Políticos miopes hablando de una hipotética ‘recuperación' económica.
Tenemos la sensación de que el impacto de la crisis en España empezó a descender gracias a algunas cifras macroeconómicas que así lo indican. Pero lo cierto es que no se ha superado ni mucho menos. En realidad lo que ha sucedido es que el gobierno que lideró Mariano Rajoy evitó una quiebra técnica, el conocido ‘default’, en el que se había situado a nuestro país anteriormente con unas métricas absolutamente de pánico. Desde el fondo del pozo sólo se puede subir y eso es lo que hemos hecho por ejemplo en el asunto del empleo. Cuando llegas al 24% de paro, digamos que lo único que puedes hacer es mejorarlo.
Francia destina 23 veces más que España a impulsar al Industria 4.0.
Lo más grave de perder un tren no está en el retraso que supone esperar otro. Lo peor es que tal vez ese fuera el último. Vivimos bajo el despliegue tecnológico más importante que ha vivido nuestra civilización y los últimos trenes ya están saliendo. Es una necesidad desde el punto de vista empresarial liderar el reto de la transformación digital y de abrazar la Cuarta Revolución Industrial para ofrecer una oferta competitiva en el mundo que nos ha tocado vivir. Pero también es una obligación desde el punto de vista de la administración estimular ese viaje.
La jubilación anticipada y la Renta Mínima en un mundo automático.
Me preguntaban durante una conferencia sobre ‘el mundo que viene’, acerca de cómo veía yo mi propia jubilación y si consideraba que los que ahora tienen cerca de cuarenta tendrían ese tipo de pensión. La verdad es que en primer lugar debemos tener en cuenta que es y cómo se obtiene esa prestación y, sobretodo, a que podría responder en un futuro en el que la pirámide generacional se invierta definitivamente.
Algunos países se preparan para el 'Transport as a Service' y el fin del coche tradicional. Otros no.
A pesar de que tenemos la impresión de que los coches han evolucionado mucho y muy rápido, la verdad es que comparándolo con otras innovaciones descubriremos que tampoco es para tanto. Si los vehículos hubieran sufrido el mismo grado de evolución que ha tenido, por ejemplo, el mundo digital, ahora mismo no sólo irían solos por todas partes sino que también alcanzarían una velocidad similar a los 500.000 Km/h.
NO HAY RIESGO DE CRISIS
El mismo hombre que aseguraba esto hace un año y medio, asegura ahora que la recesión en España “será menor que en otros países europeos”. Claro, sino lo logramos solos para eso está Alemania. En esos días otros hablábamos de risas y llantos. Zapatero es incapaz de reconocer el error, ni de pedir excusas. Todo lo contrario. No sólo no admite su incapacidad sino que además pretende superarse señalando que sabe, cuando y como saldremos de la crisis. Asegura que “será en el preciso momento en que se comiencen a crear puestos de trabajo”. ¡Tremendo! Lo dice en la revista Newsweek y se queda tan ancho. Lo peor no es su optimismo enfermizo sino que, en teoría, este tipo debe conducirnos hacía la luz. Obviamente no lo logrará pues se equivocó en el diagnóstico, se equivoca en el tratamiento y no atiende a la tos ronca del enfermo. Me niego a criticar el resto de chistes publicados. No pienso atender a eso de que “no hay tanta crisis como dicen”, que “no hay que salir a la calle para ver que no es así” o que “saldremos de la crisis igual que hemos entrado”. Si no fuera porque al final nos van a hacer mucho daño, la ejecutiva del PSOE parecería un capítulo chusco de los Teletubbies. Ahora ya tiene juguete nuevo, presidir Europa y pasear con Obama. Como todo queda en manos de Leire Pajín, digamos todos juntos: “padre nuestro que estás en los cielos, santif…”
La trampa del final de la crisis
Uno de las claves para entender que en los mercados ya se empieza a descontar el hecho de que la deuda publica española no la quiere ni el famoso TATo. El lunes durante la ejecución de uno de los transfers de asistencia a la venta de bonos pude ver con mis propios ojos algo que en las últimas semanas se viene publicando. Esta desconfianza se percibe claramente cuando se observa la evolución del mercado de los credit default swaps, los conocidos seguros contra el riesgo de impago de la deuda de un país. La deuda proveniente de España ocupa el segundo lugar del mundo como emisor sobre el que más seguros contratan los inversores, para cubrirse del riesgo de impago. Peor que nosotros solo está Italia.