Tecnologías emergentes: desde dinero digital hasta constelaciones de satélites.
Cada año, el MIT Technology Review, el medio publicado dependiente del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), publica un listado de avances tecnológicos que consideran marcarán una diferencia real en la resolución de problemas importantes. Para crear esa lista evitan elementos que puedan ser de carácter puntual o sobrevalorados y se centran en aquellos avances que realmente cambiarán nuestra forma de vivir y trabajar. A continuación listaré partes de los diversos artículos que componen este dossier y que el MIT considera que en 2020 serán las tecnologías emergentes. He utilizado el método que la propia publicación han utilizado con un pequeño enunciado de cada tecnología, un párrafo con el ¿qué?, ¿por qué? ¿quién? y ¿cuándo?
Cuando un algoritmo decide si la empresa debe contratarte o no.
Es más normal de lo que parece. Más habitual como mínimo. La gran mayoría de las empresas listadas en el famoso Fortune 500 utilizan automatizaciones inteligentes para entrevistar futuros candidatos a ingresar en sus plantillas. No hablo sólo de cuestionarios o modelos de aprendizaje a partir de sistemas de datos que puedan ofrecer conclusiones de tipo psicológico o de habilidades profesionales. Se trata de la incorporación de avatares digitales cuyo comportamiento es el de un robot con cierto grado de interacción. De hecho, se sabe que un gran número de estas empresas eliminan personas que puedan ser miembros de sus plantillas simplemente con un escaneo de palabras clave en sus candidaturas. De hecho esta es una tendencia que crece de manera exponencial, son cada vez más las compañías que utilizan la inteligencia artificial y las herramientas de aprendizaje automático para evaluar posibles empleados.
Las claves de la fábrica inteligente y conectada en la Industria 4.0.
Ayer impartí un taller a una de las empresas líder del sector de los suministros para la construcción, Propamsa en un lugar extraordinario. Se trataba en esta ocasión, durante más de cuatro horas de trabajo, conocer el estado actual de afectaciones tecnológicas que sufre la industria en general, de conocer como afrontar la disrupción ‘proptech’ en el sector inmobiliario, de trabajar en grupos la generación de nuevos modelos de negocio y, finalmente, adentrarnos en las características más significativas de lo que se denomina ‘fabrica inteligente’ o ‘factoría conectada’.
Una pequeña voltereta para un robot, una gran voltereta para la humanidad.
Que un robot con estructura humanoide con una especie de extremidades humanas que se comportan de manera similar a las nuestras camine, ya no es novedad. Sucede desde hace unos años y lo hace sin caerse. Si le molestas o le empujas, o bien aguantan el equilibrio o se levantan una y otra vez sin mostrar ningún tipo de contrariedad. Que un robot salte y mantenga su verticalidad empieza a ser un avance muy relevante, pero que se convierta en una especie de gimnasta olímpico haciendo ‘backflips’ resulta extraordinario.
Elemental querido Watson, la Inteligencia Artificial combate el cibercrimen.
¿Quién mejor para combatir el cibercrimen que un supercomputador inteligente? ¿Quién se va a mover mejor en ese entorno digital que un verdadero ‘nativo’ digital? Parece lógico que la mejor patrulla contra los delitos que se desarrollan en la red tenga como responsable a un supercomputador. Y cuando hablamos de supercomputación vinculada a la inteligencia artificial tenemos que referirnos obligatoriamente al desarrollo de IBM Watson.
El terror sociológico a una nueva tecnología. No íbamos a ser una excepción.
¿Sabías que la sociedad en su momento se opuso enérgicamente a la llegada de la electricidad porque consideró que ese avance destruiría todos y cada uno de los elementos de aquellas cadenas de valor? ¿Sabías que en 1942 el sindicato de músicos más importante de los Estados Unidos prohibió a sus miembros a grabar canciones pues consideraban que eso acabaría con la música en directo? En cada caso tenían razón pues se destruyeron millones de puestos de trabajo. Pero en ambos casos esas tecnologías cambiaron la industria por completo. La electricidad dio paso a nuevos empleos y al primer escenario de eficiencia. La grabación de música transformó la escalabilidad permitiendo que el músico pudiera alcanzar cotas de beneficios impensables y, por supuesto, nacieron empleos inexistentes cinco minutos antes.
