Democracia deliberativa
Hace unos días os comentaba sobre la existencia de un espacio de debate e investigación que se ha puesto en marcha recientemente a razón de las elecciones municipales y autónomicas de mayo en España. Desde el grupo Metroo vinculado a Alianzo estamos asistiendo a la primera votación masiva y virtual de todos los alcaldes del país. Obviamente es una aplicación incluida en facebook que se aleja de los estándares y criterios que una democracia participativa precisa, pero sin embargo es una oportunidad para generar dinámicas sociales y digitales que refuercen elementos de análisis que estimulen la construcción de una democracia deliberativa de verdad.
Hoy os enlazo un estudio del mismo grupo sobre la presencia de alcaldes en las redes sociales en el marco de esas elecciones locales. El informe refleja cosas muy curiosas que son dignas de comentario. Os recomiendo echarle un vistazo y descubriréis como que “a medida que se acerca el 22 de mayo los políticos se crean cuentas y perfiles en todas las plataformas que conocen o les recomiendan. El problema estriba por el momento en que no parece que cuenten con una estrategia clara a la hora de manejar sus redes sociales. Y cuando la tienen, no se centra en la escucha atenta a sus seguidores, sino meramente en contar el número de seguidores y enviarles el mayor número de información posible sobre su actividad offline. Esta actitud nos muestra que el interés de la presencia de los alcaldes en las redes es más electoral que social”.
Si atendemos al uso que los responsables políticos hacen de las herramientas que les permiten acceder al talento y al interés colectivo, entenderemos como se va enquistando la lejanía de los ciudadanos hacia la administración. Precisamente ayer en el Foro Estatal de Politicos para la Participación se habló de cómo impulsar la participación de los jóvenes en la vida pública. De lo poco interesante que ha trascendido me quedo con algunos elementos que espero superen el mero “titular” para un dossier de prensa y se transforme en acciones de dinamización de lo que defienden.
Resulta que el 90% de los jóvenes españoles se conectan a Internet y tienen un perfil en alguna red social. El problema viene cuando esos datos los toma un funcionario público y los cualifica por la cantidad y no por la calidad, con lo que, como es el caso, un director de algún Instituto de la Juventud avala la idea de que una política eficaz dirigida hacia esos jóvenes debe ser a través de la red. Se olvidan que la política ya está en la red, sólo falta que se convierta en algo real y no lo que ahora es. Es preciso cambiar la función pública, la acción política y el papel de sus actores, luego, a medida que eso fluya, internet será un canal de captación de inteligencia social y de participación ciudadana, joven y no tan joven. De momento lo que tenemos es un escenario digital muy bien decorado, extremadamente sofisticado y glamouroso que disfraza una gestión política de puta pena.
Como decía alguien en este blog, empiezan a haber ejemplos de que sin políticos es posible vivir y que cuando intervienen se convierten en un inconveniente. En Bélgica se pasaron un año sin gobierno y actualmente su tasa de paro no supera el 8%, en Islandia, los ciudadanos han obviado las estructuras de gobierno y se organizan democráticamente para deliberar un futuro mejor a partir de una carta magna paralela.
En grupo es más divertido
Me permitirán que, aunque me cueste, hoy no hable de la retorcida situación del planeta, de su economía y de cómo se va desajusta todo a medida que pasa el tiempo. Por catástrofes, emisiones radioactivas, por el coste energético desproporcionado que se derivará en los próximos meses cuando se decida unánimemente repensar el tema nuclear, por las deudas soberanas, por los ratings, por las infundadas soflamas de que lo peor ya ha pasado, por la miseria intelectual de los que nos gobiernan y la de los que nos gobernarán, por al ajuste a coste cero de todo el sistema financiero que al final pagaremos los que menos culpa tenemos, por la destrucción de empleo que sigue su curso firme o por los que dicen que no hay paro en algunos países pues ocupan a la gente tres horas y los retiran de las listas. Por todo ello, he decidido hacer otra cosa. Dar media vuelta y seguir mis impulsos por tomar el timón de mi vida otra vez.
Hoy no quiero que nadie me frene, tengo una idea nueva. Algo que estoy seguro va a revolucionar el mundo, la vida de la gente y convertirá este valle de lágrimas en algo extremadamente agradable. Es una idea más, una de tantas. Una idea que me mueve, me levanta de la cama y muscula mi espíritu emprendedor. Como siempre, cuando llegue el café, esa utopía se rebajará como un cortado y se asentará en el territorio de las cosas pendientes de análisis. Y así será. Esa gran idea, la que sea, se convertirá en un modelo de negocio o no, pero seguro que será motivo de debate, reuniones y estudios por parte de algunos locos más que me rodean todos los días. Me encanta rodearme de locos soñadores, son más creativos.
Eso es seguro, tengo claro que sólo no estaré. Emprender, como muchas otras cosas, es más divertido si lo haces en grupo. Me maravilla el proceso metálico que rodea su cimentación. Cuando las ideas se amontonan y se comparten, en un restaurante, en un bar o en el gimnasio, donde sea, se complementan y eso es fascinante desde todos sus vértices. Los que hemos puesto en marcha algún proyecto y lo hemos hecho rodeados de amigos, socios o inversores implicados sabemos lo extraordinario del camino a seguir. Cuando pasan unos meses, aquella idea inicial se convierte en algo radicalmente distinta aunque mantenga el tronco conceptual del principio. Es tremendo mirar hacia atrás y ver como mutan las grandes ideas hasta el punto que la inicial parece una idea penosa comparada con la resultante.
¿Se imaginan que ese espíritu por decidir uno mismo se compartiera y se ejercitara desde la población y que cuando se le llama “activa” lo sea de verdad? Pues no imaginen, eso está pasando a espaldas del mundo informativo. El valor emprendedor de todo un pueblo, harto de cloroformo se ha lanzado a ejercitar sus derechos. En Islandia los ciudadanos han logrado que el gobierno dimitiera al completo y que, tras nacionalizarse toda la banca, se ha conformado una asamblea popular que reescribirá la Constitución. Apenas llegan datos o información al respecto pero está sucediendo.
“Resulta que tras la capitulación económica del país, una ley se redacta a fin de que la deuda del Estado fuera pagada por los propios islandeses durante 15 años al 5,5% de interés. El pueblo se niega y se manifiesta, la ratificación presidencial no se produce y se lleva a votación. El 93% de los islandeses dicen que no, y de inmediato empiezan las detenciones de los responsables del desbarajuste financiero y político. A partir de ahí la historia será escrita por los ciudadanos que, a través de un método muy participativo, se han organizado al margen de la estructura gubernamental, para que, tras diversas cribas democráticas, 25 ciudadanos redacten la nueva Constitución”.
Muchos comentan ¿cómo es que no sabemos nada de eso? ¿es cierto? ¿es una revolución real desde abajo y pacíficamente culta? Si ésta es una historia cierta o no, lo dejaré abierto a la investigación de los propios lectores. Existen blogs y foros donde se comenta la verosimilitud de lo que aquí explico hoy, sin embargo, poco desde las fuentes oficiales. Para mí lo importante no es que un pueblo pueda motivar la dimisión de todo un ejecutivo, que también, sino que un grupo de personas, con un sueño y un alto grado de indignación como motor, sean capaces de ponerse de acuerdo y trazar la hoja de ruta de un proyecto, sea cual sea.
A mí los que me importan son los proyectos empresariales, me permiten trasladar al caso real aquello de “tomar las riendas de tu existencia”. Otros lo harán revolucionando sociedades o vete tú a saber, pero en general todos lo haremos buscando alguien que nos acompañe en ese tránsito. Escribo esto desde una sala tranquila del aeropuerto de San José de Costa Rica desde donde, junto a un buen grupo de soñadores, empezamos mañana un nuevo proyecto transformador repleto de ideas e ilusiones, de intenciones de internacionalización y de voluntad de crecer. Como si fuéramos islandeses, como emprendedores, en grupo todo es más nutritivo. ¿Algún equipo por ahí?
Artículo publicado en Cotizalia
Elecciones en facebook
Viendo lo visto, y atendiendo que la indigencia moral y política se extiende por todos los rincones de occidente, se siguen sucediendo algunas iniciativas que intentan acercar la política a la gente, en un desesperado asunto de horizontalizar las voluntades. Me invitaron a participar en uno de los experimentos más interesantes que hay en estos momentos en el ámbito de la política, la acción electoral y la gestión de las redes en ese ámbito. Espero que os sea de interés. Mi participación se limita en la colaboración asesora junto a otros expertos en estos temas. Os comento que la red social Metroo es quien ha lanzado esa encuesta electoral en Facebook para que los ciudadanos españoles elijan al alcalde de su ciudad para los próximos 4 años. Esta singular votación permite emitir el voto en una urna virtual en el marco de las Elecciones Municipales de 2011.
De carácter anónimo la encuesta está diseñada para votar de manera sencilla, rápida y cómoda. Para conocer el estado del sondeo en su ciudad y las principales ciudades del país no es necesario que el usuario vote a una formación concreta porque la aplicación también permite abstenerse y votar en blanco. Metroo publicará mensualmente los resultados de los agregados por provincias o comunidades autónomas.
¿Quién puede votar?
Todo ciudadano mayor de 18 años que resida en uno de los 8.116 municipios de España y sea usuario de una cuenta en Facebook podrá acceder a la urna virtual. Además, para evitar la alteración de los resultados, el equipo de Metroo ha desarrollado un algoritmo que identifica cuentas creadas con el objetivo aparente de participar en esta encuesta y poder alterarla, probablemente de manera partidista.
¿Cómo accedo a la votación?
Es tan simple como acceder a la aplicación Elecciones Locales 2011 que hemos lanzado en Facebook:
http://apps.facebook.com/elecciones-locales
¿Cómo y cuándo puedo votar?
