apocalipsis

El ser humano es el ‘porqué’, la tecnología el ‘cómo’.

El ser humano es el ‘porqué’, la tecnología el ‘cómo’.

Es como cansino soportar día sí y día también escuchar que una horda de robots se van a llevar por delante nuestros empleos sin pedir permiso. Titulares sensacionalistas basados en sesudos estudios que se esfuerzan en crear una sensación de que la cosa pinta apocalíptica para todos y que, nos guste o no, nuestro futuro se parecerá a una habitación repleta de sueños tirados por el suelo, aparecen por todas partes. Hay países que eso lo evitan y, siendo los más robotizados como Alemania, están muy cerca ya del pleno empleo. Curioso. Muchos no paran de repetir que conviviremos con robots, que charlaremos amigablemente en el salón con ellos y, si nos lo proponemos, acabaremos teniendo un romance con alguno. El debate sobre un impuesto robótico o un mundo certificando la vida sin empleo sujeta a rentas mínimas de alto standing, está impregnando el mensaje oficial y llevándolo a un estado lisérgico totalmente ridículo.

Prepárate para ser el valor añadido del empleo robótico inminente.

Prepárate para ser el valor añadido del empleo robótico inminente.

En días de ataques a sistemas masivos por todo el planeta y de anuncios apocalípticos, parece imprescindible que busquemos explicaciones serenas y alejadas del sensacionalismo habitual. Es obvio que estamos gestionando muy mal el asunto de los datos, la seguridad de los mismos y el importantísimo aspecto de la privacidad en la era de la información. También es más que evidente que las informaciones que se lanzan por todas partes sobre el hipotético mundo robótico que se avecina son de una falta de rigor preocupante.

Guía Optimista contra la Robocalipsis (I)

Guía Optimista contra la Robocalipsis (I)

En 1950, el gobierno de Estados Unidos publicó un censo de tipologías de empleo. De las 270 que lo conformaban, según James Bessen, sólo una ha desaparecido por culpa de la automatización: el operador de ascensor. Las otras profesiones que se han eliminado de ese listado, según este economista, responden a criterios de mercado, demanda u obsolescencia tecnológica.

Apostar A Las Catástrofes

En mi columna de El Confidencial de hoy comento un modelo de inversión que me parece desafortunado. Son las famosas apuestas sobre catástrofes. En mi vida como gestor de patrimonios y capitales he trabajado en todo tipo de modelos de inversión, en Chicago se vende y compra arroz, azúcar, bonos sin garantías, seguros sobre seguros y hasta el alma si es preciso, pero a veces hay cosas que son tan desagradables que sorprenden. Este tipo de apuestas por lo siniestro existen desde los años ochenta, pero pocos saben de su existencia si no está metido en el asunto. Lo curioso es comprobar como la cotización de los indicadores de este tipo de operativa cada vez es menos rentable ante la casi certeza de que el presente va a ser un año terrible en ese sentido.