enrique dans

El crecimiento sin timonel y la urgente digitalización del modelo productivo.

El crecimiento sin timonel y la urgente digitalización del modelo productivo.

Hace unos días, tras la conferencia que ofrecí en el World Trade Center de Barcelona durante el I Forum Cárnico dedicado a la innovación y la transformación digital, el presidente de una de las principales empresas del sector me aseguró que el riesgo de que la robotización destruya empleo en España es todavía escasa y que eso, si sucede, pasará dentro de varias décadas. Le respondí con datos que me sirven para empezar este post. Desde 1996 la destrucción de empleo en el sector manufacturas por efecto de la robotización en España ronda el 38%, superior al sueco, coreano o alemán por ejemplo. Más adelante recuperaré estos datos.

 

Los hoteles son las nuevas discográficas

El título lo tomo prestado de un tuit de Enrique Dans. Describe claramente lo que el video explica y el momento actual con respecto a hoteles y quienes ofrecen servicios de alojamiento fuera del circuito hotelero. Sucedió con la música, lo mismo que va pasando con los libros, pasó con los viajes y pasará con miles de millones de empleos, todo cambiará y lo hará rápido a pesar de leyes, sanciones y sobornos. Los intermediarios, la cadena de valor entre cliente-usuario y producto cada vez es menos curva, menos compleja y utiliza la tecnología para simplificarlo todo, hasta el punto que los intocables pueden estar también en fase de extinción.

Las batallas tienen nombres propios como Uber, Blablacar, Airbnb y otros, pero también tuvieron nombres como Napster, Spotify, etc. Ahora son batallas concretas, pero la guerra es de tal calibre que ni se percibe. Se llama Economia Social, en Red y Digital. Ahi no caben lobbys, grupos de presión o justificaciones culpabilizadoras. Culpar de ‘ilegal’ a quien alquila su casa pagando impuestos por ello, cuidando los detalles y esperando la sentencia pública de los comentarios sobre su servicio en cualquier plataforma social, es jugar con las palabras y hacerlo de mala fe.

Las agencias de viajes vieron su negocio quebrado cuando desde un ordenador cualquiera podía organizarse un viaje, comprar un billete de avión o relacionarse con el hotel o guía en la otra parte del mundo. Luego esas plataformas vieron como en algunos casos los usuarios-clientes ya no estaban solo dispuestos a reducir costes con webs donde paquetizar todo eso. Poco a poco el usuario deja de ser cliente y pasa a ser otra cosa difusa que la Nueva Economía esta descifrando todavía. Es en ese momento exacto que toman fuerza y valor proyectos que se llevan por delante el asunto. Ayer hablábamos de cómo la educación debe adaptarse, lo debe hacer incluso para educar en este sentido y que el futuro no pille a todo el mundo con el pie cambiado.

Lo que está en juego no es solo quien se queda con el pastel. Hablamos de aceptar o no un modelo futuro que va más allá del tipo de negocio o como se hace ese negocio. Hablamos de conciencia y de valor en la ejecución de una cosa llamada ‘Libertad’. En el futuro todo el mundo será emprendedor o sus derivados (no hablo del concepto de montar un negocio, sino de la condición emprendedora como actitud personal). Aunque suene absurdo el mundo laboral de los tiempos venideros exigirá que la gente trabaje en un estadio de exigencia voluntaria sobre su propia actividad que generará marca personal y acción transversal.

Al mismo tiempo, los individuos deberán tener mayor control sobre el tipo de trabajo que abordan y cómo se les compensa, inclusive utilizando sus propias existencias y propiedades. Una plataforma digital que permite que tu ‘te organices un viaje’ o te descargues una canción sin utilizar los intermediarios habituales en la cadena de valor del siglo XX, es la misma plataforma que te permite poner a la venta temporal tu casa, alquilar tu habitación o poner a disposición tu vehículo de transporte. Es lo mismo pero hace falta tiempo para que todo eso se contemple del mismo modo.

De momento las diferencias solo estan a quien afecta, quien se siente perjudicado y el grado de poder de presión que tienen a administraciones y medios.