La encuesta es 100% anónima y está diseñada para que votes de manera muy sencilla, rápida y cómoda. La aplicación pone una urna virtual a tu disposición. No es necesario que votes a una formación concreta ya que hemos previsto la posibilidad de “abstenerse“o “votar en blanco”. La experiencia online de votar el partido político seleccionado sólo te llevará un minuto y se puede realizar una vez al mes.
¿Conoceré los resultados del sondeo?
En cuanto votas por primera vez, la aplicación te permite conocer el estado del sondeo en tu ciudad y en las principales ciudades del país. Además, mensualmente publicaremos los resultados con los municipios agregados por provincias o comunidades autónomas.
¿Quién lanza este sondeo?
La red social de tu ciudad Metroo lanza esta Encuesta Electoral Virtual con la idea de conocer y difundir la intención de voto de los internautas españoles en las próximas elecciones municipales. La mayor encuesta electoral de la historia de Internet, nos permitirá además conocer el feedback de los ciudadanos a la comunicación política en Internet y la imagen de los políticos en la Red.
¿Quién avala esta encuesta?
Además de por Metroo, la encuesta está avalada por el comité de expertos en tecnología, política y comunicación 2.0 que conforman:
- Alvaro Ortiz, promotor de Actuable: http://www.furilo.com
- Antonio Delgado, periodista http://caspa.tv
- Pepe Cervera, periodista http://blogs.rtve.es/retiario/posts
- Nacho Escolar, periodista http://escolar.net
- Idoia Llano, promotora de Colabora en Red http://idoia.wordpress.com/
- Delia Rodríguez, periodista http://blogs.elpais.com/trending-topics/
- François Derbaix, promotor de Voota http://francoisderbaix.com
- Marc Vidal, consultor http://marcvidal.net/
- Marc López, consultor http://twitter.com/#!/mlopezplana
- Antoni Gutiérrez Rubí, consultor http://www.gutierrez-rubi.es
¿Cómo puedo conseguir más información?
Metroo, la red social de tu ciudad: http://metroo.es
Como si nada...
Es tremendo que pasen los días y con ellos el mayor insulto a la inteligencia al que se pueda asistir. La nimiedad informativa sobre el asunto de las cajas es lírico y que no se den datos exactos de lo que supone todo en general para cada uno de los ciudadanos una estafa. Hace años que algunos denunciamos el absoluto fraude que suponía hablar de sistema financiero robusto cuando estaba en insolvencia manifiesta en el mejor de los casos y en quiebra en el peor.
Se han ventilado el modelo, lo han desvalijado, se montaron un fondo de ordenación que no era más que un ordenado método para rellenar el agujero de unos organismos ineficientes y falaces con el dinero de todos nosotros. Ahora nos dicen que el capital necesario es de miles de millones y no pasa nada. La gente atiende a las noticias, a la lectura de los periódicos pero no pasa nada. En unos minutos, como el que no quiere la cosa, la crónica es la de “como se está atendiendo una plaga de mosquitos en Guinea Bisau” o “como se enfrentan a las proclamas independentistas de no se que estúpido diputado catalán”.
Yo ya paso de la didáctica. Me maté con eso. La subida tributaria es una evidencia, pero la reducción de servicios es inminente. El modelo municipal y autonómico en España ya está en suspensión de pagos técnicamente pues no responde a la ley de morosidad ni a los plazos que la legalidad exige. Todo se va ajustando como un siniestro juego del “tetris”, pero no hay más remedio.
El nuevo escenario se va apareciendo tras la niebla de “la recuperación inminente”. Lo que me preocupa es que gubernamentalmente no tenemos mucho que esperar. Los que ahora mandan han tirado la toalla, por fin se han dado cuenta de que todo el asunto está en la mayor de las desolaciones, que lo que se aventura no es, en el mejor de los casos, lo mismo por los siglos de los siglos. No hay dinero para regirar el calcetín, no hay fondos para atender un cambio de modelo que ya no se produicirá de manera inmediata. Los que quieren mandar y que todo parece indicar que lo harán, si me lo permiten, me dan más miedo todavía. La indigencia intelectual de sus dirigentes públicos es para ponerse a temblar. Los escuchas y descubres que no tienen puta idea de lo que dicen, que usan frases hechas y utilizan términos para salir del cuestionario incómodo. Se quedan tan anchos cuando creen haber pasado la pregunta de turno.
Tras tanto sacrificio, tras tanto esfuerzo, este país se aboca a la obligación de “rescatar” el sistema financiero. Es humillante escuchar las cifras retocadas que hablan de beneficios virtuales, de grandes ingresos y ventas de partes, cuando en realidad (sin fusiones) la inmensa mayoría de las cajas estarían quebradas, y para que no suceda, se le inyectará un dinero que no merecen. Son responsables de creditarlo todo, incluso lo increditable.
Uno de los lectores de este blog dejaba un comentario que resume bien lo indignante del tema. Mientras que todos vamos a pagar el absoluto desastre en la gestión de todos estos elementos, ellos se dedican a reducir servicios. Es de locos. El comentario decía:
“Hace un año y medio a mi empresa el banco nos retiro la capacidad de gestionar cheques, pagares, certificaciones, confirming…. Hace seis meses nos retitaron una linea de credito avalada por un deposito en efectivo (el acuerdo de basilea me dijeron…dos años sin dar beneficios no podemos dar credito). ayer me llamaron del banco para “informarme” que por la nueva ley de domiliaciones bancarias (50 dias para devolver un recibo) nos cancelaban el servicio de domiciliaciones bancarias a clientes. A partir de ahora tengo que cobrar a mis clientes en efectivo. Esto es de vergüenza.”
Incapaz de reinventarse
El timo continua su curso firme y retorcido. Ahora hay quien se atreve a decir que los bonos griegos se pagarán al 12,61% en diez años. Si a mi hijo de cinco años le pregunto si eso es factible, me diría que estoy loco. No es preciso ser muy dado en economía para entender que un país “intervenido” pueda ser capaz de retornar sus letras a un coste de tarjeta de crédito. El camino es uno y el destino siempre es el mismo.
Ahora está por descubrir ¿quién compra a ese precio a sabiendas que no lo van a cobrar? y sobretodo, ¿por qué? A lo primero está claro que los que compran son los que no quieren bajo ningún concepto que se de por quebrado el modelo de moneda única en una sola velocidad. El motivo no es otro que, si eso sucede, la evidencia de que todo lo hecho para “sacarnos” de una hipotética crisis, no ha servido para nada y que todo fueron decisiones arbitrarias a modo de parche en lugar de asumir que “esa crisis” no era más que un paso necesario a un nuevo escenario, lo que hubiera precisado de estadistas y gestores más honestos y mucho más eficientes.
En esas estamos, retrasando el desenlace. Cómo el proceso será lento, no lo viviremos con grandes rupturas, sólo lo sufriremos tributariamente y a base de reducción de servicios. Poco más. El territorio que nos queda es el de menos gente trabajando y mucho, y muchos viviendo de miserables subsidios que anestesiaran las voluntades de una Europa incapaz de reinventarse. La diferencia entre un magrebí que se levanta contra un sátrapa y un parado crónico español que espera su pack de supervivencia diario, es que el segundo cree que si se queja incluso eso lo puede perder. El primero no tiene nada que conservar en la mayoría de los casos. Es tan triste como que toda una sociedad esclerotizada se siente atada de manos y pies por lo que es incapaz de sublevarse cuando la evidencia demuestra que le han robado el futuro frente a sus narices y que ahora, en la mayor de las humillaciones, les toca pagar el agujero de los que provocaron que estemos así.
Pero los males no terminan ahí. El mercado de petróleo está pagando por la compra del derecho a la adquisición, la llamada “call”, del West Texas a 200 US$ con contrato a vencimiento a junio de este año. Jamás había pasado esto, y digamos que los expertos aseguran que por encima del 180 de valor, estamos en una zona de no retorno técnico. Tenemos un problema, los europeos y especialmente los españoles. Puede que siga en esa línea o puede que una posición de cobertura del mismo valor lo frene a tiempo, pero para junio pinta negro.
Sigo en mis trece. La oportunidad está justo detrás de cualquier esquina y poco o nada tiene que ver con lo que nos dicen o explican. Si seguimos con la visión de luces cortas no avanzaremos. Este mes pasado impulsé tres proyectos de internacionalización. En concreto uno de gestión social, otro de software y un tercero de arquitectura. El camino está en buscar nuevos mercados, este se está estrechando y, ante la evidencia que unos y otros lo han desordenado todo, no quedan más que dos opciones: ajustar el modelo de negocio para ganar en la escasez o crear una estrategia expansiva. Las dos permiten sobrevivir y de las dos he podido participar, pero de momento parecen mejor opción las que ven el mercado como algo más global.
Anestesia general
Algunos descubrimientos, en ocasiones, aclaran las cosas definitivamente. Resulta que hace seis milenios los habitantes de la península ibérica ya eran pioneros del consumo de hongos alucinógenos. En un estudio publicado en la revista Economic Botany se detalla la utilización hispana de setas psicotrópicas durante la Prehistoria. No quisiera ser yo quien relacione una aparente atracción genética de los españolitos hacia el uso de estas sustancias con la situación social actual, pero sí me permitirán atender a una curiosa parábola: tal vez no sea una decisión política eso de adormecer a la sociedad, seguramente era algo para lo que estábamos programados desde hace siglos y por ello nos dejamos anestesiar gustosamente.
El tazón de cloroformo matinal que la mayoría de la sociedad española se desayuna cada día ahora va complementado con unas tostadas de anestesia general. Lo de reducir la velocidad máxima en autovías ya comenté que, para mí, era algo así como una metáfora de la situación de la economía española, pero, desde que presencié ayer lo bien que digirió todo el mundo la medida, tengo la consideración de que es una decisión que busca adormecer de forma integral al ciudadano.
