Marc Vidal Marc Vidal

No logic key

Some time ago I was only a matter of beginning. Ground state so and I question why. I can not say otherwise. I’ve fallen and risen several times in this life and, I fear, by the way I deal with it, I will pass. Whenever I write about “launch and is already” on the lash some readers mad with my argument, so suicidal it can be for many to follow my advice. I hope that behind my arguments, one can distinguish the real elements and try to convey reasons.For me the crisis ends each day. Ends today because there is no choice. Regardless of where I am or territory that is conquered, all I know is that I have only my own enthusiasm. I should be able to manage my desires. Pain is unavoidable, the suffering itself. The first is aggression, the latter an attitude. I have long clear where this takes us, the readers of this blog know that many years ago described one by one the episodes of the disaster. Now that is imminent or Rajoy no one will avoid the pain, I choose not to suffer.
This is a country that has trouble starting their own snacks except those having to do with the football team, Formula One or tennis elite. There is also some movement capability when properly fill the gaps in the Levante beach. Sometimes I wonder to see how, in one place, working in the desert, when the average conversation terraces is “much you have left to stop you yet,” people do not discuss “his new project” or “I could do I “. The only thing that passes between cane and pitcher is a plate of goat cheese with caramelized onions. Now that’s prepared to undertake. Example for our children often.

But perhaps all is not the fault of the onion, or jar, or even the east wind that falls from May. The sin that meets the State, in case you want to take, before you start and have generated a single euro, and you are getting billed for the cost. A notary, a limited partnership or even autonomous legalization, an allowance, other than processed here and another there. Different administrations and different collars for one hungry dog ​​that ask you to run before eating. Poor animal.

Once the test you face will and desire to provide employment to more people and grow your project. That’s when the sky is shattered and you dig into the heart. Wages on costs that an entrepreneur can not accept the charges motivated by different social structures assumed to be invariant and having to do with enduring absenteeism, low and other reasons.

When you finally set up a company, you’ve hired someone, you get the point of balance and you face the day to day to get financing, customers and reputation, you drop all the manure over the world at once to discover that there is a single legal mechanism of help that is obtainable in a rational way. Nothing is promised as we have promised, to the above, half of the unsaid and a fine.

How can we take? The truth is that sometimes many of those brave entrepreneurs think they should have listened carefully to the voices which reached the bottom of the bar that said “looking for a gigs with a steady paycheck and let empresuchas riding, sucker.” How are we going to pull the car if you can push instead for a straight and easy path must go through an obstacle course cleverly arranged so that this is the least entrepreneurial society possible?

On the other hand, when the administration is preparing to give vent to aid is the major financial and industrial groups and forget SMEs, freelancers and start-ups. What is needed is innovation. It makes no sense to support a large factory, a huge industry, it does not encourage the thousands of small businesses. It is a historical error that seems inherent in all governments in this country spend too much on stimulating areas from above, rather than boost from below. It turns out that 90% of the Spanish labor body is in these small and in that body of individual entrepreneurs looking holes through which slip. Why not act on that most staff in place? Who does not give wings to fly. I am completely convinced that it is an irrational and unconscious attitude confined to the understanding of life, business and the natural will of the people you have in Spain. It’s not a conspiracy, is that we are well.

Without creativity there is no escape and the state does not encourage it. Nor has any educational setting try. If the youth is inspired by an educational system that generates the desire to create that make it hard to innovate and innovation unless there is firm.Without innovation there is no new business either. It’s a fucking bitch biting fish tail.

Can you imagine the state warning the small business economic model is changing and they are critical in this transition? I do, but accompanied by a lot of promises of aid which does not come just at the instant transfers direct stimulus to the large corporations that have requested shelter and protection the government for a “sales slump” in its sector. Remember what happened to the area where Vincent worked?

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Fuga de capitales

El Corralito es el nombre informal de las medidas económicas adoptadas en Argentina a finales de 2001 con objeto de detener la retirada masiva de depósitos de los bancos. Ésa estrangulación de la liquidez supuso la práctica congelación de las cuentas bancarias y la prohibición de retirar fondos de las cuentas denominadas en dólares USA. Ahora que los políticos nos recuerdan continuamente que “España no es Grecia“ debemos reconocer también que España ciertamente no es Argentina. Incluso en los escenarios más pesimistas es muy difícil imaginar que la situación pueda alcanzar tal gravedad que lleve a adoptar medidas drásticas, indiscriminadas y dañinas como las del corralito argentino, de infausto recuerdo.
De momento no preveo nada similar al corralito en el futuro de España pero si una intervención en depósitos es probable, es decir, que estoy preocupado por el carácter crecientemente coercitivo de las anunciadas medidas para intentar aumentar la recaudación fiscal como modelo de lucha contra el fraude. Las medidas de restricción del uso de dinero en efectivo recortan la libertad de los ciudadanos, que se encuentran con más cortapisas para disponer libremente del dinero que les queda tras pagar los impuestos. La hipótesis subyacente en estas medidas es que el ciudadano es culpable hasta que demuestre su inocencia. Sirva como ejemplo que Hacienda estará ahora facultada para proceder al embargo preventivo de los bienes de aquéllos sobre los que pese la sospecha de haber cometido fraude fiscal.

Como ocurre tan a menudo con la intervención estatal, tememos que los resultados obtenidos sean precisamente opuestos a los perseguidos, esto es, que los ingresos fiscales continúen cayendo ante el temor del capital extranjero a venir a España y el efecto disuasorio de estas medidas en aquellos que poseen capitales no declarados fuera de España y que estén barajando acogerse a la recientemente anunciada amnistía fiscal. Aunque los políticos se esfuercen en captar capitales, bien sea a través de amnistías fiscales o de la emisión de hispabonos o bonos patrióticos, lo cierto es que el dinero no tiene patria. El capital legalizado huye irremediablemente de los países donde se le trata peor y se acumula en aquellos que ofrecen bajos impuestos y un panorama legislativo claro y estable. Se estima que unos 80.000 millones de euros salieron del sistema bancario español en 2011. Este éxodo de capital se ha agudizado en el primer trimestre de 2012, como indica la creciente dependencia de los bancos españoles de la financiación del Banco Central Europeo (ECB). Esta situación no es sostenible y puede mover al gobierno a implantar nuevas medidas restrictivas de la libertad y del rango de opciones disponibles para que los ahorradores españoles puedan proteger sus ahorros, como por ejemplo establecer límites al capital que puede mandarse al exterior o restringir sus fines a los intercambios comerciales.

Con la legislación vigente, los residentes en España tienen derecho a abrir en el extranjero cuentas bancarias y de inversión para no residentes sin necesidad de autorización previa y sin limitación en las cantidades que pueden enviarse por transferencia electrónica. Sí existe la obligación de declarar al Banco de España dichas cuentas en el plazo de 30 días desde su apertura (formulario DD1), así como los movimientos de capital de cierta envergadura (formulario DD2) y, por supuesto, incluirlas en la declaración de Hacienda. Las cuentas no residentes pueden abrirse en las sucursales en España de muchos bancos extranjeros que operan en el territorio español o a través del portal de Internet de los bancos o empresas de inversiones que no cuentan con presencia física en España. Muchas de las principales empresas de inversiones proporcionan documentación y servicio al cliente en español, lo que simplemente es una buena práctica comercial dada la enorme importancia del mercado hispanohablante en el mundo.

Creo que las cuentas para no residentes no son sólo para las grandes fortunas, sino que muchos ahorradores en España deberían considerarlas como una herramienta más en su estrategia de reducción de riesgos en estos tiempos turbulentos. Una cuenta no residente en un banco moderno, que ofrezca un rango amplio de productos, bajos costes y acceso seguro a través de Internet puede proporcionar una auténtica diversificación del riesgo, muy superior a la que se consigue simplemente abriendo cuentas en diferentes bancos dentro de España. Al final, todos los bancos que operan en España, extranjeros o españoles, están sujetos al cumplimiento de la normativa española. Aunque un corralito a la argentina parece muy improbable, si el capital sigue huyendo de España no hay que descartar que el gobierno se plantee modificar la normativa actual sobre cuentas no residentes a fin de reducir la salida de capitales desde los bancos españoles. Por el momento, las cuentas no residentes siguen siendo una opción sencilla y eficaz de reducción de riesgo para los ahorradores en el marco de la regulación vigente.

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Dreamers

Reclamo el derecho a ser un soñador, a creer que todo es posible. Es demasiado sencillo asumir la derrota y hacerlo sin mover un dedo. Yo no lo voy a hacer y por eso la esencia de este blog sigue siendo analizar la realidad (cada uno habla de la que puede ver), oportunidades de negocio, descripción de proyectos y recopilación de estímulos para afrontar la vida con un sentido emprendedor. Eso es lo que se puede leer aquí, no mucho más. Lo de ser emprendedor en serie es una manera de ver la vida, ni buena ni mala, una manera. Es clave hacerlo desde blogs que llevamos un lustro “acertando“ con la diagnosis, en teoría tenemos algo que opinar sobre el tratamiento. En mi caso, por mi experiencia, sólo veo las opciones que se encuentran dentro de la emprendeduría digital, de la internacionalización y de la mejora de procesos estratégicos.
Ahora bien, no cejaré en criticar el discurso ofialisto al respecto de los temas que tratamos aquí. Resulta que en ocasiones se acusa al sistema de no proporcionar a los emprendedores las herramientas precisas para poder activar sus negocios. Es por ello que a veces no vemos más que ese problema, el de la falta de presupuesto. La falta de dinero no es un problema, o no debería de serlo en si mismo. Durante una tarde en la que participé en un Foro promovido por la Fundación Príncipe de Asturias, una serie de emprendedores, de edad insultante y con proyectos en marcha que eran la envidia de miles de empresarios que les doblaban en años, aseguraron que el dinero no importaba.

En gran medida pienso que tenían razón. En una era en el que el Business Plan debería de enterrarse en un baúl y bajo cuerda, en el que las empresas pueden nacer, crecer y morir en cinco o seis años y no pasa nada pues un modelo de negocio puede ser intensivo en un período e inservible en otro, en una sociedad donde los negocios pueden ser sin ingresos, donde la economía de la atención o relacional es la que más crece y donde los derechos de autor deben alejarse al máximo de los condicionantes de las sociedades generales de autores que dicen defender sus intereses, en una época así es preciso entender que “todo ha cambiado” como decía mi amigo Enrique Dans. Yo uso los BP para analizar “de que va la empresa“, no “cuanto piensa ganar“. Ha cambiado tanto que cuando un tipo de apenas 20 años como Pau Garcia-Milà, cofundador de EyeOS explicó que empezaron sin dinero, vendiendo sus ideas Web a la gente de su pueblo hasta que consiguieron 3.000 euros para registrar la empresa se te caen (los prejuicios) al suelo.

El bueno de Pau, alguien con quien he compartido radio, eventos, incluso espacio televisivo y al que tuve el placer de invitar como ponente en uno de los eventos anuales que organizaba, es un caso especial pero no único. Decía que “no sabían la diferencia entre sociedad limitada o sociedad anónima, pero creíamos en nuestro proyecto”. Es una simple anécdota que posiciona la importancia de la voluntad y de la idea por encima de los temas puramente técnicos, la iniciativa por encima de los inconvenientes. La ilusión del emprendedor siempre ocupa más espacio que sus miedos. Pau, cuando hablas con él de estos temas, admite un momento clave en su andadura. En primer lugar, a EyeOS les salió un competidor importante norteamericano y un día “merendando unas magdalenas” tuvieron que decidir si continuar con la empresa o no y finalmente se arriesgaron, lo que les salió bien, comentó, porque con el tiempo vieron que su proyecto tenía ventajas que el otro no ofrecía.

Otro tipo brillante es Javier Fernández-Han, el creador de una tecnología disponible para reciclaje de residuos, creación de biomasa y cultivo de alimentos para países en desarrollo. El chico que suele mostrar en los eventos que participa los primeros inventos que hizo en su vida con material reciclado, tenía apenas 16 años cuando se puso en marcha. Su frase favorita: “tenemos que crear inventores que solucionen los problemas del mundo. ¡emprendamos!”. Es tan simple que dinamiza la mente de cualquiera. La falta de financiación es un escollo muy difícil de saltar pero no puede ser el fundamental, por lo menos, no para arrancar. La falta de crédito y de apoyos económicos ahora están a la orden del día, además, eso sólo puede que empeorar con el tiempo, por lo que si ponemos como elemento clave este problema no lograremos dar el giro en base a la acción privada, emprendedora y social que se precisa.

Está claro que a quien más está castigando esa sequía crediticia es a los que necesitan capital para arrancar un negocio. Ahora bien, se ha analizado en los últimos años el comportamiento del emprendedor en sus primeros cinco años de desarrollo y hay algo que está marcando claramente el tema. Si bien los emprendedores gastan el 90% de su esfuerzo en la fase inicial buscando financiación y arrancando el modelo, a partir de que eso se logra, gastan apenas un 10% en la gestión de los recursos adquiridos. Es decir, lo importante es equilibrar ese aspecto. Modificar en gran medida el hecho de que una vez arrancado el proyecto siga teniendo una atención de recursos destacable. Durante mucho tiempo pensé que observar la realidad, analizarla y describir un pronóstico, aunque fuera desastroso, era el papel que debía jugar un analista. Como emprendedor me sirvió para poner en práctica resortes y acciones defensivas para no caer en trampas que la historia económica reciente nos deparaba. Sin embargo eso no era acertado. Si uno quiere cambiar el guión de su propia vida, de trascender en la medida que se pueda y procurar construir, es necesario incorporar algo del virus existencial del optimista patológico que acompaña a muchos ilusos. En realidad lo ideal es un punto intermedio entre el optimista agresivo y el pesimista reactivo. Existe un método que mezcla los dos grupos. Para mi gusto, lo mejor es observar con criterio, analíticamente, atender a la realidad con, incluso, pesimismo, pero no dejarse atenazar por ello. Eso diferencia al optimista simplón del pesimista constructivo.