Vende más la zona 'e-'

En la conferencia que dí hace meses y que hoy reflejo en este post sucedió algo anecdótico que creo refleja bien como va evolucionando nuestro mundo inmediato. Uno de los más eminentes oradores expresó que el futuro económico del comercio radicaba en la ubicación física de la tienda. Cierto, eso afecta. Lo describió de manera muy sintética diciendo que “en los próximos años los comercios ubicados en las zonas “c” (lejos del centro) venderán la mitad de las que estén en las zonas “b” (a media distancia del centro) y las de las zonas “b” la mitad de las que estén en las zonas “a” (las del centro). Bien, puede ser cierto, pero yo esperaba que continuara. No lo hizo, finalizó ahí. Exactamente en ese punto “del centro”. Se olvidó de decir, y yo empecé mi intervención con una ligera puntualización,  que la zona “a” venderá la mitad que la zona “e”, la digital.
Examinando como los grandes agentes de retail por ejemplo que venden una burrada por estar ubicados en “los mejores lugares” siguen aumentando sus réditos en sus plataformas de ecommerce. La verdad es que al hombre no le sentó bien mi aportación, reflejo de que quienes determinan procesos de modernización, políticas activas, sientan cátedra y proponen estímulos a la actualización de la economía de nuestro entorno suele ser gente que no ha entendido la suerte de vivir el dramático instante que nos ha tocado. Esto no es mio, esto hay gente que lo explica mucho mejor que yo. Me inspiro en Don Tapscott, Anthony D. Williams, Guy Kawasaky, Enrique Dans, Antoni Gutierrez Rubi o el gran Genís Roca. En mi caso todo gira en torno a un valor vinculado a la emprendeduría como escenario de desarrollo en esos cambios inminentes y transversales.

Tengo claro que el modelo económico y social ha cambiado radicalmente gracias a la revolución digital, no me cansaré en repetir que no es una crisis lo que estamos viviendo y que el nuevo escenario implica una serie de importantes cambios que la empresa tiene que afrontar. Os dejo con lo que se escribió sobre mi intervención y un fragmento en vídeo de la misma.

 

“La vida está cambiando, y todo cambiará más en los próximos años”. Con esta frase ha arrancado el fundador y CEO de IDODI, Marc Vidal, su intervención en el Foro Empresa 2012. “Desde hace años oímos que vivimos en crisis, pero no existe crisis que dure tanto, esto es otra cosa, lo que ocurrió en 2008 fue el inicio de un cambio absoluto”. El analista especializado en nueva economía considera que los sistemas de producción y de transmisión del conocimiento están variando y son los que están haciendo cambiar al mundo. Según Vidal, al igual que a lo largo de la historia se han vivido revoluciones en los modelos productivos como la lítica, la domesticación de las especies animales o la industrial, ahora vivimos una digital.

La diferencia, según el ponente, es que ésta se produce justo cuando también sucede una variación en el modelo de transmisión del conocimiento y que confluye con los mismos elementos y herramientas. Del mismo modo que el saber humano se empezó a transmitir a través de los jeroglíficos y ha vivido diferentes etapas como la imprenta, el audio o el vídeo, ahora aparece lo digital. “Por primera vez en la historia se produce a la vez un cambio tanto en los sistemas de producción como los de transmisión del conocimiento, y eso es algo histórico”, ha señalado Vidal.

De este modo, Vidal plantea un mundo nuevo, una hipersociedad, un escenario de una “conectividad extrema”, de sistemas inteligentes, que se está consolidando de forma computacional y en el que hay tal sobrecarga de datos “que a veces nos sobrepasan”. Así, en esta nueva sociedad, recibimos tanta información que muchas veces es complicada de absorber algo que hace que “seamos menos reflexivos, porque no tenemos tiempo para ello, y que hagamos las cosas simplemente porque seguimos una tendencia de opinión”.

Según Vidal, este cambio en el modelo productivo ha provocado cambios en la cadena de valor. “En el mercado de la música, fue la empresa la que introdujo la tecnología digital para reducir costes, pero al consumidor le seguía costando igual, y se olvidó que la clientela podía pensar por sí misma, y lo que era una sustitución se transformó en un cambio de modelo de producción en el que han surgido nuevas plataformas para escuchar música”, ha ejemplificado Vidal, “ya no vendemos productos, proponemos servicios, y hay que entenderlo ya”.