Les aseguro que no hay nada más ridículo que ver a decenas de coches separados por centenares de metros circulando a años luz de la velocidad para la que están diseñadas autovías y vehículos. Todo por una aparente y discutible decisión que busca el ahorro de energía, pero que, viendo la patética escena, estoy seguro que está diseñada para proseguir con el lavado de cerebro integral al que se está sometiendo a este país. Aceptamos sin reparo esta discutible decisión, mientras que en Holanda o Reino Unido se ha disponen a tomarla en dirección contraria aumentando los límites de velocidad para dinamizar la productividad.
Los emprendedores tenemos que enfrentarnos cada día con un universo repleto de obstáculos. Las prohibiciones absurdas no nos hacen perdernos en retórica. Estamos acostumbrados a ofrecer ideas que nadie escucha y que precisa de tu propia energía, asumimos la falta de tiempo para preocuparnos de tomaduras de pelo. Es de un patetismo lírico que el gobierno siga pensando en medidas que cohíben a toda una generación. ¿Dónde están las medidas que estimulan esta economía? ¿Cuándo nos comunicarán definitivamente que esto no se acabará con un crecimiento inesperado? ¿Cuándo nos explicarán que dependemos de nosotros mismos y de nuestra capacidad para asumir urgentemente la realidad?
Es preciso decir que nadie está en camino para rescatarnos. ¿Cuánto piensan esperar para informar que los jóvenes que huyen a Alemania no volverán?¿Cuándo nos dirán que más de la mitad de lo que ingresamos por nuestro trabajo se revuelve en impuestos para pagar el agujero deficitario del sistema financiero? ¿Cuándo dirá algo coherente la oposición, por cierto? ¿Cuándo explicarán a los parados de cincuenta años que ya no tendrán jamás trabajo? Cada vez es más urgente que se les conceda a los ciudadanos la posibilidad de depender de ellos mismos, de atender su propia existencia con criterio, lejos de las mentiras, de las promesas inexactas, de las fábulas y de los cantos de sirena.
Invito a todos los que esperen que todo “cambie” que se aparten de esa impresión falaz y “tranquilizadora” porque eso no pasará si no se ponen en marcha y procuran por su inmediato entorno. ¡Emprenda!, póngase en marcha, hágalo con amigos, socios o familiares, pero póngase en modo activo pues poco o nada va a cambiar ya. No esperen que el límite de velocidad lo vuelvan a subir. Cuando lo hagan ya será demasiado tarde para algunos. Hágase objetor de tanta miseria mental que nos gobierna. No hay ninguna solución al calentamiento global o al consumo energético en esa medida.
Un ejemplo de la hipocresía oficial. Durante años a los habitantes del área metropolitana de Barcelona se les inundó de campañas de concienciación sobre el consumo irresponsable de agua. Se les exigió que cerraran el grifo en todo momento, que pusieran limitadores en las cisternas, que bebieran la mitad, que se lavaran menos y que si la sequía continuaba, la culpa sería de ellos. Al mismo tiempo, millones de litros de agua se desperdiciaban en uno de los conductos principales que conducían el agua por Badalona a la depuradora metropolitana. Durante dos años el boquete de más de dos metros de diámetro que permitían ese derroche no fue reparado por falta de decisión política. Era algo conocido por todos. Miles de millones de litros se perdieron mientras se “culpabilizaba” de la sequía y de la falta de líquido elemento a los pobres “anestesiados” de turno que cerraban sus grifos con aquella sensación de ser unos irresponsables ciudadanos insolidarios y faltos de la más mínima moral solidaria.
Que el consumo energético de este país es excesivo está descontado. Lo que me pregunto si eso es por culpa de los españolitos en exclusiva o también por la falta de una estrategia energética adecuada y una acción eficiente de la misma. Obviamente no es preciso ser Premio Príncipe de Asturias para saber que ni hay estrategia ni tampoco eficiencia. Mientras se toman medidas pueriles como la de los 110, seguimos pagando el coste por no llegar a un acuerdo en temas de energía nuclear. ¿Dónde están los programas municipales de teleseguimiento en la iluminación? ¿Quién está promoviendo acciones hacia la sustitución fósil?
Espero que a fuerza de imperativos humillantes como este último de la rotulación masiva de nuevas indicaciones del tráfico, se produzca una alteración en el narcotizado ecosistema español y, con el tiempo, la reacción social se convierta en un ímpetu emprendedor para cambiar el modelo de crecimiento de este país y por derivación, la construcción de un modelo social mucho más crítico y exigente con su clase gobernante y sucedáneos. ¿Soy un iluso? Seguramente, pero de sueños vive el emprendedor.
Este artículo ha sido publicado en Cotizalia
Hay que ser agradecido
La semana pasada durante una visita a Honduras hablé de economía digital y de las oportunidades que ofrece la nueva economía en entornos económicos en crecimiento como Centroamérica. Tuve la suerte de ser propuesto por el Banco Centroamericano de Integración Económica para entrar en el equipo de consultores titulares que diseñarán las estrategias económicas para que ese territorio emprenda y lo haga bajo una base tecnológica que puede ser su “gran oportunidad”.
Con motivo de esta visita se presentó mi libro. La verdad es que fue un éxito y se agotaron todos los ejemplares previstos para toda Honduras ese mismo día. Quiero decir que, entre la acogida de la Contra de La Vanguardia aquel mismo día en España y lo que estaba viviendo en Tegucigalpa, no tuve tiempo de agradecer adecuadamente a todos, esas muestras de apoyo. Algo que quiero hacer ahora de todo corazón.
En honor a todo eso, me permito replicar un fragmento del libro que explica lo que se siente en ocasiones como esta. Espero que, en días como el de hoy en le que las cifras de paro serán demoledoras, todos entendamos la oportunidad que todo este calvario nos proporciona para renunciar de una vez a tanta mediocridad, tanta anestesia y tanta miseria estratégicamente creada para adormecer a todos los críticos. Emprender es la manera como yo entiendo la reacción. ¿Vosotros?
Dos meses después de cumplir 30 años, el 11 de febrero de 1963, Sylvia Plath acomodó en la cuna a sus dos hijos de tres y un año. Cuando verificó que dormían, metió su cabeza en el horno y cocinó su último poema. El mundo civilizado está gobernado por un sinfín de Sylvias. Una vez han comprobado que dormimos como niños, han decidido abrir la llave del gas y que sea lo que Dios quiera. Los ministros de economía de este mundo ya respiran tranquilos. Saben perfectamente que aunque le pidan a la gente que se sacrifique aun más, nadie ni nada se opondrá. La crisis es culpa de todos dicen. Tienen la certeza que nadie se dio cuenta que esta crisis se cimentó por su irresponsabilidad manifiesta.Y en gran medida es normal que lo piensen. No hay mucha oposición, y cuando se la localiza, está tan infectada por esa bacteria del poder que apenas pueden sublevarse. Por ello, como decimos, sólo nos queda nuestro propio criterio. La subvención y el apoyo orgánico está diseñado para callar al que levanté la voz.
Aunque no será en todas partes igual, el repunte económico se estancará cuando se retiren los estímulos y la evidencia que otras burbujas se han ido alimentando también. Sabemos que lo de hace unos meses no eran brotes verdes, era una burbuja de deuda. Las crisis que se suceden tras una explosión de una burbuja sólo se pueden combatir con la paciencia o con la gestación de otra burbuja. Por ejemplo, en Estados Unidos se ha intentado generar riqueza de un modo insensato para paliar lo antes posible una recesión gigantesca. El único modo de que eso se pueda producir es fabricando un globo de tamaño similar. Ya pasó antes.
Las Thermodesulfobacterias que penetraron en el sistema y provocaron la crisis financiera que vivimos lo hicieron de modo imperceptible a partir de 2002, cuando la FED bajó los tipos durante mucho tiempo al 1%. Ese dinero barato se canalizó en mercados inmobiliarios de medio mundo. Se hizo para generar consumo y valor en un escenario de crisis bursátil derivada de la explosión de la burbuja puntocom y a la vez se iba gestando la nueva burbuja inmobiliaria. En definitiva, podemos decir que en aquel momento los agentes responsables de la economía norteamericana se colocaron medallas inmerecidas por sacar a medio planeta de una crisis de un modo muy rápido. Nadie les ha pedido cuentas por colocarnos seis años después en un escenario siniestro. Ahora vuelven a parecer héroes de cartón que aseguran habernos sacado de la encrucijada con el “brillante” mérito de meter paladas de dinero-deuda en el sistema.
En aquella ocasión, en 2003, una oportunidad llamada burbuja inmobiliaria se cruzó en el momento justo. No hay método de salir rápido de una crisis si una burbuja no sustituye a otra. Está por ver que la burbuja de deuda que mantiene el tibio impulso de este mundo sea lo suficientemente generosa como para que logre su cometido a corto plazo. Da igual pues está claro que a medio plazo reventará como lo hacen los huevos cuando caen desde un quinto piso. Las burbujas duran lo que duran y benefician muy poco tiempo. Luego la parada técnica.
Bien, pues ya sabemos que no podemos contar demasiado con la gestión de los que deberían de sacarnos de este puré pues son parte de él. Lo engordan y lo desinflan según convenga, pero cada vez el control sobre lo que hacen se les antoja más complejo. Mientras tanto, el ciudadano de a pie con ganas de prosperar ve como se alejan sus opciones. Pues queda alguna: emprender. Tomar las riendas, dejar de lamentarse y empujar.
Que estamos y estaremos en crisis ya lo sabemos, no es preciso seguir informando de la obviedad. Pero me pregunto yo ¿qué emprendedor no ha estado sus primeros años en crisis? ¿cómo se puede sobrellevar esa muralla? Pues no pensando demasiado en lo que pueden hacer por mí y empezar a hacer lo que tú puedes hacer. Si llego a poner la palabra “América” parecería que os estoy incentivando a alistaros en los “marines”. Nada más lejos de mi intención.
