas de facturación fue un error, que otorgar valoraciones mil millonarias cuando apenas tienen ingresos (Tumblr solo factura 13 millones de dólares en estos momentos) conducía irremediablemente a la quiebra para enriquecer a especuladores. Pero, ¿y si no explota? ¿qué aprenderíamos? Tal vez, que todo ha cambiado y mucho. Que el balance no se mide como si estas empresas fueran una cadena de venta de electrodomésticos o una petrolera, ni tan siquiera como un medio de comunicación o un gestor de contenidos. Tal vez nos demos cuenta que en plena nueva era, en los albores de un cambio de sistema inédito, estas no dejan de ser otra muestra del nuevo escenario. Un lugar donde lo que se piensa tiene valor y lo que se hace deriva de ello, un espacio comercial donde se maneja información combinada y no sólo emitida, un cuadrante social donde se gestiona el coste de la interpretación colectiva de las ventas que la contabilidad resultante.

Vamos irremediablemente a la programación colectiva, a la utilización compartida de productos que fabrican otros, al desarrollo en beta constante de una plataforma sin límites ni fronteras que no podrá venderse de unos a otros, que no será capaz de saber donde empieza Facebook o donde termina Twitter, vamos a un sistema operativo global que mutará de estas (hoy llamadas) compañías.

Entrevista #5preguntes

Pau Samó de smtrainers me propuso una entrevista hace unos días a través de correo electrónico. En su espació suele tratar habitualmente de técnicas de venta, de marketing y de actitudes. Pau recoge en su twitter una serie de preguntas que la comunidad le hace llegar acerca de personajes de interés. En esta ocasión y bajo el formato #5preguntes me trasladó cinco a mi. Este es el resultado traducido y el original en catalán en este enlace.
Alguna vez has mencionado que has tenido triunfos pero otras veces has terminado arruinado:
Jordi Valls (@ jordimkt) es un emprendedor creativo del mundo del marketing y la edición digital. Su pregunta es:

J: ¿Cuál es el momento idóneo para abandonar un modelo de negocio y empezar uno nuevo?

MV: A veces cuesta más redireccionar un mal proyecto que hacer fuego nuevo. No hay una ciencia cierta, ni un punto exacto pero si una sensación de que ha de darte la llave. En principio hay que ser capaz de luchar contra todos los elementos, en gran medida muchos emprendedores dejan de lado su negocio mucho antes de lo que podría ser el momento. Si se hubieran esperado o hubieran dado un poco más, el proyecto hubiera sido exitoso. Si dejas de creer, es el momento.

Las preguntas más recurrentes son sobre la financiación:

Mario Conde (@ marioconde), consultor y director comercial de la empresa Velneo una empresa española de software te pregunta lo siguiente:

MC: Es imprescindible un business angel o capital externo para una startup?

MV: Espero que no. La verdad es que la única cosa imprescindible debe ser el emprendedor y sus ganas de enfrentarse a un mundo desconocido, apasionante e infinito. Estamos cayendo en la parodia del negocio moderno. Todo el mundo cree que la figura del inversor es una de las fases del proyecto emprendedor y no debería ser así. En todo caso es una opción, en muchos casos clave, pero hay que ir también a buscar proyectos autofinanciables en la medida de ser rentables pronto. Es cierto que los grandes proyectos globales, escalables y tecnológicos tienen un punto exacto en el que les hacen falta una fuente de liquidez y apoyo.

En la misma línea Toni Bachiller apasionado por el mundo de los negocios, comprometido con los proyectos sociales e ilusionado por las nuevas tecnologías forma parte del proyecto www.uisplatform.com te pregunta:

T: ¿Qué vía consideras más efectiva para poder financiar los proyectos nacidos en Cataluña?

MV: No hay una vía especialmente más efectiva. No creo mucho en la gestión pública cuando se llena la boca de apoyo a los emprendedores ya que suele ser papel mojado y mucho justificación política. Suelen utilizar las palabras o tags más positivos del momento. Ahora toca “a los emprendedores” pero no hay tal. Ni en Cataluña ni en muchos otros lugares. No necesitamos dinero los emprendedores, borremos esto. No queremos que una entidad financiera ahora quiera limpiar su conciencia con créditos inservibles e insuficientes a coste reducido o con concursos para emprendedores que tampoco sirven para crear un ecosistema real y efecitvo. No he visto en Sillicon Valley ningún banco haciendo esto. Necesitamos modelos de estímulo empresarial y de dinamización proyectual, es preciso que se liguen empresa y universidad y hay que la atmósfera emprendedora sea auténtica y no sólo un reflejo de un show mediático puntual. Quiero decir que prefiero un acompañamiento en la localización de plataformas de venta de mis productos que dinero para ir a vender. Prefiero que me ayuden a entender que mi startup tiene buena pinta si vamos a Eslovenia, China o Islandia por motivos profesionales que si sigo insistiendo en el mercado local. Por eso hará falta algo más que un “consultor experto” y será necesario un punto de enlace con el sector privado. La vía más efectiva sería la de implicar un modelo de apoyo real capaz de aceptar el sacrificio de la banca, empresa y administración.

Otro aspecto importante de cara al futuro pasa por la formación y las ganas de aprender, Santi Juan ( @ sjuanapar ) Responsable de Marketing del Grupo Ticnova y profesor asociado de la Universidad URV en Dirección de Marketing te hace la siguiente pregunta:

S: Llega un punto que no se puede aprender más? Si llega ese punto, debes apartar para rodearte de gente más preparada? La tecnología nos puede llevar a esta situación?

MV: Nunca se puede dejar de aprender. De hecho incluso en la creencia de que ya sabes mucho de algo puede aparecer la lección más enriquecedora que existe: el fracaso. No nos enseñaron en la escuela a fracasar y menos a entender y aprovechar que se debe hacer con un error. Intento cada día equivocarme un poco en algo, lo hago voluntariamente tirando por el derecho cosas que pueden ser un error flagrante. Es muy nutritivo, aprendes y mejoras. Luego hay que tener al lado un equipo que sepa más que tú, que sean jóvenes y expertos, capaces de darle la vuelta a un problema por capacidad formativa, por insolencia de juventud y por sabiduría experimentada. Es maravilloso decir que no tienes ni idea de cómo avanzar en un tema y que en tu empresa un grupo de gente de todo tipo levante la mano y diga: “yo si que sé”.

Tus seguidores también tenemos inquietudes por conocer tus orígenes, Pascual Almudeve (@ pasqualalmudeve), emprendedor, abogado, consultor de iniciativas empresariales y miembro del equipo formador de la Fundación Escuela Emprendedores te hace esta pregunta:

P: Alguien como tú Marc, que tiene una actitud envidiable, creativa, visionaria, que emprende proyectos con tanta pasión, ha debido adquirir en buena parte, esta forma de ser en sus orígenes; qué tipo de educación familiar o hábitos tuviste o te transmitieron en casa para ser como eres ahora?

MV: En casa las pasamos canutas hace muchos años. Varios momentos de la historia familiar nos hicieron entender de pequeños que nadie regalaba nada en esta vida. En mi caso, además era muy inquieto y necesitaba no parar, por que tuve que adaptarme muy a menudo a cambios estructurales en casa. Debía ser capaz de hacer lo mismo con menos recursos o con menos según el momento y estado contable de la familia. De mis padres aprendí el valor del sacrificio, de dormir poco para conseguir llegar a metas, a aceptar el fracaso como parte de todo ello, a vivir la crisis con toda su virulencia y a celebrar pequeños éxitos.

Cuando era pequeño, siempre intentaba hacer cosas diferentes, era muy curioso, quería probar. De la música saltaba a la pintura o bien intentaba escribir, también cambiaba de deporte favorito e incluso de equipo de fútbol. Como consecuencia era valorado como inconstante, carente de objetivos y caprichoso. Me costó muchos años entender que en lo que realidad hacía era buscar mi talento natural, y de hecho aún sigo haciéndolo, pero esta diversidad de inquietudes ha sido mi mejor aliada a lo largo de los años, me convirtió en todo y al mismo tiempo en nada, pero me dio una visión amplia. Viajé como no me lo podía pensar. He estado en un centenar de países, he conocido miles y miles de personas extraordinarias. He sufrido voluntariamente y he vivido al límite. Aún hoy sigo inquieto, mantengo la ilusión para probar y aprender y la firme idea de que mientras encuentras tu talento, el auténtico valor no está en lo que haces sino en cómo lo haces. Me enseñaron de pequeño que lo principal no era llegar, era ir.