El experto considera que el modelo de gestión ha cambiado, “y lo ha hecho para siempre y no va a retornar nunca, esforzarse por recuperar algo no conduce a nada”. Frente a esto Vidal se ha mostrado partidario del intercambio de ideas, ya que pensar en común es algo que se puede hacer de manera aterritorial y atemporal. “El talento global se reproduce en este escenario, con ideas conectadas que permiten que la sociedad sea mejor, muchos de estos cambios van a surgir de la inteligencia colectiva”, ha señalado.

En ese nuevo territorio aparecen conceptos como la economía relacional o de la atención, donde las nuevas aportaciones que las redes sociales y los escenarios digitales ofrecen un canal claro para ajustar costes y cristalizar modelos. Trasladado al ámbito empresarial, Vidal considera que hay una actitud que acometer: “El cambio que tenemos que vivir inminentemente es creer que somos capaces de salir de estereotipos livianos, hay que liberarse, tenemos que quitarnos de encima las trabas que nos dicen que esto es una crisis

Según el ponente, considerado como una de las diez personas más influyente de Internet en España, las micropymes y emprendedores deben dejar de competir en el mismo escenario, “hay espacio para un nuevo juego y cada uno de nosotros estamos para inventarlo”.

Para ello, ha animado a los asistentes a trabajar en equipo, utilizar el pensamiento lateral, a disfrutar del propio proceso de emprender y lanzarse y a aprender de los errores “porque la nueva economía está llena de retos”.

Hipersociedad en Bogotá

En las últimas semanas de trabajo en Latinoamérica la actividad ha sido muy estimulante. Hemos logrado inaugurar nuevas sedes e impulsar nuevos proyectos que llevábamos meses empujando. Ahora ya estamos en el capital de tres startups tecnológicas latinoamericanas ubicadas en Miami, Chile y Colombia. Hemos estado en medios de comunicación y ofrecimos varias conferencias en foros muy interesantes. Destaca el último en el Colombia 3.0. Me quedo con tres cosas de esa sesión: compartir escenario con Burton Lee (profesor de Stanford y asesor de la NASA), disfrutar del sentido del humor de un tipo excepcional llamado Adolfo Corujo y lo dificil que es compartir espacio y tiempo con mi gran amigo Enrique Dans que tras recorrer medio mundo, unas miserables horas de diferencia entre los que vienen y los que se van no permitieron ni tomar un buen café colombiano. Os dejo con el material que ellos mismos editaron sobre mis comentarios en la conferencia y la entrevista derivada.

LA HIPERSOCIEDAD DE MARC VIDAL

“Hoy  la vida está cambiando, como todo cambiará en los próximos años”. Así arrancó Marc Vidal su presentación,  al presentar una foto de un casete y un lapicero que representa el pasado.

Marc Vidal es un barcelonés de 39 años, experto en comunicación  y creador de su primer fondo de Seed Capital vinculado a uno de sus proyectos IDODI LABS, analista económico especializado en Nueva Economía. Fue interim manager y consultor en modernización de compañías e internacionalización de empresas. Ha sido seleccionado una de las 10 personas más influyente de Internet en España. No obstante, si bien en su primera etapa su ocupación se centró en grandes compañías, ahora el denominador común de esta segunda etapa profesional es la de las start-ups, en especial en su primera fase de recorrido, el llamado ‘successful start-up’.

En su conferencia,  indicó también que los modelos de distribución del trabajo y modelos del conocimiento son los que están revolucionando el mundo. “No darse cuenta de estos es un tremendo error”. Así mismo resaltó que el  mundo quizas está agotado del consumismo y se pregunta: “¿Podemos obviar lo que está pasando o aceptar que el mundo está cambiando?”.

Con estos cuestionamientos, Vidal   profundiza en  los nuevos retos del mundo digital.  “Hay aplicaciones que son capacez de cambiar el mundo, estamos hablando de cambios simples, pues el cambio económico no es determinante, sino  pequeños cambios  van determinando la nueva economía”.

Aconsejó a quienes tienen empresas, no preocuparse por qué  dicen de ellos, sino que dirán, pues los emprendedores  cambian el mundo.  Esos cambios son los que definen la nueva sociedad.

Vidal asegura que las ideas son lo que mueven este planeta, “sin ideas no hay hipersociedad, no hay  sistemas y modelos de distribución del trabajo. Gracias a las ideas el mundo local se convierte en global”.