Para lograr dar el paso, para afrontar ese paso de asalariado subvencionable, futuro parado o subsidiado perenne, nos queda el salto al vacío que lleva de la nómina a la declaración de ivas. El empleo bajo salario se está estrechando y seguir aferrado a ello es un error estratégico que puede provocar deterioro en muchos potenciales emprendedores. Está desapareciendo el empleo asalariado en masa producto de un modelo industrial, concentrado y cuyo valor competitivo era la cantidad. Esos sueldos se han implementado de un modo perverso en toda la estructura funcionarial, derivando en empresas que casi parecen instituciones por su dependencia política del régimen de turno.
Se acaba el sueldo fijo o por lo menos se debilita porque la globalización está alejando la gran producción industrial de baja calidad o de procesos mecanizados. En otros países lejanos emergentes el tema de la mano de obra es clave. Además, en España, el sector inmobiliario ya no genera empleo y gran parte del asalariado vinculado a la construcción está buscando trabajo de cualquier cosa. Otros sectores como el de servicios se va debilitando también pues el consumo se reduce y con él la contratación. Sin contratación no hay salarios. El régimen a base de verduras de la administración para reducir el déficit también adelgazara el nominal público. Es decir, el salario como lo entendemos ahora está en riesgo de ser una reliquia.
Ha llegado otro modelo de emolumento. Ahora la economía es mucho más dinámica y se basa en estructuras de productividad enlazadas con el capital tecnológico. La economía del conocimiento está avanzando y poco a poco generará espacios laborales sólidos pero con un tipo de repercusión salarial mucho menos estanca. El emprendedor y el autónomo dependiente da respuestas mucho más elementales a una economía flexible y dinamizada, donde lo que hoy es evidente, mañana es opaco y donde lo que ahora funciona perfectamente, mañana precisa de una metamorfosis brutal.
Una de las opciones para enfrentarse a un panorama complejo en lo laboral es inventarse el oficio, el puesto de trabajo y el modelo de negocio. Observar las necesidades y buscar el nicho. A partir de ahí ofertar una capacidad multiplataforma del emprendedor que sea capaz de autocrearse la actividad para crear valor añadido a otras existentes. En esa prestación de servicios inmediatos puede estar el origen de una empresa. ¿Por qué no?
Pero no nos equivoquemos, emprender por el mero hecho de emprender no lo soluciona todo, a veces nada. Lo que nos va a dar es la energía necesaria para adoptar los cambios vitales y personales que nos permitirán ser más libres, estar más en sintonía con nuestro propio destino y nuestros propios anhelos.
Considero que no quedan muchas alternativas. O nos ponemos o el cloroformo nos llegará a las orejas. La cultura emprendedora no se enseña en las escuelas, ahora parece que empiezan algunos postgrados al efecto pero dudo de su voluntad real de cambiar modelos y no tanto de mostrar un catálogo con palabras que ahora pegan y de las que este libro está “plagado” por cierto.
Tardaremos en girar la colcha pero la giraremos y una de las razones es que no hay otro remedio. Me niego a aceptar que esto ya no se moverá. Si se potencian redes de conocimiento, si se impulsa la proliferación del capital riesgo, si las administraciones reducen la fricción en los trámites, si el impulso a la innovación crece en lugar de menguar como en los últimos dos años, si la cultura emprendedora se transmite en las escuelas de secundaria y en las universidades, tal vez, si todo eso pasa, un asalariado que pasa a ser emprendedor lo tenga algo más fácil y con ello, un país como el nuestro, esté más cerca de la cabeza económica del mundo civilizado.
Emprender para muchos será la única salida, para otros no. Puede que muchos tengan otras opciones, pero, por higiene intelectual recomiendo ponerse en la piel del primero. Imaginemos que no tenemos más remedio que emprender. Poco a poco, conozco algún caso de emprendedores sobrevenidos, que llega el primer cliente, la primera factura, el primer empleado y el primer cobro. Esos momentos son gloriosos. Encajar la emoción que supone tocar la superficie de los sueños que hace unos meses desconocías tener es maravilloso.
Los que hemos puesto en marcha nuestros sueños, sin saber si era posible tan siquiera, sabemos que es eso de pasar noches en vela, redactando, corrigiendo, trabajando en la soledad de las noches y los días que se amontonan unos encima de las otras. Vivir es ese domingo por la tarde, exhausto pero ilusionado, viendo desde la ventana del despacho como las familias pasean, las parejas hacen cola para el cine y el mundo no se detiene en su curso sinuoso de fin de semana. Obsesiones y retos, momentos duros que a veces no producen más que disgustos pero que cuando se reproducen con todo su brillo y belleza son la entrada perfecta a un club diferente, el “club de los soñadores”. He escuchado este término en algún lugar, no es una definición mía, pero me parece tan especialmente sensible que me apodero de ella. Soñar y emprender van juntos, juntos en la búsqueda, tal y como están las cosas, de la única salida.
Mejor a 150 km/h
La reducción de la velocidad en autovías a 110 km/h es una retorcida metáfora de la situación económica en este país. Un país reduciendo su ímpetu, su capacidad para emprender, su ritmo para ponerse en marcha. En lugar de incentivar que los desplazamientos empresariales, la vida y los intercambios sean más rápidos, más eficientes, lo que se nos muestra es todo lo contrario. Supongo que la somanta de palos que me caerá será de concurso, pero, ¿qué quieren que les diga?, soy de los que piensan que el paro se batalla con más horas de trabajo para los que ya trabajan y así con ese estímulo se genera la necesidad de aumentar la producción y con ello la demanda de empleo. Creo que a mayor capacidad de movilidad, a más velocidad más intercambio comercial y eficacia, por lo que, por derivación, mayor beneficio económico en general. Es una hipótesis, como otras, más válida o menos que la de los que defienden lo contrario.
El ahorro de combustible no se lo cree ni el que lo ha propuesto, el coste que supone rotular y desrotular las señales de tráfico es más agresivo que el ahorro presupuesto. Lo de que es una medida temporal es para dar de comer al respetable alguna noticia que debatir entre chato y caña. Les aseguro que a veces me siento minúsculo, empequeñecido por la majestuosa capacidad de gobernar de algunos, y microscópico asistiendo a la profundidad y capacidad de razonar desde la oposición. Cierro el modo irónico para certificar que, sentados en ese hemiciclo y en otros periféricos, hay un grupo de individuos digno de estudio. Deben pensar que somos idiotas.
Este país vive un chute social motivado por la degradación de la clase política que accede a la misma por no ver claro su futuro profesional. Hemos pasado del “funcionario estratégico”, el que decide opositar para no tener que preocuparse de su futuro gracias a un empleo perpetuo, al “lameculos de partido” que vive a expensas de un premio dosificado cada cuatro años. En cualquier caso se está adormeciendo la capacidad crítica de todos. Resulta que nos imponen una medida totalmente ridícula que maquillan con otra sobre la “reducción en la intensidad lumínica” en las carreteras para ahorrar 12 millones de euros al año. Gracias a tan gigantesco ahorro ya sólo nos quedan 49.988 millones para ajustar la estafa de las cajas. Me acuerdo de lo que sentí en Italia hace unos años.
Sigo con la idea de que cada cierto tiempo este gobierno organiza un guateque a miles de kilómetros para que el presidente se rebane canapés y anuncie alguna estupidez sonora. Lo curioso es que es justo en el instante que la realidad se expone con toda su complicada evidencia. En este caso nos viene la de que España roza la estanflación. Nada que ver, por cierto, con el dichoso aumento de los carburantes, eso aun no ha podido afectar a los índices de precios significativamente, eso sucederá a partir de ahora. Ese incremento es acusado por otros motivos que parece todo el mundo querer obviar. Apuesto, como dije en un debate con Niño Becerra, que la inflación continuará aumentando a la vez que los salarios se reducirán, puesto que lo que tenemos que ajustar en realidad es una economía devaluada que no puede devaluarse por la vía tradicional.
Sigo pensando que aquí no hay nada que recuperar, seguimos perdiendo un tiempo precioso para aceptar la realidad. Mientras unos siguen diciendo que lo peor ya ha pasado, seguramente por que hace mucho que no pisan la calle, y otros certifican que son los que traerán la dichosa recuperación “porque ellos lo valen”, sin darse cuenta que también son tan parte del problema.
Abogo por una rectificación en las medidas como la de la velocidad controlada. La razón de que “reduce víctimas” es la más ridícula de todas. El insulto a la inteligencia y el recurso obsceno a la sensiblería habitual del“realismo socialista”. Obviamente si eso fuera así, lo mejor sería reducirla a 20 km/h o prohibir los coches directamente. ¿Por qué esa decisión que salva vidas debe ser temporal? ¿Acaso no tenemos todos derecho a salvarnos? ¿por qué sólo los que pasen por autovías en los próximos meses? ¿por qué no los que tenemos pensado viajar por ellas dentro de un par de años? Pensar a este ritmo es nocivo para mentes razonables. La de la contaminación si acaso lo dejamos. Es como cuando desde la “pureza verde” justiciera te dicen que eres culpable del calentamiento global por culpa de dejar en “stand by” la televisión en lugar de cerrarla del todo. La cuestión es reducirte. Tengo claro que la cantinela ecologista de salón es algo así como los cacheos y registros de los aeropuertos; las dos cosas están diseñadas para humillar a los pobres mundanos.
Con lo fácil que sería aceptar la realidad e impulsar con tiempo, sinceridad y sentido de la responsabilidad un nuevo modelo económico que, ahí si, gracias a las nuevas tecnologías, se podrían reducir las emisiones tóxicas al medio ambiente. ¿por qué en lugar de mantener ese tono simplón y pueril que encharca los discursos de unos y otros no se dedican a definir verdaderas estrategias que permitan aprovechar este ajuste económico, este nuevo ecosistema, para generar un escenario social más justo? ¿Por qué siguen pensando que nos vamos a tragar sus semántica vacía? ¿Será porque hasta la fecha ha sido así? Tal vez, pero alguien debería de analizar que supone esta “excusa” que he tomado para este artículo.