 

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Economía, Inversion Marc Vidal Economía, Inversion Marc Vidal

Why Venture Capital?

Hace unos días hablábamos de los emprendedores freemium. Dejando de lado el acrónimo y el elemento metafórico que buscaba si es cierto que algo está cambiando en el escenario de las inversiones en start-ups. De hecho hay una tendencia que prioriza la búsqueda de capital inteligente antes que la tan ansiada liquidez. En ese sentido hace unos días cayó en mis manos este artículo que lo refleja bien. La computación en la nube, los dispositivos móviles, las redes sociales y otras tecnologías de acceso rápido a Internet, están produciendo oleadas de nuevas start-ups, pero para muchas de estas jóvenes empresas, el capital riesgo es la respuesta equivocada, por lo menos al principio. Os traduzco lo que considero más relevante.

Así lo expresó un grupo de inversores y empresarios que hablaron de Microsoft en Silicon Valley en un evento patrocinado por el Club de Churchill. Con Amazon Web Services y una mirada de otras tecnologías libres o de bajo costo, la creación de empresas es más barato que nunca, por ejemplo. Como inversor, Draper Fisher Jurvetson socio de Heidi Roizen dijo que trata de convencer a la gente de lo bueno del capital riesgo, pero como profesor en Stanford trata de explicar otros puntos de vista.

Dice que “todos los estudiantes de mis clases quieren recaudar dinero y hacerlo público y les digo: ¿Estás construyendo un restaurante o un McDonald?”. Añade que “si has creado un sitio web alrededor de lo que te apasiona y ganas 25.000 US$ al mes puede ser un gran logro y un estilo de vida, pero si tras lograr 5 MM US$ de capital riesgo prepárate para darle un exit de diez veces su dinero”.

Internet permite a los empresarios innovar de formas que no son técnicas por ejemplo. (…) Los emprendedores que quieren empezar con empresas de base tecnológica deben buscar la mayor cantidad de servicios gratuitos que puedan. MacAskill, cofundador y director ejecutivo de SmugMug, un sitio web de fotos de 10 años de edad, dijo que, en su caso, el intercambio para los fotógrafos profesionales debía ser rentable por si mismo y no depender de la entrada del capital de riesgo.

En estos momentos, a medida que con mi equipo vamos aprendiendo de la experiencia, estoy convencido que a veces los proyectos son más intensos si apoyamos el modelo con algo de desarrollo tecnológico asociado, que con dinero para localizar esos ingenieros. Si somos capaces de equilibrar esas entradas de capital en el momento exacto estaremos ante succeful start-ups.

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Credit Default Swap

Hoy leía un artículo muy interesante sobre lo que debería hacer la banca. Ese post venía muy bien enlazado con el tema que hoy Luis Benguerel nos trae. Con su voluntad didáctica y con el convencimiento que la “alta economía“ puede explicarse con sencillez y sin tapujos nos trae a referencia los CDS. Hace unos años saltaron a la fama. Se les acusó de estar detrás de la quiebra del sistema o, como mínimo de gran parte del modelo financiero existente. Los CDS, es decir los Credit Default Swap, son responsables de muchas cosas y como tal deberíamos saber que son, como se comportan, que importancia tienen hoy en día todavía en la economía y como nos afectan a nivel directo como ciudadanos.

Los CDS son el invento que se creó para cubrir una operación de compra de deuda. Si nosotros compramos deuda de un país o una empresa, podemos cubrir nuestro riesgo pagando una prima. A esa opción se le llama Credit Default Swap. El problema principal de este mercado es que es un producto financiero tratado en un mercado no regulado y sin liquidaciones diarias. ¿Que quiere decir eso? Pues que en realidad es un contrato entre dos entidades. Puede ser deuda sobre una tercera sociedad o país sin que sea necesario tener algo de deuda de ese país o entidad referenciada. Vamos a tirar de algo conocido. En un ejercicio de plantar un ejemplo práctico nos centraremos en los CDS españoles, esos que están en boca de todos estos días de escalada de la prima de riesgo y por derivación del coste de ese seguro de deuda que suponen éstos.

Como podéis ver en este grafico que muestra la deuda desde 2007, es este el momento en el que estamos en máxima tensión. El fotograma obtenido del dashboard de Bloomberg muestra que hemos estado en 520 puntos. Esto significa que si somos tenedores de bonos españoles por valor de 10 millones de euros, para cubrir esta posición a 5 años, como es el caso del grafico, tendríamos que pagar una prima de 520.000 euros. Os aseguro que eso es mucho como podéis ver en el listado que os adjunto con el coste de otros países.

Esto lo que quiere decir es que el inversor tiene miedo a tener deuda de España y por lo tanto la paga cara pues el seguro que precisa requiere mucho más aval. En el siguiente listado podemos ver lo mismo pero para los países a los que menos miedo tiene el mismo mercado de deuda. Lo normal es que pensemos que si el inversor tiene miedo, la deuda se dispará en su rendimiento, y que cuando el gobierno tiene que acudir al mercado a colocar deuda de nuevo lo hará a un precio más caro. A un rendimiento mayor, menor inversión pública pues en gran medida el coste de avalar o rentabilizar la deuda vendida se va en los intereses y se pierde en liquidez. Aquí vemos la correlación entre mercado de CDS y el zoco de bonos.

Es en este preciso instante que llegamos al apartado mas conflictivo. La teoría dice que un CDS es la forma natural en la que un inversor de bono puede, mediante el pago de una prima, asegurase de que no perderá el dinero si la empresa o el gobierno quiebra, pero es que para comprar y actuar sobre los CDS no tienes por que tener deuda suscrita. De este modo cualquiera puede especular sobre ellos, incluso dar por seguro que subirán, que quebrarán o que servirán para liquidar un mercado paralelo. Esto sucede por ser un mercado no regulado y controlado por unos pocos. Nunca sabes del cierto si al final de la quiebra cobrarías esos CDS. El ejemplo mas claro fue cuando entro en default Lehman. Resulta que por culpa de los CDS, el gobierno americano tubo que ir al rescate de AIG (la mayor compañía de seguros del mundo) por derivación y enlace del problema.

El problema sigue estando ahí. Hay entidades que venden un producto en un mercado no regulado y si al final  tienen que pagar  y no pueden ya vendrá el papa gobierno de turno a rescatarlas. Me suena. Cuando en 2008 se tuvo la oportunidad de regular estos mercados no se hizo nada al respecto y se limitaron a inyectar dinero a la banca sin pedirles nada a cambio.

A día de hoy está claro que cualquier regulación es difícil. Ya se les ha dado todo y será difícil quitárselo. Por ello, cuando vimos como afectaba todo el tema de Grecia, a la banca creadora de CDS (Goldman Sachs) no le intereso nunca aceptar una quita total. No lo hizo por los bonos que ya los tenía colocados, sino por un tema de interpretación de contrato y así intentar pagar lo menos posible a los tenedores de CDS.

En otro punto de interés está el tema de que los CDS engloban algo más que países. Sirven para asegurar deuda de compañías. Esto proboca que el mercado se llene de multiples CDS de múltiples rendimientos y vencimientos. ¿Porque no interesa que los países no quiebren? La respuesta es complicada, de hecho no interesa por muchos factores, incluso sociales, pero no olvidemos algún factor que nada tiene que ver con el romanticismo. El negocio para lo bancos vendedores de deduda es que la compañías o estados no quiebren ya que ellos ingresan toda la prima que se pago limpia.

Se contempla como probable que, si alguno de ellos quiebra y sus CDS deben ser ejecutados, vendrá una instancia transversal y enorme a rescatarlos. Me suena. Es por esa razón que estos días alguien estaba apostando al quiebre de España. Quien fuera está seguro que ganará mucho dinero con ese rescate o quiebra. ¿Cómo puede ser que si cae un estado alguien pueda rentabilizarlo? Poniendo por delante que la banca pueda soportar la caída de un país como España o Italia, lo que realmente le supone un buen negocio a un estado como el español es ser intervenido cuando la rentabilidad de sus bono a diez años supera el 7%. El coste de intereses sobre la deuda colocada sería más impagable que los recortes exigidos por el BCE a España en caso de rescate. En cualquier caso pintan nubarrones.

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Maneras de afrontarlo

Por que no aprovechamos que tenemos otra oportunidad. El tiempo se va a detener, unos meses tal vez. De momento el proceso que estamos viviendo (crisis le llaman, cambio sistémico lo considero) no afectará con virulencia de nuevo, nos dará tiempo para afrontar retos, proyectos si lo hacemos rápido y nosotros. A pesar de que hay que ser un iluso para no ver que el monstruo no ha desistido, que no se alejó dejando a su presa tranquila, que lo peor no ha pasado y que las heridas que hemos sufrido en la defensa de su primera agresión no tendrán tiempo de cicatrizar y que nos dejó heridos de muerte, hay que apretar los dientes y emprender. Con valor. Me niego, aunque hace poco lo hice, a listar todo lo malo que se cierne sobre nuestra existencia de color pastel. Siendo idiota se vive mejor. Que lo malo malísimo llegará es evidente, pero mientras no llegué que nos quiten lo bailao. En mi caso y en el de muchos, lo bailao será poner en marcha una nueva empresa por ejemplo. ¿quién sabe? Lo bailao no será esperar el tsunami, pues no sabemos como llegará. Se desconoce si será una quiebra, un default, una salida del euro, un aumento de paro ingestionable, una subida de impuestos insultante, un proceso de empobrecimiento brutal, una reducción de la productividad, de la competitividad, un cambio de nombre del país, una segregación, una república o cualquier cosa. Por no saber no sabemos que quiere decir “cambio de modelo”. Por lo tanto, incluso asumiendo que no habrá tsunami, lo mejor es estar preparado si no llega a no estarlo si llega.
Ahora bien, queda otra opción. La de no preocuparse de nada. Podemos trabajar duro estimulando un poder inédito e integral para idiotizarnos al máximo. Dejarse de leer el crecimiento negativo del PIB interanual contando desde hace un par o tres de años y empezar a compararlo con el inmediatamente anterior, así nos engañaremos profesionalmente y nos parecerá que ya salimos de la recesión técnica. Es una manera de actuar pero que puede estar conformada por dos maneras de afrontar la realidad: los que la niegan porque es incómodo y entristece y la de los que la obvian para no afectarse en su nuevo ímpetu por emprender. Los primeros usan el desconocimiento para seguir en el sofá, los segundos para levantarse de él. En mi caso, y en el de muchos que conozco, el motivo es el segundo, pero más íntimo, más real y menos irónico.

Para poder enfrentaremos al día a día como emprendedor o como gestor de empresas lo mejor es apartarse un poco de ese panorama. Sabemos que emprender en Europa y en España especialmente es difícil, que es cosa de locos, pero también es obligatorio alejarse de la realidad durante ese proceso. Si bien se debe atender a las dificultades, los sueños deben buscarse independientemente de la basura que tengamos alrededor. No obstante una cosa es obviar la realidad y pelearse con el escenario que nos ha tocado vivir y otra es negarla técnicamente. Lo malo está y cabe denunciarlo, atenderlo y de modo estratégico utilizarlo.

Cada uno elige donde se tira al vacio. Unos acantilados son más hermosos que otros. En mi caso elijo un precipicio digital. El escenario que elijo para ello siempre es el que se engloba en la Nueva Economía. Una Nueva Economía basada en conceptos como la Economía Digital, los negocios sin ingresos, el consumo relacional, las energías sustitutivas, los patrones financieros del futuro, los nuevos espacios de inversión, los productos mejor capacitados según que países, la gestión económica en red y en lo social, la emprendeduría colectiva y cooperativa, la vinculación entre universidad y empresa, la respuesta a coste bajo de problemas reales, la creación de productos tecnológicos que solucionen cosas y en definitiva en ese tipo de mecanismo empresarial que los emprendedores son capaces de inventarse en cualquier momento, justo cuando las cosas pintan peor.

Recuerden que nos gobiernan un grupo importante de señores que jamás pagaron una nómina a nadie, que no apostaron su patrimonio en ningún proyecto y que, en el peor de los casos, el mayor riesgo que corren en su periplo político es la indigestión por mariscos. Recordemos que eso no es exclusivo de uno u otro partido, que eso es un asunto de clase. Que la mayoría de los que dirigen nuestro destino pertenecen a una estirpe de trabajadores de partido, de gestores de visa a cuenta de otros, de la comodidad del sillón de alcántara y del coche oficial. Los unos y los otros nos dieron estos lodos. Da igual, es algo genérico y universal.

Veamos, ¿el ejecutivo de Rajoy está actuando por razones objetivas y en base a que percibe un cambio de modelo socioeconómico y estructural inminente y hay que preparar el país? ¿el gobierno del PP está recortando, subiendo impuestos y desarrollando reformas de todo tipo e improvisadas por que ha decidido estimular el nuevo escenario futuro de la economía digital, innovadora, de vanguardia, aumentada e hipersocial? Lamento decir que no. Las medidas se deben exclusivamente a imperativos europeos, por miedo al colapso y al default, no por un elemento conceptual o de medidas estadistas.

Preocuparse por la crisis sistémica es de tonto a las tres. ¿Desde cuando una crisis de tipo sistémico puede afectar a España? ¡Que barbaridad! ¿No recuerdan cuando Zapatero (amigo íntimo e inseparable del otro gran enviado desde un Universo paralelo, un tal Barack) decía que eso que llamaban crisis en medio planeta aquí no dejaba de ser una “desaceleración” controlada? Pues eso, ahora tampoco va a ser para tanto. El mundo se arreglará y España no va a ser menos. Total, que cierren 1000 microempresas y PYMES al día desde principios de año es un saneamiento gradual de nuestro sistema económico. ¿Qué mejor?