Además explica que la hipersociedad ataca un  elemento clave:  la propiedad emergente, si intercambiamos ideas, nos llevamos más de las que puedo construir.  Pensar en común es algo que se puede hacer de manera aterritorial y atemporal.

El talento global se reproduce en ese escenario de emergencia. Ese talento  son ideas conectadas  que permiten que la sociedad sea mejor.

“Yo soy optimista pues creo que el mundo va mejor a pesar de lo que dicen”,  indica Vidal, en medio de su explicación sobre la hipersociedad.

Para  concluir,  señaló que hoy  la sociedad cuenta con un radar sociocompartido. Además indicó que cuantas cosas sucederían si todos nuestros cerebros se interconectaran para crear una  hipersociedad.

Hizo un ejercicio preguntándole a los asistentes de su conferencia  cuál es la mitad de 13? luego de varias opciones de lo que puede ser la mitad de trece  demostró que   las cosas  son como cada quien las ve o las quiere ver.

Para terminar  dijo: “34 gigabytes de información diaria recibe nuestro cerebro. En una década esa cifra se multiplicará , la pregunta es: ¿estamos preparados para esto?”. Vidal  indica  que las micropymes, cada uno de los emprendedores deben dejar de competir en el mismo escenario que hasta ahora. Hay espacio para un nuevo juego y  cada uno de nosotros estamos para inventarlo. Para terminar, resaltamos la columna que Vidal publicó en su blog sobre esta conferencia.

Y esta es la entrevista resultante al terminar la conferencia.

LAS COMPAÑÍAS DISCOGRÁFICAS NO SE HAN DADO CUENTA DE QUE SU MODELO DE NEGOCIO MURIÓ”: MARC VIDAL

Durante su participación en Colombia 3.o, Marc Vidal se mostró carismático y además de enseñar, divirtió a la audiencia con sus relatos. Comenzó con una anécdota: hace 21 años escribió una carta para sí mismo en la que hablaba de sueños y retos, la cual abrió en mayo del año pasado. Al leerla se dio cuenta de que la persona que le hablaba era alguien que no conocía, hablaba con otro vocabulario, incluso grosero. Él no se imaginó que existirían los ‘smartphones’ y que el mundo sería tan distinto al de entonces.

Aunque la conferencia tenía que ser encaminada hacia el e-commerce, Vidal mismo escribió en su blog que el título era solo una fachada porque en realidad quería era “exponer es como todo ello ha sido afectado por un nuevo modelo de transmisión del conocimiento“.

Actualmente se vive la revolución digital, y están sucediendo dos revoluciones al mismo tiempo: la del modelo de distribución del trabajo y la de los modelos de producción del conocimiento, y si el mundo no se da cuenta de lo que está sucediendo “es un tremendo error”.

En esta Hipersociedad “todo va a cambiar, y en la comunicación también”. Porque vivimos en una sociedad gratuita y “es mejor trasmitir el conocimiento gratuito”, ya que gracias a esto se da la oportunidad, por ejemplo, de que Marc Vidal estuviera en Corferias dando una charla. Si no fuera por sus libros en línea, serían pocos quienes lo conocerían.

Después de abordar diferentes temas, tan variados que parecería que no tenían relación, como la economía relacional, el talento global, de cómo Facebook no fue inventado por Marck Zuckerberg sino en el neolítico y de por qué saltan los pingüinos al mar, Marc Vidal nos concedió una breve entrevista antes de dirigirse al Ministerio TIC.

¿Cuál es su opinión sobre el potencial de Colombia en el negocio de los contenidos digitales?

Colombia está en un punto concreto en el que puede aprovechar precisamente la ventaja adquirida en estos últimos años con respecto a su entorno, está por delante de otros países en el uso de la tecnología digital y evidentemente de la gestión de ese contenido.

La oportunidad no durará mucho, es decir, estar ahí como posible abanderado del cambio tecnológico en la zona, durará el tiempo que dure. Creo que Colombia está en la posición de salir con algo de ventaja y que para ello debe estar bien asesorada, tiene que rodearse de quienes ya han hecho ese proceso y de quien ya se ha equivocado en ese proceso.

No me estoy vendiendo a mí, sino a aquellos que sí que saben dónde están los errores, para que eso no suceda en Colombia. En estos nuevos tiempos, en la nueva Hipersociedad los períodos son muy cortos, la capacidad que tenemos de racionalizar las cosas que pasan es más escasa, tenemos que ser capaces de trasformarnos de una manera más rápida.