El 'euro chipriota'

Ayer las noticias sobre Chipre se sucedieron de manera absurdamente contradictoria. De robo organizado a ricos y pobres se pasó a robo selectivo para volver a serlo colectivo a primera hora de hoy. Desde el pasado sábado hemos asistido a un esperpento que demuestra que estamos en manos de gente con escasa capacidad para aceptar los tiempos que vivimos y la repercusión dramática de no hacerlo. He tratado con burócratas europeos durante tiempo y tengo claro que lo que se debería esperar sobre la inteligencia, capacidad y espíritu de sacrificio de estos señores es una quimera que acaba por desembocar en una realidad fría y siniestra.
Con respecto a lo que pienso sobre todo esto, se detalla en la cadena de twits que fui publicando estos últimos días y que aquí replico. Pienso que un corralito no es lo de Chipre. Aunque técnicamente están sufriendo algo parecido pero por una causa indirecta. Lo de Chipre es un robo simple y llano que busca adecuar el capital disponible, la deuda adquirida en el sector financiero y el valor real de la liquidez resultante. En otras palabras, como no es factible devaluar el “euro chipriota” se procede a devaluar el poder adquisitivo y con ello ir trabajando en la Europa polivalente y de múltiples euros periféricos.

Ahora el euro de un chipriota vale lo mismo que ayer, pero tiene un 10% menos. Esa es la idea. En España se está haciendo via FROB. No se que quieres decir con una manera de pensar “muy de moda” ni que quieres decir con “su papel”. Si en algo me caracterizo y bastantes problemas me trae es que de papel solo hago el que mis valores soporten. Considero que estamos ante un mecanismo de “devaluación” controlada de un “euro local”. Destaco el primero de ellos, el que muestra una de las pancartas que había cerca del parlamento preguntando si “el siguiente en sufrir ese expolio a los ahorros sería Italia o España”. Más de un millar de RT (retuits) se sucedieron durante el día.

https://twitter.com/marcvidal/status/313634736180432897

https://twitter.com/marcvidal/status/312876974643224578
https://twitter.com/marcvidal/status/312910498150641664
https://twitter.com/marcvidal/status/312912332491747329
https://twitter.com/marcvidal/status/312929264058105856
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Asesorar en la Nueva Economía

Hoy os dejo con un regalo de incalculable valor. Material compartido con James Levy. Hablamos de los inicios en Merrill Lynch Banca Privada en Madrid a comienzos de los años 90, las llamadas telefónicas entre España y Estados Unidos eran muy caras y sólo las grandes empresas contaban con redes de datos. Llegué a ser vicepresidente lo que me permitió conocer bien todo el engranaje del negocio. Nuestro modelo dependía en gran medida de ese monopolio que proporciona el acceso a la información sobre precios de los activos financieros y la capacidad para participar en el propio mercado. A través de la red corporativa de comunicaciones conocíamos los precios de acciones o materias primas en los mercados de EEUU y podíamos entrar, ejecutar y confirmar las órdenes de nuestros clientes en España en estos mercados casi a tiempo real.
El derecho a acceder a esta información y la capacidad de intervenir en los mercados justificaban el cobro de comisiones por las operaciones de compraventa. Estas comisiones eran más altas que las actuales, cuya única justificación en el actual acceso generalizado a los precios de los productos financieros a través de Internet es precisamente el de la mera ejecución de órdenes de compraventa. El cliente normalmente aceptaba las altas comisiones como el precio a pagar por tener una fuente fiable casi a tiempo real de los precios y la posibilidad de ejecutar órdenes con gran rapidez. El hecho de ser cliente, y por lo tanto el pago de estas comisiones, también daba derecho a charlar con el intermediario financiero, el mítico broker (como lo fuera el propio Marc entre los años 1999 y 2001), con quien se intercambiaban opiniones sobre los mercados, lo que se percibía como un beneficio adicional para el cliente.

Este modelo de negocio se gestó en el siglo XIX, cuando las empresas socias de la bolsa de Nueva York comenzaron a explotar la nueva tecnología del telégrafo para abrir oficinas satélites en las grandes ciudades de EEUU. Así, las oficinas de las empresas pioneras como Merrill Lynch o Morgan Stanley permitían a los clientes particulares acceder a los mercados financieros de Nueva York o Chicago sin tener que viajar a estas ciudades, y observar casi a tiempo real las variaciones en los precios de las acciones o materias primas, que se iban escribiendo en grandes pizarras a medida que se iban recibiendo por telégrafo las actualizaciones. Con pequeñas variaciones, este esquema se mantuvo durante más de un siglo. Las cuentas con un broker eran la forma consagrada de gestionar el patrimonio financiero para cualquier norteamericano que se atrevía a invertir en algo más exótico que los depósitos a plazo fijo ofrecidos por su banco local.

La oficina de Merrill Lynch en Madrid en 1991 aún funcionaba esencialmente de este modo cuando empecé a trabajar como asesor financiero (así se llamaban entonces sus brokers). Aunque no lo sabíamos entonces, este modelo de negocio iba a experimentar una transformación fundamental con profundas consecuencias, en general negativas para los inversores. En esta transformación hunde también sus raíces la actual crisis del sector de asesoramiento financiero, incluyendo su segmento más elitista de banca privada.

La revolución digital y omnipresencia de Internet ha eliminado cualquier vestigio de justificación para el cobro de comisiones por acceso a los precios de los activos financieros. Hoy en día, cualquier cliente tiene a su alcance información prácticamente a tiempo real sobre las bolsas y otros mercados financieros organizados en todo el mundo y puede ejecutar sus órdenes de compraventa a precios muy moderados a través de Internet desde cualquier lugar. Ante la amenaza para los ingresos en el modelo tradicional de negocio que representaba la facilidad de acceso a información por Internet, el sector de asesoramiento financiero planteó una respuesta basada en una serie de medidas defensivas. En mi opinión, estas medidas defensivas son precisamente la causa de los excesos y de la opacidad que ha llevado a esta industria a su actual descrédito entre sus clientes.

Antes de analizar estas medidas, me gustaría hacer un inciso para refutar unos de los mitos más extendidos entre inversores, esto es, la creencia de que “cuanto más grande, mejor” en referencia a la industria de asesoramiento financiero. Los acontecimientos de los últimos años han demostrado sobradamente que invertir a través de una institución de gran nombre, con cientos o miles de sucursales, no constituye ninguna garantía contra el fraude ni contra la quiebra. Respecto al fraude, recordemos que las instituciones no tiene moralidad ni ética profesional. Solamente los individuos poseen estas muy deseables cualidades, especialmente entre gestores de patrimonios financieros ajenos.

Tanto los bancos más grandes como la empresa de asesoramiento más pequeña pueden contar con profesionales ejemplares o con los peores timadores. Tampoco el tamaño de la institución es garantía frente al peligro de quiebra, muchas veces vinculado a las actividades ilícitas de altos directivos. Desde Lehman Brothers a Bear Stearns, pasando más recientemente por MF Global en EEUU (donde aún no han localizado 1.500 millones de USD de fondos de los clientes) hasta varias Cajas muy conocidas en España, vemos ampliamente demostrado que las grandes instituciones no ofrecen un margen de seguridad adicional sobre las entidades pequeñas. Al contrario, muchas veces merece más confianza un pequeño despacho con socios bien conocidos y con acreditada solvencia profesional, que un título de renombre en una gran entidad. En ausencia de una relación profesional a largo plazo, existe el riesgo de caer en manos de individuos poco éticos, escudados tras el nombre de una institución, que ante la presión de generar ingresos para alcanzar los objetivos anuales, pueden ceder a la tentación de “colocar” productos inadecuados a las necesidades de sus clientes. En contraste, los socios de un grupo asesor independiente sólo deben responder ante los propios clientes y no se les plantea este conflicto de interés con las exigencias corporativas.

A mi juicio, la respuesta defensiva de las empresas de asesoramiento financiero ante la amenaza para sus ingresos planteada por la extraordinaria facilidad de acceso a información a través de Internet ha seguido los tres ejes principales siguientes:

a) Opacidad. 

La industria de asesoramiento financiero ha reaccionado ante la disminución de la rentabilidad del negocio de intermediación en la compra directa de activos por parte de sus clientes con una gama de medidas para incrementar la opacidad de los productos financieros, con objeto de esconder u oscurecer los costes reales. No es casualidad que el auge en la creación y promoción comercial de los fondos de inversión en España haya coincidido con la llegada de la intermediación bursátil en condiciones muy económicas por Internet. Los fondos de inversión permiten a los bancos (cada uno a través de su gestora) seguir cobrando buenas comisiones al inversor, sea en fondos de renta variable, renta fija o los casi siempre inefectivos mixtos. ¿Cuántos inversores realmente leen las docenas de páginas de letra pequeña en los folletos de los fondos de inversión? Muchos inversores se conforman con ver la comisión de gestión, sin llegar casi nunca a enterarse de las posibles presiones a que se ven sometidos los gestores de fondos para incluir en los mismos los excedentes de activos financieros de los que desea desprenderse el banco matriz. Por ejemplo, si el banco emite un bono o es la entidad aseguradora de una emisión con mala acogida en el mercado, este mismo papel puede acabar colocado entre los fondos de inversión de la gestora del propio banco. Aunque la presencia de este papel puede resultar perjudicial para los intereses de los partícipes del fondo, es sin embargo positiva para las cifras de negocio de la casa matriz y, por ende, para la consecución de los objetivos anuales y los correspondientes bonos de sus empleados.