Me refiero a que una medida como la de reducir la velocidad en autovías, si es cierto que supone un beneficio tan enorme, debería adoptarse de manera transversal y estratégica y no de forma improvisada e impositiva.Por ejemplo, ¿por qué no se cambia el diseño de las carreteras? Sabemos que nuestras autovías están diseñadas para que nuestros coches corran, no se entiende que ahora debamos reducir la velocidad. Hay que diseñar un nuevo modelo de movilidad y si es tan bueno para todos, que se mantenga. Lo que dudo es que esa sea una medida beneficiosa. Hay otros países que han planteado todo lo contrario. Yo propongo que se aumente la velocidad a 150 en autovías y a 170 en autopistas si son de peaje, de esa manera tendremos la sensación que pagamos por algo más que por tener áreas de servicio con café aguado y dependientas maleducadas.
La semana pasada, con motivo de mi participación como consultor referencial en el Banco Centroamericano de Integración Económica, descubrí el valor de la emprendeduría social, de la capacidad que algunos programas de desarrollo pueden tener cuando éstos se dejan en manos de gestores y no de políticos. Cuando expliqué a la prensa hondureña que en España las últimas decisiones políticas (para luchar contra la crisis) de calado fueron la prohibición del tabaco en espacios cerrados y algunos abiertos, y la reducción de la velocidad en carreteras rápidas, preguntaron: ¿por qué no se niegan? Pues eso.
Artículo publicado ayer en Cotizalia
La oportunidad de Centroamérica
Estoy proyectando en Latinoamérica. Emprendiendo en lugares como Panamá, Costa Rica, Colombia, Mexico y Honduras. Colaborando con partners en más de 20 países. Ayudando a otras empresas a instalarse o a simplemente a vender desde Europa sus productos aquí. Pero todo eso no es lo más enriquecedor, lo que más apasionante está resultándome, es estimular las emprendedurías de esta zona. Poco a poco estamos trabando una red de emprendedores centroamericanos que se irá trasladando al resto de países emergentes de toda América a fin de estructurar una plataforma de start-ups de base tecnológicas. Os iré comentando, es un reto inmenso, es, tal vez, lo más complejo que he hecho en la vida, pero estoy disfrutando. Entre la inteligencia emocional de muchos jóvenes que aquí se lanzan a montar sus empresas, el ánimo de todos ellos y la necesidad de enlazar con los miles de emprendedores europeos que ofrecen complementos y sinergias, estoy seguro que la plataforma que lidera mi equipo será un éxito. Si no lo fuera, os aseguro que el camino está siendo enriquecedor como nada antes. Me gusta focalizar en Centroamérica cuando explico todo esto porque simboliza lo que comento a la perfección. Esperamos salir a finales de año con todo preparado con doble sede en Costa Rica en el entorno Intel y en Panamá en el entorno de la Ciudad del Saber.
Hace algún hice referencia a que “durante estos últimos tres años se han producido en el conjunto del mundo más cambios que en los últimos tres siglos. La centenaria banca de inversión ha desaparecido, internet se ha hecho ubicuo y móvil, el poder sistemático de las redes sociales se ha desplegado sin límites y en el norte de África eso ha conducido a identificar el valor del conocimiento compartido”. Por primera vez en la historia de la humanidad, la verdad se construye colectivamente. Si todos los implicados en los cambios nos identificáramos veríamos que somos muchos. Sabemos que una amalgama imperfecta de ciudadanos conectados y relacionados en red son capaces de vender con pocos recursos como una multinacional, comprar organizadamente a costes reducidos y a, colectivamente, cambiar los modelos de producción y distribución por el cambio sistemático de elementos que conforman la cadena de valor.
En este ecosistema plagado de ideas debemos navegar. Los que antes entiendan que deben impulsarse en entornos digitales complejos como las redes sociales serán mucho más eficientes. Pero como en todo, hay un peligro evidente. Aquellos que se dejan llevar por el estatus electrónico, por la gestión puntual de esas redes sociales porque “queda bien” o “todos lo hacen” se equivocarán. El uso de facebook, twitter, blogs o cualquiera otra herramienta no te introduce en la matería orgánica que compone el ecosistema de la internet social. Creer que un Community Manager es capaz de gestionar estrategias complejas o de alto valor por el mero hecho de ser un nativo digital es un error, precisa formación de alto valor. Los daños y perjuicios que puede provocar la gestión ineficiente puede ser catastróficos.
Hace una década que recomiendo analizar muy bien lo que significa adentrarse en ese modelo socioeconómico llamado “Sociedad del Conocimiento”. Es algo mucho más complicado que “hacer cosas en las redes sociales”. El catálogo de fracasos es amplio: políticos o administraciones que se meten sin más asesorados por un recién experto y empresas que lo hacen con agencias de comunicación tradicionales.
El gestor de estrategias en redes sociales es un investigador eficiente que se mueve entre la gestión integral de marca y la frabricación de plataformas para captar talento colectivo. Acercar el conocimiento a los entornos en los que debemos interactuar es el reto para un entorno como Centroamérica que aparece en los primeros puestos de los ránquings de crecimiento en el uso de internet, redes sociales y dispositivos móbiles. Sin embargo el tiempo pasa y este entorno continua “jugando” a estar en las Redes Sociales en lugar de convertirse definitivamente en una región inteligente plagada de circuitos que fabriquen Conomiciento a partir de esos entornos sociales más transversales. Vivo muchos días al año en esta zona del planeta. Siento que ante todos sus habitnates se muestra la gran oportunidad de lanzar un mensaje de modernidad. Si bien los desequilibrios son evidentes y la formación está aun lejos de los estándares exigibles, el camino está trazado y la hoja de ruta se compromete con el entusiasmo de sus gentes por sentirse más libres y útiles. Son gente maravillosa ante la oportunidad de subirse en el tren de la historia.
Que en internet no está El Dorado es evidente, que en la vida digital no está la solución de todos los graves problemas de este entorno también, pero que a partir de la Nueva Economía Centroamérica puede dar el salto definitivo para embarcarse en la vanguardia del mundo si lo creo. Llegó el momento de averiguar a que se van a dedicar los hijos de todos ellos: ¿a depender del conocimiento ajeno o a exportar inteligencia?
Sociedad Aumentada y más
Hoy publico en Cotizalia un artículo denominado “Sociedad Aumentada”. En él hago referencia a la denominada “burbuja 2.0” y al valor real de algunas empresas que considero son determinantes para entender el inmediato nuevo orden mundial. En esa línea, hoy La Vanguardia publica en su contraportada una entrevista que me hizo Ima Sanchís hace unas semanas. Aunque no hablo demasiado de tecnología si hablo de emprender, de sociedad narcotizada y de escasez de iniciativa. Considero que la red, y en especial, la red de caracter social y colectivamente desorganizada puede ayudar a romper con esos elementos que pueden ser parte de una decisión orquestada por otros. Considero que en gran medida esos entornos, esas plataformas están llamadas a ser el espacio natural que la web social nos ofrece a los ciudadanos. Las herramientas que disponemos son tremendamente poderosas para tomar las riendas de nuestra existencia. En apenas diez días he estado en Colombia, Venezuela, Panamá, Costa Rica y hoy en Honduras y en todos esos lugares he podido aprender de mucha gente, pero sobretodo he podido averiguar hacia donde se dirigen algunos elementos de la tecnología social y de la emprendeduría colectiva. Una sociedad aumentada está en camino. ¿O ya está aquí?
Crisis is Over
Hoy en Cotizalia he publicado un artículo en el que analizo la posibilidad de que aquello que denominábamos “crisis” ya no es tal y ahora nos encontramos en el “escenario final”. Comento que el nuevo modelo es una parada técnica que no tiene porque llevar consigo una parada creativa o una parada emprendedora. El problema es que a medida que se insinúa que estamos a pocos metros de una mejoría inminente, la buena gente espera con paciencia a que eso ocurra. Al mismo tiempo, por empatía, se traslada la impresión que la emprendeduría es una actividad de suicidas en lugar de valientes, que estudiar oposiciones es una buena manera de asegurarse el futuro o que permitir que se escape el talento joven a Alemania es un mal puntual, puesto que en cuanto “todo se arregle” volverán. ¿Por qué iban a volver?
Repensar la prensa
El nuevo director de Le Monde declaró que el modelo de los periódicos debe repensarse. Estoy completamente de acuerdo, de hecho él compara con el caso del Huffington Post y su adquisición por AOL. La verdad es que el periodismo como enlace entre lo que sucede y quien nos lo cuenta ha desaparecido y ahora son otros agentes los que perciben, retratan y relatan la realidad. Todo ha cambiado, pero a veces que algunos de los más destacados pensadores del medio lo aborden es gratificante. Os dejo con una traducción libre.
El nuevo director del prestigioso diario francés “Le Monde”, Erik Izraelewicz, llamó hoy a “repensar” el
rotativo para situarse mejor en la cultura multimedia, tras el éxito del digital estadounidense “Huffington Post”.En su primer editorial como director, Izraelewicz se refirió a ese digital, fundado en 2005 por la empresaria Arianna Huffington y que ha alcanzado los 25 millones de lectores mensuales, como ejemplo de la transformación “radical” que experimenta la industria de la comunicación.
“En menos de cinco años se ha impuesto como un diario de referencia, compitiendo con los principales periódicos del país”, destacó el director de rotativo francés acerca del “Huffington Post”, que fue adquirido la semana pasada por el proveedor de Internet AOL por 234 millones de euros (315 millones de dólares).
Esa cifra es “dos veces superior a la suma pagada por los nuevos propietarios de ‘Le Monde’”, recordó en referencia a los cerca de 110 millones recientemente desembolsados por los empresarios Pierre Bergé, Xavier Niel y Matthieu Pigasse para hacerse con algo más del 60 por ciento de las acciones del rotativo.