Ya que lo menciona, ¿cómo percibe al resto de la región en ese tema?

Bien. Latinoamérica tiene una particularidad que no se produjo ni en Europa ni en Estados Unidos, y es que ha adquirido antes prácticamente que llegase ese contenido, todas las herramientas para fabricarlo, es decir, aquí tiene todo el mundo un ‘smartphone’, la capacidad de penetración ha sido muy alta. El sentimiento, de que esa tecnología tiene un sentido es muy alto, pero lo que falta todavía es ese contenido de calidad y un contenido sobre todo que más que anecdótico sea fundamentalmente algo que genere valor.

El contenido por el contenido yo no lo defiendo, defiendo el contenido de valor, que cuando se cree un contenido digital sea para complementar mejor la sociedad, y para ello hay una serie de elementos que Colombia como cualquier otro, debe ser capaz de reconocer, como el talento global, la inteligencia colectiva, las experiencias compartidas y en sí mismo el pensar en común.

Hay expertos que pueden ayudar a Colombia y otros países a que eso suceda, pero fundamentalmente es un cambio generacional, de conducta y de actitud.

 ¿Cuáles son las tendencias del consumo del consumo inteligente?

Básicamente consumos digitales, es decir, la sociedad que se rige en entornos digitales lo que consume es eso. Que puedan mostrar conocimiento, que les ayuden a aprender diferentes cosas, a mejorar sus productos. En estos momentos vivimos un momento de la historia en el que la idea del que fabrica es más importante que la cosa que se fabrica, y eso es una de las esencias principales.

Todo está cambiando y no darse cuenta es un error. ¿Qué consecuencias trae el hecho de no darse cuenta del cambio?

No darse cuenta de que todo está cambiando tiene un mal acabar. Por un lado, evidentemente la no prosperidad, el no entender las oportunidades empresariales. El no aceptar esos cambios de forma profesional sería no ser capaces de afrontar las posibilidades de modernización de un país y no aceptar ese momento actual es empobrecer intelectualmente a la sociedad.

¿Cómo darse cuenta de los cambios? ¿Quiénes deben hacerlo primero?

Debemos darnos cuenta los que nos dedicamos a esto, los primeros somos los ciudadanos, los que nos dedicamos a usar ese entorno nuevo natural para generar valor, es decir, los que tenemos la responsabilidad, los emprendedores en gran medida, de aceptar esos cambios.

Somos los que tienen que arriesgar. Luego están las grandes compañías, han de ser capaces de apostar por los nuevos emprendedores en la medida en que ellos puedan ayudarles a producir cosas mejores y luego la política, los gobiernos, han de ser capaces y han de ser líderes en ese proceso. Tienen que ser capaces de entender esto no como un estatus electrónico o como una moda, sino como el verdadero modelo de cambio de su país, han de liderarlo y estimularlo, no es necesario que lo subsidien pero sí estimularlo, han de ayudar a que eso suceda.

Vivimos en una sociedad gratuita, pero parece que cada vez más se quiere monetizar algunos productos  digitales (libros, películas, programas). ¿Por qué no es una tendencia generalizada?

Bueno, porque tienen que esforzarse en salvaguardar su modelo de negocio. No se han dado cuenta, en su mayoría, de que vivimos en una sociedad gratuita, y por eso lo aguantan.

Las compañías discográficas, las editoriales, no se han dado cuenta de que su modelo de negocio murió y en estos momentos esforzarse en que el costo que tiene escribir un libro y llevarlo a la venta no puede ser el mismo ahora que antes, porque antes requería una distribución, una tienda, una imprenta, una serie de elementos que en la cadena de valor incrementaba el costo y el precio.

Ahora mismo yo escribo un libro y lo pongo a vender en la Red, y no necesito a nadie, y la campaña me la hace la propia Red. Tienen que entender que su valor añadido ya no es el que era, ¡es un error!

Para quienes quieren conocer más a fondo las ideas del español, en su propio blog Marc Vidal compartió los planteamientos  que plantearía en su conferencia en Bogotá.