Después de los fondos de inversión, que en su gran mayoría no ofrecen ningún valor añadido al inversor para justificar sus alto costes, los bancos han promocionado un sinfín de productos cada vez más abstractos, más opacos y más rentables para el banco, que no para el sufrido inversor. Un ejemplo notorio lo ofrecen muchos productos estructurados, tan de moda en los últimos años. Construidos a partir de derivados complejos de uno o varios índices, como el Ibex o el Eurostoxx 50, o  de una cesta de acciones, estas mal llamadas inversiones a veces se parecen más a juegos de casino que a productos financieros dirigidos al gran público, sin formación específica en matemáticas financieras que le permita entender sus riesgos. Aunque son pocos los clientes que han ganado dinero invirtiendo en productos estructurados, para los bancos resulta imposible perder con ellos, ya que contienen en su propia estructura una generosa comisión, integrada de forma totalmente opaca para el inversor. A lo largo de mi carrera, los mejores profesionales de asesoramiento de inversión que he conocido siempre han coincidido en aplicar una regla de oro: no vendas nunca al cliente un producto financiero que no se entienda bien. Todos los inversores deberían aplicarse este consejo y exigírselo también a su asesor.

b) Restringir la liquidez

Una segunda vía utilizada por la industria de asesoramiento financiero para compensar la pérdida de su rentable monopolio sobre la información bursátil es restringir la liquidez de los productos de inversión que ofrecen a sus clientes, aumentando de este modo la rentabilidad para los bancos y sus gestoras. Por liquidez entendemos la posibilidad de comprar o vender cantidades razonables de un activo financiero sin que ello resulte en una variación en su precio. Por ejemplo, mientras una acción de una empresa cotizada en el Ibex u otro índice bursátil importante casi siempre tiene liquidez, muchos de los productos de inversión en los últimos años carecen intencionadamente de esta importantísima cualidad. Así, he escuchado a multitud de inversores quejarse amargamente del gran coste incurrido por vender anticipadamente productos estructurados, pese a que en teoría no estaban afectados por comisiones explícitas por esta causa. Los costes surgen del gran diferencial entre el precio de compra y el de venta de estos productos ilíquidos por parte del banco, que suele ser el único mercado de los productos en cuestión. Una parte no insignificante de este diferencial (que puede superar el 5% del montante del capital del cliente invertido en el producto) acaba engrosando las cuentas de resultados del propio banco, de forma totalmente opaca para el inversor.

c) Agudización del conflicto entre presión comercial y responsabilidad ante el cliente

La tercera vía utilizada por los bancos en los últimos años para asegurar un flujo importante de ingresos a pesar de la pérdida del monopolio de la información sobre los precios bursátiles ha sido la distribución masiva, mediante agresivas campañas de publicidad, de productos financieros no necesariamente adecuados para el gran público. El asesor de patrimonios debería sentir una gran responsabilidad fiduciaria, velando en primer lugar por los intereses del cliente que le confía sus ahorros. Aunque no esté obligado a ello por ley, el asesor tiene la obligación moral de ayudar al cliente a defender su patrimonio.

El Nuevo Modelo

En los últimos años, una parte importante de mi trabajo como asesor de inversiones ha consistido en estudiar las recomendaciones de los bancos a mis clientes para detectar los problemas mencionados anteriormente y sugerir actuaciones alternativas. Como hemos visto, se han producido cambios sustanciales en la industria de asesoramiento financiero, que ofrecen la oportunidad de desarrollar nuevos modelos de inversión y de gestión patrimonial adaptados a un escenario dinámico, con gran facilidad de acceso a información para obtener valor añadido para nuestra cartera. La denominación Banca Privada ha quedado totalmente desacreditada en un mar de conflictos de intereses y productos fracasados e inadecuados, en un entorno de exceso de agresividad y falta de responsabilidad fiduciaria.

En estas circunstancias, ¿qué debe hacer el inversor tradicional? Mis recomendaciones son las siguientes:

1) Enterrar los prejuicios contra las empresas pequeñas de asesoramiento de inversión o gestión de activos. En la nueva economía digital, los grandes bancos y gestoras pierden ventaja frente a la agilidad de las pequeñas empresas que, como veíamos, cuentan con idéntica capacidad de acceso a la información y de ejecutar órdenes de compraventa en todo el mundo. Está ampliamente demostrado que los pequeños fondos de inversión “de autor”, donde el gestor principal tiene invertida una gran parte de su propio patrimonio, ofrecen los mejores resultados a largo plazo.

2)  Utilizar las herramientas de la nueva economía para saber a quién estás encomendando el cuidado de tu dinero como asesor o gestor. ¿Cómo es su huella digital? Desde Facebook, Twitter, Linkedin a sus intervenciones en conferencias o publicaciones en prensa, hay gran cantidad de información al alcance de cualquiera con una conexión a Internet, simplemente con el uso de un buscador. Hoy más que nunca, el inversor es quien manda. Antes de confiar los ahorros conviene mantener al menos una reunión presencial o contacto telefónico o a través de Skype. Elegir un asesor financiero se parece mucho a buscar un buen médico o un buen canguro. El tiempo y esfuerzo que dediquemos a hacer una buena selección se verá compensado ampliamente en el futuro.

3) Finalmente, conviene mantener una actitud abierta ante las magníficas oportunidades y nuevas formas de invertir que nos brinda la economía digital. La época de escoger banco porque tenía sucursal en la esquina de casa se ha acabado. La plena libertad de movimiento del capital y el perfecto funcionamiento de los bancos modernos por Internet han eliminado el obstáculo de la distancia física. Además, ya es posible invertir directamente en proyectos de emprendedores a la vanguardia de la nueva economía con cantidades de dinero al alcance de muchos ahorradores. La diversificación efectiva consiste en participar en varias clases de activos con baja correlación entre sí, más allá de la tradicional dicotomía entre renta fija y renta variable. Invertir en proyectos de economía digital de la mano de un asesor de confianza con habilidad demostrada en este campo puede ofrecer importantes beneficios a largo plazo.

The Start-Up of You

En Los Angeles estos días se habla de un artículo de opinión de Thomas Friedman titulado “The Start-Up of You”. Hace referencia al valor de emprender por uno mismo, de lanzarse a mejorar y de hacerlo con un sentido estratégico, pero sobretodo explica lo importante de encontrar la oportunidad en la desidia de otros, el camino del éxito en el fracaso global y la opción del triunfo en la caída de la eficiencia de los sistemas del pasado. Define el valor de innovar y de hacerlo por uno mismo como elemento diferenciador y estratégicamente a fin de aportar lo necesario para ser “lo que buscan las empresas”. Es algo más que formarse, es una actitud, un modo de entender el mundo de la empresa hoy en día.

Facebook es ahora una empresa de un valor cercano a los US$ 100 mil millones, Twitter está valorado en US$ 8 mil millones, Groupon en US$ 30 mil millones, Zynga en US$ 20 mil millones y LinkedIn en US$ 8 mil millones.

Las compañías de este tipo, situadas en Sillicon Valley son las de un crecimiento más rápido en Internet. Son redes sociales que aprovechan elementos analógicos.

La clave es que ellos no emplean a mucha gente en relación con sus valoraciones contables. La verdad es que lo que hacen es  contratar de ingenieros con talento. Es curioso pero lo que más sorprende hoy en día de este tipo de empresas es que la mayoría han aprovechado la presión de la recesión económica para ser más productivos mediante la implementación de tecnologías de la automatización como software, outsourcing, robótica o cualquier cosa que se pueda utilizar para mejorar y rentabilizar procesos.

Todos ellos están buscando el mismo tipo de personas -las personas que no sólo tienen la capacidad de pensamiento crítico para hacer los trabajos de valor añadido sino también gente que pueda inventar, adaptar y reinventar su trabajo todos los días, en un mercado que cambia más rápido que nunca.

Los graduados universitarios de hoy deben ser conscientes de que la tendencia al alza en el Silicon Valley es la evaluación de los empleados cada tres meses, ya no es anualmente. Debido a la globalización y la revolución de los productos nuevos se están eliminando las valoraciones de gestión de un modo tan rápido que las empresas no pueden permitirse el lujo de esperar hasta el final del año para saber si un jefe de equipo está haciendo un buen trabajo.

¿Puede esta persona agregar valor a cada hora, cada día y hacerlo más que otro trabajador de la India, un robot o un ordenador?  ¿Puede ese trabajador adaptarse a todos los cambios que mi empresa necesita implementar a tiempo real? En el mundo hiperconectado de hoy en día, más y más compañías no pueden y no van a contratar a personas que no cumplan esos criterios.