El responsable de la publicación, que asumió el cargo el jueves, adujo que la revolución digital “no deja de modificar la norma” en el ámbito periodístico, y puso como ejemplo que los galos supieron de la dimisión del ex presidente egipcio Hosni Mubarak “por un mensaje de alerta en su móvil” y siguieron la situación a través de Internet.
“Le Monde debe cambiar” sentenció Izraelewicz, que defendió la búsqueda de “una misma calidad” para todos los soportes, en los que se edita su información, y en concreto en el formato para móviles, tabletas informáticas e Internet.
En su candidatura a la dirección, el periodista había abogado por la fusión de las redacciones en papel y web, porque a su juicio “tener dos equipos diferentes para producir una misma marca no es sostenible ni desde el punto de vista económico ni desde el editorial”
Realismo socialista
Es para salir corriendo. Los unos que se muestran como si con ellos no fueran los millones de parados, la quiebra virtual del sistema financiero y la incapacidad para afrontar la situación con garantías y los otros que hablan y hablan y no dicen nada. Parece que por decir “esto lo vamos a arreglar” las cosas se van a solucionar. Miedo da que se queden los que están, pero pánico que vengan los que dicen saber como solucionarlo todo sin decir nunca como. Ni unos ni otros nos dicen lo que es evidente: esto no está en disposición de “recuperar” nada, lo que deberían hacer, y cuanto antes mejor, es afrontar la “nueva situación económica”, aceptar la realidad y explicar cuales son los mecanismos que todos debemos activar para enfrentarnos a todo ello. La crisis terminó, la recuperación no llegará y lo que nos queda es un nuevo escenario económico repleto de oportunidades y de opciones. Sólo hay que aceptarlo. El resto, es la llamada “realidad socialista”, aunque pronto hablaremos de “fantasía popular”.
Antes de hacerlo en empresa y en economía, tuve la suerte de formarme en Publicidad. Concretamente me especialicé en comunicación estratégica política. En esa especialidad había una asignatura sobre construcción del mensaje complejo. Durante una de las conferencias externas, que de manera periódica nos daba la oportunidad de escuchar a genios contemporáneos, Oliviero Toscani nos habló de una curiosa historia que sucedió durante el siglo XVIII.
La cosa iba de un emperador bajito y malformado que llamó al pintor con mayor prestigio del condado para que inmortalizara su deplorable estampa. Poco después de ver el resultado, el dictador mató al autor. Consideró que era un insulto que lo hubiera pintado tan enano y deforme. Sin embargo no desistió, porque un déspota que se precie, necesita un retrato. Hizo buscar a otro artista plástico. Éste, que era conocedor de la suerte de su colega, representó a un hombre alto y esbelto. También lo mató por no ajustarse a la realidad. El tercer retratista que fue instado a representar a su excelencia estuvo pensando la manera de salvar el cuello. Tras pensar durante mucho tiempo decidió retratar a su rey sobre una roca a modo de pedestal y cubierto elegantemente con una enorme capa. Ni se apreciaba su estatura ni sus bultos. Al hombre le pareció algo sublime y premió al artesano con todo tipo de regalos.
Este cuento es una metáfora que Oliviero conectaba directamente con el estilo artístico de la Rusia Stalinista llamado Realismo Socialista y que se convirtió en doctrina oficial. Estos días parece que vivimos en una especie de revisión de la historia. Ante una realidad económica totalmente desastrosa unos pretendemos mostrar la cosa tal y como es, otros muestran una imagen distorsionada y los últimos pretenden ponerle una capa al asunto.
¿Cómo internacionalizar?
El lunes estuve en Zaragoza, ayer en Murcia y hoy estaré en Gijón. El jueves en Palma de Mallorca y el viernes en Sevilla. La semana que viene regreso a mi casa en Londres pero en menos de tres días vuelvo a América. No me he vuelto loco (creo) ni soy concursante de algún programa televisivo. Llevo más de dieciséis años haciendo esto. Esta movilidad me permite tener un punto de vista dinámico de las cosas. Mis tres ocupaciones principales giran en torno a emprender o impulsar nuevas empresas, asesorar responsables políticos y empresariales y organizar planes de internacionalización para compañías medianas o pequeñas.
Viajar mucho permite combinar esas tres operativas profesionales, pero sobretodo ayuda a la última de ellas. Os dejo hoy con las cinco fases de la internacionalización más habituales y que debemos tener en cuenta cuando decidimos entrar en ese tránsito. Si alguno de vosotros está exhausto de caminar en el desierto, habéis sufrido la tomadura de pelo que suponen los organismos públicos que se dicen de “impulso para internacionalización” o, simplemente, queréis intentarlo pues nada se pierde, no lo dudéis e intentadlo de la mano de quienes os puedan conducir, acompañar y asesorar en ese tránsito que no es sencillo.
Permitidme un inciso. Estos días vivimos una escena siniestra. Parece que se acepta la situación económica de este país, como si alguna cosa buena hubiera pasado. Ya no se habla de quiebra, ni de insolvencia, ni de cierres, ni de expedientes de regulación, ni las administraciones públicas en fallida y sin poder pagar nóminas, ni nos asombramos de las cifras de paro, ni de que el consumo solo se acentúe en rebajas, ni que no se venda ni un piso, ni un coche, ni un torrao, como si la nacionalización de las cajas lo solucionara todo, etc. La verdad seguirá pesando y nos explotará en la cara. La quiebra del sistema sigue siendo una altísima posibilidad aunque se falseen las percepciones a base de “imprimir dinero y aumentar deuda”, la insolvencia de la banca se manifestará una vez se tenga que pagar el FROB y sus derivados a porcentajes de espanto, el recorte de gastos públicos desacelera una economía en casi parada técnica, la falta de consumo no hace más que aumentar ese hecho, el paro no remontará hasta que este país crezca por encima del 2,4% (algo que no veremos en años) y la ventilada de cajas la pagaremos todos con impuestos que dejarán menos capacidad de inversión a empresas y ciudadanos. ¿Por qué entonces esa sensación de que vamos a mejor? Por inercia, por la maravillosa elegancia del “enano inércico”.
La verdad es mucho más grave y seguir pensando en nuevos mercados es imprescindible para los que no quieran que les pille el último toro. Los que fuimos consecuentes con lo que escribíamos y nos fuimos a otros mercados sabemos lo duro que es, pero podemos ayudar a otros. Hace unos días, un buen amigo me comentaba que lo había intentado en Chile y que tuvo que regresar pues no logró su objetivo, que estaba derrotado. Muchos vendrán sin haberlo logrado, es posible, pero, ¿recordáis la historia de los dos abandonados en el desierto? Si no la recordáis mañana la pongo aquí mismo.
Pero, ¿cómo internacionalizarse?
Se puede hacer ocasionalmente, aunque no lo recomiendo.La empresa exporta de manera esporádica porque ha recibido pedidos del exterior, normalmente sin haberlos buscado. La empresa no ejerce ningún control sobre las variedades de marketing en el país al cual se dirige la venta, únicamente aprueba el precio de venta del importador.
Podemos exportar de manera experimental, como mecanismo. Se requiere un agente o “tractor” que te ayude en ese tránsito.La empresa decide iniciar el proceso y busca mercados a los cuales exportar sin depender de los pedidos ocasionales. Realiza acciones de promoción dirigidas a los agentes importadores de los países a los cuales vende o quiere vender, pero no controla el precio de venta final, sino el precio de costo para el distribuidor.
La internacionalización regular, a la que yo me dedico, es la que permite que alguien te impulse y genere ecosistemas de relación para que a la larga tú mismo puedas hacerlo. Se buscan lobbys cercanos y se estructuran agendas de mucho valor, que nada tienen que ver con las que un organismo gubernamental te suele montar y que te cuestan dinero y tiempo y cuyos efectos suelen ser ridículos. Si la empresa empieza a realizar exportaciones, o se instala por que es de servicios, a una base estable de clientes y se dedica a reservar una parte de su capacidad de producción para la exportación, este es el que debe afianzarse. En esta etapa, las empresas suelen crear un departamento de exportación con una persona a cargo de esta actividad que suele ser mi punto de enlace. Controlan además de las variables de marketing, el diseño externo del producto y puede colaborar en la fijación de precios y en las acciones de promoción de la venta al detalle.
Cuando estos modelos funcionan hay una fase determinante que es la de disponer filiales en el exterior. Pueden ser de tipo filial, sucursal o vía partner agente. La primera es como si tuviéramos un hijo de la empresa en ese país, la segunda como si tuviéramos un brazo y la tercera como si tuviéramos un amigo. La primera si falla nos afecta emocionalmente pero el cuerpo de la empresa queda intacto, el segundo nos afecta menos emocionalmente pero atenta contra el conjunto de la compañía y el tercero tiene un riesgo de pérdida evidente. Recomiendo la primera.
Finalmente, el establecimiento de esa filial supone una fase muy compleja pero apasionante. Ya he ayudado a una decena de PYMES y os aseguro que es algo maravilloso. Ver como empresas en cierre inminente en España se lanzan a la aventura exterior y logran afianzar un mercado es algo extraordinario. Aprovechar lo que sabemos hacer y darle valor en el exterior sirve.
Cuando una empresa pequeña se afianza en el exterior pasa a ser una multinacional con todo lo que eso comporta. Son pequeñas multinacionales. La empresa debe comprometer mayores recursos, asumiendo niveles de riesgo muy superiores a los de etapas anteriores obviamente, pero con un mercado también mucho más diverso y repleto de oportunidades.
En breve os hablaré de otro modelo de inversión exterior con el que tengo experiencia y que se refiere a la “inversión vía proyectos” donde no es preciso intervenir en una internacionalización precisa sino en la participación de operativas que se seleccionan cuidadosamente.