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Marc Vidal Marc Vidal

Emprendedor freemium

En IDODI estamos en plena fase de creación de un escenario de apoyo y estímulo para startups. Apoyamos, internacionalizamos, acompañamos y financiamos proyectos emprendedores. Sin embargo no siempre esto último es lo primero. Yo nunca busqué dinero en un primer instante en ninguno de mis proyectos. Creo firmemente que el éxito vinculado a un crecimiento rápido es más viable cuando el bien líquido es escaso, revierte en la imaginación y en la creatividad, el logro proviene de algo más que el fondo de inversión que te apoya. Los casos de mayor valor que conozco de cerca son aquellos en los que el capital no fue el punto de inicio y eso es lo que estamos implementando.
Estos días he podido ver como está enquistado en el modelo emprendedor algún factor que no lo aleja demasiado de la cultura del subsidio. Hay quien sólo tiene una idea, un keynote interesante y muchas ganas de dar conferencias, pero su apuesta personal se deriva de la capacidad por encontrar en una “ronda de inversión” alguien que coloque la pasta. La apuesta personal, pocos son las excepciones, radica en que les “localices” capital suficiente para auto ocuparse. El capital debe llegar, pero cuando toca. No antes.

La financiación es algo determinante pero no es imprescindible. Hay otras ramas que se deben cortar. De la idea se debe pasar al plan de empresa o negocio, aceptando que ese tipo de documento ya no es como habían sido en el pasado, son dinámicos y poco dados a la estructuración densa y rígida del siglo pasado. Ahora, incluso, no son imprescindibles. ¿Qué hubiera pasado si Twitter hubiera tenido un Business plan? Que a estas alturas sería una web ruinosa a punto de cerrar, cuando resulta que adaptando los sucesos a un modelo de negocio aparecido en segunda instancia, se puede convertir en una de las empresas más rentables del planeta. Del ingreso cero y sin expectativas ha pasado al ingreso infinito factible.

Hay que tener en cuenta la fiscalidad para las nuevas empresas, especialmente con el modelo de empresario individual y todo lo que significa eso. Las formas jurídicas basadas en las nuevas formulaciones para montar negocios y las diferentes maneras de hacer estudios de mercados utilizando los entornos de Web social.

Hace tiempo que emprender está como distorsionado. Ahora que las escuelas de negocio explican como hacerlo y los gobiernos se llenan la boca del término, resulta que el modelo emprendedor no está engrasado. Hemos pasado del glamour emprendedor a la evidencia que no todo es factible. Hemos dejado a un lado que poner un negocio, fundar un proyecto era factible con una estructura innecesaria para una fase inicial gracias a un fondo de inversión que llegó porque tu proyecto era “cool” y “actual” a un momento en el que no entra un céntimo si no tienes el asunto desarrollado a punto de caramelo (para vender algo se entiende). Y ahí radica el conflicto. Muchos emprendedores aun no se han dado cuenta que algo ha cambiado: no hay un duro.

Hoy en día es normal escuchar a un emprendedor decir: “yo no me dedico a vender, yo soy un técnico”. Eso es un error terrible, un emprendedor no puede diferenciar ese perfil como si se tratara de un directivo de una multinacional. ¿Cuando se ha visto un emprendedor que no sea un vendedor de su proyecto? No es necesario apostar al rey, esperar que un director comercial externo aparezca por arte de magia, con un sueldo inasumible por un proyecto start-up y que aporte negocio. Aquí toca patearse la calle y apostar por una comunicación inteligente, a partir de ahí, quien mejor vende es el que tuvo la idea. Menos dinero y más acción, menos financiación y más perseverancia.

El proceso de crecimiento condicionará esas acciones, esas incorporaciones. Responsables de marketing y financieros, desarrolladores, diseñadores, capataces o lo que haga falta irán llegando, pero de momento, al principio, el emprendedor, si hace falta, pasa el mocho. El paso de emprendedor a empresario es algo impreciso que se produce en un momento indeterminado, pero que algo tendrá que ver con eso. Seguramente, aunque hay empresarios que no dejan de ser nunca emprendedores pues el “capital aportado” no cambia el espíritu de construir proyectos desde abajo y disfrutar viéndolos crecer.

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Marc Vidal Marc Vidal

La llave ilógica

Hace algún tiempo dije que sólo era cuestión de empezar. Suelo indicarlo así y me cuestionan por ello. No puedo decir lo contrario. Me he caído y levantado varias veces en esta vida y, me temo, por mi manera de afrontarla, me volverá a pasar. Siempre que escribo sobre “emprender y ya está” algunos lectores arremeten sobre lo enloquecido de mi argumento, de lo suicida que puede ser para muchos seguir mis consejos. Espero que, detrás de mis argumentos, se puedan distinguir los verdaderos elementos y razones que intento transmitir.
Para mí la crisis acaba cada día. Termina hoy por que no hay más remedio. Independientemente de dónde me encuentre o el territorio que esté conquistando, lo único que sé, es que no tengo más que mi propio entusiasmo. Debo ser capaz de gestionar mi anhelos. El dolor no se puede evitar, el sufrimiento si. Lo primero es una agresión, lo segundo una actitud. Tengo claro hace mucho donde nos lleva esto, los que leen este blog saben que hace muchos años que se describen uno a uno los episodios del desastre. Ahora que ya es inminente y ni Rajoy ni nadie va a evitar el dolor, yo elijo no sufrir.

Este es un país que le cuesta poner en marcha sus propias meriendas excepto si esas tienen que ver con la selección de futbol, la fórmula uno o el tenis de élite. También hay cierta capacidad de movimiento a la hora de rellenar adecuadamente los huecos de las playas levantinas. A veces me maravilla ver como, en alguna plaza, en pleno desierto laboral, cuando la conversación media en sus terrazas es “cuanto te queda a ti de paro todavía”, la gente no discute sobre “su nuevo proyecto” o “que podría hacer yo”. Lo único que transcurre entre caña y jarra es un buen plato de queso de cabra caramelizado con cebolla. Eso si que es prepararse para emprender. Menudo ejemplo para nuestros hijos.

Pero talvez todo no es culpa de la cebolla, o de la jarra, ni tan siquiera del solano que cae a partir de mayo. El pecado lo cumple el Estado que, en el caso de querer emprender, antes de empezar y haber generado un solo euro, ya te están metiendo facturas por el costado. Un notario, una sociedad limitada o aun autónomo, una legalización, una autorización, un tramite aquí otro allá y otro más allá. Diferentes administraciones y distintos collares para un mismo perro famélico que le piden correr antes de comer. Pobre animal.

Una vez superada la prueba te enfrentas a la voluntad y deseo de ofrecer empleo a más gente y hacer crecer tu proyecto. Es entonces cuando el cielo se hace pedazos y se te clavan en el corazón. Salarios con sobre costes que un emprendedor no puede aceptar, con los cargos motivados por diversas estructuras sociales asumidas como invariables y que tienen que ver con aguantar el absentismo, la baja y otras razones.

Cuando finalmente has montado una empresa, has contratado a alguien, logras el punto de equilibrio y te enfrentas al día a día de lograr financiación, clientes y reputación, se te cae encima todo el estiércol del mundo de una sola vez al descubrir que no hay un solo mecanismo legal de ayuda que sea adquirible de un modo racional. Nada de lo prometido es tal y como lo han prometido, de lo dicho, la mitad y de lo no dicho una multa.

¿Cómo vamos a emprender? La verdad es que a veces muchos de esos emprendedores valientes piensan que deberían haber escuchado detenidamente las voces que les llegaban del fondo del bar que decían “busca un curro con un sueldo fijo y déjate de montar empresuchas, pringao”. ¿Cómo vamos a tirar del carro si en lugar de poder empujarlo por un camino fácil y rectilíneo hay que pasar por una carrera de obstáculos inteligentemente dispuestos para que esta sociedad sea lo menos emprendedora posible?

Por otro lado, cuando la administración se dispone a dar ayudas se las suelta a los grandes grupos financieros e industriales y se olvida de las PYMES, autónomos y start-ups. Lo que se necesita es innovar. Carece de sentido apoyar a una gran fábrica, una gran industria, si no se fomenta a las miles de pequeñas empresas. Es un error histórico que parece consustancial con todos los gobiernos de este país gastar demasiado en estimular sectores desde arriba, en lugar de dinamizar desde abajo. Resulta que el 90% del cuerpo laboral español está en esas empresas pequeñas y en ese cuerpo de emprendedores autónomos que buscan agujeros por los que colarse. ¿Por qué no se actúa sobre esa mayoría de personal en marcha? Daría alas a quien no debe volar. Estoy completamente convencido de que es una actitud irracional e inconsciente circunscrita a la manera de entender la vida, los negocios y la voluntad natural de los individuos que se tiene en España. No es una confabulación, es que somos así.

Sin creatividad no hay escapatoria y el Estado no la fomenta. Tampoco ningún escenario educativo lo intenta. Si no se inspira a la juventud, mediante un sistema educativo que genere el deseo de crear difícilmente se conseguirá que se innove y si no se innova no hay empresa. Sin empresa nueva no hay innovación tampoco. Es un maldito pez mordiéndose la puta cola.

¿Se imaginan al estado advirtiendo a los empresarios pequeños que el modelo económico está cambiando y que ellos son fundamentales en esa transición? Yo si, pero acompañado de un montón de promesas de ayudas que no llegarán justo en el instante que las transferencias de estímulo se dirijan a las grandes corporaciones que habrán pedido amparo y protección al gobierno por un “desplome de las ventas” de su sector. ¿Recuerdan lo que pasó con el sector en el que trabajaba Vicente?

Sigo con la idea de incorporar algunos capítulos de “Contra la Cultura del Subsidio” ahora que ya ha terminado su recorrido natural para obtener un feedback directo con los que lo leyeron y los que no.

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Marc Vidal Marc Vidal

Flash Crash

En algunas conferencias hablo de la escasez de tiempo para razonar, de la voluntad ordenada y sofisticada de los que dirigen el planeta para que estemos bajo la sensación de que todo está bajo control y que, si se escapara, ellos tienen el elemento que lo solucionaría. Obviamente es una ilusión que tiene mucho que ver con los modelos de gestión modernos de la información, de la viralidad y de los aspectos más automáticos de la toma de decisiones. Hoy Luis Benguerel nos habla del High Frequency Market y de sus curiosidades. Vale la pena leerlo pues proviene de alguien que “pelea” a diario con este modelo de trade altamente tecnificado. Cuando yo me retiré del trading y de los mercados como broker delegado este sistema de gestión del trading no existía, o por lo menos era absolutamente insignificante su importancia. Ahora es todo lo contrario. Os invito a disfrutar del maestro.

Hoy hablaremos de la maquinas de alta frecuencia que actúan en los mercados. Muchas veces cuando hablamos de los mercados pensamos que detrás de ellos está una persona malvada (hedge fund) actuando sobre ellos.  Se desconoce la realidad. No siempre es así. Actualmente en el mercado actúa software creado por ejércitos de matemáticos que estructuran sistemas  que compiten entre si a tal velocidad que son imposibles de detectar por el ojo humano. En milésimas de segundo se suceden millones de operaciones en el planeta organizadas por estos programas de aritmética informática.

Es bueno tener presente que estos programas se crean para todos los mercados, tanto de renta variable, futuros, divisas o renta fija. Su objetivo es entrar y salir muy rápido del mercado para ir a ganar muy poco, valores insignificantes en su unidad pero valiosos en el conjunto. Cuando logran mucho volumen aportan grandes ganancias a fin de mes. Cuando estás comprando o vendiendo algún valor menos liquido que los grandes, puedes ver como actúan esta maquinas y es alucinante. Por ejemplo, si introducimos la orden en la primera posición, en un abrir y cerrar de ojos un grupo de entre 6 y 8 maquinas se ponen al mismo precio que nosotros o por delante nuestro. El funcionamiento de los programas es muy complejo y no entraremos a analizarlos ya que por norma general son secretos y muy sofisticados, pero lo que si vamos a intentar es interpretar son las consecuencias de estos diablillos binarios.

Los creadores y defensores de los programas nos dicen que son los que dan liquidez al mercado. Hay que tener presente que se dice que a día de hoy, por ejemplo, en el caso de la renta variable en Estados Unidos (el mayor mercado del mundo) son el 70% de las operaciones que se cruzan cada día, en Europa se habla de un 40%, de ahí que en estos términos empiece el problema.

Primero y mas importante tengamos presente que el objetivo principal de los programas es seguir la tendencia y ser los primeros en estar en el mercados adelantando la acción de la competencia. Para entender que son y que son capaces de provocar, hablaremos de un caso que se hizo famoso en su día y que demostrará que no es oro todo lo que reluce. El peligro que suponen estos artilugios es muy alto.

El el 6 de mayo de 2010 alguien vendió a mercado (una orden real) una gran cantidad de futuros del índice Standard and Poors. Eso provoco en primer momento una pequeña caída del mercado entorno del 1%. Sin embargo, después, lo que sucedió fue que se activaran todos los programas en ordenes de venta. Fue entonces cuando en pocos minutos viéramos caer los índices Americanos cerca de un 10%. Tened en cuenta que un 10% en un mercado como los que hablamos es una hecatombe. Miles y miles de millones que se desvanecen y se pierden por el desagüe.

No obstante eso no fue lo peor. Vimos caer cerca de un 90% algunos de los grandes valores. Se produjeron devaluaciones de acción que pasaron de 40$ a  0,01$. Todos los traders y brokers del mundo que seguimos aquello a tiempo real nos preguntábamos que leches estaba pasando.  ¿Qué había detonado tantas ordenes de venta?,  ¿qué noticia no sabíamos o se nos escapaba? No había respuesta. Hasta pasados unos pocos minutos, justo cuando el mercado se empezó a recuperar, se nos comunicó que los sistemas habían actuado todos a la vez y en venta.