Esta es precisamente la razón principal de empleabilidad para el fundador de LinkedIn, Reid Garrett Hoffman, uno de los principales estímulos en el origen de Silicon Valley (además co-fundador de LinkedIn, está en el consejo de Zynga, fue uno de los primeros inversores en Facebook y se sienta en el consejo de Mozilla) y tiene un libro llamado “The Start-Up of You” en coautoría con Ben Casnocha. Su subtítulo bien podría ser: “¡Eh, recién graduado! Aquí te muestro cómo construir tu carrera en la actualidad.”

Para empezar, dice Hoffman, hay que erradicar el plan de negocio de 100 páginas y pasar a ejecutar una idea de una vez, a través de la experimentación y de la adaptación sobre la base de lo que aprenden. También nos habla de utilizar la red para sacar  la información a partir de la inteligencia social para averiguar donde están las oportunidades de crecimiento para luego invertir en ti mismo y desarrollar habilidades que te permitirán tomar ventaja de esas oportunidades.

Ya no se puede decir “Tengo un título universitario, tengo derecho a un trabajo, ahora otra persona debe encontrar la manera de contratarme y capacitarme”. La verdad es que “tienes que saber en que están trabajando las empresas y lo que está sucediendo dentro de ellas para luego encontrar una manera de agregar valor de un modo que nadie más pueda hacerlo. Si para los empresarios la clave es diferenciarse o morir, ¿porque no lo debe ser para el empleado o el emprendedor interno?”.

El artículo acaba con un suceso que yo viví en primera persona. Antes de poner EBNT Media y venderla al grupo de inversión alemán Nagerman BG, la idea de crear una plataforma empresarial capaz de integrar móvil y televisión que acabó resultando ser el chatTV que durante años reinó en las televisiones italianas, alemanas y españolas, estuvo precedida por centenares de ideas, bocetos, hojas arrugadas y papeleras llenas. Tras ese ajuste creativo llegó la clave que otro día explicaré.

Democracia deliberativa

Hace unos días os comentaba sobre la existencia de un espacio de debate e investigación que se ha puesto en marcha recientemente a razón de las elecciones municipales y autónomicas de mayo en España. Desde el grupo Metroo vinculado a Alianzo estamos asistiendo a la primera votación masiva y virtual de todos los alcaldes del país. Obviamente es una aplicación incluida en facebook que se aleja de los estándares y criterios que una democracia participativa precisa, pero sin embargo es una oportunidad para generar dinámicas sociales y digitales que refuercen elementos de análisis que estimulen la construcción de una democracia deliberativa de verdad.
Hoy os enlazo un estudio del mismo grupo sobre la presencia de alcaldes en las redes sociales en el marco de esas elecciones locales. El informe refleja cosas muy curiosas que son dignas de comentario. Os recomiendo echarle un vistazo y descubriréis como que “a medida que se acerca el 22 de mayo los políticos se crean cuentas y perfiles en todas las plataformas que conocen o les recomiendan. El problema estriba por el momento en que no parece que cuenten con una estrategia clara a la hora de manejar sus redes sociales. Y cuando la tienen, no se centra en la escucha atenta a sus seguidores, sino meramente en contar el número de seguidores y enviarles el mayor número de información posible sobre su actividad offline. Esta actitud nos muestra que el interés de la presencia de los alcaldes en las redes es más electoral que social”.

Si atendemos al uso que los responsables políticos hacen de las herramientas que les permiten acceder al talento y al interés colectivo, entenderemos como se va enquistando la lejanía de los ciudadanos hacia la administración. Precisamente ayer en el Foro Estatal de Politicos para la Participación se habló de cómo impulsar la participación de los jóvenes en la vida pública. De lo poco interesante que ha trascendido me quedo con algunos elementos que espero superen el mero “titular” para un dossier de prensa y se transforme en acciones de dinamización de lo que defienden.

Resulta que el 90% de los jóvenes españoles se conectan a Internet y tienen un perfil en alguna red social. El problema viene cuando esos datos los toma un funcionario público y los cualifica por la cantidad y no por la calidad, con lo que, como es el caso, un director de algún Instituto de la Juventud avala la idea de que una política eficaz dirigida hacia esos jóvenes debe ser a través de la red. Se olvidan que la política ya está en la red, sólo falta que se convierta en algo real y no lo que ahora es. Es preciso cambiar la función pública, la acción política y el papel de sus actores, luego, a medida que eso fluya, internet será un canal de captación de inteligencia social y de participación ciudadana, joven y no tan joven. De momento lo que tenemos es un escenario digital muy bien decorado, extremadamente sofisticado y glamouroso que disfraza una gestión política de puta pena.

Como decía alguien en este blog, empiezan a haber ejemplos de que sin políticos es posible vivir y que cuando intervienen se convierten en un inconveniente. En Bélgica se pasaron un año sin gobierno y actualmente su tasa de paro no supera el 8%, en Islandia, los ciudadanos han obviado las estructuras de gobierno y se organizan democráticamente para deliberar un futuro mejor a partir de una carta magna paralela.

Yahoo ningunea Google

Decía ayer la CEO de Yahoo que “su verdadero rival ya no era Google sino Facebook“. Es posible que Carol Bartz intente con esas declaraciones minimizar a quien en su día apartara su empresa de la privilegiada situación en la que estuvo durante tantos años. No obstante, lo interesante de sus afirmaciones es que entra en una de las áreas de mayor discusión en la economía digital actualmente: ¿es Facebook el embrión de un sistema operativo universal y social que determine la internet inmediata? En mi opinión el futuro de la red es social, eso no es discutible, pero lo que está por ver es si se va a generar un estadio de relaciones entre las necesidades de los usuarios, resueltas siempre por otros usuarios inconscientes de dar esa solución. El ejemplo más evidente lo tendremos en breve con la venta social o con las plataformas que ligarán el e-commerce y las redes sociales. Ya no seremos usuarios de webs corporativas, ni tan siquiera de redes sociales, pasaremos a ser una amalgama de voluntades que generarán usos y tendencias de compra. La utilización de la información dará ese valor definitivo a las empresas qeu la gestionen de manera eficiente.
Bartz aseguró en esa entrevista que su compañía una vez examinó la posibilidad de comprar Facebook por alrededor de US$1.000 millones pero que la desestimó sin decir el motivo. Ahora asegura que su estrategia de adquisición es concentrarse en compañías que traen usuarios, contenido, ingenieros y tecnología de anuncios. Yahoo está añadiendo funciones para impedir la pérdida de internautas ante sitios como Facebook y Twitter. La jefa ejecutiva de Yahoo, que lleva dos años en el cargo, redujo los productos ajenos al negocio central y concentró la empresa en noticias, deportes y otros tipos de contenido pero no parece que tenga claro el modelo de negocio vinculado a las redes sociales puesto que los intentos de Google por hacer algo parecido (Buzz por ejemplo) se han visto inservibles. Yahoo forjó una alianza hace poco que permite a Microsoft Corp. gestionar el mecanismo del motor de búsqueda, en tanto Yahoo supervisa la venta de anuncios. En mi opinión el error es trascendental pues continúan creyendo que la materia prima es la audiencia, en lugar de la inmediatez.

Yahoo no logrará incorporar a su universo de actividad ningún flujo que provenga del ecosistema vinculado a las redes sociales pues éste posee una dinámica propia que se extiende en esas herramientas. Conforme la base de usuarios de Facebook se ha disparado a más de 500 millones, su valor ha subido a más de US$40.000 millones. Yahoo, con sede en Sunnyvale, en California, tiene una capitalización de mercado de US$22.100 millones. Este parece otro de los elementos que irá marcando la batalla por el control real del mercado del lado de las redes sociales por encima de los buscadores.

Tengamos en cuenta que desde que Google compra a Twitter sus búsquedas, pues depende de que los usuarios del buscador sigan utilizándolo para obtener resultados a tiempo real tal y como hacen en el Twitter Search, el gigante dio la pista de uso y rentabilidad a la mayoría de gestores sociales: generar suficiente tráfico con contenido a inmediato que los buscadores precisen de su incorporación al mecanismo de entrega de datos en pantalla, por encima de un flujo superior que no aporte esa acción a tiempo real. Simple.

La publicidad en las redes sociales

El mercado publicitario en España se redujo más de un 15% en 2008, un 18% en 2009 y, aunque menos, también se reducirá este año. Más de un tercio del mercado publicitario europeo ha desaparecido. Nunca había pasado algo así, ni en las peores crisis en términos de inversión. La comunicación publicitaria no cayó a estos niveles ni en 1993 tras los fastos olímpicos y de la Expo, ni tan siquiera en 2001 con el reventón tecnológico.
Sin embargo, y engordando la teoría de que no situarse en el punto exacto te acelera el desastre, esa caída de inversión en publicidad no se ha producido en Internet. Ayer comentaba que la gente ya no visita tres o cuatro tiendas hasta que decide que comprar, ahora se desplaza por las webs y portales, blogs de opinión y redes donde se enfrentan las marcas con sus consumidores, y deciden comprar, cada vez más a golpe de clic. Si deciden ir a un establecimiento a comprar, es tras ese repaso a los catálogos publicados digitalmente y cada vez con menor frecuencia esa comparativa se produce en el sentido analógico del término. En ese campo, la publicidad contextual de Google o la generada por enlaces a partir de acciones semánticas siguen siendo las que mayor valor otorgan a las campañas. Ahora bien, eso también está cambiando.