Ración de optimismo
Hoy os dejo con la traducción del último post que ha publicado “the optimist”, uno de mis blogs de cabecera. Es una de las secciones fijas que se publican en el Foreing Policy. Os lo recomiendo. Suele ser un espacio que reflexiona sobre todo aquello que puede motivar, estimular y ayudar a afrontar el día con cierto optimismo. Es correcto pensar que todo está muy mal, yo soy de los que piensan que lo que nos espera en general no es nada bueno, pero también pienso que es labor de todos que lo afrontemos con dignidad. No tengo claro como debemos hacerlo, sólo sé el método que a mi me permite continuar. Lo hago enfrentándome con entusiasmo a nuevos retos y proyectos. Para ello, como todo hijo de vecino, de vez en cuando, uno necesita su vaso de cloroformo calentito. Cada uno tiene la gasolina que tiene, y yo me recargo los tanques con blogs como este que hoy os enlazo.
Durante los últimos 200 años, la historia de los ingresos mundiales ha sido única. Los ricos se han hecho más ricos y los pobres se mantienen en la pobreza. El profesor de la Escuela Kennedy de Harvard Lant Pritchett lo explicó en un artículo de 1997. Argumentaba que en 1870, el país más rico del mundo era nueve veces más rico que el país más pobre. En 1990 esa brecha había aumentado a una diferencia de 45 veces. Y las poblaciones crecieron rápidamente en muchas de las economías estancadas en el extremo equivocado de esta divergencia. En 1981, según el Banco Mundial, 1,9 millones de personas, o la mitad de la población del mundo en desarrollo vivía en US $ 1,25 al día o menos.Es fácil suponer, ante las imágenes de la miseria continua en zonas rurales de África y Asia meridional, que las cosas solo pueden que empeorar, pero no es así. De hecho, en las últimas dos décadas, el patrón se ha invertido. El mundo tiene mucho menos pobres y la naturaleza de la pobreza que sigue ha cambiado de manera importante.
Comienzo con los números: En la década de los ochenta, el PIB medio per cápita de la tasa de crecimiento en los países en desarrollo fue de 1,4 por ciento, según datos del Banco Mundial. En la primera década del siglo XXI, sin embargo, el promedio había aumentado hasta un 4,4 por ciento, considerablemente más alta que las tasas de crecimiento en los países ricos. Como resultado de esta explosión económica, el número de países clasificados como de bajos ingresos, es decir, con un PIB per cápita de menos de unos 1.000 dólares, ha caído de 60 en 2003 a 39 hoy.
No es sólo que los países se hacen más adinerados, las personas individuales también, hay más ricos. En 2005, el número de personas que viven en la pobreza absoluta en todo el mundo, o en 1,25 dólares o menos al día, fue alrededor de 1.300 millones, según estimaciones de Laurence Chandy y Geoffrey Gertz de la Institución Brookings. Los mismos investigadores sugieren que fue por debajo de 900 millones el año pasado. Desde la mitad del mundo en desarrollo en 1981, estiman la proporción de personas en la pobreza absoluta a menos de una sexta parte.
Esto no es sólo una historia de los tigres chinos y elefantes de la India, incluso África está recibiendo ese impulso. Sin duda, el continente llega tarde a la fiesta, pero en los últimos 10 años han experimentado un crecimiento impresionante en todos los países, tanto los ricos del petróleo y los pobres sin litoral.
De acuerdo con Xavier Sala-i-Martin y Maxim Pinkovskiy de la Universidad de Columbia y el Instituto de Tecnología de Massachusetts, respectivamente, África está en camino de reducir a la mitad el número de personas que viven en la pobreza absoluta entre 1990 y 2017. Ya, las tasas de pobreza de 30 por ciento menos de lo que eran en 1995.
¿Que quieren que les diga? Que ojala eso respondiera a un impulso equilibrado, pero mucho me temo que no es así. Sin embargo, cada día son más los emprendedores que me comentan que se van a África sobretodo a montar sus proyectos. ¡No sabes lo que se mueve allí! Me comentan. Es cierto, he ido a la África subsahariana y francófona y he podido ver y establecer pequeños proyectos que suponen un claro estímulo para los que buscan nuevos territorios. Lo mejor del continente negro: su gente y su honestidad, su sentido de la generosidad extrema y su emprendeduría imprescindible en un mundo sin seguros sociales. Hace años impulsé dos organizaciones en ese lugar. Ahora una ya no existe, se llamaba África Nené y la otra ha vuelto a renhacer con la ayuda de algunos empresarios franceses: Africa S’engagé. Más adelante os hablaré de ella.
Igual que digo habitualmente sobre América, en África cada país es un mundo, o peor, cada región (independientemente de sus fronteras artificiales) es un planeta y una manera de entender la vida. Sudan del Sur se ha independizado con naturalidad pues el 99% de la población así lo ha estimado, el norte del continente se ha puesto de frente a su propio destino y ahora en otros entornos los cambios se producen o se producirán. Desconozco lo que va a pasar, pero me gusta pensar que la pobreza en general se está reduciendo y este mundo, poco a poco ofrece a todos alguna opción. Estamos lejos de que eso sea universal, pero talvez algún dia…
Una deuda moral
El próximo 22 presento “Contra la Cultura del Subsidio” en Honduras y en marzo lo haré en Colombia y México. Hablar de subsidios en América es como hablar de Andy Warhol en la Península de Kola. Sin embargo la reflexión que el texto del libro aporta al valor de afrontar los retos que la tecnología y la emprendeduría digital suponen, genera mucho interés. De hecho hace años que me muevo por allí y empiezo a tener conciencia de su enorme y sofisticada inmensidad.
En este blog suelo escribir mucho sobre Latinoamérica. Será porque cada mes paso allí cerca de diez días y en ocasiones dos semanas. Recorro diversos entornos, desde los más avanzados a los que aun están circulando por escenarios difíciles. Es cierto que la capacidad que ha tenido la economía de esa parte del mundo para responder con suficiencia a la crisis sólo puede entenderse si analizamos su cuerpo social, y en su justa medida.
Lo primero que debemos hacer es aceptar que cada país es distinto al resto, que al contrario de lo que el desconocimiento provoca, no hay ninguna uniformidad en Latinoamérica. Un hondureño no tiene nada que ver con un nica, ni un tico con un venezolano. Es difícil pero con la convivencia podremos entender ese rompecabezas. Su economía es muy compleja, extraña, especialmente sofisticada pues depende de patrones que aquí ya no manejamos. En la América Latina el desempleo se ha mantenido en niveles aceptables durante estos años tan duros para el mundo occidental. Lo ha hecho por culpa de sus virtudes que a la vez son defectos estructurales. La falta de soporte gubernamental convierte esos países en un ecosistema de emprendedores que no tienen más remedio que montar negocios o microcomercios para poder sobrevivir.
Mantenerlo en el tiempo, el paro reducido, y modelar un cambio hacía nuevos modelos, sólo será factible si son capaces de desarrollar instrumentos de política social compuestas de transferencias monetarias, políticas de empleo y crédito, estímulos por nuevos modelos de crecimiento de servicios de consumo tecnológico y otros. Ahora bien, para mantener esa suficiencia aparente deberán generar sistemas de protección social que aborden integralmente la extensión de la cobertura de sus ciudadanos, que generen una sociedad de garantías y que aborden la situación de los grupos más vulnerables.
El desequilibrio social es lo que más preocupa a quienes vamos allí con proyectos tecnológicos o de innovación de procesos. Otros no sé, pero a mí se me hace tremendamente difícil abstraerme de todo ello. Por eso he decidido impulsar diversos programas de apoyo a la reducción de ese “gap”. Los que hemos decidido buscar otros mercados, otros territorios para mantener nuestro sentimiento emprendedor intacto tenemos una deuda moral hacía esos pueblos que nos acogen con bondad y ánimo, con ilusión por aprender y una sincera admiración hacia la vieja Europa, por ello tenemos una obligación de ayudar en estrechar ese desequilibrio entre ricos y desamparados. La nueva fundación en la que me he envuelto en Panamá estará liderada por un buen hombre. Pronto os podré hablar de este (nuevo) proyecto que poco o nada tiene que ver con mis negocios pero que si es tan emprendedor como el resto.
Conozco casi todos los países que conforman ese maravilloso continente. Es una oportunidad histórica para Europa, en especial para los españoles, pero nada de ello será sostenible en el tiempo si no se aborda una profunda transformación productiva que eleve la competitividad de las economías latinoamericanas, que aumente el valor agregado a su base de recursos naturales y sea ambientalmente sustentable. Están lejos en investigación, innovación, tecnología, pero es cuestión de muy poco tiempo que eso deje de ser así. Las deudas se pagan, las que pronto tendremos con ellos será justo que las paguemos lo antes posible.
En Telemadrid
Ayer pasé por los estudios de Telemadrid. Estuve en Diario de Noche con Ana Samboal. Aquí os dejo el vídeo del programa. Mi participación se inicia en el minuto 14 y 15 segundos. Es una intervención breve pero repleta de cosas que quería decir. No hablo de mi libro, del que por cierto acaba de ordenarse la impresión de la segunda edición. Quiero agradecer el apoyo de todos los que lo han leído, comprado o difundido, sin vuestro esfuerzo distribuido en las redes y fuera de ellas no hubiera sido posible llegar a esas cifras de venta, más cuando hablamos de un libro que ataca la comodidad de conciencia y acción. Permitidme también que haga una referencia acerca de un apoyo espontáneo que ha surgido en la red y que pretende que el bueno de Andreu Buenafuente me invite a su programa. Es una iniciativa que nace de los alumnos del Postgrado que dirijo y que debía ser un mero ejercicio pero que está traspasando los límites de lo que se le supone a un experimento para convertirse en algo más. No sé que pensar ni que decir. Veremos, pero en todo caso, gracias aunque va a ser difícil que, en el caso de que acepten o me lo propongan, esté en disposición de asistir. Mi agenda es como es.
Domingos de emprendedor
Hace poco más de un mes, un lector me comunicó que se había emocionado con una parte concreta de mi último libro. En concreto me dijo que el último párrafo de la página 143 le había erizado la piel. Como no ha sido el único y ese fragmento parece sintetizar de una manera especial lo que muchos emprendedores han sufrido alguna vez, como al parecer lo reflejé de manera plástica me permito reproducirlo como así me solicitan todos ellos. Como gran parte del libro, lo que muestra es un fragmento de mi propia vida.
