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Democracia, tecnología y ciudadanía: 'Le Grand Débat National' de Macron.

Democracia, tecnología y ciudadanía: 'Le Grand Débat National' de Macron.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, puso en marcha hace unos días la iniciativa ‘Le grand Débat National’, una iniciativa que pretende dar voz, y estructura para encauzarla, a los ciudadanos galos. La implementación se extenderá hasta el 15 de marzo y, según él, pretende ‘transformar la práctica democrática’. Para ello ha vinculado un modelo tecnológico que permita abordarlo con la promesa de llevar adelante las medidas que se negocien finalmente.

El debate de ideas (económicas) aparece en las primarias del PP

El debate de ideas (económicas) aparece en las primarias del PP

La exministra Celia Villalobos consideró que una de mis afirmaciones durante el programa de La Sexta, ‘Liarla Pardo’, en el que participo semanalmente, no era correcta. Ella consideraba que decir que en las primarias del PP no hay debate ideológico era una afirmación fuera de la realidad y que sí se estaba produciendo. Realmente, hasta hace muy poco no he visto ese debate. Es justo ahora que parece se inicia un ligero análisis de ideas en el ámbito de la economía. Bienvenido sea y mejor si en ese debate los que lo estimulan son gente como Álvaro Nadal y, especialmente, Daniel Lacalle.

Tecnoconsciencia y la adaptación al cambio de modelo económico y social.

Tecnoconsciencia y la adaptación al cambio de modelo económico y social.

Ayer participé en un debate organizado por la Direcció General de Telecomunicacions i Societat de la Informació de la Generalitat de Catalunya donde se analizaba, en mi mesa, el concepto de la ‘tecnoconsciencia’ social. Es algo de lo que discutimos aquí y del que mucho se está empezando a decir. Llevamos algún tiempo viviendo una aceleración tecnológica como nunca antes había vivido la especie humana y eso, con el incremento de la velocidad que va a adquirir, aun va a ser más radical, de un modo exponencial. 

Perder el tren de #Europa definitivamente

Ayer se pudo poner en contraste dos maneras de entender el debate europeo. Por un lado los ciudadanos pudimos asistir a un encuentro cara a cara entre Elena Valenciano y Ricardo Arias Cañete, ambos cabezas de lista electoral para las europeas del 25 de mayo en España. En paralelo y con escasa diferencia de tiempo, se desarrollaba otro debate entre los cinco líderes europeos en la Eurocámara. A simple vista, y viendo las imágenes de la escenografía y formato de uno y otro, ya te vas dando una idea de por donde fueron las diferencias.
El debate de los dos candidatos españoles fue encorsetado, rígido y encerrado en un plató, como siempre. El de los líderes europeos se adaptó a la grandiosidad del momento, la decoración propia de un show y la agilidad que precisa el público joven enganchado al seguimiento por varios, canales, pantallas y dispositivos. La evidencia de que en un lugar se pasaba trámite y en otro se disfrutaba era evidente. Convertir el parlamento europeo en una especie de jubilación dorada para políticos que, debiéndoseles mucho, estorban en la primera línea nacional, es un error que pagaremos.

Mirar las listas de algunos partidos da vergüenza ajena. El gasto en interpretes ridícula pues como mínimo un diputado europeo debería de dominar el inglés y, considero, alguna lengua más que la materna. Claro que, como no hay pruebas de acceso, únicamente cobro de servicios prestados, eso no cambiará en muchos lugares en tiempo. En este tipo de elecciones donde cuesta saber a quién votas realmente puesto que la conformación final del Parlamento y la Comisión depende de sus repartos a posteriori, lo más nutritivo es tomarse la molestia de ver quienes van en esas listas, que han hecho hasta la fecha y que conocimiento pueden tener de esa Europa del futuro que todos proclaman intocable. Si lo haces bien verás que unos se lo toman en serio y otros han detectado una residencia para la tercera edad política muy cómoda y bien pagada. Pero por suerte hay cosas destacables y positivas.

Me quedo con Neelie Kroes, vicepresidenta de la Comisión Europa y su ímpetu por estimular un cambio de época desde su compleja posición. Esta mujer entiende el momento digital, el papel de las Startups y el valor revolucionario de la Nueva Economía. En una de sus cartas recientes aseguraba que el mundo se está moviendo muy rápido y que, por ello, ahora más que nunca está claro cómo las herramientas digitales sostienen y lo transforman todo. El mundo de 2014 no es el mundo de 2009 y cualquier presidente entrante tendrá que prepararse para el 2020 y más allá.

Recomiendo la lectura detallada del discurso de esta mujer. Habla con claridad de temas que muchos otros políticos o no quieren tratar o, lo que es peor, ni siquiera saben a que se refiere. Os he traducido dos fragmentos destacados pero os recomiendo la lectura completa. A su vez os dejo con el video en el que hace una llamada a las Startups de Europa enlazando con la redacción de un ‘manifiesto’ en ese sentido. Está también en español.

Se mire por donde se mire, lo digital está alterando y transformando nuestro entorno. Como lo hizo Amazon en el mundo de los libros o la logística, Spotify e iTunes en el de la música, Uber en el de los taxis, Airbnb en el de los hoteles, Netflix en el de la TV, Skype y WhatsApp en el de las comunicaciones y otros. En el futuro estas transformaciones podrían extenderse a la forma en que entregamos la educación, energía, salud y mucho más.