Habíamos asistido al primer Flash Crash de la historia. Después se anularon varias operaciones en valores que vimos con esas caídas tan fuertes y el mercado se relajo durante unos días. Fue entonces que salieron las voces asegurando que se tomarían medidas para que esto no sucediera nunca más. Para los que estéis pensando que esto no afecta a los que no tocan renta variable quiero comunicar que se equivocan. Los hfm lo tocan todo. Suelen ser responsable de que se coloque deuda soberana más cara de lo que seria de esperar, suele implicar que paguemos más interés en algunos casos y que los gobiernos de turno tengan que actuar de modo alcista en materias primas o alimentos. Al final nos afecta a nuestros bolsillos.

¿Por qué no se regulan estos dispositivos? Hay mucho dinero en juego y algunos lobbys controlan bien su funcionamiento. ¿Volverá a pasar un Flash Crash? Parce ser que ya ha vuelto a pasar. Según Serenity Markets eso le pasó a Apple hace bien poco. De hecho, hace muy pocas semana lo vimos en el oro por ejemplo, lo que es ciertamente preocupante.

El mercado está estimulado por programas que no tienen sentimientos, ni analizan nada de fundamentales, ni noticias. Su único objetivo es ganar el máximo de dinero en el menor tiempo posible y, sobretodo, siendo los primeros en estar dentro del mercado en busca de la siguiente operación. Los demás tenemos que aprender a convivir con estos sistemas y ser prudentes. Lo que nos diferencia de esas maquinas está por ver si nos da ventaja. Regular el mercado es complicado, hay mucha resistencia. La todo poderosa Merkel habló de regulaciones en los mercados hace poco y la city de Londres  casi la liquida. En poco salió su primer ministro a desmentir: “El Reino Unido se desmarca del acuerdo para reforzar la Unión Europea”.

Por el momento, que se sepa, la única solución que es que los propios sistemas algún día se terminen devorando los unos con los otros. Es posible que con las perdidas que ello produzca, estos sistemas tengan que autorregularse por narices. Ya veremos, pero eso en el corto plazo parece imposible. Volveremos a tener otro Flash Crash, eso es seguro. Recemos para que, por lo menos no nos empuje más al precipicio. Solitos ya nos hemos puesto en la cornisa.

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Management, Personal Marc Vidal Management, Personal Marc Vidal

Equivocarse mejor

Hace algunos meses hice referencia en una charla a mi viajé a Mauritania de 1997. Lo enmarqué en una conferencia sobre innovación y sobre fracasos bien concebidos. Innovar fracasando para aprender o aprender fracasando para innovar. No me pregunten el motivo de esa huida. Aun no le tengo claro ni yo mismo. Lo que si sé es que marcó mi vida. Justo en el instante en el que mi vida empezaba a tomar un tono de éxito irresistible y, tras mirarme en el espejo, consideré que yo no era a quien veía en frente reflejado. Decidí ir a conocer, por unos días siquiera, un destino que ahora se antojaría complicado y difícil: el interior del desierto mauritano, entre Mali y Senegal.
Llegué a Nouakchott en julio. Los peajes que tuve que pagar desde Ceuta hasta la capital mauritana mejor no lo recuento. Recorrimos durante unos días la costa atlántica de Marruecos y, junto a Francis, Montse y Carmen, nos fuimos adentrando en territorio saharaui a medida que nos daban paso los múltiples controles que en aquella época sólo tenían un propósito: la extorsión de “viajeros” como nosotros.

Una vez llegados a Nouabhidou vique lo del desierto y el verano no habían sido buena idea. Aun no tenía ni la más remota idea de lo que iba a descubrir tan solo una semana después. A los pocos días mis compañeros de viaje me confesaron que por ellos, la aventura africana había tocado fin y que emprendían el regreso. Mi decisión de permanecer algún tiempo más y buscarme la vida para moverme por allí y volver unos meses más tarde, sería la decisión más determinante de mi vida. Por lo menos en lo que tiene que ver con la vocación de emprender proyectos y al modo en el que me enfrento a un plan de negocios.

Me alquilé un todoterreno algo más destartalado que el que habíamos tenido en propiedad durante todo el viaje anterior y me dispuse a ir hacia la capital Nouakchott. En aquella época esa ciudad era una amalgama de casas, chabolas, avenidas turbias por la arena en suspensión y callejuelas sin nombre que conducían a lugares secretos. Con las horas el lugar se hacía más complejo y sofisticado y poco a poco percibías que sus gentes conformaban un curioso engranaje por el cual todo parecía funcionar. En la mayor extensión de miseria en la que yo había estado en mi vida, había un curioso aliento de orden y ánimo. Todo estaba por hacer mientras todo se hacía.

Aunque la capital parecía un lugar interesante para aprender, pensé que en el desierto me esperaba un mayor conocimiento. Creía que eso del silencio de la noche en algún oasis o el calor intenso por las carreteras desdibujadas acabarían por proporcionarme lo que estaba buscando. Sin embargo, todo eso no era nada. Lo que me esperaba en una aldea llamada Chinguetti marcaría el futuro de mi propia existencia.

Recorrer los quinientos kilómetros que separaban la capital mauritana de esa otra población rodeada de dunas fue un calvario. No se podía hacer por aquel entonces por una de las vías que ahora si existe y se debía de tomar la ruta hacia el norte y circular en paralelo a la vía de tren que lleva de Nouabhidou a Choum y Atar. Eso estaba en el norte de
Mauritania y era el único trazo uniforme que permitía saber en que dirección se circulaba. El camino duraba dos jornadas enteras, con una noche que las separaba. El mal estado de las pistas y la dificultad para descifrarlas no ayudaba a avanzar con cierta velocidad. Ese recorrido, tras la primera vez, lo haría en seis ocasiones más.

Cuando hacía ese trayecto, diseñaba la noche que debía pasar a medio camino con sumo cuidado. Primero por precaución y en segundo lugar para vivirla lo más intensamente posible.  Procuraba que alguna aldea no quedara a más de una hora caminando de donde acampaba por si en algún momento precisara de ayuda. También sabía que la tienda “antiarácnidos” debía montarla junto al vehículo a fin de que las dunas más cercanas no me engulleran mientras dormía. La oscuridad de la noche en el desierto no tiene comparación con ninguna otra. Es un negro luminoso, perfecto para imaginar proyectos de vida, profesionales, personales. Todos los emprendedores deberían pasar una noche en el desierto en algún momento de su vida.

Recuerdo todas y cada una de las noches que pasé allí. Eran frías y desagradables, para que engañarnos. La cena aliñada con arena por culpa del viento persistente y el silencio tibio del Sahara de fondo, no eran ingredientes para el goce y el disfrute. Además, una vez te metías en la tienda, el áspero sonido de los escorpiones rozando contra el lateral inferior del tejido aislante no hacía más que animarme a no salir en toda mi existencia. Sin embargo, curiosamente, cada semana esperaba esa noche con ilusión porque el amanecer solía ser majestuoso, bello y enorme. El viento se dormía a primera hora del día y, normalmente, dejaba un cielo púrpura a modo de tablero para que al fondo, una luz intensa, blanca, brillante y nerviosa lo agujereara. Una lámpara vibrante. Durante una hora esa luz iba acercándose. Era un tren. Una culebra amarilla de tres kilómetros de largo que aparecía de la nada y que con su rumor ensordecedor y su tamaño lo llenaba todo. El alboroto se te quedaba grabado durante minutos. La imagen espectacular de ver un monstruo infinito repleto de personas apretadas hasta lo imposible en el único tren del día se galvaniza en blanco y negro para siempre en las callejuelas de la memoria de quien lo ve.

El destino era siempre el mismo: Chinguetti. Un pueblo, aldea, municipio o ciudad, depende de cómo se interprete su historia. Fue fundada en el siglo XIII y fue un centro de caravanas entre el África del norte y la subsahariana. Llegó a ser una metrópolis de gran importancia hace trescientos años. Fue la población con mayor número de bibliotecas por habitante del continente africano. Posee manuscritos sobre ciencia o religión del siglo IX por ejemplo. Es una ciudad santa para el Islam y es patrimonio de la humanidad desde un año antes que yo pasara por allí. Le llaman “la puerta del desierto”. Sólo se podía llegar por pistas de tierra y su gente era tremendamente amable y acogedora. Es curioso como los que menos tienen siempre son los que más dan.

Lo que me atrajo de esa ciudad eran esos detalles sobre su cultura y su curiosa manera de enfrentarse a largos años de sequía, epidemias y hambre. Me interesaba saber como una población de apenas tres mil habitantes disponía de un registro de más de quince mil. Al parecer, la diferencia eran nómadas. Gentes que buscaban pastos y agua para sus ganados.

En mi primera estancia conocí a Aman Ussunduff. Se pasaba el día en la otra Chinguetti. Si, había otra. Una población en obras a unos dos kilómetros de donde vivían todos. De una manera muy desordenada y sin una dirección de las obras adecuada, un grupo de habitantes del municipio se lanzaban cada cierto tiempo hacia un objetivo común: rehacer su hogar de nuevo.

El avance incesante del desierto estaba provocando que una parte de Chinguetti quedara inutilizada. La lengua de arena ya cubría algunas casas y amenazaba con engullir todo el pueblo en unos años. Les seguí durante algunas jornadas, viendo como medían, interpretaban planos y modificaban proporciones. Con el tiempo Aman me permitió preguntar y razonar sobre lo que hacían.

No era la primera vez que los habitantes de Chinguetti reconstruían su ciudad. Lo habían hecho una vez antes y algunos aseguraban que más veces. Al parecer, el desierto ya se tragó la ciudad hacía varias generaciones. La decisión de haber reconstruido la ciudad apenas unos metros más allá de la originaria supuso que ésta entrara en la misma crisis natural que la anterior. Mi pregunta, tras unos días sorprendido por el empeño poco uniforme pero constante de algunos jóvenes en rehacerla a pocos metros de nuevo, era clara:

Assan le dije . ¿Por qué no rehacéis la ciudad veinte o treinta kilómetros más allá? Evitaríais que el desierto, en su avance implacable, vuelva a engullir Chinguetti, y con ello, que otras generaciones posteriores deban, otra vez, acometer tan duro trabajo.

El hombre me miro, y ladeando la cabeza una y otra vez, negando mientras yo hablaba, me dijo:

-Eso sería una terrible tragedia. Evitaría que otros pudieran hacer la maravillosa labor que nosotros estamos haciendo. Reinventarnos sobre nuestra propia desgracia.

Nadie hasta la fecha me había dado una lección tan grande. Los errores son un modelo de aprendizaje que no debemos prohibir a nadie. Ese pueblo tenía el valor y la suerte de poder reconstruir su ciudad corrigiendo los defectos de la anterior. Así lo habían hecho y así lo iban a seguir haciendo. Cada nueva oportunidad provenía de una voluntad de que su proyecto sufriera un final. Es como emprender un proyecto sabiendo que tarde o temprano morirá y con su muerte aparecerá la oportunidad de emprender uno nuevo que versione el anterior y lo mejore.

Desde entonces, cada proyecto, cada iniciativa que pongo en marcha surge de ese valor, del valor del intento permanente, del entendimiento que en los negocios o en la vida, equivocarse es fundamental pues responde a la iniciativa. Si no hacemos nada no nos equivocamos. Devorar una ciudad es algo lento para un desierto, tragarse un proyecto emprendedor por el sistema es algo relativamente sencillo, pero los dos casos responden a la naturaleza orgánica de los escenarios en los que se suceden. Por ello es importante en los dos casos saber que en esa aventura está la evaluación continua de los emprendedores.

Una sociedad incapaz de valorarse así misma, de aceptar sus errores y poner los resortes para recuperar el tiempo y corregir los mecanismos que no le permiten avanzar, es una sociedad caduca y destinada al fracaso.

La sociedad que no arriesga, no avanza. Hoy en día el valor de equivocarse parece un síntoma de final irrecuperable, cuando debería ser todo lo contrario. Sólo se hace gigante aquel liliputiense capaz de acumular errores. Un buen empresario no lo es hasta que no ha fracasado alguna vez. En Estados Unidos ese valor prevalece en cada proyecto que sus ciudadanos ponen en marcha. No hay fracaso malo, sólo hay oportunidad fallida. Hay más. En nuestro país y en algunos de nuestro entorno inmediato entrar en default es sinónimo de imposibilidad de poder afrontar otro reto emprendedor en tu vida. Las catalogaciones contra el histórico crediticio te amputan todas las opciones. Ese es uno de los motivos por los que, poco a poco, hemos ido deconstruyendo una sociedad que en su momento estuvo llena de vida.

Si recuperamos el entusiasmo por el error, habremos dado el paso más importante. Si, además, acentuamos el valor que eso tiene, como hacen en Chinguetti asumiremos que equivocarse es la gran oportunidad de volver a empezar con todo lo que eso conlleva en materia de corregir lo ineficiente. Un colectivo social capaz de alejarse de los tópicos y reglas para lanzarse por el tobogán de los desaciertos, será un grupo mucho más fecundo.

Este texto es un extracto del capítulo “el Valor de Emprender” de “Contra la Cultura del Subsidio“.

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Marc Vidal Marc Vidal

El viral del viral

Además del texto que hoy he publicado sobre campañas virales en la red, hoy tenemos un regalo al que le doy un valor excepcional. Se trata de la colaboración del mejor creativo publicitario que conozco y que tengo el gusto de tener en mi equipo. Nicko Nogués es un tipo excepcional. Espero que tengamos sus colaboraciones en este blog también de manera periódica. Hoy os ofrezco su “particular” manera de entender una “estrategia viral”.

Nunca me ha interesado demasiado todo el universo “viral”, pero sabía que algún día me tocaría hablar de ello. Por eso cuando mi amigo Marc Vidal me propuso escribir unas líneas sobre cómo construir un viral, me di cuenta de que era incapaz de explicar cómo se construye algo que no entiendo.