Las empresas e instituciones invertirán en 2010, en las diferentes redes sociales de tipo global que se gestionan profesionalmente en el planeta, más de 2.000 millones este año. Aquí cabe destacar que entre las que son de tipo pornográfico y Facebook se calzan casi dos tercios del pastel. Más de 1.000 millones de euros en anuncios para Facebook este año. De esta cantidad, un 75% de la inversión todavía estará situada en Estados Unidos, a pesar de que sus ciudadanos ya son menos de una cuarta parte de los clientes de la red social de Zuckerberg.

Si estos os parecen buenos datos, las previsiones para 2011 son aun mejores. Cerca de 1.500 millones en ventas se acercan por el horizonte. A pesar de que estas cifras son importantes, aun están muy lejos del valor nominal “teórico” que se le otorga a la compleja empresa digital que alberga dicha red. Estamos construyendo el modelo empresarial socializado y eso no es fácil. No será simple valorar estas organizaciones y su entrada en bolsa lo complicarán aun más todo. Demos tiempo a estas operativas y esperemos que no se cometan los errores de otras bolsamanías tecnológicas que tan mal nos lo hicieron pasar.

Vamos a ver donde crece el fenómeno de la inversión publicitaria en Facebook por ejemplo. El crecimiento que esta red necesita ya no está en los Estados Unidos, sino en el resto del mundo. El aumento de ventas para 2011 fuera de Norteamérica rondará el 500% en dos años, frente a un 30% en su sede natural. A pesar del escepticismo sobre la viabilidad de los anuncios en las redes sociales parece ser que los anunciantes encuentran algún tipo de sentido a sus banners socializados. Sin embargo donde verdaderamente se está disparando el mercado publicitario no es en Factbook o en Twitter u otras como podría aparentar alguna de esas cifras, no, donde lo hace es en los entornos de juegos sociales por culpa del requerimiento básico de su propia existencia: un gran número de usuarios.

Una de las grandes deficiencias que tenía la gestión profesional de redes sociales y sus campañas integrales era la de definir claramente el rendimiento de las mismas. En ese sentido muchos fueron los que nos lanzamos a desarrollar herramientas que pudieran medir esas acciones. Nielsen fue la primera en localizar la piedra filosofal. En estos momentos, a través de una herramienta propia, analizan la efectividad de una campaña publicitaria en entornos sociales y especialmente en Facebook.

Según explican en un estudio realizado a casi un millón de usuarios de Facebook a partir de 125 campañas, “se confirma que el recuerdo de marca y la notoriedad de la misma crecen de manera proporcional a la vinculación personal que ese usuario muestra en la red social por ese servicio, producto o marca”. Se supone que gracias a eso la intención de compra crecerá al mismo ritmo, por lo que algo nuevo está estructurándose en ese entorno.

Seguramente, si el rédito a las empresas es real y demostrable, el fracaso de las puntocom y los retornos inexistentes de aquellas inversiones alocadas de entonces no vuelvan a repetirse. Se está trabajando duro para poder demostrar que las redes sociales son algo más que una moda, un entorno puntual de relaciones, para hacer llegar que las empresas e instituciones tienen mucho que obtener de esos territorios. Básicamente se está vinculando un espacio de negocio a un territorio donde pasan cosas de verdad. Si es así, si al final se logra demostrar que la inversión posee un retorno fiable, el futuro de estas herramientas en bolsa no será el de Terra.

Debemos estar a un paso de la apertura de las redes sociales, a pocos centímetros de que las diferentes plataformas colectivas hablen entre ellas. De momento todas viven en sus jardines privados, acotados y segmentados por los millones de clientes que tienen, pero, cuando los anunciantes soliciten rangos de repercusión como hacen con la omnipresencia de Google, expresarán la necesidad de generar campañas de comunicación digital en entornos sociales que no estén vallados. Al tiempo.

Éxito y economía digital

Esta es la segunda entrega de los programas para RAC1, en este caso hablamos de “nueva economía” y todo lo que ello implica desde un punto de vista sencillo y entendedor. Espero haberlo logrado. Facebook, Twitter, negocios sin ingresos, nuevos escenarios y territorios digitales como valor económico del futuro.
De hecho, hoy te lo hemos puesto un poco fácil porque esta es una de las áreas que tú dominas más, eso de las nuevas tecnologías, tienes un blog muy activo y, en definitiva, eso que llaman la “nueva economía” ¿no?, lo llamáis vosotros los expertos…

-Sí, bueno, el otro día tenía en Barcelona una conferencia, hace unas semanas, de la Universidad de Girona, y la rectora, bueno, la decana del tema económico de allí, me dijo que eso de la “nueva economía”, hasta que no lo acabemos de definir, ella ni entra ni sale. Que no habrá ningún tipo de asignatura dedicada. Y decíamos: “hombre, la nueva economía sí es algo que existe, y es toda una percepción que tiene el mundo económico (...) de un nuevo modelo, y este nuevo modelo se construye a partir de términos digitales y de unos nuevos patrones”. Una empresa vinculada a la nueva economía no cierra nunca, si quiere, no cierra nunca, está abierta 24 horas, porque no tiene un espacio físico que se deba cerrar: tiene la capacidad de vender a través de Internet o de mil maneras, ¿no? Pero la nueva economía lo que busca al final, fundamentalmente, es mejorar los sistemas y los modelos económicos tradicionales. Entonces, sería la “nueva” economía desde el punto de vista de mejorar la “tradicional” economía.

¿Y eso quiere decir incorporar las nuevas tecnologías a una empresa normal por ejemplo?

-Fundamentalmente. Viabilizar empresas y modernizarlas a partir de las nuevas tecnologías.

Proyectos como Google, Facebook, Twitter, supongo que estos son los nuevos emblemas, de esta nueva economía ¿no?

Sí, antes de eso sería importante detectar, que estas empresas, que serían los nuevos emblemas, parten de un planteamiento económico nuevo que comienza a final de los años 90. Realmente es cuando empiezan a montarse estas empresas, y han acabado haciéndose muy grandes durante la década del 2000. Parten de un concepto que se llama “propiedad emergente” y os explicaré qué es. Es muy sencillo, no se refiere a las propiedades de “poseer” sino a las propiedades que tienen, las características de algunas cosas nuevas, como por ejemplo, el que tú yo compartamos ideas. No es lo mismo compartir cosas que tienen unas características determinadas, que compartir ideas, donde lo que hacemos es sumar y entonces llegamos a tantas ideas como seamos capaces de crear, con la capacidad de pensar juntos, pero, sobre todo, la capacidad de pensar en común. Es decir, estas empresas han sido capaces de montarse en torno a un hecho nuevo, que es que alguien que esté en Tokio y alguien que esté en California, y alguien que esté en Madrid, en momentos diferentes, y en espacios diferentes, piensan en común, y lo integran todo en un mismo espacio, que es el espacio digital.  Un espacio de trabajo, un espacio escrito, donde se van complementando las ideas. Ya no es que se quede la mejor idea, sino que se crea una idea nueva que tiene que ver con un pensamiento en común. Estas empresas nacen de aquí. Nacen de observar un objeto, un bosque, y éste es el ejemplo más claro: imaginemos que nosotros nos acercamos a un bosque (es pura metáfora, ¿eh?), y vemos muchos árboles. Según la economía tradicional, sólo nos fijaríamos o en un árbol, o en todo el bosque. Entonces, veríamos las características de un sólo árbol, o de un gran bosque. La forma en que hoy en día la economía nueva intuye este bosque, es que somos capaces de observar todos los árboles con todos sus detalles. Porque quien observa ya no es una persona, sino un grupo de personas. Y todos informan al grupo de lo que están viendo. Con lo que vemos todo el bosque con todos sus detalles.

Claro. Y eso es lo que ha consolidado empresas como estas que comentabas, ¿no?

-Exacto, empresas que han utilizado la “viralidad“ como factor fundamental de economía, es decir, cuando ellos hacen una cosa, acaba trasladándose a miles y miles de personas por el efecto viral que tiene la propia red. La economía en torno a lo que serían las capacidades de segmentación. Por ejemplo, Google vende anuncios, pero vende anuncios a aquél a quien realmente le interesa ese anuncio. Google ya no le pone un anuncio a todo el mundo, sino que ése que hace una búsqueda sobre “camisetas amarillas”, pues en su lateral aparecerán tiendas que venden camisetas amarillas.

De hecho es de lo que vive, ¿no? Este es el secreto, si no al final no hay más posibilidades, ¿no? Hay un dato impactante, que, cuando preparábamos el guión nos ha impactado, que dice: “de las 10 primeras empresas del mundo, 4 no existían en el año 2000”.