Tardaremos en girar la colcha pero la giraremos y una de las razones es que no hay otro remedio. Me niego a aceptar que esto ya no se moverá. Si se potencian redes de conocimiento, si se impulsa la proliferación del capital riesgo, si las administraciones reducen la fricción en los trámites, si el impulso a la innovación crece en lugar de menguar como en los últimos dos años, si la cultura emprendedora se transmite en las escuelas de secundaria y en las universidades, tal vez, si todo eso pasa, un asalariado que pasa a ser emprendedor lo tenga algo más fácil y con ello, un país como el nuestro, esté más cerca de la cabeza económica del mundo civilizado.Emprender para muchos será la única salida, para otros no. Puede que muchos tengan otras opciones, pero, por higiene intelectual recomiendo ponerse en la piel del primero. Imaginemos que no tenemos más remedio que emprender. Poco a poco, conozco algún caso de emprendedores sobrevenidos, que llega el primer cliente, la primera factura, el primer empleado y el primer cobro. Esos momentos son gloriosos. Encajar la emoción que supone tocar la superficie de los sueños que hace unos meses desconocías tener es maravilloso.
Los que hemos puesto en marcha nuestros sueños, sin saber si era posible tan siquiera, sabemos que es eso de pasar noches en vela, redactando, corrigiendo, trabajando en la soledad de las noches y los días que se amontonan unos encima de las otras. Vivir es ese domingo por la tarde, exhausto pero ilusionado, viendo desde la ventana del despacho como las familias pasean, las parejas hacen cola para el cine y el mundo no se detiene en su curso sinuoso de fin de semana. Obsesiones y retos, momentos duros que a veces no producen más que disgustos pero que cuando se reproducen con todo su brillo y belleza son la entrada perfecta a un club diferente, el “club de los soñadores”. He escuchado este término en algún lugar, no es una definición mía, pero me parece tan especialmente sensible que me apodero de ella. Soñar y emprender van juntos, juntos en la búsqueda, tal y como están las cosas, de la única salida.
Internacionalizar subsidios
Hoy presentaré mi libro en Panamá como inicio del lanzamiento en Latinoamérica. No creo que tenga nada que ver con esto (modo irónico off), pero han confirmado asistencia diversos cargos públicos actuales, ministros y viceministros y antiguos miembros del gobierno, sociedad civil que cuando vas de la mano de Planeta y del Instituto Nacional de Cultura no se pierden ningún sarao, cuerpo empresarial y estudiantes de economía. Entre las actividades que conlleva la promoción de un libro que cruza el charco está el pasar por televisiones, atender a la prensa y gestionar las relaciones sociales. Estoy seguro que a los políticos que hoy vengan mi discurso no les parecerá desacertado o por lo menos no diferirán demasiado. Si lo pronunciara en España, o en cualquier país europeo con el mismo aforo, seguramente la reacción sería diferente.
La percepción del subsidio en estos países es muy distinta a la de Europa por ejemplo. Seguramente en esa cultura dependiente se esconde parte del diferencial actual entre países que crecen y otros que no lo hacen. Algunos dirán que hay escenarios donde lo único que puede pasar es que se aumente el PIB porque vienen de muy abajo, pero eso no sería exacto si no se analizara en su conjunto y abordando todos sus factores.
Ayer tuve el gusto de conversar en un café del centro de la Ciudad de Panamá con el exministro de economía Héctor Alexander, un hombre que asumió el reto de sacar de una deuda pública y un déficit enorme y, a base de invertir procesos financieros y de ejecución, logró convertir su país en un territorio en crecimiento sostenido y creciente hasta llegar a un 11% anual. Poco después eso cambió y el nuevo gobierno está aumentando el desequilibrio social que parecía haber empezado a reducirse. Alexander, que fue elegido por Financial Times como el mejor ministro económico de Latinoamérica en el 2008, me confesó su preocupación por el creciente valor que se le otorgaba al subsidio social. Según su criterio ese crecimiento de las ayudas y subvenciones estaban apagando el espíritu emprendedor de los panameños. Esto mismo lo escuché en Colombia y en Costa Rica estos días. Al parecer, la “occidentalización” comporta creer que el bienestar social y la garantía estatal a ir eliminando la miseria genera esa dependencia.
Si sirve de algo pongo en alerta a quienes en estos países consideren que una cultura del subsidio los pone en vanguardia. Es todo lo contrario, los aleja de la irrepetible oportunidad de la que disponen. Ante sus narices se encuentra el hallazgo de poder modelar el futuro inmediato. Un futuro que responde a la gestión integral de proyectos de desarrollo de nuevos modelos de crecimiento tecnológicos e industriales innovadores, debe procurar que su política se aparte de la creación de nóminas subsidiarias que adormecen a la sociedad. La opción de los emergentes radica precisamente en no copiar esos valores y construir los suyos.
El chatarrero digital
Que hay españoles emprendedores en cualquier parte del mundo es una realidad que supera cualquier novela. Ayer, desayunando en la sala club del aeropuerto Juan Santa María de Costa Rica, estuve charlando con algunos empresarios hispanos que allí afrontan el reto de rodear el escenario económico en Europa. No huyen, no escapan, sólo intentan tener la oportunidad de prosperar, de perseguir sus sueños.
Hablar de emprender lejos de tu país no comporta olvidarte de él, sino todo lo contrario. Ninguno de los presentes contemplaba el impulso de sus empresas deslocalizándolas, más bien, planteando modelos de gestión que permitieran la internacionalización de sus productos y marcas.
La verdad es que, atendiendo a la gran farsa que se está orquestando en España, poca gana queda de ser cómplices del desmantelamiento. A mí no me la dan. Si quieren seguir llamando reestructuración a la voladura controlada de todo el sistema financiero encabezado por las cajas de ahorros, adelante, lo miraremos desde la butaca en primera fila.
Estuvimos leyendo prensa, algunos ya tenían los titulares de los diarios digitales que hablaban de la rueda de prensa de la ministra Salgado. Otros comentaban no sé que de Laporta. Cada uno a lo suyo. No obstante, que el ejecutivo español decidiera comunicar ayer a bombo sin platillo que se van a nacionalizar las cajas y su posterior privatización, no es más que ratificar tanto lo que unos llevamos denunciando hace años y otros negando hace tiempo. No va a quedar ni el Tato.
No tiene nada que ver, lo acepto, pero todo está relacionado. El gobierno sigue sin entender donde está el problema, la banca continúa sin redimir sus pecados y otros permanecen sentados frente al televisor esperando su cucharada de cloroformo semanal. Pues eso, que el banco resultante de la operativa Caja Madrid y Bancaja precise 10.000 millones adicionales para el arreglo del dobladillo es un insulto a todos cuantos están cerrando sus empresas y dejando sin ingresos a sus familias por falta de crédito y liquidez. Hemos pasado del país de los parados al país de la parálisis. O ponemos remedio a esta tomadura de pelo o no nos van a dejar espacio para emprender, para afrontar nuestras vidas y nuestros objetivos con posibilidades para crecer.
En esa conversación de ayer tuve la oportunidad de conocer a un empresario asturiano que tenía un negocio aparentemente imposible de modernizar, de digitalizar, de estructurar en un modelo de vanguardia. Había llegado a la conclusión de que sólo podía internacionalizar si replicaba el modelo en otro país, había escogido Costa Rica y Panamá. Le demostré que eso no era necesariamente así y le conté una de las experiencias profesionales de las que más orgulloso estoy.
Hace un par de años un amigo me llamó para pedirme ayuda. Su negocio estaba en quiebra. Tenía un desguace de vehículos y, contrariamente a lo previsto, la crisis no le estaba beneficiando. Sus ventas habían caído en picado. Su modelo de negocio dependía de que los automóviles que debía descuartizar no eran suficientes para ofrecer un recurso atractivo a los escasos compradores que se acercaban a su superficie en las afueras de una pequeña población al norte de Barcelona.
Me instalé en su empresa durante dos semanas. Examiné los procesos y hablé con los implicados. Al poco le ofrecí una solución que resultó ser muy beneficiosa. Lo primero que le comenté era que su sistema de desguazar los autos debía estar sintetizado. Para ello compré una base de datos que aportaba la mayoría de modelos y marcas del mercado. El sencillo software que instalamos en una PDA permitía que el desmontaje se codificara y concediera una ubicación ordenada de todas la piezas. Asi se lograba una eficaz distribución y una eficiente inventario a tiempo real. Ese listado se incorporaba a una base de datos en las oficinas de la empresa.
Hasta ese punto nada nuevo, nada especial. No disponíamos de ninguna característica que diferenciara ese negocio de otros que ya hacían algo parecido. La singularidad, el diferencial, el valor añadido se logró en el preciso instante que esa base de datos, esa eficiente máquina de ordenar las existencias, se digitalizó en la red. A partir de ese instante las ventas online empezaron a producirse. En menos de un año la facturación aumentó a niveles impensables durante la crisis.
A pesar de todo esto, no nos paramos. Ramón, que así se llama el hombre que decidió no detenerse ante las dificultades, preguntó si era factible vender piezas de coches clásicos por Internet. Fue posible. Esa es ahora una de sus principales ofertas. Se ha convertido en un hub de captación para los coleccionistas y un conector para los exclusivos clientes que se esconden tras el apasionado mundo de los coches de autor. Ahora sus ventas se miden por países y no por comarcas.
Escuchando a los que nos gobiernan y atendiendo a los que garantizan nuestro ahorros, no puedo más que pedir a todos los que nos encontramos aquí que no se detenga nadie, que no se duerman, que hay oportunidades pero todas requieren afrontar los retos con entusiasmo y valor. Si una chatarrería clásica pudo convertirse en un referente digital, que no podemos conseguir cualquiera de nosotros.