 

Dreamers

Reclamo el derecho a ser un soñador, a creer que todo es posible. Es demasiado sencillo asumir la derrota y hacerlo sin mover un dedo. Yo no lo voy a hacer y por eso la esencia de este blog sigue siendo analizar la realidad (cada uno habla de la que puede ver), oportunidades de negocio, descripción de proyectos y recopilación de estímulos para afrontar la vida con un sentido emprendedor. Eso es lo que se puede leer aquí, no mucho más. Lo de ser emprendedor en serie es una manera de ver la vida, ni buena ni mala, una manera. Es clave hacerlo desde blogs que llevamos un lustro “acertando“ con la diagnosis, en teoría tenemos algo que opinar sobre el tratamiento. En mi caso, por mi experiencia, sólo veo las opciones que se encuentran dentro de la emprendeduría digital, de la internacionalización y de la mejora de procesos estratégicos.
Ahora bien, no cejaré en criticar el discurso ofialisto al respecto de los temas que tratamos aquí. Resulta que en ocasiones se acusa al sistema de no proporcionar a los emprendedores las herramientas precisas para poder activar sus negocios. Es por ello que a veces no vemos más que ese problema, el de la falta de presupuesto. La falta de dinero no es un problema, o no debería de serlo en si mismo. Durante una tarde en la que participé en un Foro promovido por la Fundación Príncipe de Asturias, una serie de emprendedores, de edad insultante y con proyectos en marcha que eran la envidia de miles de empresarios que les doblaban en años, aseguraron que el dinero no importaba.

En gran medida pienso que tenían razón. En una era en el que el Business Plan debería de enterrarse en un baúl y bajo cuerda, en el que las empresas pueden nacer, crecer y morir en cinco o seis años y no pasa nada pues un modelo de negocio puede ser intensivo en un período e inservible en otro, en una sociedad donde los negocios pueden ser sin ingresos, donde la economía de la atención o relacional es la que más crece y donde los derechos de autor deben alejarse al máximo de los condicionantes de las sociedades generales de autores que dicen defender sus intereses, en una época así es preciso entender que “todo ha cambiado” como decía mi amigo Enrique Dans. Yo uso los BP para analizar “de que va la empresa“, no “cuanto piensa ganar“. Ha cambiado tanto que cuando un tipo de apenas 20 años como Pau Garcia-Milà, cofundador de EyeOS explicó que empezaron sin dinero, vendiendo sus ideas Web a la gente de su pueblo hasta que consiguieron 3.000 euros para registrar la empresa se te caen (los prejuicios) al suelo.

El bueno de Pau, alguien con quien he compartido radio, eventos, incluso espacio televisivo y al que tuve el placer de invitar como ponente en uno de los eventos anuales que organizaba, es un caso especial pero no único. Decía que “no sabían la diferencia entre sociedad limitada o sociedad anónima, pero creíamos en nuestro proyecto”. Es una simple anécdota que posiciona la importancia de la voluntad y de la idea por encima de los temas puramente técnicos, la iniciativa por encima de los inconvenientes. La ilusión del emprendedor siempre ocupa más espacio que sus miedos. Pau, cuando hablas con él de estos temas, admite un momento clave en su andadura. En primer lugar, a EyeOS les salió un competidor importante norteamericano y un día “merendando unas magdalenas” tuvieron que decidir si continuar con la empresa o no y finalmente se arriesgaron, lo que les salió bien, comentó, porque con el tiempo vieron que su proyecto tenía ventajas que el otro no ofrecía.

Otro tipo brillante es Javier Fernández-Han, el creador de una tecnología disponible para reciclaje de residuos, creación de biomasa y cultivo de alimentos para países en desarrollo. El chico que suele mostrar en los eventos que participa los primeros inventos que hizo en su vida con material reciclado, tenía apenas 16 años cuando se puso en marcha. Su frase favorita: “tenemos que crear inventores que solucionen los problemas del mundo. ¡emprendamos!”. Es tan simple que dinamiza la mente de cualquiera. La falta de financiación es un escollo muy difícil de saltar pero no puede ser el fundamental, por lo menos, no para arrancar. La falta de crédito y de apoyos económicos ahora están a la orden del día, además, eso sólo puede que empeorar con el tiempo, por lo que si ponemos como elemento clave este problema no lograremos dar el giro en base a la acción privada, emprendedora y social que se precisa.