Por otra parte, se ha hablado tanto del tema y hay tantísima literatura al respecto que creo que lo fácil sería caer en la tentación de intentar escribir algo así como “Las diez reglas de oro para fabricar un viral en cinco pasos”.

Por eso me pareció más interesante abordar el tema desde un punto de vista menos académico, en esta caso el mío, y a mí me pasa lo siguiente: Cuando escucho aquello de “hagamos un viral”, me suena a una especie de chiste, que por cierto y siguiendo con el tema, es uno de los mayores fenómenos virales que existen. Pero en este caso me pasa como cuando te cuentan un chiste que no entiendes pero del que todo el mundo habla.

El mayor viral que conozco es el viral del viral.

Y ante esto me siento perdido, algo tonto, desubicado, alienado, incapaz de entender a qué se están refiriendo y por lo tanto incomprendido como lo puede ser una bacteria, en este caso yo, inmune a todo lo que tenga que ver con el único objetivo de infectar una masa, entiéndase gente. Porque en el fondo parece que de eso se trata, ¿no?

El mayor viral que conozco es el de un planteamiento old disfrazado de uno on.

Creo que existen dos tipos de perfiles: los que piensan en hacer virales y los que piensan. También me sobrevienen muchas preguntas. ¿Por qué se confunde tanto cultura digital con el último chiste tecnológico y a éste con concepto y a éste con “viral”? ¿Por qué se equipara, o me lo parece a mí, “viral” con digital? ¿Por qué creernos y asumir esa equivalencia? ¿Por qué ser “viral” es un objetivo a perseguir?

El mayor viral que conozco es de la “cultura del viral”.

Todo esto me lleva a una última conclusión y es la siguiente. Me parece que seguir por este camino, el de confundir la cultura del viral con cultura digital, hará que muchas personas que se dedican a esto se sientan frustradas por el simple hecho de que no serán capaces de sentirse contentas con lo que hacen sino consiguen que tenga un efecto “viral”.

Acabo con una reflexión que me parece que tiene mucho que ver al respecto. La leí hace poco en Martes con mi viejo profesor, un best seller (oka, el viral de los libros) que no tiene nada que ver con todo esto pero que igualmente recomiendo mucho. Dice así:  “(…) Estamos enseñando (y yo diría que aprendiendo) cosas equivocadas. Y uno ha de tener la fuerza suficiente para decir que si la cultura no funciona, no hay que tragársela. Es entonces cuando uno debe crearse la suya propia”.

Siento no poder explicaros cómo crear un “viral”, y aprovecho la ocasión para invitaros a pensar más en antivirales, o simplemente, pensar.

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Marc Vidal Marc Vidal

El efecto viral

Hace un par de años fundé en México una empresa de marketing digital en redes sociales (para complementar acciones corporate de algunas de las empresas de base tecnológica con las que trabajaba en Europa) y que ahora gestiona un equipo muy experimentado y creativo. Su especialidad era, y es, gestionar campañas de tipo viral de manera que la estrategia y la tecnología se anidaran en una fórmula que nos ha dado buenos resultados en América y en Europa. Hemos desarrollado muchas campañas y logrado enormes éxitos, especialmente en el ámbito político y electoral, escenario natural de desarrollo de este tipo de comunicación de escaso valor conceptual pero de gran efecto mediático. El mes pasado ofrecí una conferencia en Cancún sobre este tipo de proyectos virales en política y a raíz de esa charla la revista Campaings & Elections me solicitó si podía elaborar un artículo sobre el mismo tema.

En los últimos años mi equipo y yo mismo hemos desarrollado campañas de apoyo para acciones y estrategias de casi un centenar de campañas en todo el mundo. Algunas de esas campañas iban asociadas a candidatos concretos. Un buen número de ellos han llegado a presidir países, autonomías, ayuntamientos e incluso clubs deportivos. Cada operativa ha sido especial, única, exclusiva y estudiada en su justo contexto, cada una de esas acciones, que siempre han sido estructuradas en entornos digitales, hemos insistido en un elemento estimulador, un fogonazo electrónico que ha permitido generar flujos de opinión y comunidades de tipo social que apoyaran algo que para nosotros es fundamental: la verdad.

El bright que define muchas campañas actualmente suele emparentarse a perfiles en las redes sociales, en generar exposiciones en busca del ansiado Trending Topic o sucedáneos parecidos. Tras casi una década estudiando, diagnosticando, generando y aplicando campañas digitales en todo el planeta, he podido descubrir algunas claves en cuanto a la importancia de los conectores sociales y su interés directo con las acciones de tipo viral. No es tan determinante obtener una referencia masiva en algún entorno determinado si este no va asociado a una explosión digital que lo dinamice y lo haga exponencial. En un escenario en el que cada vez es más duro y complejo construir comunidades sociales digitales que sigan a un candidato o partido, a un grupo electoral o a una idea social, se hace imprescindible acortar, tomar atajos que permitan acomodar esas pretensiones lícitas de sedimentar comunidades de apoyo cuando estas ya gocen de cierta popularidad.

Las acciones virales sirven para eso. En los últimos tiempos, y sin hacer demasiado ruido, hemos logrado colocar algunas de nuestras acciones entre las campañas de mayor viralidad. Actualmente se pueden detectar una decena de ellas como casos de éxito entre los recopilatorios al respecto. Obviamente no todo el mundo puede encabezar o protagonizar un éxito de este tipo, pero atendiendo a un entorno concreto, un territorio determinado o un modelo puntual podremos generar campañas virales ad hoc. Durante las jornadas sobre “Campañas Creativas” que se llevaron a cabo en Cancún este pasado febrero, tuve el honor de transmitir algunas de las experiencias en el campo de la ingeniería electoral y digital en las que he participado. Fue muy interesante gozar de la ocasión de repasar algunos ejemplos y las características que las hicieron exitosas.

Para entender alguno de los factores que utilizamos para procurar campañas virales efectivas nos basamos en algunos elementos de sociología que hacen referencia a una sociedad hiperconectada y a aspectos psicológicos que atienden a una modelo social cuyo pensamiento es colectivo pero recurrente. ¿Sabían que el 64% de las parejas de nueva formación lo son entre redes de conocidos?, ¿que en el caso de tener miedo de ser asesinado el riesgo no radica en una calle oscura de alguna ciudad sino entre sus allegados pues el 70% de los casos de homicidio se perpetran entre seres que se conocen bien?, ¿tenían conocimiento de que si tienen un amigo obeso sus probabilidades de aumentar de peso crecen un 30%? No sabemos el motivo, pero las vinculaciones erráticas pero continuas de la conexión en redes sofisticadas y complejas se producen siempre de un modo lineal. En eso basamos nuestra estrategia de creación de campañas virales. Sin embargo no acaba en una simple realidad científica que aporta conocimiento sobre los enlaces que muchos científicos han detallado con anterioridad. Desde físicos hasta sociólogos y pasando por psiquiatras han querido demostrar diversos modelos secuenciales en esas relaciones casi neuronales en la sociedad digital. Nosotros, cuando nos planteamos una campaña de tipo viral aceptamos esos parámetros pero nuestros patrones son otros.

En primer lugar creemos que, en un mundo en el que los seres humanos acceden a un total de 32 gigabytes de información diaria entre música, imágenes, conversaciones, textos y derivados y que se automatizan muchos factores de análisis entre nuestros dispositivos de acceso a la información, el tiempo que un ser humano puede dedicar a analizar lo que “le llega” es mínimo. Justo en ese instante se puede utilizar esa limitación como factor de contagio. Automatizar los “me gusta” de Factbook es algo mucho más simple de lo que parece. Además, considerar que alguien eso no aporta valor a la campaña pues no la “visualiza” nadie aunque la fomenten es un error, pues es precisamente el convertirla en “viral” lo que motivará que muchos decidan analizarla a conciencia. ¿Quién no ha replicado un vídeo viral sin apenas verlo y tras saber que se ha convertido en un “éxito” en la red no ha vuelto para verlo con más detenimiento?

Tenemos claro que en las redes y fuera de ellas, donde lo viral también funciona de manera destacada, somos cada vez menos reflexivos, parece que vivimos en un “high frequency market” de la información, en un Trading continuo del conocimiento. El usuario de información, el cliente del conocimiento, en estos tiempos actúa muchas veces como un pingüino. ¿Saben porque motivo un pingüino salta al mar en un momento determinado? ¿por placer? ¿por gusto? ¿por hambre? ¿por qué quiere nadar? ¿por qué le apetece arriesgar la vida? ¿por qué es idiota? ¡no! Sólo porque el pingüino que tenía delante lo hizo justo antes que él. El pingüino salta porque su inmediato lo hizo. Es un “me gusta” porque mi amigo hizo “me gusta”, no analizamos en exceso.

La facilidad de contagio hoy en día es de tal calibre que tenemos que atender cuales son los conductores de ese elemento. La prensa suele ser la clave, el hilo conductor ideal. Ellos, con los medios tradicionales, incluso no digitales, logran que una noticia determinada que surge en la red pase a ser una “exclusiva” en el mundo analógico. Si logramos “interesar” a un medio determinado justo cuando nace nuestra propuesta de campaña lo habremos logrado. Debemos ser capaces de mostrar que lo que estamos diciendo puede ser, si se dan prisa, la exclusiva de su vida. Es en ese momento que no sabemos quien es el verdadero responsable de la difusión viral de la información.

En nuestra agencia hemos listado unas normas básicas cuando parimos un viral. Lo primero es que no hacemos virales en si mismos, es obligatorio participar de la gestión estratégica de la campaña global del cliente. Es imprescindible integrar esa acción viral en un escenario de desarrollo. Solemos incidir en ello con algo de tiempo, solemos entrar en los equipos de campaña a complementar, nunca a cambiar dinámicas. En segundo lugar asumimos que el valor de una fuente de comunicación viral precisará que pasemos de “pedir tiempo de atención a nuestros usuarios o miembros de la comunidad a solicitar que se lo cuenten a otros”. Es un ejercicio mucho más complejo pero básico. En tercer lugar tendremos que olvidarnos de los conceptos de inversión para proceder a seducir, sólo en ese punto lograremos interceptar en un factor clave de los conectores digitales: los sentimientos. Sin sentimiento, sin despertar emociones, no hay video, ni campaña viral.

En cuarto lugar debemos de olvidarnos del concepto emitir, ahora pasaremos a propagar. Es clave entender que son distintos puntos de ejecución, el primero pide valor focalizado y el segundo otorga un rango menor a la calidad del espectador. En quinto lugar deberemos pasar de un ¿qué querrán escuchar? a un ¿qué querrán contar a otros? Evidentemente esa es la clave de enlace. Muchos expertos han escrito sobre esto y nosotros no hacemos más que estructurar un portfolio de acción que se complementa con otros aspectos determinantes. Por ejemplo, en sexto lugar sería necesario aceptar que ya no importa como contamos las cosas, lo fundamental es saber o intentar influenciar en como lo contarán los demás. En séptimo lugar deberemos asumir que no influiremos en la visión final del mensaje y que eso determinará como fundamentaremos el nacimiento de esa acción social. Eso sucederá hasta el punto que los estudios de mercado dejarán de tener sentido. En una campaña viral querer identificar al observador de la campaña es un error, debemos dejar de lado esa necesidad y mutar hacía un desinterés de quien será el espectador final, sólo así lograremos el ansiado “efecto viral”.

Finalmente me gustaría referirme a diversos caracteres que toda campaña viral debe asumir como estructurales. Guardando las excepciones que siempre confirman la regla, en nuestro caso hemos logrado éxitos cuando nuestro trabajo era sencillo, narrativo, contagioso, breve, rápido, emocional, líquido, emergente, que motivaba compartir, que el contenido se diseñaba con valor añadido, que la ejecución sea integral, que se fundamente en una historia, que la audiencia participe, que tenga contenido open, que llame la atención y que despierte sentimientos.

Sabemos que la mayor campaña viral del mundo es el propio concepto viral, sin embargo siempre digo que una estrategia de tipo viral debe ir acompañada de algo real, nutritivo y capaz de estimular elementos positivos. A pesar que “viral” viene de “virus” y eso denota algo negativo, lo “viral” también puede ser “vital” lo que proporciona y despierta conciencias, muchas veces las que estaban dormidas. Me gusta hablar de algo “viral”, como elemento “vital”, más cuando mi apellido es “Vidal”. Esto si que merece una campaña viral: “viral, vital, Vidal”.

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Marc Vidal Marc Vidal

¿Cómo afecta un rescate?

Acabo de aterrizar en el nuevo mundo. Estaré unos días trabajando con mi equipo en las sedes de Bogotá, Lima, Caracas, Miami y Boston. Nada más llegar cené con dos periodistas con los que tenía pendiente otra entrevista. Les preocupa no entender la situación de España en concreto y del continente en general. Por cosas de la vida, como consultor del BCIE he tenido que explicar lo mismo varias veces a mandatarios centroamericanos y también se hace complicado. Ellos que crecen en tasas que rozan las dos cifras tienen crisis sistémicas y de alto calado social cada diez o quince años. De hecho la mayoría disfrutan de la bonanza con el ojo puesto en el retrovisor que relata pobreza y miseria. No entienden de “crisis” subsidiada. Cuando ellos entran en crisis la gente se muere de hambre.
Hace dos meses que estamos trabajando en Bruselas en un anteproyecto cuyas bases estamos diseñando desde IDODI enmarcado en el famoso Seventh Framework Programme Europeo. Es gracias a ese contacto directo con alguno de los actores principales de la economía europea que he podido entender que la intervención de las finanzas españolas ya es un hecho desde hace un año, que el rescate se contempla como inevitable y que la subida del IVA por encima del 20% no será antes del verano pero si se planteará si los ingresos no aumentan por la “amnistía” o los gastos no se logran reducir por la vía imperativa. De hecho un buen amigo francés que ahora ocupa un alto cargo en la administración europea me confesó que Grecia, Portugal y España se devaluarían en valor nominal por la vía del IVA hasta límites que no podemos ni imaginar. Eso en semántica banquera viene a ser un 21% para España, e incluso más.