-O existían de una manera muy ligera. Claro, hay empresas que de hecho tienen una valoración en estos momentos que no sabríamos decir si es real o no: que alguien pague por un 15% de Facebook 21.000 millones de dólares, quiere decir que tiene un valor absolutamente demencial. O que en Twitter se haya hecho una ronda de inversión que la convierte en una de las empresas más grandes del mundo. Quiero decir, estas empresas, ¿qué hacen?, ¿a qué se dedican realmente?, ¿qué producen?, ¿por qué estas empresas nuevas tienen este valor? ¿por qué otras empresas más grandes, en lo que sería capitalización bursátil, por ejemplo, hay estas empresas que no existían hace 4 días? ¿por qué han crecido tan rápido? ¿por qué una empresa como Facebook, que tenía un millón de clientes, por decirlo de alguna manera, hace menos de 5 años que tiene 500.000, 600.000 millones? ¿de dónde surge este crecimiento? ¿cómo se puede generar este valor? Pues tiene que ver con eso que estaba diciendo: la “viralidad”, la capacidad empática de un sistema informático, en este caso, son eso, las redes sociales.

Este es el secreto de por qué han crecido tan rápidamente. Pero, ¿por qué son tan rentables? Es decir, Google, Facebook, que no venden nada…

-Facebook no es rentable en estos momentos. Es muy valiosa, pero aun no es técnicamente una gran máquina de beneficios, aun no es rentable.

O son tan poderosas, ¿no?

-Google es poderosa porque es Dios, sinceramente. Yo creo que alguien, o los que tenemos unas creencias relativamente diferentes a lo tradicional, hay un momento en que dices “si cojo las características de Dios, son las mismas que tiene Google: está por todas partes, contesta todo, no sabes exactamente dónde está o quién es, y lo controla todo”. Google, al final, entra en discusiones con gobiernos, ¿eh? Hay momentos en que tiene procesos de enfrentamiento con gobiernos. Y, al final, es una empresa de unos señores que diseñaron un algoritmo, que son muy potentes, y, en este caso, han llegado a controlar incluso lo que quieren hacer los países. Pero es que con Facebook pasa lo mismo: hay políticos de alto nivel del mundo, o la Casa Blanca, o cualquier magnatario del mundo, que acaba publicando en Facebook algunas de sus grandes decisiones. El otro día, Chávez, el presidente de Venezuela, estaba retransmitiendo por Twitter la exhumación del cadáver de Bolívar. Es decir, esto ha cambiado mucho, y muy rápido. Chávez no tenía Twitter hace tres meses. ¡En tres meses hemos pasado de nada a todo!

Y ya saldrá alguna otra cosa curiosa, de aquí a unos meses…

-Eso seguro. Estaría bien que la gente supiera, que mirase atrás y viera qué era Internet hace 5 años. Y veremos que no existía Facebook, que era fundamental Terra, Yahoo, o unas cosas que ahora algunos no sabemos dónde están…o tienen un uso muy reductivo. El hecho de que Google en estos momentos no sea, y esto es importante, el mejor buscador que hay, también es determinante.

Porque quieres decir que puede aparecer uno mejor.

-No, porque ya no es el mejor, el más eficiente para hacer búsquedas. Ahora es más eficiente Twitter para hacer búsquedas puntuales. Por eso Twitter ahora sí que es un modelo de negocio.

Vale, vamos a Twitter. Pero antes de eso, un momento, ¿Google es rentable porque trabaja con publicidad y Facebook no lo es porque no trabaja con publicidad?

-Google es rentable por dos factores: uno, porque ha sabido vender de forma muy segmentada y eficiente la publicidad y dos, porque ha creado un modelo que tiene que ver con que haya millones, y millones, y millones de búsquedas cada segundo, de manera que cada búsqueda proporciona una imagen, o una posibilidad de imagen, lo que sería un ‘click’ o la posibildad de hacer un ‘click’ (depende de lo que se paga), pero lo que paga es por campañas de ‘clics’. Es decir, ha definido la nueva economía y la nueva publicidad en torno a esta nueva economía y eso es lo que le hace tan eficiente. Y eso le pasa millones de veces cada segundo. Y eso acaba produciendo en todo el mundo una serie de réditos brutales, ¿no? Y las caídas en publicidad que ha habido en el mundo en los últimos dos años a Google le ha afectado relativamente poco, porque al final es el refugio de una publicidad low cost, porque tú gastas muy poco por anunciarte…

Porque no es muy cara…

-No, porque es absolutamente mesurable. Tú dices “voy a gastarme 40€” o “voy a gastarme 400 millones”. Da igual. Y además lo que obtiene son una serie de indicadores, que hasta ahora la publicidad no podía darnos. Un anuncio de televisión te puede decir “bueno, me han visto 2 millones de personas, en teoría, pero no sé exactamente si estos 2 millones son los que yo quería o no quería. Sí, por la hora, debían ser personas interesadas en mi producto, pero tampoco lo sé seguro”. Mientras que Google te dice “te han ‘clicado’ 200.000 personas; y estas 200.000 son personas que han buscado alguna cosa en torno al producto que tú haces”. Claro, eso le da un valor fundamental, y yo creo que eso es lo que le da valor a una empresa…Facebook es otra historia.

Facebook es otra historia, pero en cambio, hay gente dispuesta a pagar millones, y millones de dinero por comprar Facebook.

-Invierten en Facebook. Facebook es mucho más que una red social en estos momentos. Acabará siendo, desde mi punto de vista, el sistema operativo de las redes sociales. Los que han utilizado PC todos tienen Windows, los que han utilizado Mac tienen otros sistemas operativos que son el software por el cual tú puedes trabajar con ese ordenador. Pues yo creo que Facebook acabará siendo una especie de sistema operativo de las redes sociales: a través de Facebook entraremos a nuestras redes sociales, o una cosa similar a Facebook hará uso de todas nuestras redes sociales. Por eso es tan importante estratégicamente.

Vale, Twitter.

-Twitter, nadie te lo dice directamente, pero yo creo que nace, un poco, de casualidad, ¿eh? Quiero decir, Twitter nació sin un modelo de negocio claro, no era un negocio cuando nació, no tenía un Business plan, porque no hace falta tenerlo para una algo que no espera obtener beneficios inmediatamente, y yo creo que nace como una cosa del patrón de decir “bueno, hacemos una cosa que con 140 caracteres es como el SMS, lo ponemos aquí y nos podemos comunicar unos cuantos”. Pero claro, tuvo la suerte de nacer en Sillicon Valley. Cuando esto lo piensan en Sillicon Valley no es lo mismo que si lo piensas (...), porque ya estás rodeado de lo mejor, en el sentido de que si una cosa allí funciona, te lo acabarán exportando ellos mismos. Y eso es lo que pasó con Twitter. Y Twitter al final, va generando un tráfico inmenso. Acaba siendo una herramienta, pasó algo similar a lo del SMS...la gente decía: “¿tú crees que esto del SMS será un éxito?” Pues, que alguno ponga en duda si es un éxito o no. Y lo mismo pasa con Twitter: “¿mensajes de 140 caracteres por Internet? Eso es absurdo…” Y resulta que es un absoluto éxito: ha llegado ya a los 200 o 300 millones de usuarios. Pero resulta que su rentabilidad ha nacido después, y ha nacido porque cuando alguien busca algo en Google en estos momentos, Google y Twitter han llegado a un acuerdo, porque Twitter se ha posicionado, claramente, como el mejor a nivel de búsquedas en todo el mundo: cuando tú buscas una noticia de última hora, Google no la tiene reflejada en su buscador, mientras que Twitter tiene ya millones de personas que acaban de comentar esa noticia, de manera que cuando en Google buscas la noticia, aparece en alguna que Twitter lo ha dicho, y si Twitter no le diera permiso, no podrías entrar directamente. Entonces, pagas un canon, y Google le paga canon por cada búsqueda que nace de Twitter.

Y por eso dices que Twitter acabará siendo el mejor…

-Twitter vive muy bien, y vivirá muy bien. Y ahora mismo es cuando empieza a ganar dinero de verdad.

Sí porque, además, ahora muchísima gente tiene Facebook, pero Twitter es una cosa muy…

-Twitter es una cosa mucho más “friki”. Yo utilizo las dos cosas, el Twitter de Marc Vidal y el Facebook de Marc Vidal, pero realmente, con el Twitter tengo una relación mucho más cercana para la gente con la que yo trato, porque es una comunidad, podríamos decir más cerrada, más directa o más reducida, y el Facebook es una exposición mucho más clara: fotografías,...es otra historia. No sé exactamente.

Pues será el futuro…Venga, Twitter. Y en toda esta historia de la nueva economía que le llamáis vosotros los expertos, supongo que, claro, habrá mucha gente que dirá: “eh! yo tengo una idea en una nueva red social, con esto me ganaré la vida en una empresa de estas de blogs y tal…” Seguro que hay mil casos de gente que cree que puede crear una cosa de estas, ¿no?

