¿Suben los pisos?

El pasado sábado en la sección que hago en el programa de Cristina Lopez Slichting, me tocó hablar de la hipotética subida de precios de los pisos. Claro está que, aunque el Instituto Nacional de Estadística diga que ya ha empezado la recuperación del valor de la vivienda, eso tiene el mismo valor que un billete de 21,50 Euros. Obviamente no estoy de acuerdo.
[audio:http://marcvidal.net/wp-content/uploads/2010/09/COPE2.mp3]

  1. En primer lugar viene a ser un resumen estadístico de los pisos que se venden y el precio al que se venden. Es decir, aquellas viviendas que no se escrituran no entran en el conteo. Por lo tanto, si se consideran parte del análisis sólo las propiedades que se venden, obviamente en época de escasa demanda los vendidos son los más atractivos, tendremos que, seguramente, gran parte de estos pisos son precisamente los que siempre fueron demandados por diferentes razones. Son las joyas muchas veces de las promociones.
  2. En segundo lugar los precios no descienden por el maldito “efecto banca”, por el que por mucho que queramos colocar a coste real el valor de las viviendas, las empresas pantalla y promotoras bancarias lo impiden, y lo impiden por razones obvias. No quieren incorporar en sus balances activos cuyo valor es inferior al peso del crédito que las soporta.
  3. En tercer lugar los precios de esas promociones vinculadas a crédito sobreexpuestos de cajas y bancos no pueden descender más del valor hipotecado ya que técnicamente eso no se permite. Ningún notario puede escriturar una vivienda por un valor inferior a las cargas que soporta.
  4. En cuarto lugar los bancos y cajas que disponen de viviendas en stock se han lanzado a la colocación desesperada de todas ellas a través de ventajas financieras de todo tipo a compradores solventes, normalmente sus propios vinculados.
  5. En quinto lugar esas entidades financieras logran un efecto perverso colocando pisos por valores muy superiores al que el mercado aceptaría en condiciones normales, limpiando balances y ocultando la realidad de la tragedia.
  6. Otros factores que inciden en una venta menos pragmática por parte de los compradores son los “estímulos” indirectos como la subida del IVA y la retirada de ayudas fiscales el año que viene a la compra de vivienda.

Finalmente  decir que es como una broma macabra pensar que un país con más de un millón de pisos vacíos con una oferta sobredimensionada y con una dificultad enorme para crear empleo pueda ser un escenario de subida de precios. Que el INE no sea más objetivo en sus razonamientos sobre los datos obtenidos parece, incluso en una sociedad mediatizada como esta, lógico, pero que la prensa les baile el agua y publique sin aportar un solo análisis al respecto es humillante.

No quiero con esto decir que comprar una vivienda sea una mala idea, lo que digo es que comprar pensando que ya empieza la revalorización de precios y por lo tanto adoptar la compra de inmuebles como una buena inversión sería un error. Aconsejo comprar a los que quieran comprar, simplemente a los que deseen una vivienda en propiedad, o una segunda residencia por algún motivo puramente personal, no financiero, ni de gestión patrimonial. Eso ya ha pasado, por lo menos durante mucho tiempo. Por ello, a fin de que cuando quieras saber si compras bien o mal, aconsejo rodearse de buenos profesionales, con conocimiento del escenario y honestos. No abundan.