La gente se pregunta que quiere decir que nos rescatan. Incluso hay quien asegura que eso no va con ellos, que es un tema de macroeconomía, de políticos y economistas, que a las personas de bien eso no les afecta demasiado, que al final todo es una subidita de impuestos y algo menos de “cosas que te da el gobierno”. Pues ni el gobierno “te da nada”, ni las personas “normales” están exentas de notar en su estómago la patada del rescate, ni es un tema exclusivo de altos mandatarios. Un rescate e intervención no es nada parecido a lo que se siente cuando te sacan del mar en un bote salvavidas. La verdad es que a veces piensas que ya estabas bien ahogándote en el agua tan a gusto y “a tu bola”.

  1. Un rescate no es más que un crédito enorme que nos dejarán la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Con esa pasta se saldan las deudas del estado en default y justo a la mañana siguiente tienes la visita de la “troika”, es decir, unos comisarios de muy mala cara y de muy mal negociar.
  2. A partir de ahí los sucesos se precipitarán y nadie puede asegurar que serán la solución milagrosa pues no lo están siendo en ningún sitio donde se han instalado, sólo sabemos la que lían.
  3. Tomarán el poder un grupo de consultores y altos cargos de la UE, el FMI y el BCE. Su función será la de auditar todas las decisiones de tipo económico y presupuestario del ejecutivo de Rajoy y de sus derivados (como ellos lo denominan) autonómicos y jurisdiccionales.
  4. Para España tocarán equipos multidisciplinares con al menos un centenar de comisarios. A partir de ese momento España quedará oficialmente intervenida (le llamarán de otro modo como “asesoría de ajuste” o “grupo de apoyo presupuestario”) y entonces deberá corregir la situación a través de medidas “aconsejadas” por la “troika”.
  5. De no hacerlo no recibiremos el dinero que debe salvar todo el sistema financiero y el sistema económico por enlace. Recordemos que el Estado ha servido en bandeja toda su capacidad de endeudamiento y recursos a los bancos y cajas que estaban yertas en sus propios balances permitiendo que falsearan sus cuentas a cambio de “saltar al vacío” esperando que el paracaídas se abra.
  6. Como el triplete fantástico no se suele fiar de los países que rescata la pasta no la suelta de una vez  sino que la va aflojando a medida que se van cumpliendo su “consejos”. Las medidas irán en la línea griega en cuanto a la reducción de funcionarios, salarios de la administración, peso de las autonomías, fusiones de municipios, subida de impuestos como el IVA, retoques en la reforma laboral y alguna cosilla más. Me pregunto como se lo tomarán los sindicatos.
  7. Por desgracia es casi inevitable que pase. El volumen del engaño en España en cuanto al balance del sistema financiero es comparable a las mentiras que Goldman Sachs inventó para que las cuentas de Grecia fueran adecuadas en el momento de integrarse a la Unión Monetaria.
  8. La banca española vale más por sus cuentas tóxicas que por las reales. Casi 200.000 millones de euros en hipotecas no serán devueltos a los bancos, lo que pone en fallida todo el sistema. Eso se deberá sumar a que la banca no ha dejado caer el precio todavía de la vivienda, algo que seguirá friccionando y, al final, resultando una evidencia solemne: el patrimonio con el que los bancos autorizan balances positivos son una quimera.
  9. Europa lo sabe. Si cae Portugal, que caerá pues se le pide que resuelva elementos estructurales de su economía en meses cuando eso no lo lograría ni un país escandinavo en años, cae España.
  10. El grado de exposición de la banca española al déficit portugués se dice que puede estar cercano a los 100.000 millones por derivados de segundo orden y no los 78.000 como hasta ahora se consideraba. Además, el crecimiento de la economía española vuelve a ser negativo.
  11. En Europa se contemplan cifras muy contundentes y en negativo para este trimestre pasado que no dejarían muchas opciones a la hipotética recuperación a medio plazo que pudiera retrasar el rescate.
  12. La austeridad en inversión y la necesidad de más dinero en la banca (y no para fluir crédito) seguirán reduciendo el radio del círculo vicioso en el que hemos caído irremediablemente. Finalmente se dice en Europa que el rescate de España es inevitable porque no lograremos equilibrar el déficit, porque el paro no dejará de aumentar y porque el talento huye de España ante la imposibilidad de prosperar.
  13. La nombrada “prima de riesgo” aumentará por una lógica cruel del mercado: es un “riesgo apostar a este caballo mal herido”. En definitiva, menos dinero, más recaudación hasta la extenuación, liquidación de servicios, reducción de peso funcionarial y alejamiento del crecimiento y del cambio del modelo de crecimiento.

Y a todo esto, recortamos 2.200 millones de euros en los presupuestos para I+D+i y nos desfilamos por el sendero oscuro de no saber que queremos ser de mayores. La fiesta terminó, toca recoger los platos, limpiar la sala y, sobretodo, ir hablando de lo que haremos con ese espacio para rentabilizarlo. Al parecer, investigar en nuevos modelos productivos no.

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Marc Vidal Marc Vidal

Emprendedor Rockstar

En su blog, Juan Corbera hace una descripción de lo que denomina un emprendedor RockStar y me incluye entre los que considera visten esa definición. Obviamente es una metáfora y como tal puede ser discutible, pero lo que si es cierto es que algunos elementos encajan de manera emocional en como yo mismo entiendo la emprendeduría. Habla de trabajar rápido, de generar grandes equipos, de no estar condicionados por el fracaso, de que solemos hacer bastante ejercicio, de que lideramos proyectos que a veces no son nuestros pero los vivimos como si lo fueran, de que asumimos riesgos continuamente por ser tremendamente estimulante, de que somos muy optimistas, a lo que añadiría que no por ello dejamos de ver el escenario real con una visión crítica, que intentamos formarnos continuamente y aprender de los que me rodean, (en mi caso doy clases en la universidad para aprender de mis alumnos) y, obvimente, habla del trabajo global y, cómo sabéis, no conozco el valor de las fronteras más que para pagar recargos aduaneros. Un artículo que me hizo pensar en si el valor de ser emprendedor a pesar de todo tiene mucho en que alguien me inspiró a serlo y que papel juego yo mismo para que otros se inspiren.

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Marc Vidal Marc Vidal

Inflación a la vista

Seguimos con la serie de artículos sobre lo que denominamos “aviso a navegantes”. Una de las conclusiones principales del post “Flexibilización cuantitativa” era que la creación ingente de liquidez por parte de los bancos centrales europeo y norteamericano nos abocaba irremediablemente a un aumento de la inflación. El objetivo de James Levy en el post de hoy es analizar en más detalle la inflación y sus efectos insidiosos sobre la capacidad adquisitiva de los ahorros. También señala algunas medidas sencillas y eficaces que los ahorradores pueden adoptar para proteger sus ahorros de los efectos corrosivos de la inflación.

La inflación se define como “el incremento generalizado de los precios de bienes y servicios con relación a una moneda durante un periodo de tiempo”. Las causas de la inflación se entienden mejor si se piensa cuál es la razón de la misma existencia del dinero. Por tratarse de un reservorio de valor imperecedero, el dinero resuelve uno de los problemas más acuciantes de las economías basadas en el trueque. Así, un agricultor puede acudir al mercado para intercambiar por dinero su abundante cosecha de limones. El dinero obtenido puede almacenarse indefinidamente hasta que surge la necesidad de adquirir otros bienes o servicios. Mientras que el coste de determinados bienes o servicios puede subir o bajar en el tiempo como respuesta a la oferta y la demanda, el nivel general de los precios permanecerá esencialmente invariable si la oferta de dinero es constante. Ello ocurre en sistemas monetarios basados en valores tangibles difíciles de manipular, por ejemplo, cuando el dinero en circulación se encuentra respaldado por una cantidad fija de oro o plata que el banco central mantiene como reserva.

Por desgracia, ahora vivimos en una era de dinero fiduciario. Los euros o dólares que usamos para las actividades mercantiles y para guardar nuestros ahorros, aunque resultan más cómodos que un sótano lleno de limones, no poseen ningún valor intrínseco. Los bancos centrales tienen cierta cantidad de metales preciosos, muy inferior al valor de las divisas en circulación. Nuestro dinero es moneda de curso legal únicamente porque los gobiernos así lo establecen, y nosotros aceptamos que ese dinero posee valor como un artículo de fe. Precisamente este es el origen de la palabra fiduciario (de fides, fe en latín). Resulta increíble, pero todos los euros y dólares en circulación hoy tienen exclusivamente el respaldo del mandato gubernativo y nuestra fe en su condición de reservorio de valor e instrumento cómodo para los intercambios comerciales.

El propio dinero obedece las leyes de la oferta y la demanda. Si los bancos centrales crean más dinero del justificado por el tamaño de la economía, los suministradores exigirán mayor cantidad de dinero por los mismos bienes y servicios. En tiempos de crisis, los gobiernos a menudo sucumben a la tentación de crear dinero de la nada para hacer frente a los pagos, especialmente cuando no es ya posible recurrir a aumentos de impuestos. Esta creación de dinero es capaz de generar inflación muy alta en cortos periodos de tiempo. Por su propia naturaleza, la inflación tiende a acelerarse cuando se recurre a la creación excesiva de dinero. Uno de los titulares del New York Times en 1922 era “La escasez de dinero en el mercado alemán provoca rápida deflación de la divisa”. En menos de un año, la creación de dinero en Alemania con el fin de estimular la economía de postguerra y hacer frente a las deudas contraídas en la Primera Guerra Mundial tenía por resultado una tasa de inflación del 50% mensual.

Para mí y mi equipo de asesores con los que trabajo creemos que podemos encontrarnos próximos a una aceleración de la inflación. Los bancos centrales parecen decididos a seguir con sus políticas de flexibilización cuantitativa en su intento desesperado por reanimar la economía, especialmente si se agudiza el malestar social con disturbios y huelgas en respuesta a las medidas de austeridad. Además, la creación masiva de dinero puede ser el único medio de que dispongan los gobiernos para hacer frente a los enormes agujeros en los balances de muchos bancos europeos.

Una característica especialmente dolorosa de la inflación es que ayuda a los deudores porque reduce el valor de sus deudas, mientras castiga a los ahorradores al erosionar el poder adquisitivo de sus ahorros. Sus efectos son particularmente devastadores para los depósitos a plazo fijo o fondos de renta fija, ya que estos instrumentos no ofrecen ninguna protección frente a la inflación. ¿Cómo pueden protegerse los ahorradores? Una opción son los bonos soberanos vinculados a la tasa de inflación, instrumentos de renta fija emitidos por los gobiernos, que pagan un cupón vinculado al IPC. Existen muchos fondos de renta fija con este tipo de bonos. Otra opción es mantener parte de los ahorros en fondos de inversión o ETFs de bajo coste, invertidos en activos reales que experimentarán mayor demanda a medida que aumente la inflación, como el oro, la energía y la alimentación.

Aquellos ahorradores que están perdiendo la fe en la capacidad del dinero fiduciario para ser un buen reservorio de valor en los próximos años tienen una amplia selección de instrumentos de bajo coste eficaces contra la inflación. Desafortunadamente, como los bancos necesitan perentoriamente mantener los depósitos a plazo fijo en sus balances para financiar sus préstamos fallidos, es muy poco probable que llamen a sus clientes para ofrecérselos.

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Marc Vidal Marc Vidal

En Agora de TV3

El pasado lunes participé en Agora, un programa muy interesante de la televisión pública catalana. El debate fue con la entrañable Miren Etxezarreta, la cual es catedrática emérita de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona y doctora por la London School of Economics. A pesar de que estamos a años luz en cuanto a temas sustanciales de la economía es cierto que hablando se alcanza un grado de comprensión sobre los temas que me maravilla. Puedes estar diametralmente en contra de un tema y buscar el punto de encuentro a pesar de todo. Ella defiende la huelga como valor de protesta por ejemplo, la caída del sistema capitalista como patrón y que, a pesar de todo, los automatismos de la economía que la llevarán a cambios irrenunciables no serán tales. En mi caso pienso que la huelga general puede ser detonante pero no logró sus objetivos, que quien debe caer no es el sistema sino algunas entidades financieras que son cadáveres y que, a pesar de todo, la sociedad y la economía que la engloba está sufriendo el parto de un nuevo modelo y eso es inevitable, sólo nos queda ajustarnos al cambio, aceptarlo y buscar las oportunidades que ofrece.
El vídeo es en catalán, aunque Miren interviene en castellano. Si alguien quiere transcribir lo que el presentador Xavier Bosch o yo mismo comentamos gustosamente lo pegaré en este post. Hay partes que considero importantes y de alto interés. Concretamente me refiero a que el sistema financiero está en quiebra formal, el robo de las preferentes, el coste social de una clase política mediocre, el riesgo de la amnistía fiscal, la definición de estado benefactor, de que a Rajoy ya le va bien la conflictividad social y la lejanía de las organizaciones sindicales y patronales. Algún fragmento provocó alguna llamada de madrugada.

Os pego la traducción que mi buena amiga ha tenido el detalle de hacer. ¡Muchísimas gracias Ester!

Xavier Bosch: _ “¿De qué nos ha servido esta huelga general?”
Marc Vidal: El error está en llamarle a ésto crisis y no cambio de modelo.