Por eso hace falta un presidente totalmente digital que haga que su prioridad sea gestionar y abrazar el cambio. No sólo con palabras, ni con bromas sobre el uso de iPads y Twitter. Eso es algo que he sufrido en los últimos cinco años. Palabras no serán suficientes. Esto requiere la superación de los sistemas de una herencia antigua, rompiendo barreras, y haciendo frente a los intereses creados.

Más allá de las redes: se trata de todo el ecosistema innovador apoyado por la internet. Es fácil para cualquier político para hablar de liderazgo innovador europeo. Sin embargo, hoy en día, para cualquier empresa joven, digital significa innovador y novedoso medio digital. Los dos son inseparables; el apoyo a uno significa abrazar la otra: la UE del mañana tiene que permitir que el entorno en el que ambos puedan florecer. No os parece que, a pesar de que son palabras, hay una Europa con gente empujando y otra que sigue mirando como el tiempo transcurre.

Prefiero la Europa de la señora Kroes, la del debate de #tellEurope de ayer y la de muchos eurodiputados con los que he tenido el placer de reunirme estos cinco años para hablar de ‘tecnosociedad’, futuro y cambio de modelo económico. Haber sido parte de un grupo de trabajo en el Seventh Framework Programme me ha servido para aprender muchas cosas extraordinarias y para descubrir otras menos agradables.

Las dos maneras de ver el futuro de Europa lo resumo en tres fotos. Una es la que, mientras los dos cabezas de lista de los dos ‘grandes’ partidos en liza en España no abordaron el tema de Catalunya, en el otro debate se puso sobre la mesa sin problemas. Otra fue la que, a la vez que Europa escuchaba las redes sociales para que los políticos respondieran a tiempo real, Cañete y Valenciano seguían a la suya. La tercera fue el instante que los cinco de Bruselas abordaban temas tecnológicos y los dos de Madrid seguían con el ‘tu lo hiciste peor cuando gobernabas’.

Para no sentir como perdemos el tren de Europa, el tren del futuro definitivamente, me quedo con la Europa que se respira y vive por aquí de momento. Estoy convencido que el tren no pasará muchas más veces, pero volverá a pasar y nos ofrecerá la oportunidad de subirnos. ¿Nos estamos preparando para ese momento? No lo tengo claro.

Cómo pasa el tiempo

Hace unos días, en el tradicional regreso a casa que por fechas navideñas hacemos los expatriados, me encontré en un tren con un lector de este blog y seguidor (como él se definió) de mis proyectos. Son de esas cosas que cuando te pasan primero te dejan un poco sorprendido pues no te lo esperas y a continuación sientes una mezcla entre vergüenza por que normalmente ese “¿eres Marc Vidal?” provoca las miradas del resto que deben pensar “¿quien será este?“ y miedo por no ser exactamente como el interesado esperaba. También se unen una sensación de no tener claro que se debe decir en esos momentos con el respeto que me merecen todos y cada uno de los miles de amigos que cada día leéis este espacio desde hace tanto tiempo. En concreto este amigo me comentó que hacía muchos años que me leía aunque no comentaba en el blog. Unas horas más tarde, el mismo lector, me saludaba en Twitter y me enlazaba un video por el que, según él, me consideraba alguien a quien tener en cuenta. Era un video de un debate en TVE hacía más de dos años y en el que me tocó lidiar con quien, esa misma tarde, nombraron Conseller de Treball de la Generalitat de Catalunya. Recuerdo que mi padre me dijo “menudo ojo tienes, le das hasta en el cielo de la boca a un tipo que dos horas más tarde lo nombran casi Ministro, ¡eres un crack!“. Así fue, y hoy os dejo con el vídeo que lo relata. Le he dado un toque sepia y “vintage“ para que sepamos que todo lo que allí se dice sucedió hace dos años (una eternidad).
Quedará para la posteridad cuando el Sr. Mena (que horas después fue nombrado el responsable de Trabajo en la Generalitat) aseguraba que España crecería en 2012 y quedará para mis nietos cuando yo le digo “que nos van a crujir a impuestos“. Fue divertido, por eso lo repongo. Durante todo el programa intento hablar de responsables (como siempre he hecho), de afrontar el nuevo tiempo (aportando ideas, escenarios y protagonistas) y de localizar la masa crítica del cambio en los emprendedores.

DEBATE CON LA SGAE

El miércoles que viene tengo un debate en el Colegio de Abogados de Barcelona sobre "Internet y derechos de autor". Será a las 19 horas y es abierto al público en general aunque hay que inscribirse previamente aquí. Los participantes serán Martí Manent de la Asociación Española de Comercio Electrónico, Ismael Nafría de La Vanguardia y la abogada de los Servicios Jurídicos de la SGAE Mercè Vallverdú. Seguro que será interesante y, en gran medida, polémico. Soy el único que va a defender las descargas gratuitas en la red tal y como ahora está el panorama en estos momento y, seguramente, el que sufrirá la mayoría de recriminaciones por parte de los más legalistas que si se agarran a la normativa tengo todas las de perder obviamente. Espero poder explicar que los tiempos de la economía relacional no es un obstáculo para los autores sino todo lo contrario. Me interesa diferenciar quien no ha entendido (o si) que los tiempos han cambiado.