Está claro que a quien más está castigando esa sequía crediticia es a los que necesitan capital para arrancar un negocio. Ahora bien, se ha analizado en los últimos años el comportamiento del emprendedor en sus primeros cinco años de desarrollo y hay algo que está marcando claramente el tema. Si bien los emprendedores gastan el 90% de su esfuerzo en la fase inicial buscando financiación y arrancando el modelo, a partir de que eso se logra, gastan apenas un 10% en la gestión de los recursos adquiridos. Es decir, lo importante es equilibrar ese aspecto. Modificar en gran medida el hecho de que una vez arrancado el proyecto siga teniendo una atención de recursos destacable. Durante mucho tiempo pensé que observar la realidad, analizarla y describir un pronóstico, aunque fuera desastroso, era el papel que debía jugar un analista. Como emprendedor me sirvió para poner en práctica resortes y acciones defensivas para no caer en trampas que la historia económica reciente nos deparaba. Sin embargo eso no era acertado. Si uno quiere cambiar el guión de su propia vida, de trascender en la medida que se pueda y procurar construir, es necesario incorporar algo del virus existencial del optimista patológico que acompaña a muchos ilusos. En realidad lo ideal es un punto intermedio entre el optimista agresivo y el pesimista reactivo. Existe un método que mezcla los dos grupos. Para mi gusto, lo mejor es observar con criterio, analíticamente, atender a la realidad con, incluso, pesimismo, pero no dejarse atenazar por ello. Eso diferencia al optimista simplón del pesimista constructivo.

 

Social Shopping

Escuché a Enrique Dans hablar del social commerce y de la empatía comercial hace un par de años. Comentó que en el futuro habría plataformas que facilitarían y potenciarían el vínculo emocional entre las redes sociales y el e-commerce, beneficiando de manera directa tanto al usuario como a las propias marcas. Eso ya es una realidad con diversos modelos de negocio y estructuras de relación socioeconómicas digitales. Obviamente tuvo razón, pero permitió que  muchos investigáramos las opciones de emprender en ese campo. En base a todo ello me aparecen dos modelos claros de venta social.
Por un lado el de recomendación directa que interpreta un algoritmo de valoraciones para otorgar un escenario de compra factible y por otro el que interpreta la geolocalización social para vender en un entorno de experiencias de compra. Está claro que la venta social y el f-commerce, como algunos le han llamado, está de moda. Es posible que ese sea el entorno natural del comercio electrónico del futuro inmediato, pero lo que es seguro es que ya está revolucionando algunos de los elementos de la cadena de valor del proceso comercial.

En esa guerra me quedo con dos nuevas start-up nacidas en España y con fuerte implicación de blogueros de referencia nacionales. La primera es Lowffer, una red social que publica a tiempo real las experiencias de compra de los usuarios de un modo geolocalizado. No distingue producto o servicio y lo que logra es mejorar los costes y la satisfacción del prosumidor. Es una plataforma que me ha maravillado. Monitoriza ofertas a nivel global pero lo establece localmente. Todo ello lo hace vinculando redes sociales existentes y activando patrones de comportamiento que hace mucho más rica la experiencia de uso. Incorpora algunos factores como la “meritocracia” del comprador o una exigente interfaz móvil muy bien resuelta.

La segunda es myProducts, una novedosa aplicación integrada en la red social Facebook, donde los usuarios pueden compartir con sus amigos todos aquellos productos que tienen o quieren tener. Es el primer dispositivo de su género dentro de lo que se ha venido a denominar punto de venta real en Facebook Store y que permite a los usuarios compartir con sus contactos de esa red social las valoraciones y comentarios de los productos que ya “tienen”, de tal forma que todos sus amigos podrán encontrar recomendaciones más fiables de aquellos productos que les gustaría tener o sobre los que buscan valoraciones generando dinámicas de venta tangibles. Para ofrecer dinamismo myProducts posee además elementos de juego social y, en función de las acciones que los usuarios vayan completando, obtendrán medallas de reconocimiento como hace foursquare y que tan buen resultado ha dado. El algoritmo que establece tendencias de compra y venta tiene en cuenta la información recibida de cada uno de los usuarios e intentará conseguir ofertas personalizadas de los productos que sean de su interés. Por eso, es importante la participación de la comunidad, para poder beneficiarse de las ventajas de la compra colectiva, obteniendo descuentos que no se podrían llegar a alcanzar comprando individualmente.