(min 3.15)
MV: Saber si esto ha sido útil o no, no es importante. Lo importante es si a partir de aquí empieza alguna cosa..
XB: ¿Y empieza?
MV: Si lo hacemos como el pasado jueves , me temo que no…
El modelo ecónomico en el que nos movemos, no tiene nada que ver con el modelo en el cual se organizaban las huelgas antiguamente. La gente, hoy en día, no trabaja en las empresas globalmente, existe un modelo económico digital…

Si lo que buscaban era paralizar el sistema productivo de este país, no sucedió así.
Si lo que pretendían era un toque de atención, en algunos aspectos, sí.
Si lo que buscaban era justifica su trabajo (como sindicatos), no lo consiguieron.

(min 5.40)
MV: El cambio de modelo económico no se puede elegir, no es una elección.
Las cosas han pasado. Todo ha cambiado, des de la forma de comunicar a producir, y ya no hay vuelta atrás.
El modelo socioeconómico actual es distinto.
Estoy convencido que no estamos en crisis, no se puede alargar tanto tiempo..estamos “pariendo” un nuevo modelo. Lo que nos viene es muy distinto.

(min 8.25)
MV: Yo soy emprendedor, yo monto empresas. Puedo teorizar, pero tengo que aplicar hechos pragmáticos, sino me hundo.
El momento en el que nos definimos como crisis es el estallido de un volcán, dura un tiempo, sí; pero dicha erupción cambiará la superfície del volcán.
No sabemos cuál, pero será distinta.

El cambio no me da miedo, a mi me estimula.

(min 12.50)
MV: Nos podemos resistir a muchas cosas que sucederán…La clase política que nos rodea es de una mediocridad importante.
Se aplican recortes sin contemplaciones, así se recortan derechos y además, servicios que teníamos asumidos como derechos.

El sector financiero se ha llevado por delante, ya!, el 11% del PIB de este país…
....alguién se piensa que de las 40 y pico entidades existentes, pasar a 8 entidades,¿ es gratis? Esto no es gratis!

(min 15.30)
XB: ¿Cuántas décadas hemos vuelto atrás es estos dos últimos años?
MV: Lo que me preocupa, es que existe una generación en Europa perdida, esta generación debe su vida, literal !, económica y socialmente. Esta gente no puede gobernar las riendas de su vida. Y los estados “benefactores” están maravillados que dicha generación desaparezca.
Yo le llamo: la increible “clase mediana menguante”.

(min 18.15)
MV: Yo le doy al capitalismo una bondad: un equipo de personas descubren modelos productivos que mejoran los procesos de otras empresas.

El capitalismo se está adaptando a una necesidad: la gente tiene poco dinero para comprar muchas cosas, low-cost, long-retail….

(min 20.15)
MV: Confundimos capitalismo con los defectos del sistema financiero. El capitalismo está compuesto por muchos aspectos, y uno de ellos es la deuda que fabrican las entidades a fin de que alguien consuma y ponga en marcha proyectos.
Cuando entramos en la dinámica que la deuda es la definición del capitalismo, tenemos un problema.

(min 26.40)
MV: El dinero disponible es 8 veces fabricado con deuda, ésta se ajusta y nos vienen los problemas, la realidad económica.

(min 28.15)
MV: ¿Causaría pánico si cerrase Inditex?. Sí, un cierto pánico.
¿Se hubiera pensado que las entidades financieras se convertirian en lo que ahora son?, si alguien pinesa que esto es gratis, tiene una problema de percepción.
Las entidades están en quiebra, están buscando mil fórmulas para que esto no se evidencie, pero están soportadas por una maqueta inmobiliaria, que no tiene ningún valor.

¿Qué se tiene que hacer? ¿Ir aletargando el problema?

Si usted ha depositado su dinero en un lugar equivocado es un problema suyo, al igual que quien invierte en una empresa no rentable.
Al final, la gente deposita su dinero donde libremente elige, pero hay entidades que no se pueden soportar por ellas mismas, las soportamos entre todos y esto es absolutamente insolidario.
Al final la gente sale a la calle, porque perciben los recortes, pero la realidad es que ha desaparecido el dinero.

(min 32.05)
MV: La crisis no lo justifica todo, porque si perdemos la dignidad, perderemos mucho más que los derechos, perderemos la dignidad.

(min 33.45)
MV: España será intervenida antes que llegue el verano; la intervención española ya se produjo (Miren Z: mayo 2010), luego se han sucedido intervenciones secundarias, y ahora estamos ante la disyuntiva de si nos rescatan….¿alguién se piensa que los 940 millones de euros disponibles, no son para España?, estamos jugando con fuego…

A España la tienen que rescatar, le llamaran con la palabra que decidan, la semántica permite 40.000 vocablos, pero este país está en quiebra…

Y TENEMOS QUE PONERNOS EN MARCHA.

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Marc Vidal Marc Vidal

Aviso a navegantes

En Salvaguardar Depósitos, dije que “los ahorros deberían ser fuente de tranquilidad y seguridad, no de preocupaciones añadidas en estos tiempos tan revueltos. Haber conseguido ahorrar unos euros es una hazaña notable, dado el incremento de impuestos y precios en un contexto de creciente desempleo, quiebra de empresas, asfixia de autónomos y congelación de salarios y pensiones. La enorme mayoría de los ahorradores solo pide tres cosas: seguridad, liquidez y, por último, algo de rentabilidad. Una petición tan sencilla, pero tan pocas veces satisfecha por los bancos y cajas, sobre todo en los últimos años”.
Por desgracia, el empeoramiento de la situación económica en España y la voracidad de los bancos en su empeño por generar comisiones de su base cautiva de ahorradores hacen que los ahorros se hayan convertido en todo menos una fuente de tranquilidad y seguridad. Por el contrario, los riesgos con que se enfrentan están creciendo y la credibilidad de los bancos como fuente fiable de asesoramiento financiero se encuentra en sus horas más bajas tras los abusos cometidos en la colocación de acciones preferentes, bonos convertibles y varios productos estructurados de triste recuerdo para tantos clientes confiados e incautos, que desconocían los riesgos de estos instrumentos financieros.

Una sencilla definición del riesgo es la proximidad al daño o peligro. Dirijo una empresa de asesoría en este sentido, y es en este campo que creemos que los ahorros de muchas personas se encuentran en situación de riesgo, incluso aquellos en formatos considerados de bajo o nulo riesgo, tales como los depósitos a plazo, los fondos monetarios  y de renta fija, por no hablar de los pagarés bancarios tan de moda en los últimos meses. De forma similar a lo ocurrido hace unos años con las acciones preferentes, muchos inversores no tienen una idea clara de los riesgos que acechan a sus ahorros. No aparecen en los titulares de la prensa financiera ni en los programas de noticias de radio o televisión, por lo que el ahorrador típico no piensa siquiera en tomar precauciones para protegerse de la tormenta que avanza algo más allá de la línea del horizonte.

Uno de los riesgos más importantes es la erosión paulatina y silenciosa del poder adquisitivo de los ahorros ocasionada por la inflación. Mientras los bancos centrales continúen creando cantidades ingentes de dinero electrónico sin ningún respaldo real (como el oro o las divisas de otros países), es sólo cuestión de tiempo para que la inflación alcance niveles no vistos en España desde los años 70. Espero ver este pico de inflación a medio plazo, incluso si se logra evitar el escenario fuertemente inflacionario de una potencial ruptura del Euro.

El riesgo de inflación hace necesario replantearse qué entendemos por protección de los ahorros. En un entorno inflacionario, no basta con mantener el valor nominal de la cartera en Euros para evitar pérdidas, sino que es necesario mantener el poder adquisitivo del capital invertido, de forma eficiente y sin sacrificar la liquidez de las inversiones.

Tan pronto se haga patente el brote inflacionario, darán comienzo los intentos del Banco Central Europeo (BCE), bajo control alemán, para frenar la tendencia inflacionaria mediante la subida de los tipos de interés. Cuando esto ocurra, muchos inversores se encontrarán con la desagradable sorpresa de que sus inversiones en renta fija habrán perdido valor, ya que los bonos existentes se devalúan en un entorno de tipos de interés crecientes. Este fenómeno se conoce como riesgo de duración, que implica un aumento de las pérdidas potenciales con la duración del tiempo que resta hasta el vencimiento del bono en entornos de tipos alcistas. Como los tipos de interés se han mantenido bajos en los últimos años como resultado de la flexibilización cuantitativa y las fallidas políticas de bajos tipos aplicadas por el BEC para estimular la economía, los asesores de inversiones han venido ignorando el riesgo de duración. Sin embargo, se trata de un vicio oculto con capacidad para generar pérdidas considerables en inversiones en apariencia seguras, tales como los bonos con largos plazos hasta su vencimiento o los fondos de inversión que los incluyen.

Este artículo es el primero de una serie de entregas semanales, en las que mi objetivo será identificar y explicar los  riesgos principales para el poder adquisitivo y liquidez de los ahorros que detecto, así como ofrecer consejos prácticos sobre la mejor forma de evitarlos mediante la adopción de medidas simples y económicas, factibles para cualquier persona decidida a tomar el control de su patrimonio financiero. Les invito a compartir conmigo estas ideas durante las próximas semanas, en las que confío en que establezcamos un diálogo útil y constructivo. Como siempre, quedo a la espera de sus comentarios y sugerencias.

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Marc Vidal Marc Vidal

Siempre gana la banca

El artículo de hoy de Luis Benguerel es el primero de una serie que publicará cada viernes en este blog. Vamos a intentar de la mano de uno de los mayores expertos de este país en temas de trading sofisticado y gestión de “pantallas” que conozco. Si alguien sabe de como se retuercen los mercados para lograr cosas determinadas es él. Si alguien puede explicarlo de modo “sencillo” es él. Os dejo con el artículo sobre las interioridades de la compra de deuda soberana que “no puede hacer” el Banco Central y que, sin embargo “si hace”. Dadle la bienvenida y a aprender.

Sabemos que el Banco  Central Europeo compra deuda soberana de países con problemas en el mercado secundario, pero seguramente no todos sabéis como se compra esta deuda. Sin entrar a valorar si eso es bueno o malo voy a explicar como se hacen este tipo de compras y ya tomaréis la consideración vosotros mismos.

Lo primero que cabe recordar es que el Deutsche Bundesbank se opuso a estas compras en su día y Webe, su presidente, dimitió a pesar de que era un claro aspirante a presidir el BCE. No voy a considerar si el Banco Central debiera actuar de otra forma acordando un precio con los gobiernos y actuar directamente en el mercado primario sin permitir que fueran los propios mercados los que impongan sus precios. Eso se lo dejo a los tertulianos recién llegados a los temas económicos que parecen saber muchísimo más que los que llevamos dos décadas en esto.

Pero, ¿cómo actua el BCE? Antes de analizarlo hablemos un momento de la famosa prima de riesgo, ese diferencial entre la deuda que emite un país con respecto a otro con las mismas fechas de vencimiento. En el caso de la zona euro ese diferencial era mínimo en tiempo de bonanza ya que todos dependemos del mismo Banco estructuralmente y, por derivación, de su política de intereses. Este gráfico refleja el diferencial entre España y Alemania con un bono a 10 años desde 2006.

Como vemos, en estos días seguimos cerca de máximos. Hace meses que estamos desde en un peligroso y caro 300 y hemos alcanzado sin dificultades la cima del 370. Se considera un problema grave estar por encima de 100.

Pues bien, si observamos los bonos soberanos durante el desarrollo de esta crisis de deuda, detectaremos a unos ganadores que no merecen serlo. Resulta que en este “mundo” del hedge fund que apoya las inversiones en deuda a riesgo permite que el riesgo sea atractivo y a la vez modere el valor de las de menor apuesta.  Ocurre que mientras se huye de la deuda soberana de países con problemas, se compra deuda de países “mas solventes” lo que provoca que el rendimiento de sus bonos baje mucho por la demanda que tienen y puedan colocar deuda muy barata  que no refleja su situación real de la economía. Ejemplifiquemos con un gráfico de deuda a diez años de países como Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Alemania y Suecia.

El asunto es tan curioso que llegamos a extremos de deuda negativa en períodos bianuales. Si tú le prestas dinero al gobierno (comprando su deuda) y ellos te retornan menos pues se cobran “la seguridad de que te lo van a devolver”.

En este grafico podemos ver algo que supone ver un ornitorrinco en el Manzanares, digamos que algo relativamente curioso: el bono suizo a 2 años desde verano varias veces en negativo a vencimientos mas cercanos menor rendimiento .

Ahora ya sabemos como funciona el mercado de bonos soberanos. Entremos ahora en el maravilloso mundo de la gestión del BCE cuando decide comprar deuda de un país con problemas. Cómo “no puede” actuar directamente en el mercado ordena a “otros” que ejecuten en las grandes mesas de renta fija, es decir lo grandes bancos. Así podemos decir que las compras que “no puede” hacer el BCE las hacen en su nombre las entidades financieras más importantes, que a su vez no pueden negarse pues dependen de los grados de liquidez que este les concede cuando ellos están tocados.

Podemos mal pensar todo lo que uno quiera, lo normal en estos casos es que primero reciban la orden de comprar por parte del BCE y luego la trabajen durante todo el día. A partir de entonces, antes de comprar para el BCE, lo que procuran es comprar para ellos logrando que baje con ello el rendimiento una vez tienen lo que desean. Luego informan al mercado con rumores de compra por parte del BCE, lo que sigue provocando mas caídas del rendimiento (significa mas beneficios para la primeras posiciones) y para terminar adquirirían las partidas que les paso el BCE en primera instancia por el camino. Esto lo hacen bajo el rendimiento del bono objetivo cumplido por parte del BCE, sin que el BCE compre a mejor precio ya que antes actuaron para después vendérselo.

Parece complicado, pero es muy sencillo. Son pasos simples y lo que para alguien a nivel doméstico no es nada, cuando las cantidades son gigantescas es muchísimo dinero a ganar por parte de la banca. Siempre sale el “0”.