La delgada línea entre modernidad digital y 'vintage' tecnológico.
El Times publicó en 1920 un artículo despiadado contra Robert Godard por haber pronosticado que algún día las aeronaves podrían desplazarse en el vacío. En 1903 y a pocas semanas de que los hermanos Wright lograran volar en un aeroplano, el propio New York Times, y supongo que la inmensa mayoría de personas razonables del planeta, dijo que eso de intentar volar era una de las mayores pérdidas de tiempo a las que nos podíamos dedicar. El presidente de IBM, Thomas Watson aseguró en 1943 que ‘el mercado de computadoras no dará para mucho más que cinco o seis en todo el mundo’.
Del vigilante robótico al primer humano asesinado por un robot. La ética que viene.
El pasado viernes mantuve una conversación con un robot. Se trataba de un desarrollo experimental de una de las startups que me hacen llegar sus propuestas frecuentemente. Pensaron que la mejor manera de demostrar el estado de desarrollo de su prototipo era que pasara una noche conmigo. Durante casi una hora no hicimos más que conocernos y cuando digo conocernos me refiero a lo que ambos hicimos para entender exactamente quienes éramos realmente ambos.
Los coches pensarán o no serán. El Big Data y los vehículos autónomos.
¿Podría ser que Tesla algún día valga más por los datos que maneja que por los coches que vende? Los clientes de Tesla acumulan un conjunto de datos sin precedentes que obviamente la compañía está preparándose para utilizar en los coches autónomos. En concreto manejan ya más de un millón de kilómetros en 18 meses y acumulan otro millón cada 10 horas. A través de sensores, cámaras y radares que llevan sus coches consideran que estarán listos para aportar valor a esa amalgama de datos durante 2018. Por lo que vemos se siguen poniendo fechas tremendamente próximas a la auto-conducción de vehículos, pero en este caso se incorpora una variable nueva: los datos
'Quixote', el software que enseña ética a un robot.
Un nuevo estudio, esta vez procedente de la Rice University, vuelve a poner sobre la mesa el asunto de que las máquinas y la inteligencia artificial van a poner patas arriba el modelo laboral que ahora tenemos y que, por derivación, lo de tener trabajo va a ser una quimera tal y como lo entendemos ahora. Aseguran que se trata de algo que nos invadirá en apenas un par de décadas. ¿Quién no considera que va a estar vivo en esa época? Es decir, lo vamos a ver.
Facebook presenta su 'chatbot' y abre la puerta a las conversaciones sintéticas.
Durante el pasado martes y ayer mismo se ha celebrado la convención para desarrollares de Facebook, la llamada F8. El número de novedades que presentó la empresa fue importante, sin embargo lo más relevante es el arco de influencia que todas esas novedades van a tener. Digamos que Facebook se ha lanzado a una conquista transversal de todo. Ni el propio Google, ni Apple, ni Amazon, nadie tiene una posición más idónea en la nueva Internet, la que funciona desde un móvil, desde cualquier lugar y conectando cualquier cosa. Nadie tiene más claro como vincular usuarios finales con motivos comerciales.
Inteligencia artificial: 'su desayuno señor'.
Está claro que 2015 habrá sido el año de los avances en Inteligencia Artificial. Mucho más de lo que podemos saber incluso. Se están haciendo cosas de pura ciencia ficción y que aun no tenemos constancia de ellas. Comentaban en ese acto que hoy en día ese aumento de inteligencia tecnológica se está produciendo a partir del aprendizaje automático, de la visión artificial y de la computación cognitiva, mezclándose entre si con nuestras vidas digitales.
¿Quien ganó la primera competición entre un periodista y un robot?
Hace unos días un reportero de la NPR accedió a competir contra una máquina denominada WordSmith perteneciente a lo que conocemos software de periodismo robótico. Hemos hablado ya de ello en diversas ocasiones y resulta fascinante. La idea era no tan solo establecer si era factible o no, eso ya se sabe que si lo es, era juzgar el nivel y velocidad de ambos contendientes.