-Sí. De hecho, hay ejemplos de proyectos en marcha que nacen en las propias redes sociales y que han conseguido su propio (...), su propia comunidad, ya que aquí la clave está en crear una comunidad alrededor de tu producto o tu marca. Y hay ejemplos absolutamente curiosos, como un señor del sur de Francia, que tenía nada, 100 ó 200 seguidores, y este señor fabricaba Crema Catalana que le llaman ellos y, este hombre, en un momento determinado tuvo un stock que superaba su venta puntual y dijo: “¿sabes qué? que pondré en mi Twitter que me sobra, y que pasaré mañana por (...) y por la plaza”. Y sí, lo puso en Twitter y dos ó tres personas dijeron “oye pues sí, yo estaré mañana en la plaza (...) y ¿a qué hora será?” y él contesta y tal. Y a medida que ha pasado el tiempo, en estos momentos este señor hace una ruta que informa exclusivamente por Twiter no tiene ni página web, ni blog, ni Facebook…, y hay un hecho que es que este señor pone toda su ruta, que es el sur de Francia, tiene empleados que hacen lo mismo, y reparte la Crema Catalana por todo el sur de Francia informando exclusivamente por Twitter. Y los pedidos se los hacen por Twitter.

Es buenísimo…

-Es buenísimo. Porque ha creado una comunidad de gente que, además, opina que es muy buena esta Crema Catalana y va haciendo que, cada vez, haya más gente que quiera esta Crema Catalana, con este detalle, glamuroso, de las redes sociales…

Sí, sí, sí. ¿Y algún otro caso así?

-Sí, hay una empresa en el norte de España, en Asturias, que vende calzoncillos por Internet y, fundamentalmente, entre su propia comunidad que creó en Facebook. Es una tienda cualquiera de Gijón, que realmente, su porcentaje más alto de clientes, ahora son clientes de Gijón, curiosamente, de una comunidad vinculada al mundo local, pero que se relaciona socialmente deforma digital. Tiene su gracia.

Y tanto que sí. MySpace también forma parte de esta nueva economía, ¿no?

-Sí. MySpace revolucionó el hecho de la música. Fundamentalmente es una red social musical, de grupos y de gente que hace música, que ha acabado teniendo un aparato importante…Y quien niegue que MySpace ha marcado de forma relativamente importante toda la revolución de la música de descargas, lo que ha supuesto el hecho de que la música de acceso universal a grupos que no tenían acceso a ningún tipo de discográfica ni posibilidad de hacer nada, y con MySpace han podido acabar (...)... Hay algunos ejemplos de cantantes que son producto de MySpace y que han conseguido tener unos seguidores de una manera brutal.

Marc, estamos a punto de acabar, pero seguro que no todos nuestros oyentes están en el tema de las redes sociales ni saben exactamente qué quieren decir todas estas cosas. Pero, ¿hay nueva economía fuera de las nuevas tecnologías?

-Sí. La nueva economía se debe caracterizar por un hecho, que es trabajar en red, pero no sólo en la red. Sino que debemos imaginarnos por ejemplo un bosque…Hay un tipo de árbol que es la secuoya, que son unos árboles que crecen muy alto, que tienen más de 100 metros de altura y, la única manera de que en el mundo botánico, en la naturaleza de este planeta, algún árbol llegue a 100 metros de altura es que lo haga en grupo. Las raíces de las secuoya no llegan a un metro de profundidad…Entonces, si tienen 100 metros de alto y sólo un metro de profundidad de raíz, ¿cómo se aguantan? Pues se aguantan enlazadas las unas a las otras. No verás una secuoya sola de más de 30 metros. Para que llegue a 100 metros debe estar en un bosque. Este bosque, se “autoaguanta“ todo: no hay ni un sólo árbol que, cuando caiga no lo levante el propio bosque, lo sube el bosque durante unos años, y todos alcanzan los 100 metros de altura. Es decir, la nueva economía utiliza el trabajo en red: no necesariamente a través de Internet sino el hecho de que debemos ser capaces de crear ‘comunidades económicas’ en torno a que si todos somos capaces de ayudarnos, todos llegaremos a 100 metros de altura. La nueva economía busca eso.

Marc Vidal, muchísimas gracias por habernos acompañado un miércoles más y volvemos la semana que viene. Gracias

-Hasta el miércoles que viene. Gracias.

Chile y la nueva economía

Chile es la economía más abierta internacionalmente de toda Latinoamérica. Aunque esa exposición puede determinar un riesgo cuando el planeta se debate entre una nueva recesión o la salida definitiva de la crisis, la verdad es que en términos técnicos Chile está muy por delante de otros países de su entorno en cuanto a la interpretación que sus empresas hacen de la Nueva Economía. Estos días estoy recorriendo diversos países del Cono Sur primero y de Centroamérica después. La verdad es que implementar negocio en esta parte del mundo tiene grandes dificultades y aunque también supone retos en lo personal y en lo profesional, lo más destacable es el conocimiento de un nuevo escenario para desarrollar proyectos. En ese sentido, Chile destaca por su seriedad empresarial e institucional y por la homologación inminente a los estándares europeos en alguno de sus dinámicas digitales sobretodo.
Si dejamos de lado los graves desequilibrios que permanecen y que representan una dificultad enorme para lograr esos objetivos de modernidad pendiente, la realidad de Chile es muy alentadora. Mientras medio mundo se movía en cifras negativas, este país mantenía un crecimiento superior al 4% sin demasiados problemas.

Chile creció al 7,1% en mayo. Casi nada. En junio será similar, lo que muestra una cada vez más sólida escena de mejora que enlaza con lo que se viene a llamar la “reconstrucción” tras el terremoto. El único riesgo que en estos momentos tiene la economía chilena proviene del exterior. Pero si algo destaca en el nuevo modelo económico de este país es su vinculación creciente al territorio digital.

La penetración de Internet en Chile es la más alta de América tras Estados Unidos y el acceso móvil a la red por parte de los chilenos es altísimo, casi un 70% de ellos entran vía dispositivos móviles o derivados. Además, un alto porcentaje son usuarios activos de los entornos sociales. Facebook tiene más de 6 millones de clientes chilenos, un 35% de la población total del país. Por poner una comparación diremos que en México no llegan ni al 9%.  Sólo Colombia, Argentina y Venezuela se acercan, pero a más de 10 puntos de distancia. Lo de Chile y el uso de las redes sociales es algo a estudiar y a tener en cuenta. El terremoto significó un antes y un después en el uso de Facebook y sobretodo Twitter. Esta segunda pasó de apenas 70.000 usuarios antes de febrero a medio millón en cuatro meses.

Lo sorprendente es que el uso que hacen los chilenos de la red y de su acceso multiplataforma es tremendamente pragmático. Las redes sociales no son un territorio místico donde se ha conceptualizado una especie de mensaje mesiánico que proporciona valor a quien no lo tiene o donde las formas son más importantes que el fondo. Todo lo contrario que pasa en España donde parece que hemos llegado a vincular el uso del Social Media con algo etéreo, espiritual y que se convierte en si mismo en el objetivo de la comunicación digital en lugar de ser un mecanismo por el cual esa comunicación se logra.

Al final resultará que en Latinoamérica, donde vinimos algunos a desarrollar negocios digitales creyendo que exportaríamos know how, acabaremos aprendiendo más que enseñando. Si no es aprender, si será comprender. Está claro que podemos mostrar usos y estrategias que no se conocen en esos países, pero las dosis de realismo y de uso práctico de todo ello suponen toneladas de modestia que los europeos necesitamos digerir si queremos hacer negocio en América del Sur.

Ideas Para Emprendedores

Durante mi intervención de la pasada semana en las Jornadas IDI, enumeré algunas ideas para que las empresas se enfrenten, en la medida de lo posible, a los tiempos que nos han tocado vivir con mayores garantías. Mañana, en Mérida, justo después de la intervención del Presidente de Extremadura, haré lo propio. Tened por supuesto que, como hice en Mallorca y como hago siempre, a los políticos que tengan el valor de escucharme desde sus butacas reservadas, les diré cosas que seguramente no esperan. Aunque mi papel es el de aportar ideas nuevas y escudriñar las opciones que nos quedan a empresarios y emprendedores en un momento como este, es evidente que hay que situar la realidad y confrontar a los actores políticos con el escenario que han modelado. Como siempre será divertido, podéis seguirlo por twitter o por facebook. Alguanas de esas ideas:

  1. Regalar productos o servicios: bajar los precios de los bienes y servicios crea en el consumidor una sensación de que antes se le había engañado al cobrarle precios más altos. La solución es regalar algo al mismo precio de antes. Por ejemplo, el asesor fiscal que le confecciona el IRPF puede ofrecerle un asesoramiento fiscal básico incluido en el precio de hacerle la declaración.
  2. Packs anticrisis: Es una política de precios que trasmite al comprador que la rebaja es coyuntural y para su beneficio, ya que la empresa se preocupa de él.
  3. Comprar viejos productos: Si nuestro presupuesto doméstico ha bajado, debemos adaptar nuestra cesta de la compra a ello. Tal vez no necesitemos el último modelo de TV o de móvil.
  4. Pagar al prosumidor: en la vida real y el las redes sociales hay gente que habla de nosotros, de nuestra capacidad laboral si estamos desempleados o de nuestros productos si tenemos una empresa. A estos prosumidores que hablan bien de nosotros hay que recompensarlos, sea invitándolos a unas cañas sea con una retribución variable por cliente.
  5. Ofertas personalizadas a colectivos o a individuos: La web 2.0 permite conocer con mucho detalle a nuestros clientes potenciales y personalizar al máximo lo que les ofrecemos.
  6. Utilizar a la competencia: Tal vez sea la hora de dejar de ver al resto de competidores como enemigos y los tratemos como aliados. Unir esfuerzos, fusionarse, llegar a determinados acuerdos estratégicos, puede ser la vía para sobrevivir y prosperar.
  7. Aprender a utilizar la red 2.0 para hacer negocios o encontrar un trabajo: Saber qué se dice de nosotros, quién lo dice, dónde lo dice y cómo intervenir en esta conversación colectiva para que fluya en nuestro favor.
  8. Captar nuevas formas de satisfacer las viejas necesidades: Innovar no siempre es cubrir nuevas necesidades, a veces es satisfacer las mismas de una forma nueva.
  9. Utilizar los nuevos canales móviles de comercialización, al estilo de las aplicaciones del iPhone.

Google Y La Nueva Economia

En la sede de Google, en Mountain View, un proyector muestra a tiempo real los 3.000 millones de búsquedas que se realizan a través de su motor. De hecho, cerca de 700 millones de personas lo utilizan para buscar información en la red. Sin embargo, desde hace unos meses algunos elementos socioeconómicos pueden estar afectando el futuro próximo del gigante californiano que dejan el “asuntillo” chino en un tema menor.

Aunque Google tiene la mayor cuota del mercado de búsquedas online tanto en Estados Unidos como en Europa occidental, Facebook ya le ha aventajado como el website más popular en el mercado interno norteamericano y parece que la tendencia es global. Todo se junta. A medida que Google se enfrenta a las regulaciones que intentan evitar monopolios, algunos de sus proyectos naufragan. Bien podría ser que Google se haya “microsofticiado generando enormes ingresos al estar muy consolidados en lo corporativo, pero que no logra conquistar nuevos mercados. Google ha pasado de duplicar sus ventas en 2005 a crecer un 8% en 2009. Además su cuota como herramienta de búsqueda ha caído por primera vez desde su nacimiento.

Google ya no enamora como antes. Ahora lo hacen Twitter, Facebook y otros “buscadores” sociales. Aunque sean redes sociales, estos sites ofrecen un valor espontáneo que supera las posibilidades del buscador de referencia. Twitter ofrece enlaces sobre hechos y noticias a través de su propio motor de búsqueda que Google no referencia hasta horas después y gracias a la compra de éstos. Incluso en el mejor de los casos, cuando el link se formaliza a tiempo real, éste te conduce a Twitter como intermediario del contenido final. Esta red social, por llamarla de algún modo, ingresa más por permitir el acceso a sus sistemas a Google que por cualquier otro concepto. Ese es su modelo de negocio en gran medida.

El otro, Facebook, superó en marzo a Google como la página web más visitada en los EUA al tener más visitas semanales que Google.com. El efecto inmediato a este hecho es que grandes compañías que volcaban todo su presupuesto en marketing al factor de búsquedas en Google lo están derivando o compartimentando paulatinamente a diferentes estrategias en Facebook. Del banner lateral a la estrategia basada en la socialmedia,  del resultado sectorial por búsqueda se ha pasado a la acción de net estrategy.

A los efectos de actualizarse en el campo de los medios sociales, Google incorporó a su correo electrónico Gmail un cachivache llamado Buzz. Pretendían permitir a los usuarios intercambiar todo tipo de material, pero las críticas en relación con la privacidad llevó a Google a limitar algunas funciones de Buzz. También han asistido a ver como se reduce su pulso poco a poco. A diferencia de esos fracasos, otras start-ups como Foursquare muestran como pueden crecer las buenas ideas si estas se adaptan a la voluntad social o a la necesidad objetiva del público. Era evidente que la geolocalización en redes sociales era un uso esperado.

Google ya no es el referente de búsqueda para mucha gente. Ahora Twitter o Delicious permiten utilizar un modelo distinto y mucho más efectivo en la mayoría de los casos. No depende tanto de un algoritmo, como de la inteligencia colectiva que aporta valor. Los casi 80 millones de usuarios de Twitter o los 500 de Facebook dibujan el escenario actual donde ya no se busca para ver o leer sino para comunicar. Al fin y al cabo Google es ahora mismo una colección de páginas, mientras que Internet es una colección de aplicaciones. A medida que la web evolucione, nada hace presagiar que la búsqueda como la entendemos ahora vaya a ser el núcleo de su funcionamiento. Si no se actualizan adecuadamente al tren de lo cotidiano, pueden vivir la historia de otros. Aquellos que perdieron liderazgos indiscutibles: AOL, Lycos o Yahoo cayeron al perder el sentido de su propio tiempo. Twitter o Factbook son los intermediarios de las estrategias en la red ahora y es en su modelo de gestión donde aparece el verdadero valor para el usuario, que al fin y al cabo son la materia del que vive cualquier modelo digital.

Hay datos que muestran por donde van los tiros. El New York Times admite que una cuarta parte del tráfico derivado a su página proviene de enlaces mostrados en Twitter. A mi modo de ver Twitter se evidenciará como la herramienta ganadora en este complejo catálogo digital de la nueva economía. Ya tiene modelo de negocio, las búsquedas; modelo de gestión, la comunidad; y propuesta de valor, la inmediatez. Facebook acabará siendo un site social cuya utilidad será más que discutible. Twitter evolucionará poco, pero se convertirá en un espacio de extrema utilidad que no dependerá tanto de la gente que te sigue o sigues como la capacidad de formalizar un “search” efectivo. Twitter dejará de ser una red social y pasará a ser una herramienta social. Facebook dejará de ser un mecanismo social para ser un web de relaciones sociales.

Pero hay datos favorables sobre el negocio social de Google, empresa que tiene casi 25.000 millones de dólares en efectivo y en valores negociables. Recientemente compró Aardvark por ejemplo, una página que permite a los usuarios hacer preguntas y recibir respuestas online de un modo social. Por otra parte, su red social Orkut ha conquistado gran cantidad de seguidores en India y Brasil anulando a Facebook del mapa. A pesar de la creciente competencia de las redes sociales, Google saldrá beneficiada más que nadie del desplazamiento publicitario hacia Internet que aun se producirá en los próximos dos o tres años. 

Pero, ¿está ganando Google con sus últimos proyectos? Parece que algo empieza a cocinarse. Google gastó un total de 4.900 millones de dólares en YouTube y DoubleClick hace un par de años a fin de poder aumentar la venta de publicidad en videos. Ese modelo generará unos 3.000 millones este año como máximo. Sin embargo el hecho de que Google haya acumulado tanta liquidez en valores negociables proporciona margen para lograr esa rentabilidad en 2011 o 2012. En 2009 su capacidad efectiva se dobló hasta llegar a los 24.500 millones de dólares para su uso inversor.

Por cierto, y esto no es una anécdota, el gasto en investigación y desarrollo de la compañía alcanzó los 2.800 millones de dólares en 2009, algo más de la mitad de todo lo que tiene destinado el gobierno español en los Presupuestos Generales del Estado para 2010.

Facebook Vale Us$ 11.500

Facebook cotizó ayer por valor de 11500 millones de dólares en el nuevo mercado creado por SharesPost. Este mercado de valores privado no vinculante sólo sigue catorce compañías entre las que se han colocado ya Twitter, Linkedin y Zynga Game por ejemplo. Lo interesante del asunto no es tanto el valor otorgado sino el método. Es muy interesante observar como incluso la valoración empresarial no cotizada regularmente puede ser amparada por el criterio social. Es muy interesante observar como nacen nuevos escenarios para que se puedan valorar las compañías que no cotizan en el mercado regular pero que si son potenciales monstruos económicos con toda seguridad. El SharesPost permite por primera vez en el mercado de la Economía Digital que compradores y vendedores tengan una aproximación al valor exacto y a tiempo real de compañías que se soportan gracias al capital riesgo. 

A pesar de que tengo una mala sensación con algunos de estos elementos, acepto que este mecanismo permite medir la demanda del inversor antes de tramitar ofertas públicas. Si este es un bueno o mal mecanismo está por ver pero me parece interesante. En Europa deberíamos de adoptar un modelo piloto para saber que pasa con algunas de nuestras tecnológicas y su valor real. Como anécdota argumentar que Twitter, que sigue sin modelo de negocio, vale en el SharesPost 1.140 millones de dólares.