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Marc Vidal Marc Vidal

#huelga29M

No voy a hacer huelga mañana, me cuesta entender el método. A pesar de que comprendo el motivo no lo comparto. La reforma laboral no puede ser el elemento detonante de una reacción popular contra todo lo que nos ha llovido y nos lloverá. Y mucho menos que ese catalizador de la protesta lo lideren un entorno sindical que se ha caracterizado por la abulia, la distancia y la complicidad con lo que sucedía. La desidia por ser organismos antiguos y agigantados, la lejanía porque no están actualizados con el modelo económico actual, y colaboradores con los que azuzaron la crisis por no plantarse frente a los que no tomaban medidas mientras el paro aumentaba y la capacidad de reacción se esfumaba. Ahora no me valen sus quimeras. Obviamente tampoco la de la CEOE. Lo que le aplico a los primeros sirve, punto a punto, para los segundos.
Sin embargo me parece bien que la gente salga a la calle y reaccione. Descloroformizar a la gente depende de muchos elementos y uno puede ser perfectamente una huelga general. Me temo que no va a ser el caso, pero aunque yo no voy a hacer huelga si voy a pagar la jornada laboral de todos los que trabajando en alguna de mis empresas, independientemente de si hacen huelga o no. Obviamente el personal de una empresa que gestiona proyectos del tipo en el que nosotros estamos, depende de los objetivos y no tanto de las horas que se le dedican, ni por los días concretos en los que se llevan a cabo, por lo que no tiene mucho sentido descontar ni un céntimo a quien mañana no cumpla su horario tradicional pues el objetivo seguirá teniendo el mismo día de entrega.

Respeto la huelga y estimularé que se convierta en el proceso natural de crítica sobre la que se nos viene ahora encima. A pesar de que la crisis terminó y lo que vivimos ahora es el parto doloroso de un nuevo modelo de crecimiento y un nuevo escenario socioeconómico, lo que si hay que señalar es a los culpables de este caos. Si alguien considera que la insolvencia bancaria, la cobardía política para afrontar los retos, la gestión anticuada de nuestras empresas y la dependencia del modelo anterior no van a generar todavía escenas de pánico es que no ha entendido nada.

A nivel financiero veremos quiebras por insolvencia manifiesta, a nivel político asistiremos a un saqueo a base de impuestos, se evidenciará que los ingresos públicos en caída libre nos obligan a aceptar un rescate europeo inevitable, seguiremos engordando las listas de parados hasta niveles de no retorno y finalmente la definición de un modelo económico de servicios, cada vez de menor valor, atacará nuestra capacidad de modernizar esta sociedad. Ese es el plan nada interesante.

Por esta razón,  protestar me parece inevitable. Salir a la calle y generar un espacio de tensión directamente proporcional a la presión recibida es necesario. No obstante considero que no a cualquier precio. Creo que bailarle el agua ahora a unas instituciones sindicales que utilizan el momento y la excusa para justificar sus nóminas es un error y lo es porque ellas son parte del problema. Sin desmerecer que los derechos laborales son innegociables, también cabe empezar a analizar si esos “derechos” adquiridos deben ser exactamente iguales ahora, en tiempos de teletrabajo, movilidad extrema y sociedad del conocimiento, que los del siglo XIX.

Yo voy a protestar desde este blog, como llevo haciendo hace muchos años. No puedo hacerlo desde España porque no vivo ahí, pues en Londres no es factible hacer una huelga española obviamente. Sin embargo voy a procurar que quien quiera ejercer su derecho a la huelga lo pueda hacer y me hostiaré con cualquiera que se lo impida, pero exijo el mismo respeto hacia los que deseen ejercer su derecho a trabajar por no verse identificados en esta protesta puntual y con quien la convoca y, a cambio, prefieran salir y luchar de otro modo.

Tengo la impresión que el cloroformo que nos han dado y nos dan todas las mañanas para desayunar, se lo tomaban calentito muchos de los que mañana van a soportar las pancartas. Lástima que ni lo que mañana se discute, ni lo que hoy se comenta tenga que ver con lo que se avecina. La política y las decisiones que la definen no son para nada consecuentes con el problema, por eso, mientras tanto unos y otros se detienen, yo sigo en marcha.

Siento ser tan poco solidario, pero ninguno de los que ahora gritan consignas diversas me concedieron un segundo de su tiempo cuando tres entidades financieras de este país me denunciaron por decir y nombrar lo que ahora muchas esconden y tuve que enfrentarme solito contra ellas. Siento no salir a la calle, porque me pilla lejos en la distancia, en el concepto y en el sentimiento con sus organizadores, pero sobre todo porque tengo mucho que hacer. Mi protesta se basa en continuar tomando las riendas de mi existencia y hacerlo a cualquier coste y precio. Esa es mi libertad y no pienso supeditarla a los intereses de unos cuantos, sean del lado que sean. Yo me pongo en marcha a pesar de todo.

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Marc Vidal Marc Vidal

Flexibilización cuantitativa

Hoy os dejo con otro gran artículo de James Levy. En el caso de ese nuevo término financiero llamado flexibilización cuantitativa hablar claro es fundamental sino queremos vernos inmersos en un túnel sin final. Cómo dice James, “estamos ante un nuevo peligro para los ahorros del ciudadano medio”. Podéis contactar con él para temas de asesoría en inversión o protección de patrimonios a través de la web de OSAA.

En su reciente artículo “Salvaguadar Depósitos”, Marc Vidal examinaba cómo proteger los ahorros de los riesgos derivados del estrés al que está sometido el sistema bancario nacional. Siguiendo esa estela, mi artículo como invitado “Asesorar en la Nueva Economía” trataba las opciones para la protección de los ahorros privados de los acechanzas de los vendedores de productos bancarios que usan tácticas comerciales agresivas y recomiendan productos financieros inapropiados a fin de generar comisiones, sin parar mientes en el coste para la salud financiera de los clientes. Como continuación, en este artículo me propongo examinar otra fuente de peligros para los ahorros reunidos con sumo esfuerzo por millones de personas en todo el mundo, esto es, las consecuencias no deseadas de las políticas de flexibilización cuantitativa (“quantitative easing”) del Banco Central Europea (ECB) y la Reserva Federal de Estados Unidos (FED).

¿Qué es la flexibilización cuantitativa? En suma, se trata de una medida desesperada de los bancos centrales para estimular una economía letárgica cuando las herramientas habituales, como las bajadas de los tipos de interés a corto plazo, ya no resultan efectivas. Tanto en la zona euro como en USA los tipos de interés se han mantenido a niveles muy bajos desde la crisis financiera de 2008. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en otras ocasiones, los bajos tipos no han sido suficientes para devolver la economía a la senda del crecimiento. Como no es posible seguir bajando los tipos, el ECB y la FED se han embarcado, en lo que podríamos describir como un acto de desesperación, en la peligrosísima navegación de la flexibilización cuantitativa, que es ni más ni menos que crear de la nada, electrónicamente, nuevo dinero en la cuenta del propio banco central mediante la oportuna anotación por ordenador. Estos fondos se usan a continuación para comprar activos, como los bonos soberanos, en un intento de aumentar la demanda de los mismos y de forzar a la baja la presión sobre los tipos de interés de los vencimientos más alejados en el tiempo, que normalmente son las fuerzas del mercado las que deben fijar, a diferencia de los tipos a corto plazo que marca el propio banco central.

Por descontado, una vez que el genio de la flexibilización cuantitativa ha salido de la botella, no hay banco central que resista la presión de los líderes políticos para usar estos fantásticos poderes de crear dinero para perseguir sus objetivos políticos. En el caso de USA, el programa de flexibilización cuantitativa de la FED se utiliza esencialmente para financiar los enormes déficits presupuestarios del gobierno federal, de forma que el dinero creado por la FED se invierte en comprar bonos del Tesoro ya emitidos. Con este mecanismo se está financiando una fracción significativa del tremendo déficit presupuestario del gobierno americano, lo que a su vez facilita a los políticos el aplazamiento de decisiones difíciles sobre recorte de gastos para reducir el déficit, al menos hasta después de las elecciones presidenciales del próximo mes de noviembre.

En el caso de Europa, la flexibilización cuantitativa es objeto de una manipulación política algo distinta, aunque igualmente destructiva. A través de su Opción de Refinanciación a Largo Plazo (LTRO), el ECB acepta prácticamente cualquier bono basura que los bancos europeos tengan en sus balances (en particular, los bancos españoles) como garantía para la emisión de préstamos de bajo interés a tres años de “nuevo dinero” para bancos con problemas, permitiéndoles así de hecho transmutar plomo en oro. De paso, este proceso transfiere los bonos basura a los abultadísimos balances del propio ECB, como puede observarse en la figura (“Evolución del Balance del RECB”).

Aunque esta medida tiene por objeto estimular la economía mediante una inyección de liquidez a los bancos que les permita prestar dinero a negocios y familias, el resultado es bien diferente. En la práctica, el dinero que reciben los bancos del programa de flexibilización cuantitativa del ECB se usa en gran medida para comprar bonos soberanos del país correspondiente, que ofrecen tipos de interés varios puntos superiores a los bajísimos tipos que carga el ECB en los préstamos LTRO. Mientras las empresas y familias continúan sin recibir financiación de los bancos con problemas, el uso del programa LTRO resulta muy provechoso para los propios bancos, ya que les permite obtener unos buenos beneficios dada la diferencia entre ambos tipos de interés. Igualmente contentos están los políticos con las compras masivas que los bancos realizan de bonos soberanos del propio país, que incrementan la demanda de dichos bonos, haciendo bajar sus tipos de interés y, en suma, ayudan a financiar los déficits presupuestarios a un coste menor.

En la historia económica mundial, nunca se ha llevado a cabo un experimento semejante de flexibilización cuantitativa a esta escala. Tampoco existen precedentes de que planteamientos de este tipo hayan conseguido devolver la salud a economía alguna, y los esfuerzos actuales tanto de la FED como del ECB están destinados también a fracasar. Fatalmente, a medida que la gran oferta de dinero creada sin base en la economía real vaya abriéndose camino en dicha economía, irá alimentando una burbuja de liquidez manifiesta en mayores precios del oro y otras materias primas, tales como el petróleo y los alimentos básicos. Esta misma burbuja conducirá finalmente a una reversión del actual ambiente deflacionario, con bajos tipos de interés, a subidas pronunciadas de la inflación, a las que seguirá la subida de los propios tipos de interés, cuando por fin los bancos centrales se vean forzados a aplicar medidas anti-inflacionarias.

¿Qué puede hacer un inversor para proteger su cartera del peligro de inflación ocasionado por las imprudentes políticas de flexibilización cuantitativa tanto de la FED como del ECB? La respuesta tradicional en España ha sido “compra un piso y, si ya tienes uno, compra otro”. Esta estrategia ha sido efectiva mientras la población española crecía por la gran afluencia de inmigrantes con la consiguiente demanda de viviendas. No parece probable que esta situación se repita en el futuro. España cuenta en este momento con un gran exceso de viviendas en el mercado, resultado de la burbuja inmobiliaria, así como un balance migratorio neto negativo como consecuencia de la crisis económica, que ha desanimado la afluencia de nuevos inmigrantes y favorecido la salida de españoles al extranjero en busca de oportunidades de empleo.

Asimismo, los productos tradicionales de inversión de renta fija no sólo no ofrecerán retornos superiores a los crecientes índices de inflación, sino que pueden también causar pérdidas inesperadas en el esperado entorno inflacionario. En las presentes circunstancias de tipos de interés en mínimos históricos, con rendimientos de los bonos soberanos mantenidos en bajos niveles artificialmente por el programa de flexibilización cuantitativa, extrememos la precaución acerca de los instrumentos de interés fijo con vencimientos a más de tres años. Tan cierta como la salida del sol por el este, sólo es cuestión de tiempo que la subida de la inflación fuerce a los bancos centrales a finalizar el programa de flexibilización cuantitativa. En ese momento los tipos de los bonos a largo plazo aumentarán con el consiguiente descenso del valor de la deuda existente a largo plazo. Los inversores deben por tanto mantener sus ahorros en instrumentos financieros a corto plazo. Conviene ser especialmente cuidadoso en la compra de fondos de inversión de renta fija y comprobar que el vencimiento medio de los bonos que integran el fondo es inferior a tres años.

Un posible refugio lo ofrecen las inversiones con flujos de caja que se ajustan al alza en entornos inflacionarios, tales como las acciones con dividendos de empresas capaces de trasladar los aumentos de precio a los consumidores. Se pueden encontrar muchas empresas de este perfil, con dividendos seguros y crecientes, por ejemplo en los sectores energía y alimentación.

Otra opción es invertir ahora en activos con capacidad probada de mantener su valor cuando el papel moneda se ve erosionado por la inflación asociada a la creación masiva de dinero de la flexibilización cuantitativa. Sirva de ejemplo el oro o las acciones en empresas productora de oro o, alternativamente, los bonos vinculados a la tasa de inflación, que pagan tipos de interés crecientes a medida que sube la inflación.

Para finalizar, mi recomendación es invertir en un recurso escaso, con capacidad probada de proporcionar buenos retornos en cualquier ambiente económico: el ingenio humano. Las empresas que usan la tecnología de forma especialmente eficiente siempre encuentran la forma de generar beneficios, tanto en entornos deflacionarios como inflacionarios. Ésta es la causa de que Apple Computer haya crecido tan rápidamente en los últimos años, alcanzando el mayor valor bursátil de las empresas cotizadas del mundo. Aunque no existen garantías de encontrar el próximo Apple, un inversor bien asesorado, con fondos disponibles para invertir con algo más de riesgo y un horizonte temporal más dilatado, puede participar en la financiación de una de las muchas empresas startup de alta tecnología atractivas, como parte de una estrategia general de mantener el poder adquisitivo de sus ahorros en un próximo entorno inflacionario.

Si alguien desea conocer algo más sobre la flexibilización cuantitativa, el siguiente enlace de Youtube presenta un video informativo y entretenido de sólo siete minutos de duración.

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