En el campo de la venta social destaca HermeneusGoogle Shopping. La primera es algo más que una plataforma de venta social, es un espacio donde se combina de forma inteligente elementos del comercio electrónico y las redes sociales, dando el protagonismo a los profesionales y eliminando al máximo la intermediación. La segunda es fácil de ver hacia donde se dirige pero todo hace presagiar que busca establecer dinámicas de comercio electrónico en tiendas reales aprovechando el enorme poder de sus gestores de información. Y la última es una propuesta de una de las empresas que fundé hace años, Cink, y que pretende ser un software de referencia que se convierta en la automatización de la experiencia de venta en entornos de redes sociales.

En definitiva, se avecinan cambios, algunos de los cuales ya están entre nosotros de manera poco eficiente, que provocarán que el ejercicio de comprar deje de ser una labor individual de elección para pasar a ser una síntesis de información global que proporcionará voluntades de compra en los individuos sin saber, demasiado bien, de donde proceden esos estímulos.

Sobre Redes Y Crisis

Aunque la anécdota final fue el secuestro que vivimos durante unos minutos al finalizar, lo que quiero comentar hoy es que ayer participé en una mesa redonda junto con Enrique Dans y Vicente Varó, que versaba sobre "las redes sociales en la economía digital post-crisis". Obviamente mi intervención obturó el hecho de que para mí eso de "postcrisis" es una broma de mal gusto. La moderación de la mesa corrió a cargo de Juan García, Director de economiadigital.es y la presentación, de Josep Soler, Director general IEF y Vicepresidente de EFPA Europa. Estuvo bien, sobretodo el turno final de debate con el público y los twitteros que enviaron sus preguntas y opiniones. Aquí os dejo el fragmento de mí intervención y el del debate final, si queréis ver el resto de ponentes podéis enlazar aquí.

Debate final, ruegos y preguntas

JORNADAS DE LA CATOSFERA

Hace tres años que impulso unas jornadas de reflexión y análisis sobre la blogosfera, la web 2.0 y las redes sociales. Se llaman Jornades de la Catosfera y entran dentro de un paquete de eventos llamados Cdigital. Este año será el último que lo impulse pues uno tiene sus límites físicos y mentales. Toca que otros tomen el relevo y comprueben que significa. Su nombre proviene de un término que inventó Toni Ibañez y que define un espacio de creación digital en catalán. Yo tuve la osadía que muchos no me perdonan de integrar en ese factor a aquellos que generan contenidos también en otras lenguas. Por lo tanto Catosfera es un vocablo que define una realidad creativa pero también un evento que se hace en Catalunya y que se estructura a partir de una realidad linguística catalana. Sin embargo no olvida que para analizar es bueno comparar y saber. Por ese motivo invitamos cada año a gente de primer nivel de todo el mundo para saber que se hace o que se piensa por ahí. Por aquí han pasado Enrique Dans, Jean François Clercx, Alana Moceri, Cesar Calderon, Vicent Partal, Saul Gordillo, Victor Aleixandre, Biel Mesquida, etc.. Si estáis interesados es este fin de semana, es gratuito y es en Granollers, cerca de Barcelona. La ponencia inaugural es a cargo de Icaro Moyano, director de comunicación de Tuenti, Será divertido y muy interesante. Mirad el programa.

ME SUMO

Aunque difiero en que se le conceda valor de "ley de economía sostenible esconde un perverso mecanismo de anulación de las libertades de la sociedad civil en España. 

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial un organismo dependiente del ministerio de Cultura, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia. 

Innovación y crisis

Innovación y crisis

Ayer estuve en SIMO Network. Enrique Dans me propuso como moderador de una de las mesas. Concretamente la que se tituló “IT, Innovación y Crisis”. Os aseguro que intenté por todos los medios apartarme por un momento del análisis de una coyuntura siniestra, repleta de engaños y compuesta por múltiples errores políticos, financieros y sociales que nos conducen a un escenario muy duro. Sin embargo eso no fue posible y confronté el modelo de crisis actual con el concepto de transición que creo estamos viviendo. Como mi papel era más de tertuliano que de moderador pude participar en todo momento como uno más. Tuve a mi lado a gente muy interesante. Marc Alba de Everis, Antonio Oriol de Telefónica y Emilio Garcia de Sage aceptaron el reto de entrar en conversación desde el principio sin presentaciones visuales ni parafernalias digitales. Fue divertido y muy interesante.